Compartilhar

Capítulo 5 — El gigoló

Autor: Nieves G.D.
last update Última atualização: 2024-09-30 12:21:15

«Me esperaré unos minutos y si no llega, me iré», se dijo Nicole tomándose un trago de su copa para llenarse de valor, cuando al voltear, vio al hombre más impresionante que había visto en toda su vida

Era altísimo, de amplia espalda y con un pecho y perfecto abdomen que se marcaba a la ajustada franela, aunque era una lástima que no podía ver los músculos de sus enormes brazos porque usaba chaqueta.

Pero ese hombre, era toda una visión, de cabello corto y claro, mirada sería e intimidante, mandíbula fuerte y definida, nariz recta y unos labios, tan perfectos…

Nicole reaccionó repentinamente, ¿qué le pasaba?, un poco más y babea el piso, ella nunca había visto a ningún hombre de esa manera, excepto por Walter, su marido.

Ese hombre tenía que ser, él tenía que ser el gigoló que Brenda, su amiga, había llamado.

Luego de beberse lo que quedaba en la copa de un golpe, Nicole tragó grueso y lentamente, con pasos cortitos, se acercó a ese atractivo hombre que se había sentado al otro lado de la barra.

— Ho… Hola… — Musitó avergonzada y el hombre de inmediato se volteó hacia ella.

*

Patrick Collins era el tercer hijo de la familia más rica y poderosa del país, pero el menos conocido, puesto que siempre llevó su vida bajo perfil.

No le gustaban las cámaras, ni los reporteros, odiaba la vida pública, por eso, desde muy joven, se cuidó de no llamar la atención de los medios, dejando las entrevistas y los eventos públicos a su hermano mayor, Albert.

Luego de haber trabajado duramente en las empresas familiares que él manejaba, sumando a las de su hermano mayor, a quien había estado ayudando por problemas personales, Patrick decidió tomarse unas vacaciones, alejarse de todo y aclarar su mente.

Últimamente, no se encontraba bien, se sentía algo decepcionado de sí mismo, su único sueño había sido encontrar a la mujer de su vida, enamorarse y formar una familia.

Él quería tener lo que tenían sus padres, un amor profundo y verdadero, que admiraba desde niño, pero no lo había logrado.

Ahora le pegaba más, pues su hermano mayor y su hermana, se habían casado recientemente, felizmente enamorados, así que solo quedaba él.

Patrick había tenido muy mala suerte, él se había enamorado, claro que sí, varias veces, pero había terminado decepcionado, pues apenas sus novias se enteraban de su apellido y de la familia a la que él pertenecía, terminaban sacando sus verdaderas caras, mostrando ambición e interés solo en su dinero y poder.

Y la última que lo hizo, fue Juliana, esa mujer le había roto el corazón a Patrick de todas las maneras posibles.

Por eso necesitaba alejarse, por eso él necesitaba un respiro, había pasado un tiempo de eso y todavía no había logrado superarlo, por lo que, esa noche, Patrick hizo algo que nunca antes había hecho, entró en un bar.

Él era un hombre muy cuidadoso, un hombre que cuidaba de su cuerpo, le gustaba ejercitarse y mantenerse en forma, por lo que, no solía consumir alcohol, al menos que se tratara de eventos y celebraciones familiares de gran importancia, donde solo consumía una copa o dos.

Pero esa noche, Patrick caminaba por la calle, algo aburrido y se encontró con ese bar, necesitaba un trago, necesitaba sacarse esas penas que lo mantenían afligido, así que decidió entrar.

Y apenas le pidió al barman un whisky doble, Patrick se sorprendió al escuchar el llamado de una desconocida mujer.

— Ho… Hola… — Tenuemente, se escuchó su voz, pero fue lo suficientemente fuerte, como para capturar la atención de él.

— Hola… — Contestó Patrick con cortesía, sonriéndole, la mujer bajó la mirada con timidez.

— Tú… Tú eres el sujeto… El hombre que esperaba, ¿verdad? — La mujer se acercó, como si hablara en secreto, susurrando, ¿qué le sucedía?, ¿a quién esperaba?, ¿acaso se trataba de algo ilegal?

— Claro… El hombre que esperabas… — Afirmó Patrick con una sonrisa ladeada. Nicole levantó la vista con nerviosismo, tragando grueso.

— Sí, el gigoló. — Soltó Nicole en un hilo de voz. — ¡Oh!, lo siento, no debí llamarte así… debo ser más prudente.

Su voz fue perceptible solo para Patrick, ella se puso roja como un tomate y se llevó una mano al rostro, ocultándolo con vergüenza.

Aunque a Patrick le sorprendió escuchar que esa mujer buscaba a un gigoló, el gesto que hizo la mujer al avergonzarse le pareció muy tierno.

Por lo que decidió continuar con la charla, con curiosidad.

— Puedes llamarme Patrick. — Le susurró él, siguiéndole el juego.

— Soy Nicole… Perdón, perdóname, Patrick… — Nicole se destapó ligeramente el rostro, sonrojada. — Nunca antes he hecho esto, estoy muy nerviosa y me da vergüenza.

Patrick sonrió ante la honestidad de la mujer, era muy sincera, aparte de tierna al sonrojarse de esa manera.

— Bueno, cuéntame… ¿Qué necesitas? — Preguntó Patrick tomándose un sorbo de su trago.

— ¿Es que Brenda no te lo explicó? — Nicole lo miró muy confundida.

— ¿Brenda?, si un poco, pero me gustaría saber más detalles, ya sabes… — Patrick se encogió de hombros como si no le importara. — Soy todo un profesional y me gusta hacer las cosas bien. — Terminó con algo de sugerencia.

De inmediato, Nicole bajó la vista sintiendo las mejillas calientes, si ese hombre ya de por sí la aturdía con su perfecto rostro y cuerpo, pues haciendo esos gestos sugerentes la iba a dejar al borde del colapso.

— Bien, bueno… No es nada complicado… — Comenzó a explicar Nicole con la vista gacha y nerviosismo. — Ya sabes que… No tienes que acostarte conmigo…

Patrick arrugó el entrecejo extrañando, ¿esta chica buscaba un gigoló para no acostarse con él?

— Vivo en otra ciudad, así que tendrías que viajar conmigo, el tiempo máximo será un mes… — Continuó Nicole. — Puede que terminemos esto antes, pero mientras dure, te pagaré un buen hotel con las comidas, de eso no tienes que preocuparte…

— Muy bien, todo eso me parece excelente… — Asintió Patrick con todavía mayor curiosidad, ¿para qué necesitaba esta chica a un gigoló por un mes y sin sex0?

— Po… Posiblemente, pases la mayor parte del tiempo en el hotel, solo saldríamos en ocasiones especiales, así que tendrás mucho tiempo libre y no tendrás que estar simulando todo el tiempo… Será solo frente a mi esposo y sus amigos o familia… Y en ocasiones así…

— ¿Frente a tu esposo? — Patrick abrió los ojos de par en par, completamente perplejo, esta vez no tuvo tiempo de disimular.

— Eh… Si… — Nicole arrugó el entrecejo, extrañada. — ¿Es que acaso Brenda no te explicó nada?

— Muy poco… Muy, pero muy poco, en realidad fue muy vaga… — Explicó Patrick, dejando a Nicole pensativa, aunque siendo justos, Brenda solía ser así. — Ella solo me dijo que me necesitaban para un trabajo muy particular… — Patrick se encogió de hombros como si nada, intentando sonar convencido. — Y que haría un viaje…

— Bien… — Nicole ya había sacado su teléfono para llamar a su amiga, pero ella no contestaba. Lo que le dijo Patrick, sonaba a Brenda, así que Nicole volvió a tomar algo de confianza. — Escucha, en general, lo que quiero que hagas es… Que te hagas pasar por mi novio frente a mi esposo… Perdón, mi exesposo… Bueno, voy a firmar el divorcio, así que no sé cómo llamarlo todavía, pero…

— Dime una cosa… — La interrumpió Patrick. — Antes de que acepte el trabajo, necesito saber, ¿por qué haces esto?

Nicole bajó la mirada aturdida, su corazón comenzó a latir con fuerza, ¿por qué lo hacía?, ni ella misma lo sabía, supuestamente había sido porque se dejó convencer de su amiga, pero… En el fondo, muy en el fondo, ella también deseaba ver a Walter aturdido, arrepentido y celoso.

— Estoy casada en un matrimonio arreglado, mi esposo nunca me quiso por diferentes razones, claro, hay una que es evidente… — Nicole se señaló a sí misma. Patrick no lo entendió, ¿qué tenía ella de malo? — Después de dos años de un matrimonio vacío, él me pidió el divorcio y yo… Bueno, yo creí… Yo pensé y Brenda dijo…

Nicole bajó la vista nuevamente, afligida y avergonzada. Patrick pudo ver una profunda tristeza en sus ojos y ese tierno rubor que de nuevo apareció en sus mejillas.

— Patrick… ¿Sabes que…? — Repentinamente, Nicole lo miró con una tenue sonrisa forzada, que no le llegaba a los ojos. — Olvídalo, yo… Yo no puedo hacer esto, es… Es ridículo… — Nicole se pasó la mano por el rostro con profunda pena. — Perdóname por hacerte perder el tiempo, Patrick, pero no será necesario que viajes conmigo, yo… Yo iré y me enfrentaré a lo que sea que tenga que enfrentarme por mi cuenta… Además, nadie se creería esto… — Los señaló a los dos. — Alguien como tú, con alguien como yo, no es posible, así que… Olvidémonos de eso, será lo mejor.

Nicole se subió el bolso al hombro ya con los ojos cristalinos y le dio una tímida sonrisa de despedida a Patrick, algo dentro de él se desmoronó, esa chica, parecía tan vacía como él y era evidente que necesitaba su ayuda.

Para eso el destino lo puso allí, ¿no?, en un lugar en el que jamás él entraría por su cuenta.

Nicole fue a darse la media vuelta, cuando alguien la detuvo.

— ¡Espera! — Patrick la tomó por el hombro. — Escucha, no tienes que hacer esto sola.

— ¿Qué? — Nicole lo miró confundida.

— Quiero ayudarte, quiero ser tu gigoló…

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Comentários (1)
goodnovel comment avatar
Elvira Portillo
que lindo es Patrick
VER TODOS OS COMENTÁRIOS

Último capítulo

  • La Venganza de la Exesposa Curvy con el Gigoló   Capítulo 136 — Hasta en la siguiente vida

    — ¿Hacia…?, ¿Hacía una isla desierta? — Preguntó Nicole, confundida, dejándose envolver entre los brazos de Patrick. — Cariño, eso no suena muy romántico o tentador… De hecho, creo que da algo de miedo… — ¿No te gustaría perderte conmigo en un pequeño pedazo de tierra apartado en el medio del mar, sin nada, ni siquiera ropa, solos tú y yo juntando nuestros cuerpos desnudos entre las olas del mar…? — Explicó Patrick al tiempo que sus manos se deslizaban como los tentáculos de un pulpo bajo la pijama de Nicole, haciéndole perder la noción de lo que hablaban. — Cielos… Sí… Sabes que iría a donde sea contigo… Hasta el fin del mundo… — Balbuceó Nicole, cerrando los ojos, al tiempo que se entregaba al placer que le ofrecían las caricias de Patrick. — Así me gusta… Donde sea y cuando sea… Hasta el fin del mundo… — Repitió Patrick en un gruñido al pie del oído de Nicole, para luego mordisquearle el lóbulo, causándole un estremecimiento, haciéndole soltar un pequeño y muy seductor gemido.

  • La Venganza de la Exesposa Curvy con el Gigoló   Capítulo 135 — Un respiro fresco

    — Gracias, señor Ortiz… — Asintió Walter. — Creo que es todo, ¿no? — Walter le sonrió a Nicole con tristeza y nostalgia en los ojos. — Te felicito, tienes una hermosa familia… — Señaló a Olivia que estaba más atrás, esperando a su hija con los trillizos saltando. — Y veo que vienen más en camino… — Walter detalló la barriguita de Nicole. — Sí, así es y yo… — No tienes que decirme nada, Nicole… Te deseo de corazón toda la felicidad del mundo, incluso deseo que la felicidad que la vida tenga reservada para mí en un futuro, la tengas tú, porque te mereces todo… — Walter… — Nicole sonrió auténticamente conmovida. — Siempre serás el verdadero amor que nunca aprecié… Adiós, Nicole. — La voz de Walter sonó en un hilo y luego se dio la media vuelta, marchándose. * Nicole y Patrick dejaron a las bebés más pequeñas en sus respectivas cunas cuando por fin las chiquillas se durmieron, Valentina y Valeria eran dos pequeñas con carácter fuerte, quienes eran muy capaces de no dejar dormir

  • La Venganza de la Exesposa Curvy con el Gigoló   Capítulo 134 — Un favor

    —¿Qué tal, Nicole?, hace mucho que no nos veíamos, ¿no? — Walter intentó sonreír, pero se veía más bien cabizbajo.—Walter, no… No lo puedo creer… ¡¿Qué haces aquí?!, ¡¿en esta empresa?!, ¡¿en el extranjero?!— Nicole se levantó de golpe, señalando en lugar en donde estaba parada.—Pues aquí trabajo… — Murmuró Walter, también levantándose, con los papeles todavía algo desordenados en las manos.—¡¿Qué?!—¿Tu esposo no te lo contó?, eso sí que me extraña, porque se suponía que ustedes no se guardaban secretos… — Comentó Walter volteando la mirada con mucha seriedad.—Quizás Patrick tampoco lo sabía… — Alegó Nicole rápidamente.—¿Ah, no?, él fue quien me envió aquí, Patrick Collins me tendió una trampa con su tío para que yo invirtiera el dinero que me quedaba en esta empresa… — Explicó Walter muy seguro y lleno de convicción.—Tendría sus razones… — Nicole intentó defender a su marido.—Claro que las tuvo… Lo hizo por venganza…Aclaró Walter y por un instante, Nicole n

  • La Venganza de la Exesposa Curvy con el Gigoló   Capítulo 133 — Te dije que lo lograrías

    —Bueno, en ese caso, empecemos a trabajar, aprovechemos que mi esposo está entretenido con el señor Collins y tu prometido, seguro hablando de negocios, así que es mejor apurarnos, porque no queremos que nos interrumpan por casualidad… — Ava guío a Nicole hacia una pequeña tarima, en medio de varios espejos de cuerpo completo.—¿Entonces todos ustedes…?, ¿se conocen? — Preguntó Nicole, atónita.—Mi esposo, Alex Grand, ha hecho negocios con el señor Máximo Collins y yo mantengo contacto con la hermana de Patrick, Marianella, ella es la encargada de las tiendas de ropa y moda de la familia Collins y Sinclair, son quienes distribuyen mi marca en sus tiendas, en este país… —Oh, sí, entiendo… — Musitó Nicole mientras veía a través del espejo como Ava le iba tomando las medidas. —Bueno, Patrick le pidió el favor a su hermana para que nos pusieran en contacto, él estaba muy entusiasmado por darte esta sorpresa… — De pronto, Ava se detuvo al ver la expresión llorosa de Nicole, amba

  • La Venganza de la Exesposa Curvy con el Gigoló   Capítulo 132 — Agradecido

    Patrick estaba de viaje, él era un hombre muy rico, sí, obviamente, y un importante heredero, también, pero eso no significaba que Patrick pudiera desprenderse por completo de sus obligaciones, él tenía que seguir trabajando en las empresas de su familia. Por eso, aunque desde que inicio formalmente su relación con Nicole, Patrick había dejado un gran y eficiente equipo de trabajo a cargo de las empresas que él manejaba, Patrick vivía viajando constantemente para certificar que todo estuviera en orden. Usualmente, Nicole se tomaba un par de días de su empresa y acompañaba a su prometido en sus viajes, pero por tratarse de las últimas semanas de embarazo, ambos decidieron que lo mejor era que ella se quedara en casa, descansando, para prevenir cualquier eventualidad. Y fue lo mejor que pudieron hacer, porque luego de unos repentinos dolores antes de la fecha programada, Nicole tuvo que ser llevada hacia la clínica de urgencia. — Está bien, cielo, tranquilo, ya estás aquí y todo

  • La Venganza de la Exesposa Curvy con el Gigoló   Capítulo 131 — Tu propia insignificancia

    —¿Tiene algún problema con el trabajo, señor Gibson? — Le preguntó Diego con mucha seriedad, mirándolo fijamente a los ojos. — ¿O prefiere seguir conformándose con lo que le toca de ganancias?—No… — Exhaló Walter de mala gana, apretando los puños. — No tengo ningún problema, señor Ortiz, puedo demostrar que puedo trabajar en lo que sea…Walter se giró, dispuesto a salir de esa oficina, encerrarse en un baño y pegar cuatro gritos al viento, para luego tener que aceptar el puestico que le darían, pero antes de salir de la oficina, Diego le habló.—¡Señor Gibson! Mi sobrino, Patrick Collins, le mandó a decir… — Voceo Diego y Walter se giró, perplejo. — Que espera que con esto entienda su lugar en el mundo y su propia insignificancia, lo que su arrogancia y ego no le ha dejado ver… — Soltó Diego se una forma muy casual, recostándose al escritorio mientras que metía las manos en los bolsillos de su pantalón. — Fue usted quien humilló a su exesposa por un puesto de trabajo que sabía

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status