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Capítulo 297

Author: Valentina
El asistente sonrió:

—La Señorita Herrera tiene derecho a exigirle en cualquier momento la devolución de todo el dinero.

Las amigas presentes miraron fijamente a Carolina.

¿No se amaban Carolina y Sebastián?

¿Resultaba que Carolina, aprovechando que le había dado dos hijos a Sebastián, lo había forzado a estar con ella?

Bárbara defendió a Carolina:

—Eso son obsequios normales entre amigos, ¿qué tienen que ver con la propiedad conyugal? Además, Carolina es la madre de sus dos hijos, que Sebastián le brinde algún apoyo económico es lógico.

El asistente dijo:

—Esa explicación, dígasela al juez.

Él no era un experto, solo se encargaba de transmitir el mensaje.

Carolina, recuperando la compostura, mientras soportaba la vergüenza y la timidez, preguntó a Álvaro:

—Señor Sánchez, ¿realmente es esto lo que Sebastián le pidió que me transmitiera?

Cada palabra que pronunciaba le resultaba difícil.

Un segundo antes sus amigas la envidiaban, y al siguiente quedaba en ridículo.

Desde niña, Carol
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