Compartilhar

Capitulo 248

last update Data de publicação: 2026-09-15 05:20:16

La vida en la residencia de los De La Torre-Bellini transcurría bajo una fachada de perfecta serenidad, coordinada minuciosamente por Luca. El italiano dominaba el arte de la estrategia y sabía que el frente más delicado no estaba en las montañas de Medellín, sino en el corazón de la mujer que dormía en su recámara. Si Amelia descubría que Emilio había volado al continente americano para seguirle el rastro a Guillermo, la frágil estabilidad de su mente colapsaría en cuestión de minutos.

Para b
Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • La vida que no fue   Capítulo 261

    El aroma a sándalo y salvia aún flotaba levemente en el pasillo cuando la Maestra Lin salió del solárium. Guardó con parsimonia las agujas de acupuntura en su estuche de bambú y ajustó los pliegues de su túnica azul índigo. Luca, que había permanecido apoyado contra el ventanal del pasillo durante casi dos horas, dio un paso al frente para recibirla. La rigidez en la espalda del italiano y la penumbra en sus ojos denotaban la tensión contenida tras días de crisis familiar. —Maestra Lin, come sta mia moglie? (Maestra Lin, ¿cómo está mi esposa?) —preguntó Luca en un susurro grave, modulando la voz para no alterar el silencio del lugar. La terapeuta le dedicó una inclinación de cabeza serena y sobria. —贝里尼先生,阿梅利亚夫人现在睡得很安稳 (Bèilǐní xiānshēng, Āméilìyà fūrén xiànzài shuì de hěn ānwěn / Señor Bellini, la señora Amelia duerme ahora un sueño reparador) —respondió la Maestra Lin con tono pausado y suave—. 我们成功疏通了心脏的经络,释放了第一层恐慌。然而,这只是漫长过程的第一步。身体反应很好,但心灵需要深层的重建 (Hemos logrado desbloquear el m

  • La vida que no fue   Capítulo 258

    El jet privado del clan Bellini tocó tierra en la pista del Aeropuerto Internacional de Hangzhou-Xiaoshan justo cuando las primeras sombras del atardecer teñían el cielo de un tono violeta y ceniza. Los motores de la aeronave rugieron en un suspiro decreciente mientras se desplazaban hacia el hangar privado, donde dos camionetas blindadas aguardaban con los motores en marcha. Dentro de la cabina principal, Emilio permanecía sentado junto al ventanal, con la vista perdida en el asfalto mojado. Traía el rostro pálido, los ojos enrojecidos por la falta de sueño y la misma ropa arrugada con la que había recorrido las calles de Medellín. A su lado, Arthur cerró el maletín encriptado y lo miró con sincera compasión. —Señor Emilio, estamos en posición —anunció el jefe de seguridad con voz baja—. El señor Bellini dio instrucciones estrictas de llevarlo de inmediato a la residencia. Emilio no respondió de inmediato. Pasó una mano pesada sobre su rostro y soltó un suspiro amargo que le quemó

  • La vida que no fue   Capítulo 257

    La noche sobre las montañas de Rionegro era densa, helada y sepulcral. En la terraza del segundo piso de la finca, Guillermo permanecía de pie, apoyado contra la barandilla de madera rústica, contemplando las luces difusas que titilaban a lo lejos en el valle de Medellín. En la mano sostenía un teléfono satelital prepago, un aparato desechable, imposible de rastrear por la red de inteligencia de Luca Bellini ni por la seguridad privada de los De La Torre.A sus espaldas, la música baja y las risas de los hombres de Cadavid resonaban desde la sala principal, pero Guillermo se sentía completamente aislado. Las palabras que le había dicho Emilio horas atrás continuaban quemándole el pecho como un ácido lento: «Eres un niño mimado jugando a ser un hombre peligroso... Le vas a romper el corazón a mamá».Tragó saliva, sintiendo un nudo seco en la garganta. La decisión de cortar lazos con el clan Bellini y con su hermano ya estaba tomada, pero la sola idea de separarse de

  • La vida que no fue   Capítulo 256

    Guillermo hizo una seña a sus hombres para que se acercaran.—Vas a regresar a China lo antes posible. Dile a mamá que hallaré la forma de comunicarme con ella cuando las cosas se calmen, pero que no me busque. Ya no voy a formar parte de sus negocios, ni de la familia De La Torre en México, ni mucho menos del clan Bellini. Que se olviden de mí. Mientras Luca y su gente no se metan en mi camino ni intenten destruir lo que estoy construyendo aquí, no seré su enemigo. Pero que me dejen en paz.—Le vas a romper el corazón a mamá, Memo... la vas a matar —advirtió Emilio con la voz quebrada por la impotencia.—Mamá sobrevivirá, como siempre lo ha hecho —sentenció Guillermo, dándole la espalda—. Llévenselo. Déjenlo en algún lugar céntrico de Medellín, donde su gente pueda recogerlo.Dos horas más tarde, en una estación de servicio desierta en las afueras del sector de El Poblado, una camioneta negra se detuvo abruptamente. Los hombres de Cadavid obligar

  • La vida que no fue   Capitulo 255

    El viento de la tarde soplaba frío sobre el porche de la finca en las afueras de Rionegro, arrastrando el olor a tierra mojada y a pino. Guillermo caminaba de un lado a otro sobre las losas de piedra, con una mano dentro del bolsillo de su pantalón táctico y la otra sosteniendo un vaso de whisky. A pocos metros, sentado en una banca de madera rústica y custodiado en silencio por dos hombres armados de la facción de Cadavid, Emilio lo observaba con una mezcla de indignación y profunda amargura. —¿Vas a seguir haciendo espacio en el suelo o vas a hablar de una vez por todas, Guillermo? —soltó Emilio, rompiendo el tenso silencio con una voz rasposa que delataba la furia contenida. Guillermo se detuvo en seco. Giró sobre sus talones y miró a su hermano mayor. En sus ojos ya no quedaba el brillo del joven impulsivo que solía recorrer las galerías de arte en México o las calles de Shanghái; había una dureza impuesta, una frialdad ensayada para convencerse a sí mismo de que estaba en el ca

  • La vida que no fue   Capítulo 254

    Dentro del despacho de la residencia en Hangzhou, el aire se había vuelto tan denso que la respiración resultaba un esfuerzo consciente. La luz matutina que se filtraba a través de las cortinas de lino iluminaba la figura rígida de Luca Bellini, quien permanecía de pie tras el escritorio de caoba, inmóvil, con la mirada clavada en la pantalla de su terminal encriptada. A su lado, su asistente personal mantenía la vista baja, sosteniendo una tableta con los últimos datos satelitales recuperados por el equipo de inteligencia privada en Sudamérica. —Ripetilo (Repítelo) —ordenó Luca con una voz helada, tan baja y rasposa que parecía extraída de una tumba. —Señor... los registros de las cámaras de seguridad del perímetro del hotel en El Poblado confirman que no hubo un tiroteo ni un levantamiento forzado por parte de gente de Cadavid —explicó el asistente con extrema cautela—. El señor Emilio fue abordado en el estacionamiento subterráneo por el propio Guillermo. El señor Emilio bajó

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status