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02.

Author: Mildred
last update publish date: 2025-09-21 01:36:20

—¿Entonces eres una profesional en la natación? —April estaba realmente asombrada de estar hablando con Paula.

—Una profesional, no precisamente. — Dijo Paula de manera sonriente, sintiéndose halagada del cumplido de ser considerada una profesional aunque hasta ahora no lo fuera del todo.— Podría enseñarte algunas técnicas, ¿Qué te parece?

—Es que sí eso suena demasiado genial. —April estaba emocionada y no dudo ni un segundo en abrazarla. Paula noto que era delgada.— Tenemos una piscina en el jardín trasero, ¿Podemos hacer las prácticas allí?

—Me gustaría... —Paula recordó que no tenía traje de baño en ese momento.— Pero no cuento con un traje de baño.

—Puedo encontrar uno para ti. Lo importante es que me des esas clases de natación. —April mostró una sonrisa tierna y fue corriendo hasta su armario.

Paula Clark se sentía cómoda. Al principio pensaba que iba a ser una tarea difícil ganarse la confianza de April. Pero por suerte, ambas habían coincido en un pasatiempo: La natación.

April regreso y le entregó un conjunto de traje de baño color morado. Paula noto que era de buen valor, no era nada económico y por un momento sintió vergüenza con la idea de usarlo.

—¿Me das unos minutos para ponerme el traje de baño? —Paula estaba con una sonrisa.— Solo serán unos cortos minutos.

—Puedes usar el baño de mi habitación.— April señaló una mini puerta de color blanco a un costado.— Mis padres al parecer no te han indicado cual es su habitación.

—Deben estar ocupados.

—Quizás están intentando dar una solución en el caso de mi hermana.

—¿Cómo así? —Paula elevó una de sus cejas. La curiosidad por saber de qué estaba hablando despertó.— ¿Cómo que el caso de tu hermana? ¿De qué hermana?

—Mis padres me han prohibido hablar acerca de eso.— April habló de manera temerosa. Después señaló de nuevo la puerta del baño.— Allá está el baño. Te espero acá para bajar a la piscina.

Paula decidió no insistir más en el tema. No era su problema y sabia que una de las mayores reglas en la mansión era respetar la privacidad de la famila Bradley Calderón. Pero por otro lado no estaba satisfecha de que no le hayan hablado acerca de ese detalle. No sabia con exactitud de qué caso estaban hablando. Pero notando la actitud que había tomado April, sabia que no era nada bueno.

(⁠・⁠∀⁠・⁠)

—¿Qué es lo que vamos a hacer?— Natasha sonaba pensativa y miraba a cualquier dirección.— Gemma está en las garras de ese criminal y no podemos quedarnos de brazos cruzados.

—Yo estoy haciendo lo necesario para dar con la captura de Riccardo Moretti y el rescate de nuestra hija Gemma.

—No parece que estes haciendo algo bueno.— Natasha uso un tono de voz neutra y su mirada de ojos azules era misteriosa.— Riccardo Moretti es uno de los criminales más peligrosos y más buscados tanto acá en los  Estados Unidos y en gran parte del continente Europeo.

—Ese italiano infeliz en algún momento va a caer.— Él saco otra pequeña cantidad de gomas de chicle de su respectivo paquete y se los llevo a la boca.— Ya te he dicho que estoy haciendo mi mayor esfuerzo por traer sana y salva a Gemma.

Natasha Calderón se levantó de la silla de mecanismo basculante y se acercó hasta él. Ambos se quedaron viendo por unos segundos. Ella le estaba acariciando la mandíbula con mucha delicadeza y admiración.

—No es una tarea fácil. No es simplemente entrar en su zona y sacar a Gemma.— Dijo ella siendo directa.— Si haces eso lo más probable es que acabes con la espalda llena de agujeros.

—Si tan solo...— Ethan se quedó pensativo. Unos segundos estaba mirando el suelo y después se le quedó mirando a Natasha.— Si tan solo hubiera alguien en ese lugar que sea nuestro ojo de águila.

—¿De qué estás hablando?

Natasha Calderón se moría de ganas de saber de qué estaba hablando su marido. Pero este último había salido de la oficina rápidamente. Ella decidió seguirlo porque no quería quedarse con la intriga de su plan.

—Paula, ¿Crees que puedas venir un segundo?— Ethan se detuvo a una distancia breve de la piscina.

Natasha llegó unos segundos después y se paro al lado de Ethan. Desde esa posición noto que Paula estaba hablando con April y después salió de la piscina, caminando de manera cuidadosa para evitar resbalar y tener una caída catastrófica.

—Siento mucho haber entrado a la piscina sin su autorización. Es que...

—No hace falta que pidas disculpas. —Dijo Natasha con una cálida sonrisa.— Puedes usar la piscina las veces que sea necesario.

Paula estaba aliviada. Al menos pudo notar que está familia era totalmente tranquila y fuera de polémica... Por ahora. Su mente no paraba de preguntarse sobre ese caso de la hermana de April.

—Tengo que hablar contigo acerca de algo.— Ethan uso un tono de voz plano.— Así que ve a cambiarte que vamos a ir a la comisaría.

Paula sintió una oleada de mareos. No entendía el porqué tendría que ir hasta una comisaría si ella no había cometido ningún delito. Pero ante la mirada de ellos sabia que tenía que obedecer y si se había metido en algún problema estaba segura que podría salir libre de él.

(⁠・⁠∀⁠・⁠)

—Sigo sin entender las razones por las que me trajo hasta acá. —Paula no parecía estar contenta después de sentarse en una silla de color gris y muy incómoda.— No me ha querido decir nada durante el camino.

Ethan Bradley recorrió el ángulo circular de su escritorio en total silencio. Después se sentó en una silla que por condiciones se veía mucho más cómoda. Una expresión pensativa estaba dibujada en su rostro y Paula lo miraba llena de expectativas y muriéndose de los nervios por dentro.

—Tuve que traerla hasta acá para hablarle de una cosa. —Dijo él en un tono de voz apacible. Paula se sintió aliviada de escuchar ese tono de voz.— Creo que viene un cambio de planes para tí.

—¿Cómo que un cambio de planes?— Paula se inclinó hacia adelante, haciendo que su estómago hiciera contacto con el borde del escritorio.— ¿Tiene algo que decirme?

—Sí. Necesito contarte de un detalle que no te quise contar porque no lo considere necesario.

Paula recordó la conversación que tuvo con April y el comentario que hizo acerca del caso de su hermana, ¿Tendrá algo que ver con eso?

—¿De qué me está queriendo hablar? —Paula estaba entrando en un estado de confusión. Miraba los tonos grises de las paredes del lugar.— Puede decirme de una vez.

—Un peligroso narcotraficante llamado Riccardo Moretti tiene secuestrada a mi hija mayor.— Dijo él, intentando forzar una sonrisa de labios para no alterar el ambiente.— Se llama Gemma. Tiene dieciocho años de edad.

Ethan Bradley saco un documento y de su interior una pequeña fotografía. Paula la tomo y vio en el retrato a una chica de cabello negro, desordenado en ese entonces y ojos azules en un tono claro similares a los de Natasha Calderón.

—Lo siento mucho. Espero pueda salvarla. —Dijo ella apenada, después de regresarle la foto.

—Quiero hacerte una propuesta. Pero eso consiste en poner en riesgo tu vida. —Él se le quedó mirando y hubo unos breves segundos de tensión.— ¿Estás dispuesta a escuchar lo que te quiero proponer?

—Sí, dígame. —Paula asintió con la cabeza.

—Quiero que te infiltres en la organización criminal de Riccardo Moretti.

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