แชร์

REUNIÓN

ผู้เขียน: Nancy Hurtado
last update วันที่เผยแพร่: 2024-05-28 03:24:30

Capitulo 3

REUNIÓN

El presidente estaba sentado en su imponente silla, miraba a todos con determinación, habían sido un día y una noche muy larga, al fin las labores de ese dia llegaron a su fin, ya no habia nada pendiente. Se levantó despacio y su voz resonó en el enorme despacho:

-Gracias a todos! Ha sido suficiente por hoy. Mañana los espero temprano, pueden retirarse.

Los presentes agradecieron y comenzaron a salir sin embargo Amanda deliberadamente se quedó atrás. Quería hablar un poco más y tenía una excusa perfecta, ella necesitaba leer una documentación esa noche para entregar un informe el siguiente día antes del medio día. Su estrategia dio los resultados deseados porque el presidente la llamó:

-Señorita Miller, ¿puede acercarse?

Su rostro se mantenía serio e inexpresivo, el era una muralla y era difícil de leer, ella se acercó nerviosa pero decidida.

-Digame señor presidente.

El sonrió de forma amable y ajusto sus lentes de lectura y afirmo.

-Me gusta que me llamen señor presidente suena bien.

Ella le devolvió la sonrisa y le respondió de forma amable.

-Es un título que se ha ganado con esfuerzos, se lo merece.

El dejo de sonreír ese sentimiento de calidez que experimento cuando la conoció temprano volvía y no podía permitirse esa interrupción, no ahora que estaba comenzando está nueva etapa, respiro hondo y siguió hablando.

-¿Qué le ha parecido todo?

Amanda era una mujer muy cordial, amable, pero sobre todo inteligente así que aunque sintió su extraño en la conducta del hombre no se inmutó solamente sonrió y agrego.

-Excelente, señor presidente, me adapto rápidamente.

El presidente volvió a sonreir.

-Me alegro mucho. Cómo ya sabe su deber como primera secretaria es muy importante. No tengo esposa, y deberás asistir en mi nombre a muchos eventos políticos.

Amanda asintió.

-Entiendo señor, le puedo asegurar que mi trabajo será excelente.

El la vio fijamente y se quitó los lentes antes de responder.

-Eso me gusta soy un hombre muy exigente y no me conformo con menos.

Cuando dijo eso Amanda por primera vez sintió algo extraño que aún no podía identificar, este hombre tenía algo, no era su apariencia que era perfecta, o puesto político que era el máximo al que se puede aspirar, era su carácter ese algo que le intrigaba o tal vez gustaba.

-Puedo entenderlo no se preocupe. Pero podría hacerle una pregunta y disculpe mi atrevimiento.

Thomas la vio con intriga.

-Por supuesto digame.

Amanda respiro hondo y sintió como su corazón se aceleraba, pero no le importo, ella no era una cobarde tomo un respiro y continuo hablando.

-¿por qué no se ha casado?

Pregunto Amanda con curiosidad y nervios.

El se dió una fuerte carcajada.

-Supongo que es porque aún no he encontrado a la mujer adecuada. Una esposa solo para llenar un hueco no es mi forma de hacer las cosas.

Amanda se quedó sonrojada con esa risa, tal vez ella no había hecho lo correcto con esa pregunta.

-Lo comprendo y disculpe mi atrevimiento.

-No es nada! Estoy acostumbrado a esa pregunta.

Las palabras del presidente fueron intensas, había algo más en el aire y ambos lo sabían. Amanda miró hacia atrás y vio a un par de guardaespaldas observándola. " No estamos solos." Pensó, luego se volvió hacia el presidente y continuo hablando

-¿Necesita algo más señor presidente?

El esquivo rápidamente la mirada.

-De hecho, sí.

Dijo el presidente mientras le entregaba unas carpetas llenas de hojas.

-Necesito que lea estos otros documentos para mañana.

Ella solamente asintió con la cabeza. El presidente se levantó, limpio algo en las comisuras de su traje y sonrió.

-Que descanse me retiro.

Amanda sabía que tendría que leer toda la madrugada y parte de la mañana. Y aún así no sería suficiente, está se convertiría en su nueva vida por los siguientes 4 años al menos.

Decidió buscar algo de café. La Casa Blanca era hermosa, y al parecer, nadie dormía nunca. Las personas iban y venían, Amanda le pidió a un uniformado del servicio que le buscara café para las próximas horas y a los treinta minutos tocaron a la puerta de su despacho con un carrito lleno de aperitivos y café. Vivir allí era como vivir en un lujoso hotel. Y, por supuesto, estaba el guapo presidente a su lado.

Amanda se sumergió en los documentos, la luz tenue de la lámpara de su escritorio delineaba las letras impresas en el papel. Como primera secretaria del influyente señor presidente, sabía perfectamente que su tarea no incluía revisar informes confidenciales ni hacer estos análisis. Sin embargo, algo en la situación le inquietaba. ¿Por qué le habían entregado estos documentos? ¿Qué juego se estaba tramando?

El aroma del café recién hecho flotaba en el aire, y Amanda se permitió un sorbo. El líquido caliente la reconfortó mientras su mente trabajaba a toda velocidad. El señor presidente era conocido por su carácter implacable, su astucia y su habilidad para anticipar movimientos. ¿Era esto una prueba? ¿Una manera de evaluar su inteligencia y destreza? No lo sabía pero fuera cuál fuera la razón tenía que culminarla a la perfección y lo antes posible, así pasaron las siguientes dos horas en total silencio hasta que su mente la volvió a traicionar "¿No tiene pensado casarse?", pensó Amanda. Tal vez podría hacerlo cambiar de idea. Sacudió su cabeza de lado a lado y se dijo para si misma.

-Estoy loca, eso es imposible.

Pero su mente volvía a jugarle otra mala broma y recordó las palabras "Soy un hombre exigente" esa afirmación lograría intimidar a cualquiera, pero no a ella, al contrario, le causaba un cosquilleo en el estómago y le emocionaba, decidió levantarse de su silla y ver por la ventana un momento mientras bebía un sorbo de café, su mente maquinaba posibilidades. Después de todo, en la Casa Blanca, todo era posible y era momento de comenzar el juego del gato y el ratón, el problema es que ¿quién era el gato y quien el ratón? Este juego sería emocionante. Un ruido en la puerta la alejo de su trance vio su reloj de muñeca y eran casi las 4 am ¿Quién estaría tocando a esa hora? Camino a la puerta y la abrió se sorprendió al ver a la persona.

อ่านหนังสือเล่มนี้ต่อได้ฟรี
สแกนรหัสเพื่อดาวน์โหลดแอป

บทล่าสุด

  • MI QUERIDO PRESIDENTE    Un nuevo Comienzo

    Capítulo 40 Un nuevo comienzo Diana Cooper llegó al apartamento dos días después. Traía una carpeta y una expresión de preocupación genuina. Amanda la recibió en el salón, el bebé se había estado moviendo toda la mañana, como si también anticipara la visita.—Diana. No esperaba verte.—El presidente me ha pedido que sea el enlace y yo quería ver cómo estabas de verdad.Amanda asintió y le indicó que se sentara, Rosa preparó té y se retiró con la discreción de quien ha aprendido a no escuchar más de lo necesario. El salón, con sus ventanales amplios y sus muebles elegantes, parecía diseñado para transmitir control y confort al mismo tiempo. Amanda se sentó en el sofá, protegiendo el vientre con un gesto instintivo.—Dime la verdad. ¿Qué se dice de mí ahí afuera?—Oficialmente, fuiste rescatada de un secuestro. La prensa compra la historia por ahora. Extraoficialmente hay rumores sobre ti y el presidente, el embarazo y posibles vínculos, Kelly gestiona el control de daños con mano de

  • MI QUERIDO PRESIDENTE    El apartamento

    Capítulo 39 El apartamentoThomas no durmió aquella primera noche, permaneció en su despacho privado, revisando informes del hospital cada media hora. Edward había salido de quirófano estable pero crítico, la bala había dañado el bazo, los médicos hablaban de las próximas setenta y dos horas como determinantes, cada actualización le llegaba como un golpe contenido, signos vitales, niveles de hemoglobina, la posibilidad de una segunda intervención. Thomas firmaba documentos sin leerlos del todo, la mente dividida entre el gobernador herido y la mujer que ahora dormía, o intentaba dormir, tres pisos más arriba.Kelly Smith apareció al amanecer con café y una expresión de preocupación calibrada, la misma que usaba cuando presentaba crisis mediáticas.—Señor presidente, he preparado un resumen de la situación mediática, el relato oficial es que el gobernador Thomson fue herido durante un operativo de rescate de su hija. La prensa aún no tiene detalles sobre el embarazo.Thomas la miró

  • MI QUERIDO PRESIDENTE    Traslado

    Capítulo 38 TrasladoEl helicóptero médico se elevó entre las montañas dejando atrás un claro manchado de rojo sobre la blanca nieve. Amanda no soltó la mano de su padre hasta que los paramédicos le ordenaron apartarse, Edwardestaba inconsciente, la bala le había atravesado el costado izquierdo. Thomas observaba en silencio desde el asiento opuesto con el rostro endurecido por rabia, alivio y algo que aún no se atrevía a nombrar, Amanda no miró a Thomas durante casi todo el trayecto, tenía los ojos fijos en el pecho de su padre, en el ritmo irregular de su respiración, en los pitidos demasiado cercanos al silencio. El bebé se movía dentro de ella con fuerza, se llevó una mano al vientre y permitió que el miedo se filtrara sin control.—Va a vivir —dijo de pronto—. Tiene que vivir.Thomas respondió con voz baja y controlada.—Los mejores cirujanos estarán esperando, ya he dado la orden.Amanda levantó la vista, los ojos marrones estaban enrojecidos, pero no había lágrimas, solo un

  • MI QUERIDO PRESIDENTE    La cabaña

    Capítulo 37La cabañaEdward escuchó el ruido de los motores mucho antes de ver las luces. Sacó a Amanda de la sala y la empujó hacia el rincón más protegido del refugio, le puso el rifle en las manos aunque ella no era una tiradora experta. Sus ojos verdes brillaban con una urgencia que Amanda nunca había visto.—Quédate aquí. No salgas pase lo que pase. Si entra alguien que no sea yo, no dudes, protege al niño. Yo me encargaré del resto.—Papá…—No hay tiempo, te quiero a ti y a ese niño recuérdalo, pase lo que pase después, recuérdalo.Salió antes de que ella pudiera responder, afuera, las luces de los focos ya llegaban a la cabaña también voces amplificadas ordenaban salir con las manos en alto, Edward levantó los brazos, pero no soltó del todo la pistola que llevaba en la cintura, una pistola sin balas, una última mentira protectora.Había planeado este momento durante semanas, esperando no tener que usarlo, ahora con los focos cegándolo y los agentes formándose a su alrededor,

  • MI QUERIDO PRESIDENTE    El descubrimiento

    Capítulo 36El descubrimientoLa confirmación llegó en una madrugada de marzo. Harris entró en el Despacho Oval con una tableta y una expresión que Thomas no había visto antes, no era triunfo, era cautela, en sus ojos la conciencia de que lo que estaba a punto de decir cambiaría todo. —Señor. Hemos localizado una cabaña en las Rocosas, sector noroeste de Colorado. Imágenes satelitales muestran actividad humana reciente. Huellas de dos personas. Una de ellas coincide con el patrón de movimiento que asociamos a Edward Thomson. La otra… es más pequeña. Mujer. Embarazada, según el análisis de la forma de caminar y el volumen corporal en las últimas capturas. El equipo de reconocimiento visual confirma que hay una mujer que coincide con la descripción de Amanda Miller y que está en avanzado estado de gestación. Thomas se quedó inmóvil. Embarazada. La palabra se expandió en su pecho como una explosión silenciosa, durante un segundo no pudo hablar. Solo procesó. Los cálculos mentales fuero

  • MI QUERIDO PRESIDENTE    El cerco se cierra

    Capítulo 35El cerco se cierraLa primera señal de que el cerco se cerraba llegó en forma de un dron. Amanda lo vio al atardecer, un punto oscuro contra el cielo anaranjado, demasiado estable para ser un pájaro. Corrió hacia el interior de la cabaña y alertó a Edward, él apagó todas las luces, tomó los prismáticos y observó desde la ventana del desván. El silencio que siguió fue más elocuente que cualquier explicación. —No es de los nuestros —murmuró—. Demasiado sofisticado, es federal o privado de alto nivel. Alguien con recursos y con ganas de no dejar rastros evidentes. —¿Thomas? —O alguien que trabaja para él. O para la otra parte, en cualquier caso, ya no estamos invisibles, el tiempo de escondernos en este lugar se ha acabado. Pasaron la noche en vela, el dron no regresó, pero el mensaje era claro, alguien había empezado a peinar la zona, al amanecer, Edward tomó una decisión, su voz era firme, pero Amanda percibió el agotamiento debajo de cada palabra. —Nos movemos esta no

บทอื่นๆ
สำรวจและอ่านนวนิยายดีๆ ได้ฟรี
เข้าถึงนวนิยายดีๆ จำนวนมากได้ฟรีบนแอป GoodNovel ดาวน์โหลดหนังสือที่คุณชอบและอ่านได้ทุกที่ทุกเวลา
อ่านหนังสือฟรีบนแอป
สแกนรหัสเพื่ออ่านบนแอป
DMCA.com Protection Status