Beranda / Romance / Mientras ella dormía / 5- Amor no es locura.

Share

5- Amor no es locura.

Penulis: MARISOL DUARTE
last update Tanggal publikasi: 2024-07-09 06:38:30

-¡Despierta mi amor!,te necesito.En días cómo hoy siento un gran vacío.- Masculló   el hombre ahogando sus lágrimas para evitar a toda costa que salieran a la superficie.

Valentina lucía pálida y hermosa al mismo tiempo,con un lindo vestido que le había colocado Adelaida,ese día era el cumpleaños número veintiuno de la joven y Augusto acordó con la enfermera festejar a Valentina.

Adelaida había bajado a la cocina a buscar la tarta de cumpleaños,ella era la única persona que no miraba a Augusto como los demás que creían que el joven estaba loco o le faltaba un tornillo.

Augusto había permanecido algo pensativo durante días,de no ser por su trabajo y el apoyo de Adelaida hubiese enloquecido,cuando le ordenó a ella preparar una fiesta para Valentina pensó que lo iba a considerar algo tonto e innecesario,no obstante la señora lo secundó.

La habitación estaba decorada con globos de colores y un número veintiuno en material de plástico dorado,con un gran letrero que decía:”Feliz cumpleaños Valentina.”

Los padres de Augusto habían venido a visitar y el señor martínez se exaspera un poco

-¿Qué payasada es esta?,acaso te has vuelto loco,esa mujer ya no está en este mundo.-Gruñó sin compasión.

-Se dice buenos días papá y deja los gritos,no quiero malas energías alrededor de mi esposa.-Argumentó besando a su madre.

La elegante y siempre serena Isabel tocó el hombro de su hijo y trató de disfrazar las palabras crueles de su esposo.

-Cariño,tu papá tiene razón,Valentina ya no se va a recuperar mírate,¡eres un príncipe y cualquiera mujer se puede interesar en tí,no pierdas los mejores años de tu vida cuidando a una muerta viviente.

Augusto apretó los puños y con el ceño fruncido gritó-¡Ya basta!,si no me van a apoyar no molesten.

-Respeta,somos tus padres,esa energía que gastas en ella la tienes que usar para dirigir la empresa que te dejaron los Sánchez.

-¡Quiero que se larguen de mi casa! -. Gritó el joven a todo pulmón. 

Doña Isabel le besó la mejilla a su hijo y salió,el señor Martínez lo miró por breves instantes con un gesto de desaprobación y Expresó-¡Es tu vida!,algún entenderás lo que ahora tu mente obcecada no puede ver.

Augusto se quedó parado con el rostro crispado del enojo y los dientes bien apretados.

-¿Por qué nadie me entiende?-El lamento desesperado brotó de su pecho. 

Adelaida que había escuchado la conversación,colocó la tarta en la mesa y se acercó de prisa ella  dijo-Sí en algo lo puedo ayudar dígame,¿quiere platicar?

-Si puedes,dame un abrazo,lo necesito  mucho.

Ella asintió con la cabeza y lo  estrechó contra su pecho.

-Voy a dejarlos un momento a solas,esta celebración es de ustedes dos.

-Usted ha sido una madre tanto para Valentina cómo para mí,vamos a cantarle su cumpleaños feliz.

Adelaida asintió y fue de regreso a la cocina había olvidado las velas y el encendedor.

Sentado al lado de la cama de Valentina, su amada esposa le hablaba palabras de amor con el corazón abierto y la esperanza puesta en su regreso.

Eran un día de profunda incertidumbre y angustia, en donde el amor que los unía era lo único que mantenía vivo a Augusto. Un halo de tristeza cubría la habitación, mientras Valentina yacía con rostro sereno.

Augusto, con los ojos brillosos de lágrimas contenidas, tomó la mano de Valentina con delicadeza y ternura.

-Mi amor, feliz cumpleaños. Hoy te amo más que nunca-. susurró con un nudo en la garganta. 

A pesar de los malos momentos él encontraba consuelo en expresar sus sentimientos a la mujer que seguía siendo su razón de ser.

En un momento de confusión y desesperación, Augusto se dejó llevar por un impulso irracional. 

Colocando  la mano en la rodilla de Valentina y, lentamente, la fue deslizando hacia su intimidad.  Un fuego indeseado ardía en su interior, una mezcla de amor, deseo y desesperación que amenazaba con consumirlo por completo.

-¡Te deseo tanto!-.Susurró con voz suave.

Fue entonces cuando los pasos de Adelaida resonaron en la habitación, rompiendo el hechizo momentáneo que había envuelto a Augusto. Como si una ola de realidad lo golpeara con fuerza, sacó la mano de forma apresurada del vestido de Valentina.   La vergüenza y la culpa se apoderaron de él, su corazón latía con fuerza mientras intentaba ocultar su arrepentimiento ante la enfermera.

-Aquí estoy de regreso,¿me ayuda a colocar las velas,señor?

-Por supuesto,ya que Valentina no puede soplar las velas,yo lo haré por ella y pediré tres deseos.

Adelaida lo miró con ojos compasivos, leyendo en su rostro el tormento que lo consumía.

Adelaida miró a Valentina tendida en la cama, su rostro todavía reflejaba la paz.

-Es hermosa su esposa-. Comentó Adelaida con empatía, reconociendo la belleza que aún resonaba en Valentina a pesar de su estado.

Augusto asintió con tristeza y amor en sus ojos.-.Lo es desde el primer momento en que la vi, supe que era especial. Cada día que la conocía  más, me enamoraba . Valentina es una mujer maravillosa, fuerte y constante en todo lo que se propone—. Confesó con orgullo y nostalgia en su voz.

Mientras compartían el pastel charlaron un poco.Augusto se sumergió en sus pensamientos recordando momentos felices junto a la mujer que era el centro de su vida. Hablar se volvía casi un acto de consuelo, una forma de mantener viva la esperanza en medio de la oscuridad.

—Señor Augusto, deseo de todo corazón que Valentina se recupere pronto y que ustedes puedan ser felices juntos—.Expresó con sinceridad. Augusto le agradeció con una sonrisa débil, su corazón latiendo con la misma esperanza que lo había mantenido en pie durante todo ese tiempo. 

-No lo dudo, porque usted la ama. La señora Valentina es afortunada de tenerle  a su lado-. afirmó Adelaida con admiración y comprensión.

Augusto agradeció nuevamente a Adelaida por su apoyo incondicional. 

-Gracias, Adelaida. Te doy el resto del día libre, yo me quedaré con Valentina-.Tocó su rostro acalorado y trató de disimular ante Adelaida viendo a otro lado.

Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi
Komen (1)
goodnovel comment avatar
marilatiktokera50
Es una forma de lidiar con su dolor para no enloquecer.
LIHAT SEMUA KOMENTAR

Bab terbaru

  • Mientras ella dormía    70 Nuestra vida juntos

    Meses después:— Sí padre,lo afirmo y lo confirmo —. Augusto le sonrió a su amada.—Valentina,¿reiteras tu amor y compromiso por Augusto?—Sí,en esta vida y en la otra. Monseñor sonríe y les da la bendición.Los gemelos permanecen sentados junto a los padres de la novia.En la banca de al lado, Don Augusto toma de la mano a doña Isabel y le guiña un ojo,ella le sonríe.Todos hacen el brindis por los novios,el hermoso jardín fue decorado con luces parpadeantes y flores de colores.La atmósfera está llena de alegría mientras amigos y familiares se reúnen para celebrar el aniversario de bodas de Valentina y Augusto.Augusto en un gesto de amor quiso reiterar su amor y nada mejor que la ceremonia que organizó.El sol comenzaba a ponerse,y el crepúsculo bañó el cielo de tonos rojizos . Valentina lucía radiante en un vestido blanco sencillo, pero elegante, mientras Augusto, emocionado, lucía más guapo que de costumbre con un elegante traje azul eléctrico de diseñador.La joven miró a su al

  • Mientras ella dormía    69- Ecos de miedo

    —Mami,quiero subir al carrusel— Dijo Mateo mientras su hermano Lucas estaba pegado a la falda de su mamá. —Vamos a dejar que los pequeños se diviertan,de aquí lo vemos—. Le besó en la mejilla a la joven.Los niños subieron al carrusel mientras sus padres observaban. Un instante de felicidad se conviertió en pánico.Lucas y Mateo reían mientras giraban en el colorido carrusel. Sus risas resonaban como un eco alegre que llenaba el aire. Sin embargo, cuando el carrusel detuvo su marcha, la atención de Valentina se desvió.Valentina mirando a su alrededor gritó con fuerza:—¡Mis hijos!, ¡donde están los niños? Augusto miró a su esposa, una sombra de preocupación envolvió su rostro:—Iré por los guardias de seguridad. No hay nada de qué preocuparse--.Augusto trató de mantener la calma.No obstante en el interior de Valentina, un sentimiento de inquietud comenzaba a gestarse. Justo en ese momento, ella gritó con un tono que cortó que heló la sangre de los presentes y luego dijo entre lla

  • Mientras ella dormía    68- Felíz en tus brazos

    — Te amo Valentina—. Sus ojos claros la miraron con infinita ternura.— ¡Yo te amo!,te adoro eres mi todo—.Lágrimas brotaron de forma espontánea. Augusto y Valentina se encontraban en el jardín de la mansión rodeados de hermosas flores en plena primavera. El sol brillaba con intensidad, iluminando sus rostros enamorados. La joven tomó la mano de Augusto y le dijo con ternura: —Desde que recuperaste la memoria, siento que somos aún más fuertes juntos. Augusto la miró con amor y respondió:— Nada nos separará de nuevo, mi amor. Estaremos juntos en cada momento que la vida nos regale. Con delicadeza, Augusto acarició el rostro de Valentina y le dedicó unas palabras llenas de emoción:— Tú eres mi luz, mi guía y mi razón de ser. No puedo imaginar un solo día lejos de ti. Valentina cerró los ojos y susurró: — Eres mi todo, mi amor. Estaré contigo en todas las batallas, en todas las alegrías y en todos los momentos de nuestras vidas. El viento suave acariciaba sus rostros mientras s

  • Mientras ella dormía    67- La furia de Caroline

    —¡Quiero un jugo de naranja!- Su voz era recia.—Ya se lo busco señora–. La enfermera fue un poco nerviosa ante los gritos de la mujer. La habitación estaba cargada de tensión y resentimiento. Caroline, con los ojos llenos de rabia contenida, avanzó decidida hacia donde se encontraba Isabel. Su expresión era un claro reflejo de la ira que bullía en su interior, una marea embravecida lista para desatar su furia.Isabel, ajena al peligro que se cernía sobre ella, permanecía inmóvil en su silla, dispuesta a enfrentar lo que fuera que estuviera por venir. Sin embargo, no tuvo tiempo de reaccionar antes de que Caroline, en un arrebato de ira descontrolada, se abalanzó sobre ella y la agarrara con fuerza por el cuello. —¡Muérete vieja estúpida!—¡Caroline!,¡Suelta a mi madre!Augusto contuvo el aliento, sorprendido al ver a Caroline levantada.Aunque Augusto trataba de quitar a Caroline de encima de Isabel la furia de la mujer parecía no tener límites en ese momento.Sus manos apretaban c

  • Mientras ella dormía    66- Hasta aquí te soporto

    —”Lo siento,Augusto aunque me dijiste que me mantenga al margen no puedo”-.Pensó en voz alta Valentina.—Disculpe señora,¿qué me dijo?—. El chófer se volteó a mirarla.La joven negó con un gesto,sentía tantas ganas de ver a Augusto.Era una tarde soleada y decidió hacer una visita sorpresa a la mansión de Augusto. Al llegar, notó de inmediato la tensión en el ambiente. Augusto parecía nervioso, con gestos apresurados y miradas evasivas.Caroline, con su presencia indeseada, mostraba una actitud despectiva y manipuladora. Sus palabras cargadas de veneno llenaban la habitación, creando un aura de malestar.Augusto, atrapado entre su presente complicado, se sentía abrumado por la presión de Caroline y la cercanía de Valentina.Su rostro reflejaba remordimiento y anhelo de redención, pero también temor ante las amenazas veladas de la malvada mujer.Valentina percibió la incomodidad de Augusto y la hostilidad de Caroline. A pesar de las pocas palabras intercambiadas, el peso del conflicto

  • Mientras ella dormía    65- Miradas asesinas

    —¿Dónde carajos andas?-Los gritos de Caroline resonaron a través de la bocina del teléfono. Augusto sabía que Caroline estaba muy molesta y era capaz de cualquier cosa.Se colocó de pie de inmediato colocándose la ropa y salió de la habitación para no despertar a Valentina que dormía plácidamente.—Deja el escándalo que ya voy para la mansión—. Dijo con indiferencia. -Mira Augusto más te vale que no estés con ella de lo contrario marco a la policía y te denuncio por intento de homicidio. En ese instante Augusto Augusto cayó en cuenta de que ella no jugaba y la tranquilizó diciendo:—Voy de inmediato para la casa,deja de pensar cosas que no son.—Date prisa que sabes muy bien que me aburro y no me gusta estar sola.Terminó de colocarse los zapatos rápido y le dio un suave beso en la mejilla a Valentina mientras pensaba:—Me provoca colocar a Caroline en su lugar y sacarla de mi casa,pero no me da el corazón para dejarla en esa condición.Valentina se despertó con un nudo en el estóm

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status