LOGINAl llegar a casa su madre no estaba, pero había una nota de la vecina, se dirigió al hospital y allí su vecina la esperaba.
— ¿Dónde está mi madre, señora Nora?— preguntó contrariada.La mujer la saludó con un abrazo y respondió:— Está en observación, tuvo aporreos y un corte en la frente, le tuvieron que coser unos puntos.Camila se agarró su cabeza con ambas manos y exclamó:— ¡Por Dios! ¡Entonces fue grave la caída!— Ella dice que solo estaba caminando y se tropezó, pero tú y yo la conocemos, de seguro se subió en alguna silla a alcanzar algo — dijo la mujer — ¡Qué cosas con mamá! Voy a verla ¡Gracias señora Nora!— dijo buscando el lugar donde estaba recluida su madre.— ¡Acá te espero!— le dijo la mujer.Ella se internó en el pasillo buscando a su madre, la vio, un doctor estaba con ella, la madre de Camila al verla dijo:— Allí está mi muchacha, doctor.— ¡Que bueno que llegó señorita, ¿puedo hablar un momento con usted?— dijo él médico.— Sí claro ¿Cómo está mi madre doctor?— preguntó ella preocupada — La señora está lista para ir a casa, tuvo varios aporreos porque la caída fue aparatosa— dijo él médico— al parecer intentó tomar un utensilio de una parte alta y perdió el equilibrio, la prótesis le lastimó el muñón de su pierna, es urgente colocarle una nueva, ya ésta no le es útil, le mandé algunas cremas para los moretones, tiene una herida que ya fue suturada, acá también envié analgésicos y debe realizar estos exámenes pues tenía la presión bastante alta, por eso no la envié a casa de inmediato, ya está en los rangos normales, por eso los exámenes, apenas tenga los resultados, debe traerla de nuevo, pase por administración para los gastos médicos.— ¡Gracias doctor!— dijo ella yendo a buscar a su madre.Ésta se encontraba sentada en la cama, esperando por su hija, al ver a Camila dijo:— ¿Ya podemos irnos a casa?— Si mamá, nos vamos a casa, pero primero veamos la cuenta para pagar — dijo Camila.Buscó la vieja silla de ruedas que obviamente necesitaba también una renovación, en administración le extendieron la factura, ella sacó el poco dinero hecho en el día, la mujer le dijo:— Debes firmar una nota de crédito, así no te puedes ir no puedes quedar debiendo. — Prometo pagar— dijo Camila. La mujer llamó al doctor y éste dijo:—Necesito que hagas lo que te pedí, para mejorar la salud de tu mamá, ve y mañana traes el dinero. Camila tuvo que pensar en considerar la propuesta de aquella mujer influyente. — No te angusties mamá, son circunstancias, ya voy a solucionar — dijo ella— ahora debo cuidarte para que tu salud mejore pronto, necesitamos hacer unos cambios en nuestra vida madre, me tocará hacer algunos sacrificios para obtener más dinero. — ¿De qué estás hablando Camila?— preguntó la madre sin comprender— espero que no sea un disparate lo que tienes en mente. Ella escogió muy bien las palabras para contarle a su madre acerca de la oferta que había recibido.—Mamá, una mujer me está ofreciendo un millón de dólares por salir embarazada y darle al bebé — dijo sin respirar.La madre de Camila abrió sus ojos cómo platos ante lo que escuchaba y exclamó:— ¡Santo Cristo! ¿De qué barbaridad hablas?— No es ninguna barbaridad mamita, al principio dije que no, pero viendo todo lo que necesitamos voy aceptar esa propuesta — dijo ella muy decidida.— ¿Cómo vas a tener un hijo?— preguntó la madre de Camila — ¿Tienes algún novio?— No mamá, ella, según entendí, implantará en mi vientre un espermatozoide de su marido y así yo quedaré embarazada,— dijo Camila — una vez lo tenga, ella se llevará al bebé a vivir con ellos, tú y yo ya no nos vamos a preocupar por necesidades económicas.— ¡Ay hija!, ¿pero eso no es peligroso?— dijo la madre de Camila.— Mamá, es un riesgo que debo tomar, no tengo otra opción, tu necesitas tratamiento, además de una prótesis nueva— dijo ella resignada, voy a aceptar mamita, tu no puedes seguir enferma por falta de atención y por ser pobres.Esa noche Camila Cruz miró una y otra vez la pequeña tarjeta con el número de la mujer, decidió esperar al día siguiente para hablar con Astrid Wood.Mientras, Astrid conversaba con su esposo, era un hombre alto, muy bien parecido, cabello castaño oscuro, ojos azul claro, de aspecto obstinado y frío, además que amargado, su esposa quien lo había convencido de encontrar un vientre fértil e implantar el semen de él en una desconocida para darle un heredero a la gran dinastía Callister. Lamentablemente era infértil, cuánto hubiera deseado dar hijos a su esposo para cumplir con las exigencias de los abuelos de Bruce Callister, quienes después de éstos años al ver que el matrimonio no daba frutos le exigían que se divorciara de ella y que se casará con otra que sí fuera una mujer fértil. El matrimonio de ellos era aparentemente feliz, los dos habían convenido contraer nupcias sin estar enamorados, pero no deseaban separarse. El primer año de matrimonio se lo tomaron tranquilos, ya llegaría un hijo, no había apuros de ambas partes, pero entonces los abuelos empezaron a exigir un nieto para tener un heredero, si no el primo de Bruce sería quién se llevaría todo el esfuerzo de Gerrit Callister por tener un hijo de un año en su matrimonio. Bruce y Astrid decidieron ponerse a trabajar en ello, pero el hijo no llegaba, empezaron a hacer exámenes, pero estos revelaron una cruda verdad, el útero de Astrid estaba seco y sin vida.Él abuelo le había sugerido el divorcio, pero Bruce no deseaba separarse de su esposa, aunque era Gerrit Callister quien siempre le decía lo que debía hacer, ésto le hacía sentir amargado, por temor a enfrentar a su abuelo, entonces a Astrid se le ocurrió esa brillante idea.— ¿Estás segura que eso funcionará?— había dicho él escéptico.— Claro que lo hará Bruce — dijo ella— ya tengo a la persona idónea, la he investigado y se que aceptará.Confiaba en que la chica lo pensaría mejor, dejó pasar unos días, pero en la mañana recibió una llamada, era la chica.— Buenos días señora Wood, lo pensé mejor y decidí aceptar su propuesta— dijo Camila sin titubear.— ¡Excelente, lo sabía! ¿Dónde nos vemos? Así hablamos de lo que haremos ahora— dijo Astrid emocionada.Camila lo pensó y luego accedió a obedecer diciendo:— En mi casa, primero deseo hablar de cómo he de recibir mi beneficio económico.— De eso hablaremos querida, lo primero es hacerte los exámenes para determinar cuándo estarás más apta para ser inseminada— dijo Astrid— nos vemos en un rato. Media hora después estaba en casa hablando con Camila, quien preguntó:— ¿Cuándo me dará el dinero?— preguntó.— Apenas logres el embarazo voy a depositar ese millón de dólares en tu cuenta personal — prometió Astrid.— Señora, si accedí, fue por mi madre, está enferma y necesito comprar medicamentos, además de una prótesis para su pierna nueva e ir cubriendo muchas carencias a nivel de salud.— No te preocupes,— dijo Astrid metiendo la mano en su bolso — toma éste adelanto, espero te alcance para que vayas solucionando lo inmediato, puedas comprar los medicamentos y todo lo que tú madre necesite, deja ése trabajo hoy, vamos de una vez, para realizar tus exámenes.Camila se fijó en la cantidad de dinero que había recibido, habían muchos billetes eran unos 20 mil dólares, los dobló y guardó en su bolso y se dirigió con la mujer para realizar los exámenesElla iba sin decir nada más, su vida desde ese día tomaría un giro inesperado, todo sería diferente, tenía tantos planes en su cabeza; después de realizar lo que le pedía la mujer, tomó su pequeño bolso, necesitaba comprar la medicina de su madre, realizar los exámenes y pagar el hospital— ¡Pues no! Aunque me gustaría que fuera en unos seis meses. — Pon la fecha y ya— dijo Camila— ya en ese tiempo ha nacido mi nena y podré ser la madrina de esa boda. — ¡Eso no lo dudes! Tú y Richard serán los que nos llevarán de la mano. — ¿Y tus padres, ya saben de tu compromiso?— Aún no les digo nada, no contestan mis llamadas, siguen enojados a pesar de haber pasado más de tres años. — ¡Vaya que son rencorosos! — Sí, soy su única hija, querían verme hecha toda una profesional y les salí con un nieto, no fue fácil para ellos. — Me imagino que sí, pero por lo mismo de ser la única hija deberían bajarle al enojo y querer conocer a su nieto, ¿por qué no los visitas? — Por miedo a qué me echen nuevamente de sus vidas. — ¡Ve con Bruce! Que él sea formal y pida tu mano a la antigua y ver si así se conmueven. —¡Oye, me parece una buena idea, hablaré con mi Bruce y le diré que me acompañe y que Dios haga el resto, ¡Gracias amiga! — Que lindo que puedas amar a mi sobrino, es un h
Richard volvió hasta el salón donde todos estaban reunidos, se habían quedado en vilo ante ésta llamada inesperada y Gerrit preguntó:— ¿Sucede algo? — Si tío, Adam al parecer sufrió un accidente y está en el hospital, me llamó la esposa, se veía bastante afectada, creo que nos reuniremos otro día para comentar sobre la buena noticia, yo debo ir hasta allá a ver a mi hermano. — Vamos para allá entonces— dijo Camila— esto es emergencia. Al llegar al hospital buscaron a la esposa de Adam que estaba sentada con la cabeza entre las manos llorando. Richard y Bruce se adelantaron uno de ellos preguntó:— ¡Hola cuñada! ¿Qué pasó con Adam?Ella se levantó y se echó a llorar en el hombro de Richard desconsolada. — ¡A ver, trata de calmarte! ¡Ya estamos acá contigo! ¿Dónde lo tienen? Ella entre sollozos les contó cómo creía que había sucedido el accidente. — Al parecer, los frenos del auto no funcionaron y él perdió el control del auto y se estrelló contra un muro o un objeto fijo, e
—¡Caray Bruce, ¿tú crees que vas poco a poco? ¡Te veo volando! Él sonrió al decir:—Estuvimos hablando y ella tiene un trabajo de esclavista, es una chica muy tierna que ha sido vapuleada por la vida, quiero empezar por mejorar su estado laboral, imagínate, estaba empezando a estudiar Administración y Finanzas cuando conoció al padre de su bebé. — Es una broma primo, vas bien, así ella tendrá más tiempo para compartir con su bebé— dijo Richard— ¿En qué departamento la vas a adjudicar? — Ayer Wanda, la CEO del Departamento de administración se quejaba por necesitar una asistente, quiero recomendar a Sharon, ¿a ver que tal le va? — Me parece bien, Wanda es una mujer experimentada y muy paciente a la hora de enseñar a alguien— dijo Gerrit— ha Eestado en la empresa por más de quice años, me alegra que tengas buen tino hijo. — Gracias abuelo, estoy asegurando de tener cerca de mí, a mi futura esposa. — ¡Qué así sea!Una semana después se celebraba el cumpleaños del pequeño Richard,
Aun así haber aceptado la invitación de sentía fuera de lugar, «estas dos mujeres» pensaba, se ven que son personas de dinero, aunque de trato eran sencillas. Cuando entró en la casa no pudo evitar exclamar un “¡oh!” nunca había entrado en un lugar con tanta belleza alrededor. Toda la decoración desde una pequeña mesa hasta un cómodo sofá denotaba el buen gusto, suspiro y se dedicó a disfrutar de aquella bonita experiencia, no todos los días personas como aquellas dos mujeres te invitan a almorzar a su casa. — ¿Todo bien? Escuchó la voz de Camila que la sacó de sus meditaciones. — Claro, todo bien. — Bienvenida a mi casa Sharon. La invitó a sentarse y una de las sirvientas vino para ayudar a llevar a los chicos a sus habitaciones, venían completamente dormidos, ella tenía a su hijo también dormitando, pero no quiso llevarlo, se justificó diciendo que se iba a despertar en un lugar extraño y quizás se iba a alterar. Camila le sonrió comprensiva y le aconsejó colocarlo en el so
— ¡Si mi amor, mañana nos casamos! — ¡Eres tan maravillosa mi amor lindo! — ¿Por qué me dices eso? — Porque cómo vas a creer que nos casamos así a escondidas, no señor usted tendrá una boda a todo dar, nos los merecemos, así que; ¿te parece en seis semanas? —¡Perfecto! Estaré lista. Ésta vez tal como lo planificaron se realizó la ceremonia, Camila se veía radiante de felicidad con su vestido blanco, Richard la contemplaba lleno de amor al verla avanzar hacia él. — ¡Estás bellísima mi amor! ¡Me tienes embelesado de amor, no me canso de mirarte, te amo! — ¡También te amo amor! Hoy por fin estamos realizando nuestra boda, tenía cierto temor de que sucediera cualquier cosa y evitara que me convirtiera en tu esposa. — Ya todo pasó, ahora es nuestro tiempo de dedicarnos a ser felices y a solo transmitir buena vibra. — Sí, solo buena energía para lograr una felicidad plena y tener éxito en todo. — Hablando de éxito, había olvidado hacerte un comentario. — ¿Cuál? — Me he estado re
Camila puso rostro compungido y respondió:— ¡Ay amor, no me digas eso!— respondió ella. Richard tomó aquel rostro adorado por él y dándole un suave beso en los labios le dijo:— Hablo en serio amor mío, ya hemos pospuesto nuestro matrimonio en dos oportunidades, ya quiero que no tengamos más pendientes, quiero que cerremos el capítulo de legalizar nuestra relación y dedicarme a hacerte felíz por el resto de mi existencia.Ella sonrió condescendiente:— Entonces fijemos esa fecha para dentro de tres meses. El rostro de Richard mostró sorpresa y dijo:— ¿ Tanto? Hagamos algo mejor, no le digamos a nadie, vamos, nos casamos, y luego lo comunicamos a los demás— Me parece bien, pero es que me gustaría ostentar el apellido de mi padre, no sé cuánto tiempo llevará este procedimiento. — Tienes razón amor, vayamos con calma, total nos disfrutamos rico el uno al otro a pesar de estar sólamente comprometidos. — Cuando venga papá, fijamos una fecha tentativa para realizar nuestro sueño.







