Home / Romance / La esposa del billonario / Capítulo 4. Organizar

Share

Capítulo 4. Organizar

Author: maracaballero
last update publish date: 2021-11-28 05:33:19

Sarah miró el reloj de nuevo, su esposo Arnold ya había llegado de la mina y en ese momento estaban cenando.

—Ya mujer, deja de mirar ese reloj que me pones más nervioso. —se quejó el hombre, pero esta vez Sarah, lo ignoró. — ¿Qué es lo que pasa?

—Frank debía de haber llegado desde hace media hora. —el tono de preocupación de la mujer era evidente. Arnold, dejó la cuchara a un lado del plato y se limpió los labios con la servilleta, luego miró a su esposa.

—Frank ya es un hombre, deja de estar detrás de él. Quizás se encontró con el grupo de jóvenes con los que se juntan.

—Esos son jóvenes no los conocemos, ¿No crees que podrían ser malas influencias? Frank nunca llega tarde, cariño.

—Bueno, si no llega en media hora, yo mismo iré a buscarlo.

—Iremos. —lo corrigió Sarah.

—Nunca fuiste así con Eli. —se quejó Arnold.

—Eli era muy independiente a la edad de Frank, ya vez que a muy temprana edad se mudó de la casa, que por cierto... —La mujer arrugó su ceño. —Es la primera vez que llama en lunes. ¿Qué tanto habrá hecho en domingo como para olvidarse en llamarnos? —Arnold resopló.

—Quizás realmente estaba agotada y durmió durante todo el día. No hay que desconfiar de nuestra Ava, amor. —dijo Arnold con un deje de nostalgia. —La extraño, no la hemos visto durante estos dos años, ¿Cuándo es que vendrá a visitarnos? —Sarah se encogió de hombros en señal de que no tenía una respuesta a su pregunta.

— ¿Y qué tal si nosotros mismos la visitamos? —dijo Frank al asomarse a la cocina. Sarah y Arnold sonrieron aliviados al ver a su hijo menor en casa finalmente.

— ¿Nosotros? —preguntó Sarah.

—Sí, ¿Por qué no vamos el próximo fin de semana antes de que me vaya a la universidad? —Frank había pensado una y miles de veces en ir a visitarla y cerciorarse que realmente estaba bien y que podría apoyarlo con los pagos de las matriculas de la universidad.

—Tengo los ahorros de fin de año, podríamos escaparnos y así conocer la ciudad, ¿Qué dices, amor? —Arnold preguntó a Sarah quien estaba algo inquieta de gastar el dinero que tanto habían ahorrado durante los meses anteriores ya que la mina dónde trabajaba su esposo, cerrarían indefinidamente.

— ¿Crees que deberíamos de gastar todo ese dinero solo para ir dos días a ver a nuestra hija? Es pagar el tren para tres personas, tres ticket de avión y faltan los de regreso…—Arnold bajó la mirada, su esposa tenía razón, no tardaba en quedarse en casa a falta de trabajo y tenían con más razón, ahorrar.

—No es todo los días madre. —dijo Frank al ver que su padre con la mirada baja.

—Frank, tú te irás, nosotros nos quedaremos, nosotros seremos quienes tendremos que estirar el dinero para sobrevivir. La mina cerrará y…—Arnold la interrumpió.

—Quiero ver a nuestra hija. —la voz se le quebró por un momento y Sarah se conmovió.

—Bien, ¿Qué tal si sacamos cuentas para ver cuánto es lo que tenemos y así saber si nos conviene ir?

— ¿Y si le pedimos a Ava que nos adelante lo que envía a fin de mes? —Arnold y Sarah miraron a Frank.

— ¿Cómo quieres que le pidamos eso? Debemos de esperar a que ella nos diga, no podemos solo decirle que nos adelante lo que ella manda así por así…—dijo Sarah.

—Yo tengo para el boleto de avión de ida y el de los trenes…

—Es el dinero para la mudanza a la universidad, no voy a permitir que toques ese dinero. ¿No ves lo que la familia hace para que puedas ir? No, no, no. No lo voy a permitir.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • La esposa del billonario   Último extra. Gracias por seguir la historia.

    Alice y Oscar habían tomado un vuelo a Hawái donde disfrutarían su luna de miel e intentarían buscar a su primer hijo. Amelia, Sarah, Arnold y unos amigos cercanos, se habían sentado en una de las mesas de la boda, ya muchos invitados se habían marchado y en sí, quedaban solo la familia. Frank había llevado a su primera novia y la había presentado a la familia, era una chica hermosa de origen coreana, se habían conocido en la empresa donde ambos trabajaban en New York y al parecer, la relación iba en serio. Ava tenía a Elizabeth en brazos, con su hermoso vestido, había sido una de las que arrojó pétalos de rosas mientras venía Alice al altar. Todo el rato bien portada pero en la fiesta, había corrido con un par de niños y había quedado cansada, mientras los gemelos, Björn y Nico –este último en honor a Nicoletta-estaban plácidamente dormidos en sus cunas. Björn tenía brazo recargado en la orilla de la silla de Ava y ella lo siguió mirando disimuladamente. —A

  • La esposa del billonario   Capítulo extra 2

    Amelia tenía el corazón agitado por el temor de no poder lograr ayudar a Ava en el parto, Sarah no tenía al igual que ella la experiencia de partera, pero había escuchado en ocasiones a las amigas de su pueblo, así que ella se quedó a su lado, mientras los hombres esperaban afuera de la habitación, a excepción de Björn que insistió en quedarse a lado de Ava, sosteniendo su mano.—Ahora, tienes que pujar, —dijo Amelia entre las piernas de Ava, esta estaba intentando hacer los ejercicios de respiración pero el dolor fue insoportable por momentos que pensó que se desmayaría.—Ya han llamado al doctor, Björn—anunció el padre de Ava, Björn le agradeció mientras sostenía la mano de su esposa.—Tienes que pujar, —pidió la madre de ella, — ¡Ahora! —Ava asintió y tomó más

  • La esposa del billonario   Capítulo Extra

    Seis años después…—Me gusta el color rojo vino, pero el azul turquesa se ve mejor en ti, —Björn torció sus labios mirando lo que tenía en sus manos, desvió su mirada hacia ella que estaba frente a él. — ¿Cuál eliges? —la pequeña Elizabeth estiró su mano y tomó el listón color vino, —Tenías que ser mi hija, —sonrió orgulloso por la decisión de la pequeña, con cuidado recogió su cabello y luego pasó el listón para hacer el nudo en la nuca, momento después, acomodó su cabello ondulado y castaño claro, sus ojos azules lo miraron, las largas pestañas se agitaron por un momento, Björn retrocedió para mirar si había hecho un buen trabajo. Se cruzó de brazos y esperó a que la pequeña dijera algo cua

  • La esposa del billonario   Epílogo

    Meses después… El labio inferior de Björn tembló cuando desvió la mirada, no quería mostrarse así la primera vez que ella lo veía, tomó aire y lo soltó lentamente para poder tranquilizar a su corazón agitado, giró su rostro y se encontraron cara a cara, era hermosa, tenía sus ojos abiertos, lo miró fijamente sin saber quién era. —Hola, sé qué es la primera vez que nos vemos y por educación voy a presentarme, así que si me ves que estoy a punto de derrumbarme, ignóralo por favor. —Björn tomó aire y lo soltó lentamente. —Soy Björn, sé qué la barba está de más y puede ser que no esté presentable, pero haz la excepción por favor, es que a mi esposa le encanta…—se aclaró la garganta. —no es un fetiche y nada de eso, solo le gusta, no quiero que pienses mal, o que te pase por la cabeza que somos unos pervertidos…—Björn suspiró, se sentía un tonto por todo lo que había dicho. —Bueno, soy de Alemania y aunque a mi esposa piense que ha

  • La esposa del billonario   Final

    Penitenciaría Estatal Rikers Island en Nueva York. Ángel alzó sus cejas con sorpresa. —Pero en el expediente dice que tiene cargos de asociación para delinquir y desviación de fondos. —A ver, —Jeffrey hizo una llamada, marcó y esperó un momento, miró a Ángel. —Hablaré y me darán la información real y completa, no dudo que su abogado haya pagado una gran suma para mentir en el archivo para protegerlo, ¿Ese dinero está en mi bolsillo? No. Así que es mi penitenciaria y aquí son mis reglas. —detuvo lo que dijo cuándo contestaron, hizo las preguntas correctas, minutos después, colgó. Ángel miró detenidamente en espera a que dijera algo. — ¿Qué hubo problemas en el permiso que se le dio para la lectura del testamento de su padre? —Ángel asintió. —Pero está estable, el medico informó que en un par de días se le dará de alta. —Perfecto, —Jeffrey se levantó de su silla. —Cuándo el riquillo salga de la sala de enfermería, q

  • La esposa del billonario   Final parte 2

    Bruno iba bajando en el elevador custodiado, estaba hirviendo de la ira al escuchar que Björn había vendido todo lo que por años trabajó, pensó en que era muy injusto, él merecía más que solo dos casas y una cuenta que no tenía el dinero suficiente como para vivir unos años con los lujos que estaba acostumbrado. —Vamos bajando. —dijo el guardia por el radio a otro, Bruno miró sus esposas frente a él, luego a los números. Se escuchó la voz a través del radio donde anunciaba que estaban listos. — ¿Está triste el niño rico por qué “papi” no dejó mucho dinero? —Bruno solo apretó su mandíbula con dureza, el otro guardia soltó una risa burlona. —Estos ricos hijos de papá, ¿Estás insatisfecho con los millones que te dejaron? ¿Sabes lo que uno como nosotros diera por tener un par de esos? —No tendríamos que preocuparnos por comer durante meses. —respondió el otro guardia. —No es mi culpa que…—Bruno arrugó su ceño, miró a uno de los hombres. — ¿Y si te

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status