Mag-log inFiorella se despertó desorientada cuando notó que estaba en su habitación, recordaba estar fuera.
Giró la cabeza y ahí estaba el rey Unseelie. Con su hermoso rostro y una expresión de curiosidad. Por un momento se quedó mirando sus tormentosos ojos y un sentimiento de anhelo se clavó en su pecho. Pero apartó ese sentimiento rápidamente. —¿Qué hace en mi habitación rey Kaelen? —Bueno, no es tan fácil traerte aquí desmayada sin entrar a la habitación. ¿No crees? Fiorella recordó que estaba en la zona de entrenamiento y se sintió débil. Él realmente debió haberla traído. Entonces pensó en otra cosa. —¿Cómo me trajo? —Si quieres saber si te tuve que cargar, no lo hice. No es como si estuviera desesperado para cargarte. Imaginé que te disgustaría mucho que un despreciable Unseelie te tocara, por eso usé mi magia. Fue la única forma que pensé de todos modos. Kaelen abrió su mano y Fiorella comenzó a flotar sobre la cama. —Ya entendí, bájeme. —Puedes dejar un poco las formalidades que ya me has hablado de tú antes. Además aquí nadie es formal. —Supongo que tienes razón. —Tengo una curiosidad Fiorella Thorn. ¿Hubieras preferido que te dejara desmayada en el frío suelo antes de que te trajera en mis brazos? Fiorella se llenó de vergüenza. Ya no era una novedad sentirse así desde que estaba lidiando con Kaelen. Pero quiera o no él tenía razón. La había ayudado otra vez y ella de nuevo estuvo mostrando sospecha. Cuando era evidente que él ni siquiera se sentía atraído por ella. —Lo siento. Muchas gracias por la ayuda. Sólo pregunté porque prefiero guardar la distancia. —Yo también. Sólo no te vuelvas a desmayar. –sonrió sarcástico. —No pasará. Sólo tengo hambre. No he comido bien desde que llegué. —Te dije que podías pedir lo que necesitaras. Aquí no hay comidas formales en el comedor. Quien quiere comer pide o busca lo que desea y come donde le parezca mejor. —Lo he notado. Kaelen se quedó pensando un momento. —Estás de suerte. Hoy podrás comer lo que te gusta. Supongo que no has pedido nada porque te da asco la comida Unseelie. —Yo no dije eso. —No hace falta. Como te decía, habrá un banquete. El primer banquete con las dos cortes en seiscientos años. Tus padres estarán presentes. —¿En serio? Fiorella preguntó animada. —Sí. Y creo que tu prima y tu exnovio también. Fiorella se ruborizó —Sólo quiero ver a mis padres. —Habrá comida Seelie y Unseelie para todos los presentes. Se espera que vayamos porque gracias a nuestro matrimonio esta unión de las cortes es posible. —Quiero ir. —Está bien. ¿Quieres que te llame a alguien para que te ayude a prepararte? —Llama a Riley. —Bien. Kaelen se levantó para irse pero cuando se dirigía a la puerta Fiorella lo llamó. —Rey Kaelen. —Dime. —Sé que no fuiste tú quien me atacó anoche. —¿Lo descubriste en un libro? Fiorella no respondió. —Bueno, Nos vemos al rato. Es medio día. Nos iremos a las cinco de la tarde. —Perfecto. Kaelen se fue a la biblioteca, no necesitó poner su mano en el libro de al lado de la entrada. Pasó con el campo de magia activado. La magia lo reconoció. Cuando entró comenzó a buscar libros donde podía salir algo relacionado con lo que pasó entre él y Fiorella, lastimosamente no encontró nada. Pasaron tres horas y nada. Entonces miró hacia un lado aburrido y un libro que nunca había leído llamó su atención. "Verdaderos Compañeros". Las letras rojas parecían brillar mas de lo normal. Se levantó de la mesa y tomó el libro aunque no creyera que ellos fueran compañeros. "Ya es tarde, me lo llevo y lo leo después". Salió con el libro de la misma manera que entró. En el cuarto de Fiorella ella ya estaba casi lista. Había tomado un largo baño, se había untado aceites perfumados. Riley aun con sus comentarios mordaces le hizo unos rulos en su largo cabello y le aplicó un maquillaje sencillo. —No te ves tan mal, creo que hice un gran trabajo. Fiorella la miró con un poco de molestia pero no dijo nada. —Ahora sólo debo escoger el vestido. Fiorella sacó un vestido negro de forma recta que acentuaba sus curvas, un escote pronunciado en la parte de la espalda y una abertura en la pierna. —¿Qué te parece? Riley hizo un silbido. —Woow.. Perfecto. Y usa esos tacones. Señaló unos rojos. Fiorella no lo dijo pero sabía que Kaelen vestiría de negro y quería combinar con él. —¿Crees que debo llevar corona? —Bueno tomando en cuenta que habrán muchos estirados Seelie de la nobleza, me parece bien. Hasta el rey Unseelie es probable que use una. Aunque sus coronas no tienen nada que ver con los estilos de ustedes. —¿Como son? —Tendrás que verlas. Te recomiendo que agarres un abrigo. Te lo quitas en el salón. —Tienes razón. A las cuatro y media de la tarde ya Fiorella estaba lista. Estaba un poco ansiosa también. Decidió bajar cuando estaban faltando quince para las cinco de la tarde. Kaelen ya la estaba esperando. Cuando la vió le gustó mucho su apariencia. El vestido negro le quedaba muy bien. Se veía hermosa y sensual. Se sorprendió de verla de esa manera porque hasta ahora no había llamado su atención. Tal vez porque sabía que ella le tenía asco por ser un Unseelie. Él es muy consciente de que si Fiorella pudiera, eliminaría a todas las hadas de la corte Unseelie. Y él teniendo el poder, no lo hizo. Es mejor no verla demasiado. —No te ves tan mal Fiorella Thorn. Hasta combinas con el reino oscuro. A Fiorella se le tiñeron las mejillas. —Ahora vivo aquí. ¿No? —Sin duda, aunque no quieras ni comer. Sonrió divertido. —Tú tampoco te ves tan mal rey Kaelen Nightshade. —Bueno para mi desgracia debo seguir un poco el patrón de vestimenta. Fiorella lo detalló. Tenía un suéter negro de mangas largas y cuello alto. Un pantalón de cuero negro mate. Un cinturón con una hebilla de plata envejecida con grabado de runas negras. Botas largas hasta la rodilla, una capa de terciopelo negro y una corona de plata vieja con púas en la parte superior, un gravado de runas y turmalina negra incrustada. "Riley tenía razón, esa corona no se parece a las del reino Seelie" "Es fría y sin brillo" La imagen de Kaelen advierte que cualquiera que se acerque demasiado puede salir lastimado. Pero a la vez tan hermoso para correr el riesgo. —Pareces el rey de las sombras. Fiorella abrió una sonrisa. —Vamos, si llegamos tarde se comerán los mejores bocadillos Seelie y te quedarás con lo peor. —Vamos. Cuando llegaron a donde estaba el carruaje Fiorella notó que dos caballos color ceniza estaban anclados uno de cada lado en vez de estar en la parte delantera. No dijo nada. Se montaron en el carruaje y comenzó a andar. —¿Llegaremos a tiempo?. –preguntó Fiorella. En ese momento el carruaje empezó a elevarse. Fiorella miró por la ventana. Los caballos ahora tenían grandes alas de murciélago. —Bueno supongo que sí llegaremos. Kaelen sonrió arrogante. —Claro que sí. Cada uno se recostó en su lado, manteniendo la distancia pero el ambiente no era pesado. Para sorpresa de los dos.En el reino Seelie no anochecía, no oscurecía, siempre había luz.Cuando según el paso del tiempo se hizo tarde, Fiorella fue a buscar a sus padres para hacer el primer ritual de perdón y purificación.Ellos la esperaban en el gran salón.Titán y Riley no quisieron dejarla sola, aunque Fiorella les dijo que no los necesitaba.Los tres entraron en el salón del trono.Titán y Fiorella saludaron con reverencia.Riley solo mantuvo el silencio y la distancia.— Vamos —dijo el rey Lanius, pasando al frente junto a su esposa.Fiorella, Titán y Riley los siguieron.Cuando los padres de Fiorella se detuvieron, estaban en un lugar muy hermoso.Era un jardín con flores hermosas por doquier, de diferentes formas y colores.En el centro había una fuente de plata con un sol de oro adornando su cúspide.El agua era ligeramente azul.Alrededor de la fuente crecían rosas amarillas.Riley encontró el jardín bonito, aunque por su naturaleza sentía más apego a lugares fríos y menos coloridos.Titán miró
Cuando Fiorella regresó al castillo después de acompañar a los estudiantes, un mensajero de su reino la esperaba en la entrada.Tenía un sobre en las manos.Era un mensaje urgente del reino Seelie.El rey Lanius había pedido que se lo entregaran directamente a la princesa Fiorella.— Saludos, princesa. Esta carta es para usted, enviada por el reino Seelie —dijo el mensajero.Fiorella la abrió inmediatamente.La carta decía:Hija, disculpa molestarte. La última vez te mentimos respecto a mi salud, pero esta vez realmente necesitamos tu ayuda. Por favor, ven lo antes posible. No hay mucho tiempo. Aquí te explicaremos. Tu madre y yo estamos bien de salud pero otra persona te necesita.Fiorella se quedó paralizada durante un minuto, no supo por qué tanto misterio. Si sus padres estaban bien alguien más de la familia debía estar mal.¿Por qué no dijeron quién era?— ¿Quién está enfermo? —preguntó Fiorella.— No lo sé —respondió el mensajero.— Está bien.Fiorella envió un mensaje con magia
Kaelen despertó y vio a Fiorella casi encima de él.Como siempre.Ya estaba acostumbrado.Le pasó la mano suavemente por el cabello.Aún tenía sentimientos encontrados por lo que había soñado.Lo único que tenía claro es que no quería que ella viviera obligada en un lugar donde no se sintiera bien del todo.Fiorella abrió los ojos y lo miró.— ¿Cómo dormiste? —preguntó.— Dormí mejor que nunca —respondió él.Ella recordó la conversación de la noche anterior y la opción de irse.Sintió un nudo en el estómago solo de pensarlo.Kaelen se levantó y fue al baño.Cuando salió, ya estaba casi listo para salir.— Los estudiantes nos están esperando —dijo.Fiorella abrió los ojos sorprendida y corrió al baño.— Dame unos minutos.— Te espero abajo —respondió él.Kaelen terminó de prepararse y bajó las escaleras.Comió algo ligero y tomó una taza de café.Fiorella llegó corriendo, tomó un sándwich de pollo y un jugo de naranja.En ese momento pensó en su reino, en el reino Seelie, donde está pr
Titán y Riley se quedaron esa noche en el lago de las almas.La paz y la tranquilidad que reinaban allí parecían irreales.Se entregaron el uno al otro de una forma distinta, más profunda, más espiritual.Cada beso, cada caricia y cada movimiento íntimo no se sentían como solo sexo, sino como una verdadera fusión. Titán estaba totalmente perdido en esas sensaciones.Riley no lograba entender lo que sucedía entre los dos.En ese momento, ambos sintieron miedo. No eran una pareja como tal. Solo eran dos hadas solitarias que habían decidido tener relaciones.¿Qué pasaría cuando todo terminara? Porque algún día tendría que acabar, ¿verdad?Esa unión había nacido con una fecha de caducidad; simplemente no sabían cuándo sería el fin."No pienses en eso, Riley""Vive el momento. Tú misma propusiste esta locura""No puedes dejar que se mezclen los sentimientos"Después de reprenderse a sí misma, Riley apartó esos pensamientos complejos de su mente y se dejó llevar por las sensaciones maravi
La oscuridad se hizo más densa en el reino Unseelie.Riley y Titán emprendieron su viaje hacia el lago de las almas. Titán estaba muy ansioso; por todo lo que había oído, se trataba de un lugar muy hermoso.Volaron un buen rato bajo el cielo oscuro. No había estrellas, solo un frío penetrante.Los árboles parecían mucho más sombríos cuando la oscuridad se hacía mayor.Después de unos veinte minutos, llegaron a un sitio que parecía sacado de un sueño.El enorme lago reflejaba el cielo y las bolas de luz que brillaban por todas partes. Era como si las estrellas hubieran bajado para jugar en ese lugar mágico.Los ojos de Titán brillaban intensamente y una gran sonrisa se dibujó en sus labios. Riley sintió mucha satisfacción: por fin podía demostrar que no todo en el reino Unseelie era feo como afirmaban los del reino Seelie.— ¿Qué te parece? —preguntó ella, manteniéndose alerta, lista para golpearlo si decía algo malo o si llegaba a comparar el Lago de las Almas con algún sitio de las t
Fiorella estaba con Kaelen en la oficina. Habían adelantado mucho trabajo en poco más de una hora.Kaelen se levantó de su asiento.— Es suficiente por hoy. Vamos a buscar a Riley y a Titán.— Está bien —dijo Fiorella, entusiasmada.Al llegar a la zona de entrenamiento, vieron que Riley y Titán estaban muy cerca el uno del otro.Fiorella carraspeó para llamar su atención.Ambos se giraron con el rostro avergonzado, intentando disimular la tensión que había surgido entre ellos en ese momento.Kaelen levantó una ceja hacia Riley.Ella negó con la cabeza suavemente.— Riley, Titán —empezó Fiorella—, Kaelen y yo queremos ir a la aldea donde vive el joven que fue intoxicado.— Buena idea —respondió Riley—. Creo que les alegrará mucho su visita.Kaelen se mantuvo en silencio. Abrió sus alas, levantó el vuelo y se quedó flotando sobre ellos.Todos entendieron que esperaba a que Riley y Titán indicaran el camino.Los dos alzaron el vuelo y tomaron la delantera. Kaelen y Fiorella los siguieron







