Share

Capítulo Dos

Author: Faizah Abdul
last update publish date: 2026-05-21 17:09:05

Capítulo Dos: El hombre del bar

POV de Benita

Conduje durante casi una hora.

Sin rumbo.

Solo daba vueltas y más vueltas por la ciudad.

El dolor de cabeza había desaparecido por completo.

Bajé las ventanillas y respiré profundamente. Mi cabello ahora caía libre sobre mis hombros.

El vestido que había usado para mi aniversario seguía pegado a mi cuerpo.

“Cena estúpida.”

Esas palabras no dejaban de repetirse en mi cabeza desde que salieron de los labios de Adrian.

Sonaban una y otra vez, como una canción imposible de olvidar.

A lo lejos escuché música.

Seguí el sonido.

Un bar.

Unos tragos era exactamente lo que necesitaba.

Los guardias no me detuvieron cuando entré.

Luces tenues. Música lenta. Todo lo que me faltaba en casa… parecía existir allí dentro.

Caminé hasta la barra y el bartender me guiñó un ojo.

—¿Qué desea la dama hermosa? —preguntó con una sonrisa.

¿Hermosa? No lo creo.

—Ocho shots de tequila, por favor.

Mi pedido claramente lo sorprendió, pero no hizo preguntas.

—Enseguida, mi lady.

Las parejas bailaban. Algunas se besaban descaradamente en distintos rincones.

—Aquí tiene su tequila, mi lady.

Dejó los vasos frente a mí y tomé el primero.

Me lo bebí de un solo trago.

Luego el segundo.

El tercero.

El cuarto.

Hasta llegar al octavo.

Empecé a sentirme mareada, pero no me importó.

Aun con el alcohol nublándome la cabeza, podía sentir una mirada fija sobre mí.

No apartaba los ojos.

Giré la vista hacia él, aunque las luces no me dejaban distinguir bien su rostro.

—Cuatro shots más, por favor —balbuceé.

Sentí un cuerpo acomodarse junto al mío y me giré lentamente.

—Hola —saludó con una sonrisa.

—Me estabas mirando —me quejé.

Él soltó una risa baja.

Yo ya estaba completamente ebria.

—No pude evitarlo. Eres demasiado hermosa para ignorarte —respondió, mirándome directamente a los ojos.

Tosí nerviosa y me terminé otro shot de golpe.

—Qué descortés de mi parte. Soy Marcus. Marcus Blackwell.

Extendió la mano.

—Benita.

Acepté el apretón.

—Tu nombre es tan sexy como tú —murmuró con aquella voz profunda y peligrosamente seductora.

Su cabello castaño contrastaba de forma absurda con sus ojos verdes.

Sentí las mejillas arder.

Por el cumplido.

Y porque me había quedado mirándolo demasiado tiempo.

—Puedes seguir mirando —dijo divertido—. Me encanta la admiración en tus ojos.

Dios mío.

Me puse todavía más roja.

—Ojalá mi esposo pensara igual —balbuceé mientras tomaba otro shot. Solo quedaban tres.

—¿No lo hace? —arqueó una ceja.

—Soy la mujer más horrible que ha conocido.

Las palabras ya empezaban a salir desordenadas.

—Nunca me ha tocado… ya ni siquiera me siento una mujer —hipé—. Soy más como un robot.

Y me eché a reír.

Perfecto.

Ahora estaba contándole mis miserias a un desconocido en un bar.

Muy responsable de mi parte.

Marcus tomó los tres shots restantes y me observó fijamente.

—Tu esposo debería revisarse la vista.

Volví a reír.

—Solo con mirarte ya captaste toda mi atención.

—¿Estás casado? —pregunté.

—No.

—¿Novias?

—Todas las mujeres con las que he estado murieron.

—¡¿Qué?!

—De placer —soltó con una sonrisa ladina.

No pude evitar reír otra vez.

—¿Cómo puedes bromear con algo así?

Se inclinó hacia mi oído. Su mano descansó sobre mi muslo descubierto mientras susurraba:

—No estoy bromeando. Mueren de placer cada minuto que pasan conmigo.

Juro que mi corazón dejó de latir por un segundo.

El roce de su aliento sobre mi cuello envió descargas por todo mi cuerpo.

—¿Vienes mucho a este bar? —pregunté, intentando distraerme.

—No. Pero esta vez tuve suerte.

—¿Por qué?

—Porque pude hablar con una mujer hermosa.

Volví a sonrojarme.

Su mano seguía sobre mi muslo, quemándome la piel.

Tragué saliva.

Entonces empezó a dibujar círculos lentos con los dedos mientras me sostenía la mirada.

—Para… —susurré.

—¿Parar qué?

Su mano subió un poco más y se me escapó un jadeo.

—Eso que estás haciendo.

—¿Y qué estoy haciendo exactamente?

Sus dedos volvieron a subir, quedando a centímetros de mi cadera.

Luego apretó suavemente.

Mi cuerpo se estremeció.

—No eres la única que lo siente, Benita. Yo también lo siento —murmuró con voz ronca mientras seguía acariciándome.

Dios…

Mi nombre sonando en sus labios era peligrosamente hermoso.

¿Se escucharía igual de bien en boca de Adrian?

¿Cómo seguía pensando en él en un momento así?

La sensación que Marcus despertaba en mí despejaba por completo mi mente.

Estaba mal.

Y aun así… se sentía demasiado bien.

Su rostro quedó a centímetros del mío.

Mis labios se entreabrieron.

Y entonces me besó.

Sentí que flotaba.

No era un beso desesperado.

Era un beso de deseo.

De esos que te hacen sentir especial.

Sus manos atraparon mis caderas y hundió los dedos en ellas con firmeza.

Las mías volaron hasta su cuello y lo acerqué todavía más.

Esto no estaba bien.

Pero tampoco se sentía mal.

Nuestras lenguas chocaron en una batalla lenta y adictiva.

Sus labios eran suaves. Expertos.

Sus manos seguían presionando mis caderas y yo sentía que estaba perdiendo completamente la razón.

Poco a poco se apartó y un pequeño quejido escapó de mis labios.

—Eres muy hermosa, Benita —dijo con voz áspera.

Sus labios estaban hinchados por el beso.

Tomó mis manos como si fueran lo más valioso del mundo.

—Quiero mostrarte lo mujer que eres, Benita. Quiero mostrarte lo hermosa que realmente eres.

Sus ojos no se apartaban de los míos.

—¿Cómo…?

Sonrió y sentí el corazón derretirse dentro del pecho.

Apartó unos mechones de cabello detrás de mi oreja y luego deslizó los dedos hasta mi barbilla, obligándome a alzar la mirada.

—De maneras que ni siquiera puedo describir.

Esas palabras…

Las mismas que llevaba tres años deseando escuchar.

—Entonces demuéstramelo —susurré—. Hazme sentir hermosa.

Marcus me levantó de la mano y caminamos hacia las escaleras.

Los guardias le hicieron una leve reverencia al verlo pasar.

Entramos al elevador y presionó el botón del primer piso.

Me atrajo por la cintura y volvió a besarme.

Pero esta vez no fue suave.

Fue hambre pura.

Me empujó contra la puerta del elevador mientras devoraba mi boca sin darme un segundo para respirar.

El ascensor sonó.

Sin separarse de mis labios, me cargó en brazos hasta una de las habitaciones.

Abrió la puerta de una patada y siguió besándome hasta dejarme caer sobre una superficie suave.

Una cama.

—No te vas a arrepentir, te lo prometo —susurró junto a mi oído.

No respondí.

Solo tiré de su cabello y lo atraje hacia mí para volver a besarlo.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • LA Esposa Intocable   Capítulo Diecisiete

    Capítulo DiecisietePOV de BenitaLa fiesta se adelantó para hoy a las 8:00 p. m. y ya eran las 7:30.Tardaría al menos cuarenta y cinco minutos en llegar al destino.Una tal rubia de ojos azules decidió llegar tarde con estilo.Estaba esperando abajo con un vestido negro de satén y mis Louboutins, suelas rojas, negras.Entonces llegó, en un Maserati. Está bien, está bien. Quizá ya no estaba enfadada.“¿Un Maserati? ¿Cuándo dejarás de sorprenderme?” Solté en cuanto bajaron las ventanillas.Una sonrisa genuina tiró de sus labios y apartó la mirada para ocultarla.“Sube. Solo pagué por tres horas.” Dijo y me subí de un salto.Dejé mi Gucci falso junto a mis tacones. Sí, mátenme. Compré un Gucci falso.“¿Has reservado el vuelo?” Pregunté girándome para mirarla. Se veía increíblemente hermosa con un vestido azul de satén y tacones azules.Su cabello rubio caía hacia un lado de sus hombros, dejando el otro lado al descubierto.“Exactamente a las 10:00 p. m. salimos de Nueva York. Luego lle

  • LA Esposa Intocable   Capítulo Dieciseís

    POV de Benita La ira era quedarse corto para describir lo que estaba sintiendo en este momento. Él entró en mi casa, me amenazó y se fue. Esa sensación de debilidad y de ser una carga que normalmente sentía volvió. Todavía de pie contra la pared hacia la que me empujó, me deslicé hasta el suelo, rodeé mis piernas con los brazos e intenté con todas mis fuerzas no llorar. Fracasé, las lágrimas brotaron a torrentes. Media hora después, me levanté y avancé tambaleándome hasta mi habitación, después de recoger la maldita tarjeta de invitación. Simplemente trataría esto como una oportunidad para conseguir inversiones y también anunciarle al mundo quién es la nueva jefa. Chloe llamó unas cuantas veces y simplemente no estaba en el estado adecuado para contestar. Pero ahora que me había calmado y había pedido batidos, estaba jodidamente lista para devolverle la llamada. La arrogancia de la mujer, se tomó todo su tiempo y luego cambió a una videollamada. “Benny.” Dijo despué

  • LA Esposa Intocable   Lo Siento

    Hola chicosLa actualización de (2 capítulos diarios) comenzará completamente el 20 de octubre. Pensé que podía empezar inmediatamente, pero me robaron mis dispositivos y pronto conseguiré uno nuevo. Tuve que iniciar sesión en un cibercafé para escribir esto. Por favor, tengan paciencia conmigo. 🙏🙏🙏🙏🙏🙏Pongan sus recordatorios para el 20 de octubre.

  • LA Esposa Intocable   Capítulo Quince

    Capítulo QuincePOV de AdrianHan pasado dos malditas horas y todavía no habíamos encontrado el problema.Seis de los almacenes de mi padre estallaron en llamas y ardieron hasta los cimientos. Todavía no teníamos nada sobre ellos.Mi hermano, un oficial militar. Tuvo que volar desde Kabul solo para ayudar.“¿Nada?” Pregunté frotándome las sienes. Me estaba frustrando y cansando.“Todavía nada. Quienquiera que haya hecho esto se quemó junto con los almacenes.” Respondió mi hermano pasando las páginas de los archivos y tomando notas en su computadora.“Vamos Luca. Tenemos que solucionar esto hoy. Papá está esperando y no le gusta esperar.” Dije entre dientes.Continuamos revisando archivos y nombres durante las siguientes dos horas y en todas partes parecía haber otro callejón sin salida.“Joder, voy a tomar un descanso.” Murmuré y me excusé.Fui al área abierta del último piso de mi oficina y saqué una botella de Campari.Nunca bebería durante las horas de trabajo, pero esto era difere

  • LA Esposa Intocable   Lo Siento

    Hola, mis amores. Lo siento muchísimo por haber desaparecido y no haber actualizado. Pasaron muchas cosas que necesitaban mi atención y no pude actualizar. Pero he vuelto. Prepárense para volverse adictos. Agarren palomitas. Una vez más, lo siento por no haber actualizado regularmente. He vuelto para quedarme. Los quiero a todos. Gracias por su apoyo. Gracias.

  • LA Esposa Intocable   Capítulo Catorce

    Capítulo CatorcePOV de BenitaDespués de lo que parecieron horas, llegó. Tarde con estilo, pero no iba a enfadarme. Este era el comienzo de mi venganza y la paciencia era una virtud como siempre dicen.Tomó asiento frente a mí y se quitó las gafas de sol. Una sonrisa traviesa jugando en sus labios.“Benny.” Dijo, esa era su manera de saludar.“Buenos días Marcus.” Respondí tranquilamente y llamé a un camarero para que le trajera café.Me miró fijamente, probablemente mirando mi expresión seria.“¿Pasa algo?” Preguntó mientras el camarero le servía el café.No respondí, simplemente seguí tomando mi café como una jodida psicópata.“Si no respondes, no voy a tomar el café.”“Estoy bien. Solo toma el café.” Dije poniendo los ojos en blancoTomó un sorbo, como realmente tomó un sorbo y luego me miró con una expresión extraña.“¿Cappuccino? ¿En serio?” Preguntó incrédulo.“¿A quién no le gusta el cappuccino?” Respondí.“¿Por qué me llamaste aquí?” La manera en que cambió fue impactante. Ne

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status