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Capítulo 89. Dejar ir a Sandra

Author: Eyda LG
last update publish date: 2026-11-03 04:47:27

Una semana después, le dieron salida a Milena. En un principio, pensaba irse a vivir con Fabricio, pero recordó los sentimientos que él tenía por ella, y no quiso darle más falsas esperanzas. Por eso, decidió irse con Luciano. Al fin y al cabo, seguía siendo su esposo, además, él había hecho mucho por ella durante todo ese tiempo.

Milena también había tomado la decisión de perdonarlo, pues entendía que ella tampoco había sido completamente sincera con él. No se había casado con Luciano por la r
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    Una semana después, le dieron salida a Milena. En un principio, pensaba irse a vivir con Fabricio, pero recordó los sentimientos que él tenía por ella, y no quiso darle más falsas esperanzas. Por eso, decidió irse con Luciano. Al fin y al cabo, seguía siendo su esposo, además, él había hecho mucho por ella durante todo ese tiempo.Milena también había tomado la decisión de perdonarlo, pues entendía que ella tampoco había sido completamente sincera con él. No se había casado con Luciano por la razón que le había dicho, y cuando él se enterara algún día de esa verdad, simplemente le diría que estaban a mano… por todo lo que él también le había ocultado. Pensando de ese modo, ya no le preocupaba tanto el momento en que esa verdad saliera a la luz.Luciano, al ver que ella había decidido volver a su lado, se convirtió en el hombre más feliz del mundo. Y no quería separarse de ella ni un segundo, ni siquiera le quería permitir caminar sola. Hasta que Milena, un poco cansada de tantos cuida

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    Milena llevaba ya un mes en coma y no mostraba señales de despertar. Luciano, cada vez más desesperado, se negaba a aceptar la posibilidad de que su esposa no volviera en sí.Aunque el médico les había advertido, después de superar las 72 horas críticas, que eso podía suceder, él se aferraba a la esperanza de que ella despertara pronto.La habían trasladado a una habitación, pero su estado seguía igual: inmóvil, sin ninguna reacción.Luciano, en ese instante, se sentó a su lado y le hablaba con voz temblorosa:—Mi amor, tienes que despertar… y ver cómo ha caído Arturo, junto con todo su imperio político.No sabes que hoy fue traído de urgencias, pues parece que no aguantó la presión: le dio un derrame cerebral. Ahora es una persona que no puede valerse por sí mismo…Hizo una pausa, tragó saliva, y continuó con un hilo de voz:—Quiero que despiertes, que abras los ojos… para que veas en qué estado está esa persona que tanto daño te hizo en el pasado.Además, quiero que te levantes para q

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