Home / Romance / LA VERDAD OCULTA / Capítulo 17. Un genio del demonio

Share

Capítulo 17. Un genio del demonio

Author: Eyda LG
last update Petsa ng paglalathala: 2026-09-26 07:46:00

Aunque Fabricio sabía que aquellas palabras ella se las había dicho porque Luciano estaba cerca, igual le dolieron mucho, ya que en su rostro se reflejaba su dolor. Por su parte, Milena, que las había dicho al ver que su presa estaba a punto de irse, ahora sentía que había herido a la única persona que había estado para ella cuando más lo necesitaba su único y mejor amigo. Con tono apenado, le dijo:

—Está bien, no eres solo mi abogado; eres mi mejor amigo. Y sé que estás aquí porque te preocupa
Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App
Locked Chapter

Pinakabagong kabanata

  • LA VERDAD OCULTA   Capítulo 18. Un reencuentro poco amistoso

    Milena, antes de llegar a la mansión en la que antes compartía con Dionisio, los recuerdos comenzaron a invadirla. Algunos eran felices y otros tristes; recordaba con alegría la primera vez que llegó a ese lugar, sin poder creer que sería el sitio donde viviría junto al amor de su vida, o, mejor dicho, junto a la persona que ella pensaba que era el amor de su vida, el cual resultó ser su peor pesadilla.En ese momento, mientras se perdía en sus pensamientos, Fabricio la interrumpió con un tono nervioso cuando le dijo:—Llegamos y tenemos que bajarnos.Ella dijo: tan rápido, mientras comenzaba a mirar a todas partes.—Sí —respondió Fabricio—, pero todavía estamos a tiempo de irnos y volver otro día, si no te sientes bien.—No, estoy bien, solo que me invadieron los recuerdos de cuando vivía en este lugar; nunca pensé que volvería a venir, y menos como visitante —dijo Milena con su voz un poco apagada.Luego se bajaron del auto, Milena miró a Fabricio y preguntó:—¿Estás seguro de que V

  • LA VERDAD OCULTA   Capítulo 17. Un genio del demonio

    Aunque Fabricio sabía que aquellas palabras ella se las había dicho porque Luciano estaba cerca, igual le dolieron mucho, ya que en su rostro se reflejaba su dolor. Por su parte, Milena, que las había dicho al ver que su presa estaba a punto de irse, ahora sentía que había herido a la única persona que había estado para ella cuando más lo necesitaba su único y mejor amigo. Con tono apenado, le dijo:—Está bien, no eres solo mi abogado; eres mi mejor amigo. Y sé que estás aquí porque te preocupa mi salud más que a mí, y te lo agradezco de corazón. Pero, solo por hoy, déjame beber sola. ¿No ves que lo único que quiero es beber y así poder olvidarme de todo? Ahora por favor vete y déjame sola; te prometo que mañana haré todo lo que me pidas sin chistar.Al notar que ella se sentía apenada, Fabricio se retiró, pero antes de irse, le recordó:—Recuerda que tienes otro compromiso, y no creo que, por querer tomar como loca, no vayas a ir a ver a tu mejor amiga, ¿lo recuerdas?En ese instant

  • LA VERDAD OCULTA   Capítulo 16. Una obsesión seria

    Fabricio llevó a Milena a un bar. Cuando llegaron, ella preguntó:—¿Es aquí?Él le respondió:—Sí, y recuerda que no puedes tomar licor por el problema de tu estómago; lo mejor es que entre contigo y así pueda detenerte cuando lo vayas a hacer, pues conociendo como te conozco se que no te vas a conformar solo con pedir una bebida sin licor, o pedir un trago y fingir que estás tomando, ¿cierto?Milena negó con la cabeza, mientras replicaba:—¿Crees que alguien se me acercará si tengo a un hombre a mi lado? Quédate aquí, que cuando termine te llamaré.Aunque Fabricio asintió, apenas vio que ella entraba, se bajó del coche y la siguió, pues conocía la tenacidad de Milena y sabía que estaba dispuesta a poner incluso su salud en riesgo para lograr su propósito.Al entrar al bar, Milena no miró a ningún lado y caminó con elegancia hasta la barra. Según el informe que había leído, aquel hombre se acercaría en cuanto la viera con un vestido rojo, por lo que ella siguió con su plan. Al llegar a l

  • LA VERDAD OCULTA   Capítulo 15. Dejarla plantada en el altar

    Milena ya estaba en libertad y, al no tener a dónde ir, Fabricio le ofreció quedarse con él en su apartamento. En un principio, ella se negó, pues aquel hombre le había ayudado mucho y no quería seguir abusando de su confianza. Sin embargo, al final terminó aceptando, ya que no tenía otro lugar donde quedarse y, más adelante, pensaría en cómo pagarle todo.Una vez en el apartamento, Fabricio le mostró la habitación donde viviría, la cual ya estaba llena con todas sus cosas. Al ver esto, Milena se emocionó y lo miró entre lágrimas, diciéndole:¿Cómo lograste que Valentina te diera mis cosas?—Fácil —respondió Fabricio—, pues como soy tu abogado, tenía que dármelas; de lo contrario, la habría demandado y me imaginé que no quería verse metida en ninguna pelea legal por la campaña electoral que se le avecinaba a su padre.Como Milena se había quedado callada, Fabricio continuó diciendo:—Deja de pensar mucho de ahora en adelante, ya que no quiero que te preocupes por nada por ahora. Por hoy

  • LA VERDAD OCULTA   Capítulo 14. Libertad

    Ya habían pasado tres años desde que Milena había ingresado a prisión, y hasta ahora seguía recibiendo el mismo trato que el día que había llegado a aquel lugar, bueno eso ya había cambiado un poco, pues ahora ella junto a Laura se había unido a otro grupo de mujeres que no soportaban el maltrato de la pandilla de la Loba.Y aunque al inicio siempre eran maltratadas por la loba y sus seguidoras, ellas no se habían rendido, por eso las cosas habían cambiado ligeramente. Ya que, al menos, ahora recibían golpes y palizas, pero también habían aprendido a defenderse y a devolverles el golpe con la misma intensidad. Además, parecía que Valentina se había olvidado de su existencia, pues ya tenía más de cinco meses, que no la visitaba y esto no era normal, ya que conociendo a aquella mujer, la cual le gustaba verla sufriendo, tenía que haberle pasado algo malo: "ojalá se hubiera muerto ya" se dijo. —Cuando Fabricio fuese a visitarla, le preguntaría por ella.Sin embargo, que Valentina no le p

  • LA VERDAD OCULTA   Capítulo 13. Un día más, un día menos de su miserable vida

    Dos días después de que Milena había sido trasladada a la celda de castigo, la desesperación se había apoderado de ella. La falta de comida y agua la tenía al borde del colapso; cada minuto se hacía eterno, y la sed y el hambre la debilitaban física y mentalmente, además del dolor que sentía por los golpes recibidos anteriormente. En medio de ese sufrimiento, Milena apenas podía comprender cómo era que Laura había soportado tanto, sin comer, ni beber nada de agua. Ahora mismo entendía por qué Laura se encontraba en aquella situación, ya que la falta de alimentos la había debilitado tanto que ya ni siquiera podía comunicarse. En ese instante, Milena estaba que no podía más y sin saber qué hacer para poder ayudarla. Ya que la crítica situación de Laura era muy mala y si nadie viniera por ella, eso quería decir una sola cosa que todo lo que las reclusas decían era verdad y nadie salía con vida de aquella celda, debido a que lo único que le decía que su compañera seguía con vida era únic

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status