LOGINAl día siguiente, tal como había prometido, Hans llegó a la cafetería donde Angelina trabajaba a tiempo parcial desde hacía varios meses. Aquel lugar nunca estaba realmente abarrotado, pero siempre resultaba acogedor. Los grandes ventanales de cristal ofrecían una vista de las concurridas calles, mientras el aroma del café recién tostado impregnaba el ambiente.Angelina, que estaba ordenando las mesas, sonrió de inmediato al ver al hombre junto a la entrada, vestido con una camisa azul claro cuyas mangas llevaba remangadas hasta los codos.—Hans —lo saludó Angelina mientras se quitaba el delantal—. Al final sí viniste.—Por supuesto. Una promesa es una promesa. —Hans sonrió y luego se sentó en una mesa junto a la ventana, donde la luz de la tarde iluminaba su rostro.Angelina le entregó el menú, aunque ya conocía perfectamente la comida favorita de aquel hombre.—Pero hoy invito yo —dijo con una sonrisa dulce.—En ese caso... —respondió Hans mientras abría el menú, una carta breve que
Después de que los invitados se marcharan y el ambiente de aquella fallida fiesta de compromiso quedara sumido en el silencio, solo permanecieron los ecos de los murmullos y el alboroto que aún resonaban en la mente de todos. Wilona permanecía rígida al lado de Carlos, con los ojos llenos de culpa mientras contemplaba a Angelina, quien seguía de pie con serenidad y el rostro inexpresivo, ocultando el dolor que llevaba en el corazón.—Hans, gracias por haber hecho todo esto —le dijo Angelina al hombre que estaba a su lado. Nunca imaginó que Hans tuviera tantas pruebas de los crímenes de la familia Almero.—No hay de qué. —Hans esbozó una leve sonrisa.—Mañana ven a la cafetería. Yo invito. —Angelina solo quería darle un pequeño obsequio a Hans: una comida gratis en la cafetería donde trabajaba.—Por supuesto que iré. Sería imposible dejar pasar una oferta como esta —respondió Hans en tono burlón, provocándola.—Angelina... —Wilona habló en voz baja mientras se acercaba a Angelina y Han
Moreen permaneció paralizada. Su corazón latía cada vez más desbocado al ver su propio rostro proyectado en la enorme pantalla. Su voz también se escuchaba con absoluta claridad mientras insultaba a Angelina aquella noche.—Yo... nunca imaginé que Hans se atrevería a hacer algo así —murmuró en voz baja, casi inaudible.La pantalla continuó reproduciendo las imágenes, mostrando la expresión de Angelina mientras era humillada, cuando no podía pronunciar una sola palabra y solo le quedaba soportar los insultos de la familia Almero.Mientras tanto, en medio del salón, Evelyn apretó los dientes.—¡Apaguen ese video! ¡Esto es una humillación pública! —exclamó a voz en cuello.Sin embargo, Hans permaneció tranquilo. Se volvió hacia Evelyn y respondió con voz firme:—¿A qué llama usted humillación pública? ¿A la verdad que su familia ha mantenido oculta durante todo este tiempo?Todos los invitados guardaron silencio. Nadie se atrevió a intervenir.Axton se puso de pie, con el rostro completa
Los demás invitados recibieron con entusiasmo a Hans cuando este se presentó como el príncipe heredero de Derox. Solo la familia Almero mostró expresiones de sorpresa y tensión, permaneciendo de pie, completamente rígida.—Mommy, ¿qué estás diciendo? No hagas que cunda aún más el pánico. Estoy seguro de que ese hombre pobre no es más que un enviado de alguien —concluyó Axton, tratando de tranquilizar a su madre.Axton estaba convencido de que el único hijo de la familia Derox no podía ser aquel hombre pobre al que había echado tiempo atrás. Todo aquello no era más que una farsa. ¿Cómo iba a ser posible que el único hijo de la familia Derox trabajara como guardia de seguridad en su empresa? ¡Era completamente absurdo!—Cariño, pregúntale enseguida a Melisya. ¿Y si ese Hans falso solo está fingiendo? —le pidió Axton a Moreen.—Está bien, cariño. Yo también tengo curiosidad por saber cómo ese Hans falso ha conseguido entrar en la fiesta de la familia Derox —respondió Moreen, tratando de
Al principio, Angelina no quería asistir a la fiesta de compromiso de Hans. Sin embargo, al recordar la bondad que él había tenido al permitirle quedarse varios meses en su casa, sintió que sería desagradecida si no acudía al hotel Century.Angelina observó la invitación especial que Hans le había entregado la noche anterior. Se la mostró al personal de seguridad y, después de comprobarla, le permitieron entrar.Angelina se llevó una auténtica sorpresa al descubrir que la familia Almero también estaba en la fiesta. Hizo todo lo posible por evitarlos. Mantuvo las distancias y eligió un asiento bastante alejado de ellos.Volvieron a su mente los insultos y las humillaciones que había sufrido durante la celebración de Axton y Moreen. Esta vez, Angelina no quería que algo semejante volviera a sucederle.De repente, alguien le dio una palmada en el hombro desde atrás. Angelina se volvió de inmediato.Su corazón comenzó a latir con fuerza al ver a Axton de pie frente a ella.—Hola, Angelina
El sol de aquella mañana reflejaba sus rayos sobre los cristales de la ventana de la habitación de Hans. El apuesto hombre ya estaba vestido y arreglado, dispuesto a marcharse a la oficina. Sin embargo, unos cuantos golpes en la puerta desviaron su atención.La puerta de la habitación de Hans se abrió desde fuera. Wilona, una mujer hermosa que aún conservaba su belleza, entró y se acercó a su hijo.—Hans, ya he hablado con la familia de Melisya sobre los planes de compromiso. Están muy contentos y no pueden esperar más para celebrar el evento —comentó Wilona con una amplia sonrisa.—Mejor. Cuanto antes, mejor —concluyó Hans.—Papá ya le ha pedido a Paul que se encargue de todo. Y no olvides que esta noche debes ir al hotel Century —añadió Wilona, emocionada. No podía evitar sentirse conmovida al ver que, por fin, Hans había encontrado a la mujer adecuada.—No te preocupes, estaré allí —aseguró Hans con confianza.—No llegues tarde, Hans —le recordó Wilona una vez más.En realidad, tod







