MasukEs el mejor beso que he recibido en toda mi vida, no se que tiene esta mujer que hace que me olvide de todo y me siento bien a su lado, aunque le haya dicho que sea mi novia de mentiras, la deseo mucho pero iré poco a poco, la voy a ir conociendo lo que más le gusta lo que no y así poder saber que es todo esto que me hace sentir, por qué tanta obsesión con ella, ese sentimiento de querer cuidarla.
Profundizó más el beso, nuestras lenguas hacen una danza perfecta, nuestros labios se amoldan perfectamente, poco a poco voy terminando el beso, porque si sigo así me la llevaré a rastras hasta el baño..
Creo que yo mismo he caído en mi juego porque Montse me gusta y mucho.
Al terminar el beso pego mi frente a la de ella la miro y tiene sus ojos cerrados y su boca entreabierta, sonrió le doy un beso en la frente y me acomodo en el asiento.
—¿Por qué lo hiciste?
Su pregunta me desconcierta un poco pero de igual forma le contestó.
—Te dije que debíamos empezar a practicar.
—¿Pero por qué? si aquí no hay nadie que nos vea.
—Pero mira si cuando te presente a mi familia y te tenga que besar, hubieras tenido exactamente esta reacción de asombro y no podemos darle una impresión de que era nuestro primer beso, además lo estaba deseando desde que te vi y me retastes.
—Eres un engreído, y atrevido, pero tienes razón, con respecto a tu familia.
—Vez lo sabía, y si soy engreído y creído, aparte de guapo y sexy es mi naturaleza, todas caen rendidas a mis pies.
—Y también eres un idiota petulante, y ten por seguro que no eres mi tipo así que no todas caen a tus pies, y bajale a tu ego un poco o romperé nuestro trato.
—Ok, ok ya entendí, pero sí creo que hay que practicar más, y para que sepas que lo que me acabas de decir rompió mi corazoncito yo quería que cayeran a mis pies, poder llevarte a mi cama y hacerte gozar de placer.
—Ja brincos dieras que caiga a tus pies, y si esperas que sea una más de tu lista, espera sentado, porque eso nunca va a pasar, además no abuses con eso de practicar más..
—¡Eres una amargada!
—¡Y tu un niño rico engreído!
En ese momento soltamos una carcajada.
—Bueno pongamos los puntos sobre la mesa, ¿Actuaremos sólo delante de tu familia y amigos? — pregunta más relajada.
—¡Exactamente!
—Y vamos a poder seguir con nuestra vida osea si alguien tiene una cita ¿puede salir? ¿no?
Eso no me gusta, yo no quiero que salga con nadie, la quiero solo para mí, ¡que sea mía!
—¡Depende!
—¿Depende de que?
—De qué tan arriesgado puede ser para nuestro trato.
—Eso es una estupidez, no vamos hacer novios de mentira toda la vida, tenemos que hacer nuestra vida y si tu no tienes esos planes, pues yo si planeo que el amor llegue a mi vida, enamorarme de la persona correcta, casarme y vivir con el amor de mi vida hasta llegar a viejito.
—¿Nunca te has casado?
—No
—Tienes una hija, un ex y nunca se casaron ¿por qué?
—No, él porque no lo se, nunca quiso, tal vez no era la mujer para él.
—Eso es una estupidez si eres perfecta.. — Lo digo sin pensar y ella abrió los ojos como platos y se puso roja.
—¡Gracias! Pero tal vez él no pensaba así.
—¿Cuánto tiempo duraron juntos?
—8 años.
—¿Y cuanto tienen separados?
Ella pone los ojos en blanco y yo río por verla.
—Casi dos.
—¿Y él siempre te fue Infiel?
Veo como baja la cabeza, osea que eso es un si.
—Si, siempre fue así desde que teníamos un año y medio de novios, pero yo tontamente lo perdonaba, pensando que iba a cambiar pero nunca lo hizo.
Maldito como pudo hacerle eso, sí ella se ve tan dulce, cariñosa.
—¿Y tú alguna vez le fuiste infiel?
—Si, cuando teníamos tres años y medio me desquite entre a trabajar en un supermercado y conocí a alguien que era encantador conmigo era bello, cariñoso, detallista y romántico, todas las características que me gustan de un hombre.
Trato de guardar esos detalles en mi cabeza..
—¿Y porque no te quedaste con él?
—Estas muy preguntón, pero nada más te diré que Gerardo era casado. Ya no contestare mas, y voy yo preguntando..
—¡Ok pregunta!
—¿Por qué no quieres buscar novia de verdad y así casarte?
—Porque yo no creo en el amor, una vez me enamoré y me traicionaron, me rompieron el corazón y la verdad no quiero sufrir de nuevo.
Ella me toma mi mano en forma cariñosa y la verdad me gusta.
—A mi me han roto el corazón muchas veces, y no me doy por vencida a que llegue el amor a mi vida, esa persona correcta que te hace olvidar todo lo malo.
—Pero yo no puedo ser como tú, para mí las puertas de mi corazón se cerraron y no se volverán a abrir. — aunque con esta mujer con sólo verla algo en mí se despierta y se remueve.
—Pues muy mal Gabriel, allá tú. Ahora me voy tengo que ir por mi hija.
—Está bien, ¿te puedo llevar?
—No gracias, Además tu tienes que trabajar.
—No te preocupes, yo soy el jefe puedo darme el día, además cuando mi padre se de cuenta que salí con mi novia estará más que feliz.
—Ok está bien, ¿cuando le dirás a tu familia?
—Hoy se los diré o mañana, apenas los vea, ¿que dices si hago una cena en tu honor para que conozcas a mi familia?
—Hablamos cuando hables con tus padres, ¿te parece?
—Me parece.
—Ok vámonos que mi princesa me espera..
—Ok vamos.
La verdad estoy nervioso, no me imagine que tuviera una hija, yo no se como llevarme con los niños, ¿cómo reaccionarán mis padres?, ¡maldición! No pensé eso, y mi hermana, se las va a comer vivas, yo no quiero que las humille ni les diga nada, pero las defenderé de quién sea, así sea mi propia familia, solo espero haber hecho lo correcto.
—¡Todavía estás a tiempo!
Montserrat me sacó de mis pensamientos al decirme eso, giro a verla, ¿a que se refiere?
—¿A qué te refieres? — le digo algo dudoso.
—A que puedes conseguir a otra persona para que finja ser tu novia.
—¡Que! yo no quiero a otra persona, además a pesar de que hace muy poco nos conocemos siento que puedo confiar en ti.
—Yo tengo una hija que no pienso negar ni por ti ni por nadie.
—Y créeme que me decepcionaría si lo hicieras, no te preocupes a mi no me molesta que tengas una niña y cuando te sientas preparada quiero que me la presentes, ¿te parece?
—Me parece.
Me sonríe, y yo hago lo mismo, como estamos en un semáforo en rojo, le acaricio la mejilla, ella cierra los ojos por un momento cuando los abre tiene una picardía en su mirada y sin más me besa, yo en un momento me sorprendo pero al segundo soy yo el que lleva el beso, pero no es cariñoso, se lo doy con lujuria y pasión esta mujer despierta de todo en mi, nos separamos, por medio de que los autos de atrás empiezan a tocar la bocina.
Ella sonríe y me guiña un ojo..
Y yo niego con la cabeza, ahora tendré que arreglar un problema dentro de mis pantalones.
La dejo donde su mamá, pero antes pasamos por dónde ella vive, para que yo supiera.
Antes de bajarnos nos volvimos a besar, me encantan sus besos.
—Por hoy ya hemos practicado mucho, así que adiós novio falso.
—Me encanta practicar contigo, adiós novia mía.
Ella me mira con sorpresa me da un beso pequeño, sale del auto y se va, yo quería que me presentara a su hija, pero seguro no se sentía preparada pero esperaré hasta que lo esté. Por lo menos ya intercambiamos números, me dirijo hacia mi casa con una enorme sonrisa.
PV NARRADORMontserrat tenía varios días extraña, casi no pasaba en casa y cuando lo hacía pasaba hablando por teléfono, y eso a Gabriel empezaba a molestarlo, ya habían pasado dos años desde que se casaron por segunda vez, y a pesar de que todo era maravilloso, Gabriel no podía dejar en pensar que seguro se estaba alejando de él porque ya no lo amaba.¿Qué haría si eso era así?, ¿Qué sería de su vida? Él amaba y adoraba a Montserrat, no sería capaz de dejarla, sí tenía que volver a conquistarla lo haría, ella era el amor de su vida y no podía dejarla ir.—¿Cómo está el papito más lindo del mundo? — Vale entró al despacho de su padre, ya tenía 11 años y era una niña hermosa, cada vez que G
EPÍLOGO PV NARRADOR Los cinco meses que Gabriel había puesto de fecha para el matrimonio por la Iglesia habían pasado muy rápido, estaban siendo tan felices que tenían miedo de que fuera un sueño, cinco meses tenía el pequeño Evans, los gemelos al principio estuvieron celosos, pero sus padres tenían tanto amor para todos sus hijos que nunca hicieron de lado alguno, y Montserrat se había encargado de poner en forma su cuerpo mejor que antes. Gabriel la amaba tanto que se sorprendía, nunca creyó poder amar a alguien de esa manera tan intensa, desesperado se movía de un lado a otro mientras esperaba a la novia. El traía puesto un traje negro con gris, el monto que tanto había deseado duró casi cuatro años y medio para que se hiciera realidad. —Hijo te ves guapísimo. —Gracias mamá, pero me lo has dicho tres veces, ¿Acaso estás más nerviosa que yo? —La ve
Me despierto algo adolorida en una habitación blanca. Dónde sólo se escucha la máquina dónde me tienen conectada. ¿Qué hago aquí? ¿Cómo llegué aquí?En eso, los recuerdos de lo que pasó vienen a mí, empiezo a alterarme, y la máquina tonta empieza a sonar más seguido. La puerta se abre y entra la enfermera y un doctor, detrás de ellos vienen Gustavo, Susana, Diego, y Alberto.—Al fin despertaste cielo. — Susana tiene el rostro rojo de tanto llorar, en su mirada puedo ver una tristeza profunda.—Por favor señora, podría tranquilizarse, en su estado le hace mal. — dice el doctor, mientras yo abro mis ojos como platos al escucharlo.—¿En mi estado? — digo muy nerviosa.—Estás embarazada
Después de que Camila salió del hospital y yo quedara destrozada, mi celular empezó a sonar, quiero ignorarlo, pero sigue sonando, contesto sin ver quién es.—Diga — respondo sin ánimos.—Estás así por tu culpa, te quería lejos de ese imbécil, y no me hiciste caso.—Eres un desgraciado, te odio.—Pues yo te amo, y quiero que te levantes de dónde estás sentada y saldrás por la puerta de atrás del hospital, sino quieres que tu maridito no despierte nunca del coma y no vuelvas a ver a tus hijos, que por cierto están en el parque disfrutando de una linda tarde, ¡A puesto que no saben que su papá está en el hospital! ¿Cierto? — Abro los ojos como platos.—¿Cómo sabes esas cosas?&nb
—¿Cómo has podido? — dice mamá con sus mejillas llenas de lágrimas.—Ósea, ¿Ni siquiera me van a preguntar si es cierto? — digo no sé ni por qué, ya que realmente soy una estúpida.Cuando Gabriel salió de la casa me llamó Gerardo, para decirme que me despidiera de mi hermano, eso me puso en alerta todos mis sentidos, y por más que le grité para que no se fuera, fue imposible, y ahora tengo un hermano a punto de morir y mi otro hermano me observa con decepción, sin verlo venir mi madre me pega una cachetada.—Eres una cínica y descarada, si fuera mentira hace rato te hubieras puesto a la defensiva, si fuera mentira como tu dices, yo no me sentiría tan decepcionada de la clase persona que eres pero yo no pienso esperar a que algo pase a mi hijo, ahora mismo te vamos a llevar a que te
Antes de terminar de alistarme, decido llamar a Gustavo para que me acompañara, no quería ir sola, además no estaba con ánimos de conducir.Al salir de casa, no puedo evitar sentirme extraña, tal vez debería decirle a Gabriel hacia dónde me dirijo, pero así como llega la idea la descartó, porque sé que él no me dejará ir, y yo tengo que averiguar quién quiere dañarnos.Gustavo me espera dentro del carro, cuando me ve llegar, se baja para abrirme la puerta.—¿Estás segura de esto? — me pregunta con cautela.—Pues segura al 100% pues no, pero tengo que ir, así que vamos. — Gustavo asiente, y arranca el auto.Al llegar a la prisión mis nervios aumentan, después de 10 minutos de estar esperando llega con dos policías







