Compartilhar

Capítulo 10

last update Data de publicação: 2026-11-06 00:28:36

Capítulo 10

Eran las 14 h cuando salieron del ascensor en la planta del ático.

—¿Compraste un ático? —preguntó ella, sorprendida.

—Yo no compro inmuebles —respondió Rafael con naturalidad—. Yo invierto.

Una mujer elegante, de tacón fino y blazer impecable, los esperaba con una carpeta en las manos.

—Señor Valença.

Era Camila. Sonrió profesionalmente… hasta que sus ojos encontraron a Maitê. La sonrisa cambió.

La mujer era hermosa. Camila lo entendió perfectamente. Él nunca siquiera flirteó con e
Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • La Enfermera Embarazada del Magnate   Capítulo 10

    Capítulo 10Eran las 14 h cuando salieron del ascensor en la planta del ático.—¿Compraste un ático? —preguntó ella, sorprendida.—Yo no compro inmuebles —respondió Rafael con naturalidad—. Yo invierto.Una mujer elegante, de tacón fino y blazer impecable, los esperaba con una carpeta en las manos.—Señor Valença.Era Camila. Sonrió profesionalmente… hasta que sus ojos encontraron a Maitê. La sonrisa cambió.La mujer era hermosa. Camila lo entendió perfectamente. Él nunca siquiera flirteó con ella. Nunca abrió brechas. Nunca la miró con interés. Porque tenía a esa mujer a su lado. Hasta a ella le gustaría una mujer así si tuviera la oportunidad.—La documentación está lista —dijo, entregando la carpeta.Rafael tomó las llaves y entraron. Maitê caminó despacio mientras admiraba.—Esto es… surrealista.Él cerró la puerta; estaban solos.—Aquí es donde vas a vivir —dijo él, acercándose.—¿Sola?—No exactamente.Se detuvo frente a ella; los dedos tocaron la curva del rostro joven.—No ere

  • La Enfermera Embarazada del Magnate   Capítulo 9

    Capítulo 9El lunes, Maitê se detuvo frente al edificio espejado que reflejaba el cielo de la ciudad. La sede del Grupo Valença era aún más imponente en persona que en los reportajes económicos que a veces aparecían en la televisión del hospital.Respiró hondo antes de entrar.No llevaba marcas de diseñador. No llevaba tacones de marca famosa. Pero estaba bien vestida. Vestido social discreto, el pelo recogido con cuidado y maquillaje ligero.El mármol del vestíbulo brillaba de tan limpio. Hombres de traje pasaban apresurados.La recepcionista levantó la vista despacio. Su mirada fue rápida, evaluadora y juzgadora.—¿Qué desea?El tono era frío.—Tengo una reunión con el señor Valença a las 11.La mujer frunció el ceño. La miró de arriba abajo, deteniéndose en los zapatos sencillos, en el bolso sin logotipo famoso.—¿Su nombre?—Maitê Fernandes.La recepcionista parpadeó una vez, sorprendida. Comprobó en el sistema. El nombre realmente estaba allí.Aun así, parecía no creerlo.—Espere

  • La Enfermera Embarazada del Magnate   Capítulo 8

    Capítulo 8Rafael conducía con una mano en el volante y la otra apoyada en la ventanilla abierta. La dirección que había marcado con la agente inmobiliaria estaba guardada en el GPS: un edificio nuevo, una única torre de cristal y acero bautizada «Residencial Horizonte». Ático dúplex, 180 m², vistas de 360 grados, piscina privada en la terraza.Perfecto.Estacionó en la plaza reservada del aparcamiento subterráneo; la agente ya había liberado el acceso. Subió por el ascensor privado directamente al último piso. En cuanto salió del ascensor, ella ya estaba allí, esperándolo en el hall de entrada del apartamento.Camila, 32 años, rubia alta, cuerpo esculpido por el gimnasio, vestido ceñido y tacones altos rojo sangre que no dejaban duda sobre sus intenciones. La sonrisa era profesional, pero los ojos decían otra cosa.—Señor Valença —dijo ella, extendiendo la mano con uñas rojas perfectas—. Qué puntualidad. Me encantan los hombres que cumplen el horario.Rafael le estrechó la mano sin d

  • La Enfermera Embarazada del Magnate   Capítulo 7

    Capítulo 7Ella suspiró profundamente al entrar en el edificio antiguo; el olor a humedad se mezclaba con el de condimento de frijoles mientras subía por las escaleras estrechas.El ascensor llevaba semanas roto, otra vez, así que subió los peldaños despacio, con los músculos de las piernas todavía blandos por lo que había pasado en el hospital.—Casi llegamos.En el cuarto piso, como si tuviera un radar, la puerta del apartamento 402 se abrió antes siquiera de que ella llegara al rellano.El vecino, que siempre parecía olfatearla como un perro en celo, salió y se apoyó en el marco. Estaba solo en calzoncillos bóxer grises gastados, con la barriga ligeramente saliente, y cruzó los brazos exhibiendo músculos de gimnasio barato.—Hola, gatita. ¿Quieres follar hoy? —dijo con una sonrisa que él creía irresistible.Maitê se detuvo un segundo, lo miró de arriba abajo con una expresión de asco puro. El cuerpo estaba en forma, sí: depilado, bronceado de manera artificial, tatuajes mal hechos

  • La Enfermera Embarazada del Magnate   Capítulo 6

    Capítulo 6Rafael volvió a observarla. No tenía prisa por separarse de ella. Le gustaba la sensación de tenerla así, completamente a su merced.—Dime que lo deseas —susurró seductoramente, rozando sus labios con los de ella.—Es que... —Se interrumpió. Estaba claramente indecisa.—Ya lo sé. Te incomoda mi edad. Tengo cuarenta y cinco años, pero creo que eso no será un problema. Debes tener más o menos la edad de mi hijo, que tiene veinticinco.Maitê levantó el rostro, sorprendida.—Tengo veinticuatro años y vivo sola en un pequeño estudio. Pero no es eso...Él se apartó lentamente, separándose de ella con cuidado. Se acomodó los pantalones y permaneció cerca, escuchándola hablar.Maitê le contó un poco sobre su vida: el diminuto estudio en un barrio de las afueras, el sueldo de enfermera que apenas alcanzaba para pagar las cuentas, las agotadoras guardias y su madre, que vivía en el interior y necesitaba ayuda de vez en cuando.Hablaba con humildad, sin compadecerse de sí misma, pero

  • La Enfermera Embarazada del Magnate   Capítulo 5

    Capítulo 5Rafael atravesó la sala apresuradamente. En cuanto alcanzó a Maitê, le rodeó la cintura con los brazos y la levantó del suelo sin esfuerzo, abrazándola con una intensidad que la sorprendió.Necesitaba sentir que realmente estaba allí, frente a él, después de haber pensado tanto en aquella mujer que había desaparecido sin dar ninguna explicación.Durante unos instantes, se limitó a contemplar sus ojos castaños. Entonces, incapaz de contener cuánto la había echado de menos y la atracción que sentía, la besó apasionadamente.Maitê le correspondió de inmediato, rodeándole el cuello con los brazos y entrelazando los dedos en su cabello oscuro.—No te imaginas cuánto te he buscado —murmuró Rafael entre un beso y otro.—Rafael...—Pensé que nunca volvería a encontrarte.Ella le acarició el rostro, emocionada por la intensidad de aquellas palabras.—Pero estoy aquí.Él volvió a besarla, estrechándola cariñosamente contra su pecho. El recuerdo de la noche que habían compartido parec

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status