登入Milena es una hermosa mujer que siempre creyó en el amor verdadero, a pesar de que siempre le había ido muy mal con los hombres con los cuales había salido. Ya que su última relación la marcó de por vida, pues aquel hombre que una vez ella pensó que sería el amor de su vida, terminó engañándola con su mejor amiga y eso no era lo peor, ya que cada vez que llegaba borracho la cogía como su saco de boxeo y en una de esa golpiza que le dio la hizo perder a su hijo. Desde ese entonces dejó de buscar a esa persona especial; sin embargo, cuando menos lo esperaba, ese hombre llegó a su vida, y con una sola mirada supo que él era la persona que había estado buscando para ser feliz. Sin embargo, por que más que sabía que aquel hombre la amaba más que a su vida ella ya había sido marcado tiempo atrás y esta vez ella Preferiría el dinero que el amor.
查看更多Luciano se quedó en silencio por un momento, como si estuviera eligiendo con cuidado cada palabra antes de hablar. Luego le respondió:—Al principio quería enviarlo a prisión, aunque sé que solo le darían unos cinco años, o quizá menos. Sin embargo, conociendo a mi padre como lo conozco, seguramente usaría su influencia para sacarlo bajo fianza. Aun así, al menos le daría una lección, y la próxima vez se lo pensaría dos veces antes de volver a meterse conmigo.No obstante, ahora que sé por qué Dionisio lo hizo, estoy considerando dejarlo pasar. En parte tiene razón. Dado que fue mi madre quien lo lastimó primero. Además, me contó por qué se acercó a la familia Laos: pues buscaba venganza por lo que mi madre le hizo a la suya, ya que creía que fue ella quien la mató.Pero ahora que conoció la verdad, entiende que, aunque mi madre tuvo algo de culpa en la muerte de su madre, no fue quien la mató. Dado que al final solo fue un accidente.Por esa razón pensé en dejarlo ir, advirtiéndole a
Milena, apenas vio que Valeria se había ido, cambió por completo su expresión. Ahora sí, se enfrentaría a Valentina, y esa era otra historia. Entonces dio la orden a uno de sus escoltas para que la bajaran con sus pertenencias.Cuando Valentina llegó al pie de la escalera y vio a Milena esperándola, el rostro se le encendió de furia. Con voz cargada de rabia, le preguntó:—No me digas que fuiste tú quien compró mi casa.—Sí —respondió Milena con una sonrisa en los labios—. Y no solo tu casa, sino también cada una de las cosas que hay en esta mansión… incluido tus autos y joyas.Luego, al ver las maletas que habían bajado junto a Valentina, la miró fijamente y ordenó:—Muchacho, revisa todo su equipaje y saca cualquier pertenencia que no sea suya. No permitiré que se lleve nada que no le corresponde.La escena era un reflejo exacto de lo que Valentina le había hecho años atrás. Y por primera vez, Valentina sintió pánico. Milena le estaba haciendo lo mismo que ella una vez le hizo en el
Milena, al salir, se fue con su mejor sonrisa. Sabía que Valentina haría cualquier cosa para no dejarse caer, y no se equivocaba. Porque, apenas Valentina logró calmarse, hizo un par de llamadas.Aunque Milena había pronunciado aquellas palabras solo para burlarse de lo pobre que era ahora, Valentina estaba muy consciente de que, si seguía gastando como lo estaba haciendo, tarde o temprano el dinero se le acabaría. A pesar de haber sacado una buena suma en su divorcio, sabía que los medicamentos y el personal que cuidaba a su padre no eran nada baratos.Así que lo más sensato era invertir su dinero y así conseguir muchas ganancias. Lo último que permitiría sería que Milena la viera arrastrándose en el mismo fango del que ella venía. En ese momento pensó que, quizás, eso era justo lo que Milena quería: verla destruida, sin un centavo. Pero no iba a permitir que eso sucediera.Sin perder tiempo, llamó a su amiga, quien días atrás le había hablado de unas inversiones muy rentables. Iba a
Milena, en aquel instante, la miró con seriedad y estuvo a punto de decir que no estaba dispuesta a hacer lo que pedía. Pero al recordar los momentos vividos con doña Rubiela, y cómo ella siempre la defendió incluso frente a su propia nuera, respiró profundo y respondió:—Está bien… puedo intervenir para que Luciano no la envíe a prisión. Sin embargo, nunca la voy a perdonar. Porque si lo hiciera, estaría diciéndome a mí misma que todo lo que viví en la cárcel por su culpa no significó nada. Estaría dejando a un lado el dolor y minimizando la muerte de mi madre y de mi hermana.Pausó un segundo, tratando de contener las emociones que le subían a la garganta.—Aunque ella no fue quien las atropelló, sí es responsable de todo lo que sucedió. Pues si yo no hubiera ido a prisión injustamente por su culpa, mi familia jamás habría tenido razones para venir a este país. Así que, indirectamente, ella tiene mucho que ver con sus muertes.La voz de Milena tembló ligeramente, pero no retrocedió.






Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.