LOGINNikolay
Salgo de la cabaña, con el deseo candente de volver dentro una vez más. Esa sensación de felicidad que me llena me hace reír por primera vez en mucho tiempo.Nunca creí que volvería a verla, jamás pensé que tendría la oportunidad de tenerla en mis brazos, a mi merced como ahora. Me acerco a los cuatro hombres que mande a venir y soy firme con mis palabras.—No la dejen salir—miro alrededor—esta podría enfermarse,además, no puede salir de esta casa — les digo — : si se lastima o simplemente se rasguña están muertos.—Si Vor…Susurran haciéndome maldecir internamente, subo a mi motocicleta con prisas y conduzco todo el camino hasta la propiedad de mi padrino. La casa de piedra imponente que se cierne frente a mí luce hoy más lúgubre de lo usual, Bajo de mi moto pasando una mano por mi corto cabello y subo las escaleras con una rapidez.Los empleados me saludan, las chicas tratan de no asustarse por la cicatriz que cubre el lado izquierdo de mi rostro. Un recuerdo de mi padre al parecer. Hago mis manos, un puño ante ese pensamiento, nunca fui un niño feliz, nunca tuve familia, crecí en las calles de Nueva York como un mendigo hasta que mi padrino vino por mí.No tenía madre o un padre, pero tampoco lo necesité, mi padrino me mostró un nuevo mundo, me enseñó a ser el mejor de sus hombres y le juré mi vida después de comprender que era la única persona que me había dado una oportunidad.Pero él está muriendo, tiene cáncer y lo escondió hasta que no pudo más, la decepción me invade ante esos recuerdos. Me contó entonces toda la verdad, me confesó que era mi tío y que mi madre fue su hermana. Tuvo el descaro de decir que mantuvo todo en secreto por mi bien.Me pidió que fuera inteligente como me enseñó y me dio el nombre de quien merece la muerte, de la familia que destrozó la suya, del hombre que me dejó esta cicatriz en el rostro.—Vor…Susurra uno de los guardias de la puerta y no me acostumbro a ser llamado así, miro a Alekséi con disgusto, pero él me ignora, si creces en la Bratva, sigues sus normas toda la vida. Mi padrino o mejor dicho mi tío está a punto de morir. Fui propuesto como su sucesor y nadie objetó, así que desde hace una semana me estoy encargando de todo.Se necesita entereza para este trabajo, se necesita confianza y sobre todo se necesita lealtad, tengo todas esas condiciones. No siento nada por los traidores, no me importa quien sufre por mis acciones y no tengo nada que perder pues alguien más se encargó de quitarme todo en el pasado.Doy un paso dentro de la habitación de mi tío, el aparato de respiración hace un sonido extraño en una esquina del cálido dormitorio.Me aserco a la cama y saludo a uno de los médicos.—Vor — me inclino — : está hecho, la chica está aquí.—Bien—susurra con voz débil mi tío—ahora escúchame bien Nik — tose — , no dejes de ser frío—advierte— es tu mejor condición se que a veces las cosas se complican por los sentimientos así que no dejes que esa mujer se meta en tu piel — me mira —: sé que ella no tiene nada que ver con esto, pero si para conseguir tu propósito alguien tiene que …—Morir, nada más importa — termino su frase — , lo sé.Mi tío sonríe ligeramente, señala el gavetero junto a su cama y camino hasta él para tomar los documentos ahí. Espero las órdenes de mi tío regresando a su lado, pero él simplemente toma mi mano entre la suya.—Tu madre merece venganza — responde — : sé que debí decirte esto antes, pero también creo que este es el mejor momento, voy a morir esta noche — me dice — , así que no vuelvas a inclinarte ante nadie Nikolay porque tú eres el Vor ahora.—No quería esto, yo nunca pedí…—Nadie más puede hacerlo, mis hombres lo saben, tú lo sabes y es justamente por eso que te elegí — : eleva su mano derecha.Lo veo sacar el anillo de ella — , no quiero que lo tomes del dedo de un muerto—intenta sonreír—así que oficialmente para mí eres el Vor.Tomo el anillo aun con disgusto, hace una semana que la votación se llevó a cabo, pero esto es sin duda alguna una confirmación. Coloco el anillo en mi dedo mientras veo a mi padrino tratar de incorporarse en la cama, hace una reverencia y me ofrece su mano.—Espero seas un buen Vor.Asiento, antes de abrazarlo, lo escucho toser después de unos minutos y salgo de la habitación pidiéndole a la enfermera asistirlo. Ni siquiera lo pienso dos veces antes de dirigirme a la sede central. El barrio rojo que controlamos está a poco menos de media hora, el edificio de la organización me reciben imponente en medio de la avenida y todos los hombres ahí se inclinan frente a mí.—Alekséi ven a mi oficina.Digo acercándome al salón de cambio de turno, mi amigo se pone en pie con rapidez y me sigue hasta la oficina que antes perteneció a mi tío. No puedo decir que tenga muchos amigos.Sin duda Alekséi lo es.Es por esa razón que voy a confiarle el segundo cargo más alto en la Bratva, el cargo que me gané con mi lealtad.—¿Necesita algo, Vor?Dice el cuándo me dejo caer en el asiento tras el escritorio, Hago una mueca de disgusto ante ese tono de burla en su voz y el mi amigo sonríe sentándose en una de las sillas frente a mí.—No tengo tiempo para bromas — le advierto — : te nombro mi consejero Alex.—Tienes que estar jodiendo.Responde él, pero ni siquiera lo miro, abro la carpeta que me entrego mi tío y la inspecciono mientras hablo con mi nuevo consejero.—Ordena a todos los jefes venir, mañana haremos el funeral y la ceremonia oficial — : alzo la vista un minuto — : no estoy jodiendo Alex, no confío en nadie más.—No quiero tu puesto Nik — me dice — , no quiero que los demás cuchicheen sobre esto.—Si alguien cuchichea les matas — respondo — : puedo nombrar a quien quiera y te escojo a ti.—Nik por favor no quiero…—Es una decisión tomada— hablo con firmeza — , ahora has lo que te digo y luego consigue una mujer que sea de fiar para que la envíes a mi casa de las montañas.—¿Las montañas? — mi amigo cuestiona — : ¿Por qué necesitas una mujer en tu casa de las montañas?Resoplo, dejo los papeles a un lado para mirar con firmeza a mi amigo, el alza una ceja diciéndome que no va a sedera, así que simplemente le digo.—Tengo a alguien ahí, necesito que esté bien, así que déjate de tonterías y ponte a trabajar.—Soy tu consejero ahora, debes decírmelo todo.Maldigo haciéndolo reír, me pongo en pie con molestia y rodeo el escritorio, coloco una mano sobre su hombro y mi amigo gruñe cuando sujeto fuerte su brazo.—Bien, cuando hagas todo lo que te he pedido, vas a llevar tu mismo a esa mujer hasta la cabaña.—Maldito.Se pone en pie después de mostrarme su dedo de en medio. Regreso a mi asiento y marcho el número del guardia que deje en la cabaña.—¿Todo en orden?Pregunto prendiendo un cigarrillo.—Todo en orden Vor, la chica no ha salido de la habitación.—Quiero hablar con ella — le digo — : lleva el teléfono a ella.—Si , vor.Espero en la línea hasta que mi subordinado hace lo que le pido y escucho la molesta voz de mi invitada cuando mi hombre le informa que quiero hablar con ella.—No quiero hablar con ese maldito sujeto — chilla — , que se pudra.Algo cae al suelo, escucho a mi guardia salir de la habitación y cerrar la puerta con fuerza antes de contestarme una vez más.—Lo siento vor, esa mujer está loca.—Eso creo — admito apagando el cigarrillo — llama, si algo sucede, Alekséi irá con una empleada.—Si , vor.Es la respuesta antes de cortar la llamada y volver a mi trabajo, mi nuevo trabajo.ReginaUna semana después.—¡Déjame salir de aquí Irina!Exijo mientras golpeo la puerta de la cabaña. El guardia del otro lado, me mira a través del cristal, pero me ignora completamente. Mi amiga camina hasta mí con mi hijo en brazos, se sienta en el sofá junto a Kev que corre para acercarse al pequeño bebé que decidí nombrar Evan.—No vas a ningún lugar Regina , — mi amiga habla con voz dulce mientras juega con mi hijo y acaricia la cabeza de Kev — : tienes que estar aquí hasta que me den órdenes.—¿Órdenes? — niego — , me dijiste que hablaríamos en casa, pero me trajiste aquí, hace una semana no sé nada de Nik — mi barbilla comienza a temblar — : ¡Porque no se nada de él!Dijo que volvería, que necesitaba una respuesta, pero no lo ha hecho, Estoy a punto de volverme loca. No puedo dejar de pensar en que algo malo le paso. Porque no hay otra excusa para esta desaparición de repente.¡No la puede haber!Me dejo caer en el suelo junto a la puerta, limpio las lágrimas que corren por m
NikolayNo tardo mucho en ver la bengala surcar el cielo, me siento más calmado ahora que sé que ella está a salvo lejos de aquí. Escucho también unos pasos apresurados por las escaleras, me pongo en alerta competente enfocado en esta misión, pero nadie viene directamente a mi puerta.—Señor, alguien lanzó una bengala en medio del mar — gritan en algún lugar al otro lado de la puerta — : no fue cerca de aquí, pero pensé que debía saberlo.—¡No me llames para estas tonterías! — reconozco la voz de mi hermano — , probablemente algún pescador idiota se perdió una vez más, déjate de estupideces.Saco mi revólver, me muevo silenciosamente hasta la puerta y caigo de rodillas frente al pomo. Escucho al guardia marcharse, rebusco entre mis bolsillos las ganzúas que tomé antes de llegar aquí. No tardo mucho en conseguir abrí la puerta. Miro el reloj en mi muñeca calculando cuanto tiempo tengo antes de que Alekséi llegue a la casa.Camino ligeramente entre las habitaciones, el silencio reinante
ReginaDuele cuando me arrastro fuera del acantilado, escucho ligeramente el llanto de mi bebé a unos metros por debajo de donde estamos y agradezco estar fuertemente sujetada por el hombre que vino con Nik.Miro hacia arriba asustada, me aferro un poco más a la cuerda, e intento no pensar en que tengo a un hombre sujetándome de cerca sobre la espalda. Me muevo a su par mientras bajamos por la misma cuerda. Pido en silencio que mi hombre esté bien y mientras desciendo rápidamente por la colina comienzo a sentir el repiqueteo del mar contra las rocas más cerca.Mi tobillo duele cuando caigo mal parada sobre la roca, trago un gemido de dolor mientras el escalador me mira en busca de alguna herida, pero niego. Él desata las cuerdas de mi cuerpo mientras enciende las linternas y alumbra mi camino a medida que nos acercamos a una piedra ligeramente más lisa que el empinado acantilado.—Debe tener cuidado aquí señora — me pide — : el bote está justo abajo así que solo sea cuidadosa.—Mi beb
NikolaySigo sujetando con fuerza el arma de mi tío mientras espero a que vengan por mí para comenzar con la parte más difícil de esta situación. Son tantas cosas las que saldrían mal que intento no pensar en eso porque necesito concentrarme para rescatar a mi mujer.La camioneta destartalada que se acerca me hace saber que ya es la hora, me aparto de la ventana para tomar mi arma y marco el número de Alekséi para informarle que ya estoy por salir hacia el puerto. El viaje hasta el punto de escalada es bastante lejano, así que ni siquiera me molesté en preguntar qué tan difícil sería llegar a subir al acantilado en medio de la oscuridad.—Hola jefe — saluda el escalador desde el lado del conductor cuando salgo de casa — ; venga, tenemos que recoger algunas cosas más antes de irnos.No digo una palabra, no quiero hablar y lo único que quiero es que esto termine de una vez. Subo a la parte trasera de la camioneta, el chico sentado ahí me da un ligero saludo con la mano antes de continua
Regina Miro emocionada a la pequeña bolita rosada en mis brazos, me siento en la ventana que deja entrar la agradable vista del mar rompiendo en las rocas y acaricio la despoblada cabecita de mi bebé que no resultó ser otra cosa que un dulce niño.La preocupación viene a mí mientras miro hacia el fondo del acantilado ahí donde las rocas rompen contra el mar. Paso una mano por mi rostro diciéndome que todo estará bien y enfoco toda mi intención en las diminutas manitas que se aferran inconscientemente a mi vestido.—¿Tienes nombre ya? — susurro al bebito — espero que ese hombre no te llamará como él — suspiro — : pero todo saldrá bien y me agrada que no puedas recordarlo cariño.Me alejo de la ventana para caminar hacia la cama familiar donde pasé cuatro años infernales. Tarareo una canción que solía cantar la señora que me ayudó a sobrevivir a la pérdida de mi pequeño bebé.Veo a mi bebito dormido, alejar su boca de mi pecho y lo aparto de mí un segundo para subir el vestido. Llevo u
Nikolay—Si sigues andando de un lado a otro de la habitación, vas a abrir un hueco en la alfombra — Alekséi me observa desde su asiento — : ella está bien, está en su habitación, las cosas están saliendo como lo planeamos.No puedo quedarme quieto cuando escuche lo que ese maldito que desgraciadamente es mi hermano le dijo, la forma en que la trato y lo despectivo que fue con mi mujer. Odio saber que ella tuvo que suplicarle cuando debería ser él quién le suplique a ella.Me acerco a la ventana mirando los jardines cuidados de esta mención, paso una mano por mi cabello, sintiéndome impotente por estar aquí mientras mi mujer está en manos de un desgraciado porque deliberadamente se lo permití.Checo el reloj en mi muñeca antes de sentarme en la mesa donde mi amigo dejó el equipo, estuvimos escuchando hasta hace un momento cuando Regina fue dejada sola en su habitación. Me molesta ver como Alex simplemente ve alguna cosa en su celular.—Deberíamos repasar el plan otra vez — digo disgus







