LOGINBlossom
Todo lo que he hecho mal a lo largo de mi vida está cobrándome factura, y solo soy capaz de bajar la cabeza y aceptarlo todo porque es todo esto lo que me merezco por ser una m*****a cobarde que no puede seguir los deseos de su corazón.
Todo eso me ha llevado a perder a la persona que amo, y no hay nada que pueda hacer para detener esta colisión. Le he fallado a las leyes del amor.
—Siento no haber podido darte todo lo que merecías, siento no haber sido merecedora de tu amor. Siento que me haya convertido en una cobarde que no puede dejar de decepcionarte, créeme que también me he decepcionado a mí misma con mis propias acciones. Y ni siquiera sé qué más puedo decirte porque sé que te he roto el corazón, aun así, solo espero que puedas saber al menos que mi amor por ti nunca ha sido un juego, te amo como nunca he podido amar a alguien y nadie va a ser capaz de cambiar eso. Ningún otro hombre podrá nunca ganarse mi amor como tú pudiste, y nunca voy a dejar de amarte gasta el último de mis días. Solo espero que recuerdes que pude amarte con total sinceridad y al final del día, es el único recuerdo que voy a poder darte de este amor. —Aquello fue lo único que le pude decir a Edrik antes de abandonar su oficina, solo pude tomar mis cosas y me subí al auto hasta llegar a la casa de mi hermano Kasper, necesitaba y ansiaba desesperadamente hablar con Karina.
Suspiré y me eché a llorar en cuanto fue ella quién me abrió la puerta con una gran sonrisa en el rostro.
—Blossom....Ya lo sé todo. —Fue lo que pude decirme mientras me acercaba a ella para envolvernos en un abrazo.
—No sé por qué acepté casarme con Harding...Karina, yo estoy enamorada de otra persona. —Le confesé al mismo tiempo que ella limpiaba mi rostro con un pañuelo.
—Blossom, lo único que me importa en este momento es que tú te sientas bien, todo lo demás puede quedar en un segundo plano. —mencionó y asentí, ella me ayudó a entrar y me llevó hasta el estudio de Kasper, lo que me sorprendió debido a que no pensé que mi hermano ya se encontraba en casa.
—Hermanita... ¿Te sientes bien? —Interrogó y negué— ¿Qué te está pasando, Blossom? Me siento desconcertado con esto, no comprendo la razón por la cual luces tan triste cuando se supone que acabas de comprometerte en matrimonio.
—Lo hice todo mal, me equivoqué en cada una de las decisiones que he tomado últimamente. Ha pasado mucho tiempo desde que no me he sentido cómoda en mi relación con Harding, eso si alguna vez llegué a quererlo en verdad, y se lo comenté a Karina.
—Te había dicho que consideraba adecuado que terminaras con esa relación si es que tú ya no te sentías cómoda, no entiendo la razón por la que te obligas a ti misma a permanecer al lado de una persona que no amas. No es justo para ti, y tampoco es justo para él. —me recordó mientras se sentaba sobre las piernas de Kasper y lo abrazaba, aunque hayan pasado tantos años, ellos siguen siendo igual de amorosos.
—No estoy segura de sí mis padres aprobarán el que me separe de Harding, ellos ya se han encariñado demasiado con él.
—Blossom, no intentes decir que sigues con Harding porque temes ver lo que nuestros padres crean al respecto…Soy tu hermano mayor y por lo mismo es que debo decirte las cosas como son, eres tú la única que sigue aferrada a Harding sin quererlo. Sabes a la perfección que nuestros padres jamás nos han dado la espalda, ni siquiera a mí cuando se me ocurrió ayudar a que Karina dejara a su familia, y en el fondo sabes que a ellos no va a importarles en lo absoluto si rompes con tu relación debido a que eres tú quien les importa, no Harding. —lo dijo con enojo, es cierto a veces intento culpar a los otros de mis propios errores, quizás nunca he madurado lo suficiente y eso me ha traído tanto sufrimiento. —Necesitas madurar, y que sea pronto antes de que te hundas en un abismo, aunque parece que ya estás en uno.
Karina solo pudo asentir.
—Los dejaré solos, prefiero que esta conversación se mantenga solo entre los dos. —se despidió con una sonrisa y salió de la habitación, tal vez ella no quería interferir demasiado por el cariño que nos tenemos la una a la otra.
—Es cierto que te ves más madura físicamente, pero, por dentro sigues siendo la misma niña de siempre Blossom. No te digo esto porque quiero herirte de ninguna forma, solo que continúas siendo una déspota con todo el mundo, incluyéndote a ti misma. Entiendo que le tienes miedo al mundo, y al mismo tiempo también le temes a tus propios miedos, y yo ya he vivido eso con la mujer a la que amo…Todavía hay detalles que siguen molestándote y si no puedes arreglarlos, vas a ser infeliz por siempre.
—Siento que soy una decepción para todos, que, si no fuera por ustedes, no podría ser nada de lo que soy…—confesé comenzando a llorar una vez más. —Si no fuera por ustedes no tendría una familia. Tuve suerte al ser adoptada por una familia llena de buenas personas que me trataron como una más de ustedes, solo que no puedo evitar pensar que nunca voy a ser de su misma sangre, que siempre voy a ser la única que no es una hija legítima de los Vaughan, que mi nombre ni siquiera es el que obtuve cuando vine a este mundo, que hay muchos a mis espaldas que piensan que me creo demasiado y soy solo una simple adoptada, que en algún lugar del mundo están mis verdaderos padres y deseo que nunca pueda encontrármelos, que me he convertido en una mujer con estudios y ambiciones porque ustedes me lo han dado todo en bandeja de oro, que amé a un hombre de verdad una sola vez en mi jodida vida y que lo perdí por azares del destino…Y cuando el destino realmente jugó a nuestro favor y nos reencontramos, intenté evadirlo a toda costa y le dije que no podía obviar todo lo que había sucedido en mi vida por su sola presencia siendo consciente que había dejado de amar a Harding. Siempre me he preguntado si aquel amor se enfrió por sí solo o si también fui culpable de ello, como fuese, soy una cobarde que acaba de entender que he perdido todo lo que me importa y ahora mismo me siento como una inútil.
—¿Lo ves Blossom? Eres un valle de mentiras. —soltó con fiereza. —Tú eres importante en nuestra familia y no importa si no tenemos la misma sangre, porque la verdadera familia es de corazón y no de genes. Qué importa si el nombre que elegimos para ti no es el mismo con el que naciste, lo que importa es que te sientas bien, tu verdadera identidad es como te sientes cómoda no lo que la sociedad te ha impuesto. Jamás debes sentirte de menos, y si crees que has tenido buenas oportunidades por ser parte de los Vaughan, déjame decirte que es cierto. Pero, todos nosotros hemos tenido una buena vida por haber nacido en una cuna de oro, y eso es algo de lo que somos conscientes. Si te sientes así, deberías buscar ayuda profesional y deberíamos contárselos a los demás para que puedan ayudarte igual, siempre vamos a estar para ti sin importar lo que suceda…Y respecto al compromiso de Harding, no tienes obligación de casarte, solo ve y dile que no te sientes lista y que te gustaría romper con él. Y si estás enamorada de otra persona, al menos me encantaría saber de quién se trata.
—No te puedo decir su nombre, nuestra relación sería antiética. —Por supuesto, quién vería bien que me involucre con alguien de la misma firma.
—Al parecer es alguien que trabaja con nosotros ¿Verdad? En realidad, presiento de quien se trata…—suspiró dejando un beso en mi mejilla. —Necesitas aclarar tus ideas, Blossom, parece que todo este tiempo has estado demasiado confundida, debes dejar de ser tan déspota con todo el mundo, conviértete en una mejor persona. Diviértete, disfruta la vida como tal, sabes muy bien que para pasarte encerrada trabajando ya tendrás el resto de la vida. Si nuestro padre te dejó a cargo de la firma, bien es porque eres excelente en todo lo que hace y todos estamos seguros de que eres la indicada para el puesto.
Asentí, estaba claro que aquel que tenía la razón en la conversación era él.
—Además, no debería importarte si esa relación es antiética o no. El corazón no entiende de esas cosas, y deja de preocuparte por eso. —Me aconsejó. —Tienes toda una vida por delante, una vida llena de éxitos, así que deja de llorar por esto. Necesitas tomar un pequeño respiro, ve a casa y descansa todo lo que necesitas, habla con Harding y una vez hayas aclarado tus sentimientos, ve a hablar con la persona a la que en serio amas. Si estás enamorada, debes darle a esa persona el lugar que se merece, no le des un amor a medias porque nadie merece eso. Sal de ese valle de mentiras que ha envuelto tu vida, y deja de mortificarte por lo que hiciste bien o mal, al final del día, lo hecho, hecho está.
BlossomEl aire estaba lleno de risas y alegría, mientras las suaves luces del salón se reflejaban en las decoraciones de tonos pastel que adornaban las paredes. Los globos flotaban alegremente sobre nuestras cabezas y una gran mesa estaba llena de pastelitos, galletas y bebidas refrescantes. Todo estaba en su lugar para el baby shower de Karina, quien, a pesar de estar un poco cansada, no podía evitar sonreír al ver la felicidad en los rostros de todos los que estábamos allí.Estaba rodeada de las personas más cercanas, y la felicidad era palpable. Karina, con su barriguita que ya no podía esconderse, estaba en el centro de atención, riendo con todos mientras recibía los regalos y abrazos. Su hija pequeña, Hyacinth, jugaba cerca de ella con una sonrisa traviesa, pidiendo la atención de todos a su alrededor. Me sentía emocionada por mi cuñada y su familia, pero al mismo tiempo, había una parte de mí que se sentía algo triste por todo lo que había pasado últimamente.Ellie estaba senta
KarinaEra una tarde fría en Londres, y mi casa estaba más tranquila de lo que imaginaba. Había pasado el día organizando algunas cosas, pero el sonido de la puerta cerrándose me sacó de mis pensamientos. Sabía que Ellie había llegado desde Italia, y su presencia en la ciudad era algo que esperaba con ansias, pero no imaginaba que me encontraría con la expresión triste que llevaba.—Rina —dijo con voz baja mientras dejaba su maleta junto a la puerta—. Necesito hablar contigo.La vi caminar hasta el sofá, donde se dejó caer, dejando escapar un suspiro de cansancio. Su rostro estaba serio, pero había algo más que incomodaba en su expresión. Me acerqué, preocupada.—¿Qué pasa, Ellie? Pareces... preocupada. ¿Está todo bien? —le pregunté, sentándome a su lado.Ella cerró los ojos un momento, como si estuviera buscando las palabras correctas, y luego me miró con una expresión mezcla de angustia y resignación.—Vengo de Italia, sí... pero no porque quiera —comenzó, su voz quebrada—. Las cosa
KarinaLa tarde había caído sobre Londres, bañando la sala de estar con un cálido resplandor dorado. Hyacinth dormía profundamente en su habitación, y por una vez en semanas, la casa estaba en completo silencio. Estaba sentada en el sofá con Kasper, mi esposo, quien sostenía mi mano mientras hablábamos de cosas simples, triviales incluso, pero que de alguna manera siempre tenían peso en nuestra relación.—¿Te acuerdas de nuestra primera cita? —preguntó Kasper, con una sonrisa que alcanzó sus ojos.Me reí, dejando caer la cabeza en su hombro.—¿Cómo olvidarlo? Llegaste tarde porque te perdiste en el metro. Pensé que nunca ibas a aparecer.Kasper soltó una carcajada baja, apretando mi mano con más fuerza.—No sabía que me ibas a juzgar tan duramente por eso —replicó con una mirada fingidamente herida—. Pero, ¿sabes? Valió la pena. Desde el momento en que te vi sentada en esa cafetería, con la cabeza inclinada sobre un libro, supe que eras diferente.Me sonrojé, algo que aún sucedía, inc
EdrikLa habitación estaba iluminada tenuemente por la luz cálida de la lámpara de la mesita de noche. Blossom estaba acurrucada junto a mí, con su cabeza descansando sobre mi pecho. Mi mano jugaba suavemente con los mechones de su cabello, mientras ambos disfrutábamos de la tranquilidad de la noche.—Cuando seamos mayores, deberíamos comprar una casa en el campo, donde nadie nos moleste y podamos vivir con tranquilidad —le dije, rompiendo el silencio con una sonrisa en los labios. Sentía el calor de su cuerpo contra el mío, y por un momento me imaginé cómo sería esa vida con ella, lejos de todo el caos.Blossom levantó la mirada hacia mí, sus ojos brillando con un destello de ternura y diversión.—¿Una casa en el campo? —repitió, arqueando una ceja con un toque de humor—. Supongo que eso es lo que quieres para nuestra vejez, cuando nuestros cinco hijos nos hayan abandonado y no nos quede más que hundirnos en lo que quede de nuestro amor.La carcajada que me arrancó su respuesta fue g
BlossomEl día en que volví a encontrarme con mi madre biológica fue uno de esos que no se olvidan fácilmente, no por su belleza o por algún momento especial, sino por el peso de las emociones que trajo consigo. Me encontraba en la firma revisando unos documentos cuando recibí la llamada de recepción: Ciara Wright estaba allí, solicitando verme.El simple hecho de escuchar su nombre hizo que mi cuerpo se tensara. La última vez que la vi había sido tan incómodo como siempre, con sus súplicas veladas y su ambición descarada. Pero esta vez, algo en el tono de la recepcionista me hizo sentir que no podía ignorarla.Accedí a recibirla en una pequeña sala de reuniones, lejos de las miradas curiosas de mis compañeros. Cuando entró, noté que había algo diferente en ella. Su usual porte altivo estaba ausente, reemplazado por una expresión cansada y demacrada. Sus ojos, que siempre habían reflejado cierta astucia, ahora lucían apagados.-Blossom -dijo, casi en un susurro, mientras se sentaba fr
BlossomEl día en que volví a encontrarme con mi madre biológica fue uno de esos que no se olvidan fácilmente, no por su belleza o por algún momento especial, sino por el peso de las emociones que trajo consigo. Me encontraba en la firma revisando unos documentos cuando recibí la llamada de recepción: Ciara Wright estaba allí, solicitando verme.El simple hecho de escuchar su nombre hizo que mi cuerpo se tensara. La última vez que la vi había sido tan incómodo como siempre, con sus súplicas veladas y su ambición descarada. Pero esta vez, algo en el tono de la recepcionista me hizo sentir que no podía ignorarla.Accedí a recibirla en una pequeña sala de reuniones, lejos de las miradas curiosas de mis compañeros. Cuando entró, noté que había algo diferente en ella. Su usual porte altivo estaba ausente, reemplazado por una expresión cansada y demacrada. Sus ojos, que siempre habían reflejado cierta astucia, ahora lucían apagados.-Blossom -dijo, casi en un susurro, mientras se sentaba fr







