Compartir

CV ¿Y el postre?

Autor: NatsZ
last update Fecha de publicación: 2021-12-23 09:45:40

—¿Elisa? ¿Qué haces aquí? preguntó Sam, mirando a la mujer que venía por el pasillo.

La sorpresa de Elisa era tanta como la de Sam y Caín, pero no se le notó en lo absoluto.

—Supe que Caín estaba aquí y vine a visitarlo.

Sam miró al hombre. Sus ojos, todavía enrojecidos, parecían aterrados.

—¿Eres su fan también?

—Por supuesto.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado
Comentarios (1)
goodnovel comment avatar
Yalitza Piña
Todo el tiempo fue Violeta ... y Sam creyendo que eran todos los demás ...‍♀️
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • Prisionera de Vlad Sarkov   Extra: Descendencia perversa

    —Papi… extraño a mi mami.La niña lo miró con sus brillantes ojos verdes.—Yo la conozco desde mucho antes que tú, la extraño más.Ella se encogió en su asiento, aferrando con fuerza el muñeco de felpa. Era su favorito porque se lo había dado su madre para su cumpleaños número cuatro. Para ella había sido hace una vida atrás, tanto tiempo había pasado. Y no debía llorar, por muy triste que estuviera, ella ya era una niña grande, ya tenía seis años.El brazo de su padre le cruzó la espalda, aferrándole un hombro. Ella le apoyó la cabeza en el costado. Nadie más había en la sala de espera del hospital. Por la ventana, al final del pasillo, se veía la oscura inmensidad de la noche. Estaba tan silencioso, no le gustaba el silencio.—Papi ¿Cómo conociste a mi mami?—Es una historia muy larga.—Quiero oírla.—No es para niñas.—Ya soy grande y me gustan las historias de terror.Él suspiró. Su pasado no lo atormentaba, le había permitido crecer y sanar.—En ese entonces yo estaba enfermo y es

  • Prisionera de Vlad Sarkov   Epílogo

    Las tranquilas aguas turquesas iban y venían frente a Sam. Así también se movían sus manos, esparciendo el bloqueador solar en sus pálidas piernas. Nada como un día de playa para relajarse luego de un mes tan ajetreado. Preparar su examen de grado no había sido fácil, pero ella era imparable y obtuvo una excelente calificación.Los dos años que le faltaban para terminar sus estudios se habían pasado volando y ya era una fotógrafa profesional. Había recibido varias propuestas de trabajo. Una agencia de modelos la quería dentro de su staff, para elaborar los portafolios. El tedio de imaginarse allí se le hacía insoportable, ella quería acción. Una revista de vida silvestre también la contactó. Sam se imaginó con la adrenalina a full, recorriendo junglas y sabanas, rodeada de bestias salvajes, esperando, agazapada en las sombras, sincronizando su respiración con el viento, siendo una con el ambiente durante horas sólo para capturar el momento exacto en que un

  • Prisionera de Vlad Sarkov   CVII Liberación

    Lo primero que vio Sam al despertarse una vez más en el hospital fue a Vincent. El hombre se deshizo en disculpas por lo ocurrido, incluso dijo que presentaría su renuncia. Sam lo disuadió. Violeta había sido una fuerza imparable, nadie tenía la culpa de lo sucedido, probablemente nadie hubiera podido detenerla. Ella tenía algún encanto misterioso, un poder de seducción perverso y letal. Y una inteligencia y sangre fría inigualables, que la mantuvieron en la impunidad y libre de sospechas por tanto tiempo en que había hecho, sin contemplaciones, de las suyas.Sam se alegró al saber que seguía teniendo dos riñones perfectamente funcionales. En cuanto estuvo en condiciones de levantarse, lo primero que hizo fue ir al cuarto en que estaba internado Maximov. Vlad no estaba en el hospital, él había partido con Violeta.—Ya no será lo mismo cuando te quites la polera en el escenario —dijo ella, mirando por debajo del parche la herida con las num

  • Prisionera de Vlad Sarkov   CVI Salvación

    Los minutos que les había tomado llegar al sitio en que estaban Sam y Maximov se le habían hecho eternos. Para Vlad, el tiempo se había detenido por instantes cuando vio el mal encarnado en los ojos de una joven mujer, que había amado desde los doce años, que veía a diario en su empresa y a quien no conocía en lo absoluto.Y ahora, en la tenue oscuridad del silo, el tiempo volvió a detenerse cuando vio los brillantes y atemorizados ojos de Sam, encogida y temblando en el suelo.En el acogedor silencio que había empezado a habitar en su dormitorio, Vlad observaba a Sam dormir. Le tenía la mano apoyada en la cintura y se mantenía a la distancia suficiente para tener una buena vista de su rostro. Ella había aceptado ser su novia secreta y seguía a su lado pese a que él vivía en el mismísimo infierno. Sam dormía con la pacífica serenidad de un ángel. Le gustaba verla así, esa serenidad se le contagiaba, pero sólo

  • Prisionera de Vlad Sarkov   CV ¿Y el postre?

    —¿Elisa? ¿Qué haces aquí? —preguntó Sam, mirando a la mujer que venía por el pasillo.La sorpresa de Elisa era tanta como la de Sam y Caín, pero no se le notó en lo absoluto.—Supe que Caín estaba aquí y vine a visitarlo. Sam miró al hombre. Sus ojos, todavía enrojecidos, parecían aterrados. —¿Eres su fan también? —Por supuesto. Sam no se lo creía. Ella tenía mucha imaginación, pero pensar en Elisa, tan formal y compuesta, rockeando como una loca desatada, le resultaba muy difícil. —Parece que te dieron una paliza. Me preguntaba por qué habría sido, pero ya me estoy haciendo una idea. —Elisa miró a Sam. Caín se levantó, interponiéndose entre ambas mujeres. —Ven, hablemos afuera. —Cogió a Elisa del brazo.

  • Prisionera de Vlad Sarkov   CIV La última cena II

    El trabajo de un buen jardinero era mantener las malas hierbas fuera del jardín y procurar el mejor ambiente para el resto de las plantas. A eso se dedicaba su padre y a eso quería dedicarse ella también.—¿Qué estás haciendo con esto? —le preguntó su madre, arrebatándole el libro sobre botánica. Había sido un regalo de su padre. —Quiero aprender sobre las flores —dijo Violeta. —Ni siquiera sabes leer, qué vas a aprender. Ve a buscar leña y date prisa.Ella tenía ya seis años y jamás había ido a la escuela. Allí no le enseñarían nada útil para sobrevivir, eso decía su madre. Su padre no opinaba. Mientras la casa estuviera limpia, hubiera un plato de comida en la mesa y alcohol al llegar del trabajo, todo estaría bien para él. Su padre trabajaba cuidando flores. Para tal labor, sus manos debían ser sumamente gent

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status