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84. ¿Te molestó?

last update publish date: 2026-09-30 00:23:18

—¿Qué es lo que quieres? —preguntó Valerie con calma, antes de dar un sorbo al té tibio en la taza de porcelana frente a ella.

Al principio, Valerie había pensado en rechazar de inmediato la visita de Catherine. Sin embargo, tras considerar varios factores, terminó por aceptar aquel encuentro cara a cara. Tenía curiosidad por saber qué otro drama barato pretendía representar esa mujer.

Catherine se sentó con movimientos rígidos. Su rostro, normalmente cargado de arrogancia, se veía ahora cansad
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    La noticia del arresto masivo de la junta directiva de Luthier Group se extendió como el fuego sobre paja seca. En cuestión de horas, los titulares de todos los canales de televisión y de la prensa escrita se llenaron de fotografías de la detención de Grigory Luthier y del congelamiento de todos los bienes de la familia de magnates. El mundo empresarial de la ciudad se sacudió, mientras la gloria de la que los Luthier habían presumido durante décadas se esfumaba y se convertía en una vergüenza que andaba de boca en boca. En otro rincón de la ciudad, lejos del lujo de los rascacielos que habían sido el centro de su poder, una villa privada, el último bien que le quedaba a la familia, se veía silenciosa y siniestra. La cinta amarilla de la policía recorría toda la reja del frente. Loretta estaba hecha un ovillo en el piso de mármol helado, en medio de una sala que ya no tenía nada. Los ejecutores de la fiscalía se habían lleva

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    Las luces del pasillo del hospital parpadeaban con un brillo tenue y dejaban una claridad blanca y fría sobre el piso de vinilo. Valerie dormía en la cama de la habitación VIP, con las muñecas ya vendadas. Leander se quedó un momento a su lado. Le pasó la mano despacio por la frente, con tanto cuidado que apenas la rozó, y se detuvo a mirar las vendas manchadas de un rojo pálido. Después se dio la vuelta y salió. Tenía la mirada oscura y la mandíbula tensa.—Señor Leander, Loretta acaba de llegar a la jefatura de policía —informó Leo, que lo esperaba junto a la puerta—. Está armando un escándalo y exige que liberen a Devano de inmediato.Leander se acomodó el cuello de la camisa negra. Sus labios se curvaron en una línea delgada y peligrosa.—Bien. Es hora de terminar con esto.***En la sala de interrogatorios de la jefatura, estrecha y con olor a metal frío, Loretta les gritaba a dos oficiales. Tenía el cabello algo desordenado, pero la soberbia seguía intacta en su rostro.—¿¡No sa

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    El empujón y el codazo repentino de Valerie hicieron que Devano se tambaleara hacia atrás. Su pie tropezó con el extremo de una tabla podrida y perdió el equilibrio justo al borde del muelle. Por puro reflejo, su mano se disparó al aire buscando de dónde agarrarse, y los dedos, crispados y desesperados, se estiraron hacia la ropa de Valerie.Pero antes de que rozaran la tela de su blusa, Leander ya se había lanzado hacia adelante.Con un movimiento firme y certero, la rodeó por la cintura y la jaló contra su pecho, cerrando los brazos a su alrededor con tanta fuerza que no quedó espacio para el miedo. Al mismo tiempo, su pierna salió disparada y golpeó a Devano en el pecho, lo bastante fuerte para dejarlo fuera de su alcance.—¡Argh! —gritó Devano.Su cuerpo salió despedido hacia atrás y chocó contra la barandilla de madera, tan carcomida que se quebró con un crujido seco. Cayó sobre las tablas con un golpe sordo que se oyó hasta el otro extremo del muelle. Antes de que pudiera incorp

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