LOGIN-----Rey Vampiro Kyllian------
Me despierto inquieto, aquello más que un sueño, me ha parecido una pesadilla, por las cosas que llegue a sentir...ella...¿Quién era?¿Por qué me importa?¿Cómo pude sentir esa desesperación cuando desapareció?Solo espero que se quede allí, escondida en mí mente como un delirio que aparece de tanto en tanto, como una tortura, que de momento aún puedo soportar.Ya es de mañana y después de salir desde el castillo abandonado, en donde paramos a descansar un poco,mis caballeros y yo nos dijimos al bosque de los muertos.Allister, mí mano derecha ,confía en la afirmación de que allí un poblado de humanos todavía a duras penas se mantiene con vida, y es mí deber informarles que han perdido la guerra y si quieren vivir será bajo mis órdenes.Nunca hubo contemplaciones.Entre los guerreros escucho mucha algarabía , han descansado bien en la noche y esperan con ansias alimentarse de los humanos que no quieran rendirse ante el nuevo régimen.No está prohibida la unión entre nuestra especie y los humanos pero de momento no ha acontecido y dudo mucho que nos vean diferente ahora que somos los montruos que los han sometido.Esa estúpida historia que cuentan en vez de aceptar que han luchado y han perdido.—Señor.Disculpe usted...Uno de mis guerreros se acerca a mí, nuestras armaduras nos cubren completamente haciendo destacar nuestros ojos rojos ,delantando nuestra sed, y es que antes de entrar en batalla no comemos y es para evitar perder nuestra naturaleza de caza, nuestro instinto puramente animal.—Dime Dante—digo sin mirarle aún, coloca su caballo al lado del mío.—Yo quiero pedirle, que si acaso en ese poblado encontrara a una mujer que pudiera ayudarme en mí hogar en tareas diarias y esas cosas, si podría traerla conmigo.—Bien.....¿Sabes que son humanas?Mí tono es sarcástico, y él se da por enterado.Le doy una mirada de incredulidad, y es que pensar que cualquiera que encontremos en ese lugar irá de buenas ganas con alguno de nosotros es imposible, sería como tener un enemigo en tu propia casa, es una petición un tanto...ridícula.—Si encuentras a alguien de tu agrado y ella quiere ir.....así será, será tu sirvienta, pero tú serás responsable de sus errores.—Gracias señor.—Pero escúchame bien Dante, si la humana se rehusa y decide morir antes que someterse, yo mismo vaciare su cuerpo de sangre hasta que muera.—Entendido, no protestare, tiene mí palabra.Siempre les hablé con claridad a los míos y más hoy que siento esta tormenta en mí interior, algo en mí no está bien, y creo que en ese bosque algo me espera, algo me llama.—Andando...— exclamo, mientras me siguen por el profundo Bosque.No tardamos en toparnos con los vestigios de la guerra.Varios cuerpos sin vida permanecen colgados de diferentes árboles, apenas sostenidos por una débil soga.Muchos optaron por esa salvación, antes de aceptar que los vampiros habían ganado la guerra, no los culpo.—Cobardes...— exclamó casi inaudible Orlock.—No estamos aquí para eso — exclamé con desaprobación.Y era cierto, de qué nos servía juzgar los deseos de muertos que habían elegido su propio camino.Nos incorporamos manteniendo nuestra mirada en en el sendero que nos llevaba más y más adentro de aquel bosque en donde la muerte se había llevado el último rayo de luz que pudo encontrar.—¡Increible!.....como el ecosistema ha reaccionado—exclamo Simón mientras tocaba uno de los árboles visiblemente congelado, seco y sin vida.—Esta nieve incesante tampoco es normal.Hacía ya una hora que nos encontrábamos en el lugar y nada había llamado nuestra atención más de lo ya mencionado ...claro. Yo creía en las palabras del humano y casi podía jurar que sobre estas tierras varios humanos se escondían....de nosotros.∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆—Se ve bastante cansado si me permite....¿Pesadillas?¿Esa mujer otra vez?—el Rey se contenía ante semejante atrevimiento decirle que prácticamente se veía como m****a era una ofensa ,pero viniendo de Allister no había mal alguno.—Esta noche fue más vivido, la desesperación que sentí por no poder tocarla fue tan real—Kyllian sentía el nudo en su garganta al estar viviendo una fantasía, un sueño en dónde una mujer lo enloquecía pero que en realidad no existía.—Trate de recordarse a sí mismo que no es real, debe descansar mejor— advirtió Allister, no estaban precisamente en tierras tranquilas, el enemigo acechaba y solo un error podía costarle la vida a su líder.—Tal vez me este volviendo loco—admitio el Rey— o es cuestión de tiempo.... Y estos sueños...—ya casi no sabía cómo referirse a ellos— desaparecerán.—sentencio finalmente.Aunque lo dijo e intentaba convencerse de ello,¿ porqué no habían desaparecido antes?, ¿porqué siempre era la misma escena y la misma mujer?Pensó en su familia , en sus hermanitas, ¿No era más normal que soñara con ellas, con su antigua casa o tal vez su madre arropandolo? ¿Quién era esa mujer como aparecerse en sus sueños y provocarle tanta ternura sin siquiera conocerla?—¿Es al menos bella?— preguntó Allister.—No es solo eso...es mí compañera de vida.—¿Cómo lo sabe?El rey pensó en la respuesta pero no había explicación racional y bien fundada, simplemente LO SABÍA.Aunque verdaderamente desconocía si era una fantasía suya, si esa mujer ya estaba muerta y le hablaba desde el más allá , o tal vez se trataba de una emboscada de los Dioses que querían que se arrepintiera de sus acciones.—Lo envidio un poco señor, me gustaría ver aunque sea en sueños a mí compañera —dijo con tristeza el vampiro.—No te desanimes Allister...eres un buen soldado...y serás recompensado seguramente.El rey le dió dos palmadas en la espalda.—Solo espero que puedas dormir mejor que yo cuando le encuentres— le deseó el Rey con una sonrisa que enmascaraba otra tristeza, él seguía solo tanto o peor que Allister porque sabía que su posición de Rey lo tenía por demás ocupado, mucho más que la vida de un soldado de su reino, y si esa compañera llegaba , ¿Podría soportar la responsabilidad que compartirían cómo reyes de los vampiros, o lo abandonaría por una vida más tranquila?La pregunta que casi nunca quería hacer era :¿Y si no fuera su compañera parte de su mundo, y si fuera humana?El cielo amaneció despejado ,no había nubes, ni lluvia, ni viento. Solo una calma solemne, casi respetuosa, como si la tierra misma supiera que ese día marcaría el inicio de una nueva era. Las campanas de la Torre Central repicaban con lentitud y firmeza, acompañando el murmullo contenido de miles de voces que llenaban la plaza frente al Castillo Real. Azrael ajustó su capa negra bordada con hilos de plata frente al espejo. La tela pesada caía con elegancia desde sus hombros anchos, heredados de su padre, pero sus ojos claros y expresivos, aún con firmeza, pertenecían sin duda a Gema. Una mezcla perfecta. Justicia y fuego. Disciplina y compasión. —¿Estás listo, mi Rey? —preguntó una voz al otro lado de la puerta. Era Cassian, su asesor y viejo amigo de la infancia. Azrael asintió en silencio, luego respiró hondo. No temía al trono, pero sí comprendía el peso que caería sobre sus hombros desde ese momento. Ya no sería solo un príncipe educado en diplomacia y estrategia. Ahora serí
La sala de partos del castillo se había transformado en un campo de batalla silencioso. Gema, exhausta y con la piel perlada de sudor, luchaba contra un dolor agudo y persistente que se intensificaba con cada contracción. Sus manos temblaban, aferradas a las sábanas mientras el mundo parecía reducirse a aquel único instante en que la vida pendía de un hilo. Kyllian estaba a su lado, firme como un faro en medio de la tormenta. Sus ojos, usualmente tan fríos y dominantes, reflejaban una preocupación profunda que nadie más había visto. Sujetaba la mano de Gema con tal fuerza que parecía intentar traspasar su propia inmortalidad para darle fuerzas a ella. Las comadronas se movían con agilidad, intercambiando miradas tensas. Sabían que aquel parto no sería sencillo. La criatura que crecía dentro de Gema no era un bebé común. Las señales estaban en la fuerza del trabajo, en la manera en que el cuerpo de Gema parecía resistirse, como si el mismo universo conspirara para hacer que el nacim
Gema despertó sobresaltada, el corazón golpeando en su pecho como si hubiese peleado en sueños. Algo la empujaba a levantarse, un susurro interno que la impulsaba con urgencia: búscalo. Ahora.Se cubrió con su bata de terciopelo rojo oscuro, una mano instintivamente sobre el vientre abultado, y caminó descalza por los pasillos del castillo. El eco de sus pasos se fundía con el silencio denso, cargado de presagios. Un escalofrío le recorrió la espalda. No sabía lo que iba a encontrar, pero lo sentía: algo estaba mal.Cuando llegó al despacho de su esposo, encontró la puerta entreabierta. Se detuvo, el corazón suspendido, la respiración contenida.—Mi rey… —susurraba una voz femenina desde el interior—. ¿Por qué sigues con ella? Yo puedo darte lo que tanto buscas. Un heredero fuerte, perfecto. Gema es débil… está rota…Era Marina. La empleada humana se encontraba arrodillada frente al escritorio de Kyllian. Su vestido había caído hasta la cintura, dejando su torso desnudo, vulnerable, o
Capítulo 78Kyllian apenas cerró la puerta de la habitación cuando una sombra se deslizó tras él por el pasillo. No la vio. No la oyó. Pero ella estaba allí. Observando. Esperando. Lo seguiría hasta la tumba, si hacía falta.Mientras tanto, en las profundidades del castillo, los guardias cumplían la orden del rey. Cargaban el cuerpo de Alaric dentro de una caja de madera forrada con cadenas oxidadas y símbolos arcanos grabados a fuego. Nadie decía nada, pero todos sentían lo mismo: el aire estaba cargado, más helado que de costumbre, como si algo invisible les rozara la nuca.La marcha hacia la cripta era silenciosa, casi solemne. Cada paso parecía más lento, como si el peso del cadáver se duplicara con cada escalón descendido. Las antorchas parpadeaban inquietas y una humedad densa comenzaba a trepar por las paredes, como si el mismo castillo supiera lo que estaba a punto de ocurrir.Cuando llegaron, una figura femenina los esperaba en la entrada. Era la empleada que había acompañado
77La luna bailaba en el silencio de una noche que prometía algo más que simples susurros entre los árboles.Al rey le pesaba una verdad, una que no quería confiarle a su querida esposa por el simple hecho de ponerla en peligro."Ni siquiera fue amable con ella", admitió para sí mismo el frío vampiro, cuya sangre volvía a hervir cuando recordaba a aquel sujeto que había amenazado al amor de su vida, a la madre de su heredero.El castillo parecía distante y la neblina le daba ese toque de todo lugar maldito. Y es que no sería una noche fácil, porque los planes del rey de ocultar el cuerpo de Alaric no saldrían a la perfección.Los guardias del rey caminaban codo a codo. El destino sería la cripta en donde se mantendría el cuerpo hasta que la reina pudiera recibir la noticia.Para Kyllian no era una prioridad decirle a Gema que ese sujeto tan detestable había partido de este mundo. Después de todo, era un alma absolutamente consumida por el rencor y la codicia. “Un enemigo menos para mi
Todo parecía tranquilo esa mañana, Gema peinaba su cabello con una tranquilidad nunca antes vista, y en ese momento tan solo eso importaba,concentrar sus esfuerzas en sentirse bien.Su instinto la orientaba a algo más que a su propia supervivencia, su bebé debía nacer en las mejores condiciones y si de ella dependía la cuestión ,haría sus deberes al pie de la letra.—Pequeño, te amo más que a mí vida misma...— susurro a su barriga abultada —... sé que volverás loco a tu padre...y no puedo negar que se lo merece—dijo con una sonrisa de oreja a oreja.Acto seguido acarició su estómago y volvió a la cama casi desconsolada , y es que el reposo que le exigían sería lo más difícil para la Reina, un desafío que por su pequeño afrontaria dando lo mejor de si.Aunque su tristeza por no haber visto al Rey retirarse la hacia llenarse de ansiedad.—Tu padre es un verdadero descarado, mira que dejarme sin despedirse, estoy tan aburrida ...—mientras terminaba la frase la puerta se abrió suavemente,