LOGINEl silencio que siguió fue distinto a los anteriores. Ya no estaba cargado de la urgencia de las llamadas ni del miedo de los primeros minutos, sino de una calma frágil que parecía abrir espacio para que cada uno recuperara el aliento. Damian permaneció junto a la cama, sosteniendo la mano de Elena
Damian escuchó sus palabras sin interrumpirla, y cuando Elena terminó, le besó suavemente la frente antes de acomodarle la manta alrededor de las piernas. No le prometió que nunca volvería a preocuparse por Sebastian ni intentó convencerla de que todo sería sencillo a partir de aquel momento; simple
—Está bajo atención médica, aunque todavía no sé exactamente qué han determinado los especialistas ni cuánto tiempo tendrá que permanecer allí —respondió Elena, después de unos segundos—. No he podido hablar directamente con el médico que lo está atendiendo, porque cuando nos trasladaron yo estaba c
—No es tan grave como podría haber sido, Damian, aunque debo admitir que el dolor me ha recordado que no soy invencible, por mucho que a veces me comporte como si pudiera resolver cualquier problema corriendo directamente hacia él —reconoció Elena, observando el vendaje que mantenía su pie inmoviliz
El amanecer apenas comenzaba a iluminar las ventanas del hospital cuando Damian Müller atravesó las puertas del área de urgencias con una expresión que habría resultado irreconocible para cualquiera que solo conociera al implacable empresario que dirigía E.H. Industries. Había recibido la llamada du
Cuando llegaron los paramédicos, examinaron primero a Elena, cuyo pie comenzaba a hincharse y presentaba un dolor considerable al intentar moverlo. Le inmovilizaron la zona y le explicaron que necesitaba una evaluación médica para descartar una lesión más seria, mientras otro integrante del equipo s







