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Adoptame

Author: Milkaina
last update Petsa ng paglalathala: 2026-11-07 21:45:41

Capitulo 97

El personal de enfermería de guardia estaba inquieto, temiendo que, si la situación se salía de control, el estrés terminara por afectar la frágil estabilidad del paciente. Dos enfermeros se adelantaron con expresión severa, listos para llamar a la seguridad privada si cruzaban la línea de nuevo.

Nicolás respiró hondo, conteniendo el impulso visceral de golpear a su padre, mientras ajustaba la mandíbula con una rigidez de piedra. No iba a permitir que esta gente y su circo patético
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    Capitulo 98Amara parpadeó, tomada por sorpresa ante la ocurrencia del viejo señor, antes de que una sonrisa genuina, cálida y limpia iluminara su rostro en la penumbra de la habitación.—¡Qué cosas se le ocurren, señor Salvatore! Mis abuelas son mi familia elegida —respondió ella en un susurro divertido, apretándole con más cariño la mano—. Ellas están acostumbradas a ordenarme cosas, claro, con mucho cariño; me aconsejan con mucha ternura. Solo hay una cosa en la que no seguí sus consejos, y ahora lo lamento mucho. Ellas y yo hablamos sobre costuras, desfiles de moda, recetas de cocina. No sé si un abuelo tan testarudo y magnate como usted sobreviviría a ese club tan especial.Salvatore dejó escapar un sonido bajo parecido a una risa ahogada, manteniendo los ojos cerrados pero con una paz evidente en el rostro.—Puedo ser... muy obediente… aunque no lo creas —murmuró él con una ironía apenas visible—. Si hay buena comida de por medio y alguien que me defienda de las enfermeras, pued

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    Capítulo 96: Nicolás empujó la puerta con el pulso tembloroso; su mandíbula tensa delataba la procesión que llevaba por dentro.Detrás de él, Amara parecía esconderse, estos sitios no eran de su arado, si bien en ocasiones se recuperaba la salud, en otras ocasiones las personas nunca salían vivas de allí.Lisa, por sugerencia del personal médico, no quiso entrar con ellos, así que se detuvo en el umbral frente al espejo; prefería darles ese instante a ellos y entrar después.El abuelo estaba en una cama, rodeado por una maraña de cables y tubos de plástico que monitorizaban sus signos vitales.Apenas el anciano sintió la presencia de Nicolás a su lado, sus párpados pesados temblaron y, con un esfuerzo titánico que parecía arrancarle las pocas fuerzas que le quedaban, abrió lentamente los ojos.—¿Cómo estás, abuelo? —preguntó Nicolás sin más preámbulos.—Aguantando, me atrevería a decir —contestó el abuelo Kristakos con lentitud.—Nicolás hizo una pausa—. Te cuidaremos… todos nosotros

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    Capítulo 95Amara sonrió con tristeza.—Ustedes parecen que no lo han pasado bien; siempre creí que el dinero ayuda para ser feliz, así como la falta de dinero puede ayudar a ser infeliz.—Yo he tenido mucho dinero para gastar, pero… siempre con condiciones. Mamá siempre me decía: «No contradigas a tu padre, sé obediente, haz lo que él te diga, sé una buena representante de la familia Kristakos, llama a tu abuelo, muéstrate afectuosa con él»... En fin, tantas reglas. Lo único que hice por mi cuenta, y eso porque ellos no me prestaron atención por mucho tiempo, fue estudiar diseño, y cuando se dieron cuenta, ya casi me graduaba. Incluso con nuestra amistad tuve la suerte de que tampoco prestaron atención; solo asumieron que, si eras mi amiga, era porque estabas en mi círculo.Fueron mis mejores momentos, pero ya no más, no dependeré de la suerte. Ya me quiero liberar. En cuanto el abuelo se ponga bien, me voy a otro país, trabajaré en lo que me gusta —el diseño de joyas—; es caro, pero

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    Capitulo 94Amara se quedó unos segundos con el teléfono en la mano, mirando la pantalla oscura mientras el eco de las palabras de Nicolás, aún resonaba en su cabeza, dejándoles un cosquilleo de impaciencia y advertencia a sus nervios. —Ya hablaremos cuando regrese.¿Qué podía decirle? No podía comentarle que la entrometida de Lisa le mandó a hacer una prueba de embarazo. ¿Cómo hacer eso? Sí, solo estaba rezando para que su vida no se complicara tanto.Apenas guardó el teléfono en su bolso con un suspiro resignado, y escuchó la voz de Lisa, que la sacó de sus reflexiones:Mi hermanito es un controlador nato. Se pelea mucho con papá, pero heredó eso de él: no le gusta que le lleven la contraria.—¿Lo crees en serio? —preguntó Amara, soltando una risita nerviosa mientras dejaba el móvil sobre la mesa de noche.—¿Te conté la vez que conocí a mi hermano? Eso… no fue amor a primera vista.—Nunca me lo has contado.—Bueno, no lo cuento porque al principio me daba vergüenza tener una famili

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    Capitulo 93—Yo lo siento —murmuró Gianna sintiendo que su corazón se detuvo—. Buscaba a papá.Lisa y Amara se miraron la una a la otra, hasta que por fin Lisa respondió: —Acaba de salir, Gianna. Si te apuras un poco, lo alcanzas.—Yo… está bien —respondió la mujer con dudas, pero al final abrió la puerta y salió. Al dar solo unos pasos, se recostó contra la pared.Sus ojos se humedecieron y comenzaron a brotar lágrimas.—Maldita sea —solo murmuraba—. Tanto esperar... Si es mujer, si está embarazada, el abuelo jamás me elegirá... un hijo en común sellaría el matrimonio entre Amara y Nicolás para siempre, destruyendo mis últimas esperanzas.Antes pensó en ir a buscar al abuelo Kristakos; necesitaba hablar con él, decirle que ella era una mejor esposa, pero no pasó de la primera puerta: le negaron verlo, no era familiar del viejo, le dijeron; en esa familia no era "nadie". Esa mujer, salida de un lugar de no se sabe dónde, era la esposa y sí tenía derechos.—¡Oye, Gianna, ¿dónde estabas

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