Share

3: Perdida

last update publish date: 2023-07-14 00:43:33

—Bueno, déjame sola. Necesito llorar sin que me veas— Exijo sentándome en la cama.

—No te dejaré sola, te vas a duchar y luego desayunaras conmigo— Ordena tomándome del brazo y llevándome hasta el baño de la habitación.

—¿Y luego qué? ¿Me darás de nalgadas si no acomodo mi cuarto y me como todos mis vegetales? — Le reprocho con sorna.

—Y pensar que cuando mantienes la boca cerrada pareces más madura— Comenta al soltarme el brazo dentro del enorme baño —Ahora, si no te duchas, tendré que ser yo quien te ayude a hacerlo— Añade con un atisbo de deseo en su voz.

—No gracias, sé muy bien como asearme yo sola— Respondo revoleando los ojos para luego cerrarle la puerta del baño en la cara.

—¡Apresúrate, muero de hambre! — Exclama desde fuera.

Uuuuuffff… juro que en cuanto le ponga las manos encima voy a castrarlo y alimentaré a los cuervos con sus miserias.

(***)

Luego de ducharme salgo del baño con una toalla enrollada por encima de mi torso y otra envolviendo mi cabello, atravieso la habitación y me detengo frente a la puerta del vestidor cargado de ropa, me tomo un momento para observar todo lo que hay dentro e inmediatamente me siento incómoda, todo es muy hermoso, pero nada va conmigo, es como si toda la ropa fuera hecha para una supermodelo o una princesa, definitivamente no me imagino usando nada de lo que veo.

—¿Necesita ayuda para elegir su atuendo, señorita Walk? — Pregunta una voz apenas familiar detrás de mí.

—¿Morgana no? Lo siento, no te vi— Digo al verla parada en el umbral de la puerta del vestidor.

—Es mi culpa, lo siento… Debí anunciarme antes de entrar, lamento asustarla— Dice a media voz y sus mejillas se enrojecen.

—Está bien, no te preocupes… Es solo que toda esta ropa es demasiado para mí— Respondo cruzándome de brazos.

—Entiendo, sé que no está acostumbrada a llevar puesto algo de este estilo. Pero ahora será una princesa y debe verse como tal— Comenta como si nada, pero sus simples palabras son como aguijones venenosos que me dejan sin aire.

—Morgana, sé que es tu trabajo hacerme sentir cómoda, pero no finjas que estamos en un cuento de hadas en el que un príncipe azul rescata a una plebeya de su torre y la convierte en princesa. Estoy aquí cautiva en contra de mi voluntad— Espeto fríamente.

—Me disculpo, señorita, no fue mi intención ofenderla de ninguna manera— Musita inclinando la cabeza en señal de sumisión.

—No… no te disculpes, fui yo quien fue grosera contigo y lo lamento. Aún me siento muy agobiada con todo esto— Declaro con expresión lastimera.

—Sé que debe ser duro para usted, pero no tiene de que preocuparse, siempre estaré aquí para lo que necesite; estoy segura de que con el tiempo podremos ser amigas— Afirma esbozando una leve sonrisa.

—Pues… en ese caso, puedes empezar por ayudarme a elegir algo que no sea tan ostentoso para desayunar con la bestia— Digo mientras la tomo del brazo y la arrastro hasta el interior del vestidor.

(***)

Gracias al cielo Morgana encontró unos blue jeans Al fondo del vestidor porque no me hago a la idea de usar uno de esos vestidos tan elegantes, acompañé los jeans con unos tenis y un suéter de lana, puesto que hace algo de frío, a diferencia del territorio Regium, el clima en el distrito Bellatore es más frío y húmedo, clima al que no estoy acostumbrada, ya que nunca antes había salido del reino

Morgana me llevó hasta el enorme comedor y ya sentado a la mesa estaba la bestia esperándome con cara de pocos amigos.

—¡Ya era hora, muero de hambre! — Se queja malhumorado con el ceño fruncido.

—No tenías que esperarme, soy tu prisionera, no tu invitada— Respondo tajante mientras tomo asiento en el otro extremo de la mesa, de ninguna manera podré comer estando cerca de él, me daría indigestión.

—¿Todas las mañanas tienes ese humor tan agradable? — Pregunta sarcástico.

—De hecho no, todas mis mañanas solían ser muy felices hasta que destruiste mi hogar— Respondo mientras me sirvo un poco de fruta fresca con yogur.

—Pronto verás que eso que llamas hogar, que solía ser tan perfecto, no era más que una cortina de humo. Deberías indagar en mi biblioteca, así podrás entender por qué hice todo lo que hice— Comenta para luego sorber su taza de café.

—Esas no son más que calumnias, conozco muy bien la historia de mi pueblo y sé que tu pueblo es el causante de todas las disputas entre las manadas— Declaro sin ocultar la indignación que me provoca su comentario.

—Es muy fácil encontrar culpables cuando solo se conoce una sola versión de la historia. Pero pronto cambiaré la percepción de todas las criaturas sobrenaturales que existen— Espeta la Bestia con aires de superioridad.

—Con tu actitud, el único futuro que percibo es verte siendo consumido aún más por tu hambre de poder—Sentencio en tono frío.

—Veo que no somos tan diferentes, hablas de mi hambre de poder y no le das crédito a tu ferviente sed de venganza— Dice en tono retador, dispuesto a seguir con las discusiones para satisfacer su miserable ego.

Abro mi boca para responderle al tiempo que me levanto con brusquedad al colmarse mi paciencia, pero no logro articular ninguna respuesta a tiempo, ya que soy interrumpida por un grupo de soldados que se adentran en la habitación.

—Su majestad, traemos noticias sobre los cuerpos que mandó traer hasta acá— Informa uno de los uniformados.

—Dime que tienes buenas noticias— Exige la bestia sin las más mínimas intenciones de mirar a su lamebotas.

—Me temo que no, señor, no encontramos el cuerpo de la bruja, tampoco hay rastros del príncipe Lucas, ni de los otros que solicitó… según nuestros cálculos, faltan al menos ciento cincuenta cuerpos desaparecidos— Responde el líder de la cuadrilla.

—¿Significa que Lucas y mi madre están vivos? — Pregunto confundida.

—Hablemos en mi oficina— Le ordena a su soldado— Y tú no te alejes demasiado. Le pediré a Morgana que te dé un recorrido por el castillo— Dice la Bestia, esta vez dirigiéndose a mí sin poder ocultar la preocupación delatora de su rostro.

—Espera, quiero saber más sobre lo que sucede. Tengo derecho a saber si mi madre está con vida y dónde se encuentra— Musito mirándolo fijamente a los ojos.

—Si quieres tener derechos, gánatelos… Ahora por favor no interfieras en asuntos oficiales— Declara el alfa para luego salir de la habitación seguido por sus soldados.

Otro secreto más, no sé cómo, pero debo encontrar la manera de averiguar qué sucede porque comienzo a darme cuenta de que mi secuestro solo es la punta del iceberg. Creo que las cosas se pondrán peor de lo que ya están.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Obligada a Casarme con el Rey Alfa   61: Exiliado

    ColapsoPasó una semana desde que comencé mi entrenamiento con Logan y las hermanas Walk. Honestamente no pensé que soportaría tanto, he aprendido demasiadas cosas acerca de mis poderes y eso me ha dado mucha más seguridad. Cada combate ganado es una bendición y cada derrota es una enseñanza. Cada hechizo que aprendo me da vigor y cada poción que preparo es una oportunidad de salvar una vida o de quitar una… Lo único que aún no he logrado es arreglar las cosas con Casius.Sé que tiene sus razones para desconfiar de Logan, razones que desconozco aún, pero, si tenerlo como aliado me ayudará a vencer a Tenebris, es un riesgo que debo correr. Después de todo, si desconfiara de las personas con un pasado oscuro, solo porque cometieron errores en su pasado, quizá no me habría casado con él.De la nada siento un fuerte golpe en mi mejilla que me derriba y me regresa a la realidad.—¡Te he dicho cientos de veces que debes concentrarte! —Bramó Logan acercándose hasta donde estoy tirada.—Lo sie

  • Obligada a Casarme con el Rey Alfa   60: Coronación

    Me encuentro de pie frente a las puertas del gran salón principal esperando a ser coronada. Resultó difícil de creer que hace unos meses era una chica pobre trabajando junto a mi madre en el castillo de Regium para el rey que resultó ser mi padre y hoy estoy a pocos minutos de ser coronada como la reina del reino que por tanto tiempo creí que era enemigo del mío.Me siento muy cansada luego de haber entrenado todo el día anterior con el aquelarre Walk y también porque pasé la noche en vela, pensando en todo el caos que se avecina hacia mí sin impedimento y sin ser la culpable de haberlo iniciado. Pero a pesar de estar cansada al punto de desmayarme, no tengo sueño en lo absoluto, estoy más despierta que nunca.Entonces, cuando fue el momento, sonaron las trompetas y las puertas ante mí se abrieron, revelando el sendero rodeado de gente de la corte, periodistas, parlamentarios, la nobleza y por supuesto los invitados reales de otros reinos que no solo vinieron a la coronación, sino que

  • Obligada a Casarme con el Rey Alfa   59: Comunicado

    Dando traspiés me arrodillo frente al inodoro y con la primera arcada que me genera un fuerte dolor abdominal, expulso lo poco que tenía en el estómago, lo cual es un líquido viscoso y amargo de color verde amarillento, casi fluorescente. —¡Maldición! ¡Qué asco! — Balbuceo mientras doy otra arcada que me genera más dolor que la anterior y vuelvo a vomitar esa asquerosa sustancia verdosa. —¿Cariño estás bien? —Pregunta Casius, quien entra corriendo ya vestido y peinado, como si fuéramos a una ceremonia de boda. —Sí… solo me sentí un poco mareada— Respondo mientras me pongo de pie con su ayuda. —Escuché tus latidos desde mi habitación, ¿Segura de que estás bien? ¿Quieres comer algo? —Farfulla preocupado. —Sí. Sí, estoy bien, no te preocupes… Solo me mareé— Respondo para tranquilizarlo mientras intento no verlo a los ojos. Quizá el estar recién despierto no le permitió notar el color de mis ojos y no quiero preocuparlo más —Ve a terminar de arreglarte, mientras yo me visto.

  • Obligada a Casarme con el Rey Alfa   58: ¿Metamorfosis?

    —¿Por qué no me dijiste nada de esto antes?— Pregunto perpleja. —Cuando llegué aquí Lucas estaba igual que Magnussen y si el lo hubiera sabido en ese momento, todo habría empeorado— Musita mi madre negando con la cabeza. —¿Y por eso preferías que Lucas muriera?— Inquiero estupefacta. —Cariño, yo vi con mis propios ojos lo que es capaz de hacer una marioneta de Tenebris. Tú también lo viste. Lucas no era el mismo y cuando pasó lo de Magnussen no sabía que la maldición era rompible— Responde en tono de súplica, como si rogara por mi perdón. —¿Y cómo demonios estás tan segura de que Magnussen no hizo todo lo que hizo por voluntad de Tenebris?— Pregunto analizando cada detalle de su confesión, sumado a los daños que ocasionó Magnussen. —No tenía forma de saberlo hija. ¿Crees que sería capaz de haberlo matado de haber sabido que existía una manera de salvarlo? ¡No lo sabía!— Farfulla mi madre alterada. —¿Cómo esperas que te crea ahora que puedo ver todo el panorama? ¿Cómo sé que

  • Obligada a Casarme con el Rey Alfa   57: La muerte del rey

    —Narra Siria— —¿Cómo supiste que yo soy la Siria correcta?— Pregunto sorprendida pero cautivada por su acción. —Si muero y vuelvo a nacer, seguiría reconociendo al amor de mi vida a kilómetros de distancia— Responde sin dejar de apretarme contra su cuerpo. —Gracias al cielo que ellas estaban allí para rescatarme, temía nunca salir y volver a verte. Creí que moriría— Confieso dejando salir las lágrimas que inundaban mis ojos. —¿Ese desgraciado te hizo algo?— Interroga apartándose de mi cuerpo para luego examinarme con la mirada de pies a cabeza en busca de alguna herida. —Fuera de que peleamos el uno contra el otro, él…— Dudo un momento en decirle lo que Tenebris estaba a punto hacerme antes de que las chicas llegaran, no quiero preocuparlo o hacerlo enojar, pero tampoco quiero mentirle. —Dime que te hizo— Exige acunando mi rostro con sus manos. —El me propuso que me fuera con el, entre otras cosas que prefiero no recordar. Quería que te dejara y luego me besó y lamió el c

  • Obligada a Casarme con el Rey Alfa   56: Respuestas

    —Narra Morgana— Al salir del despacho de Casius, ya Lucas estaba esperándome afuera de este, le hago una señal con la cabeza para que me siga y ambos vamos directo a las escaleras, subimos y justo antes de entrar a la habitación de Siria, me tengo y le digo. —Por favor, espérame aquí afuera un momento. Ya es bastante con que Casius sepa del diario mágico. No puedo dejar que nadie más sepa dónde Siria lo esconde— Declaro en tono serio. Lucas al instante frunce el ceño desconcertado por mi declaración, pero luego una mueca de obviedad de mi parte, el asiente y se hace a un lado para dejarme pasar. Cierro la puerta detrás de mi y luego corro hasta el vestidor, luego corro todos los vestidos colgados en uno de los compartimentos y allí está la caja que contiene el Diario. La abro y lo tomo, pero al sujetarle este sorprendentemente estaba hirviendo como si lo hubiera sacado de una fogata, instintivamente lo suelto y está cae al suelo. No sé lo que sucede, pero algo no anda bien. Miro a m

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status