เข้าสู่ระบบPOV : Tercera persona Había pasado una semana desde que Cecilia había despertado.Después de aquellos días en el hospital, finalmente había podido abandonar la habitación clínica y trasladarse a una de las villas de Liam, donde podía recuperarse con mayor tranquilidad. Su abuelo había insistido en que debía descansar, evitar esfuerzos innecesarios y seguir todas las indicaciones médicas.Cecilia, por supuesto, había prometido obedecer.Había obedecido durante exactamente siete días.Aquella mañana se encontraba sola en la habitación. Liam había salido hacía unos minutos para atender una llamada y, por primera vez en toda la semana, Cecilia sintió que tenía la oportunidad perfecta para hacer algo que llevaba varios días queriendo hacer.Se levantó lentamente de la cama.Todavía tenía cierta sensibilidad en la cabeza, pero ya se sentía mucho mejor.Caminó hasta el baño y se quedó frente al espejo.La gasa cubría una parte considerable de su cabeza.La observó con una expresión de fasti
POV : Cecilia Hernández Lo primero que sentí fue frío.Un frío extraño que recorría lentamente mi cuerpo mientras intentaba regresar a la conciencia. No sabía dónde estaba ni cuánto tiempo había pasado. Todo a mi alrededor parecía cubierto por una especie de niebla espesa que no me permitía pensar con claridad.Intenté abrir los ojos, pero mis párpados pesaban demasiado.Respiré profundamente y sentí una molestia en la garganta. Tenía la boca seca y la cabeza me daba vueltas, como si acabara de despertar después de haber dormido durante días. Poco a poco, conseguí abrir los ojos.Una luz blanca me obligó a entrecerrarlos.Parpadeé varias veces.El techo era completamente blanco. A mi alrededor había paredes claras, una ventana cubierta parcialmente por unas cortinas y varios aparatos médicos conectados a la cama. Escuchaba el sonido constante de un monitor que marcaba los latidos de mi corazón.Pit.Pit.Pit.Intenté moverme.Un mareo intenso me atravesó inmediatamente.—Ah...Mi pro
Habían pasado dos días desde que desperté y, desde entonces, Liam parecía haberse convertido en una persona completamente diferente. O quizá simplemente había dejado de esconder una parte de sí mismo. No sabía exactamente qué había descubierto aquel día junto a mi abuelo, pero desde entonces se comportaba conmigo como si fuéramos la pareja más feliz del mundo. Me llevaba arreglos florales todas las mañanas, algunos tan grandes que prácticamente ocupaban media habitación. Rosas, lirios, flores blancas y otras que ni siquiera sabía cómo se llamaban aparecían junto a mi cama sin que yo se las pidiera.El primer día le pregunté qué demonios pretendía y él simplemente sonrió.—Quiero que tengas algo bonito que mirar.No entendí nada. Al día siguiente apareció con otro arreglo todavía más grande.—Liam, ¿no crees que ya son suficientes?—No.—¿Por qué?—Porque quiero compensar todos los años que no pude estar contigo.Lo miré fijamente. Definitivamente había perdido la cabeza.Pero, sincera
POV : Tercera persona Cecilia permaneció inmóvil durante varios segundos, observando a Liam como si acabara de escuchar algo completamente absurdo. Sus cejas se fruncieron ligeramente mientras intentaba comprender aquellas palabras que acababa de decirle.—¿Ya sabes quién soy? —repitió con un hilo de voz.Liam no apartó los ojos de ella.—Sí.Cecilia lo miró confundida. Su mente todavía estaba nublada por todo lo que había ocurrido. Apenas podía recordar cómo había llegado hasta aquel lugar, mucho menos entender por qué Liam la observaba de aquella manera.—¿De qué estás hablando?Liam abrió la boca para responder, pero antes de hacerlo, Cecilia sintió algo extraño. Una presencia conocida. Una sensación que no había experimentado en años.Lentamente, giró la cabeza.Y entonces lo vio.El mundo pareció detenerse.Federico permanecía de pie a unos pasos de distancia.Cecilia abrió ligeramente los ojos.Durante unos segundos, ninguno de los dos se movió.Ella sintió cómo algo se quebrab
POV : Tercera persona Liam permaneció inmóvil frente al anciano. Durante unos segundos, fue incapaz de responder. La palabra que Federico acababa de pronunciar seguía resonando en su cabeza, golpeando una y otra vez contra sus pensamientos.—¿Su nieta? —preguntó finalmente, con la voz mucho más baja de lo habitual.Federico asintió lentamente mientras observaba a Ece, quien continuaba inconsciente sobre la camilla.—Sí. Ece es mi nieta.Aquellas palabras hicieron que algo dentro de Liam encajara de golpe. Federico no podía estar hablando de otra persona. Había demasiadas coincidencias. La adopción de Ece. Su pasado oculto. El vínculo con aquel anciano y, sobre todo, aquella extraña sensación que Liam había experimentado desde que comenzó a acercarse a ella.Liam apretó la mandíbula.—Necesito que me diga todo lo que sabe sobre ella.Federico levantó la mirada hacia él.—¿Por qué?—Porque ella nunca me contó quién era realmente.El anciano permaneció en silencio.Liam dio un paso haci
POV: Liam Azacel—¿Dónde lo encontraste?Mi voz salió más rápida de lo que pretendía. Fabián apenas terminó de pronunciar aquellas palabras cuando ya estaba frente a él, esperando una respuesta.—En Nación F.Sentí que una parte de la tensión que llevaba acumulada desde hacía horas comenzaba a desaparecer.—Bien. Volaremos de inmediato hacia allá.Miré hacia la puerta de la sala donde Cecilia continuaba siendo atendida.—Prepara una unidad médica. La trasladaremos con nosotros.Fabián asintió sin perder tiempo.—Sí, señor.—Y asegúrate de que todo esté listo antes de que la saquen de aquí. No quiero ningún retraso.—Me encargaré personalmente.Fabián se alejó para comenzar a organizarlo todo.Mi madre se acercó inmediatamente.—¿Lo encontraron?Asentí.—Sí. Está en Nación F.El rostro de Aslin cambió por completo. La preocupación que llevaba horas reflejándose en sus ojos fue sustituida por una expresión de esperanza.—Entonces puede salvarla.No respondí de inmediato.Quería creerlo.







