Masuk—¿Qué diablos has hecho? — preguntó John bastante enojado, mientras que Luca seguía mirando por dónde April se había ido con William, y todo había sido culpa suya. Miró a su y luego a Leticia, sacó su billetera y le dio lo acordado.
—Toma, ahora lárgate de aquí. —John miraba todo sin dar crédito. Leticia agarró el dinero y lo miró a los ojos mientras se lamía los labios.
—¿Sabes?, besas muy bien Luca, no puedo creer que me haya perdido semejante delicia.
—Ya no me importa lo que pienses, ahora largo. — ella lo miró a los ojos, y luego sonrió.
—Lo haré por ahora. — salió contoneando las caderas, John por su parte se fue detrás de ella, pero solo para cerrar la puerta de un movimiento brusco y la tranco, no dejaría que nadie los interrumpiera.
—Ahora dime de una p**a vez qué diablos has hecho.
—Lo más estúpido de la vida — dijo derrotado y cayendo en el sillón frustrado.
—Explicate — John estaba realmente enojado, y se contenía de partirle la cara.
—No soy digno de April…
—¿Otra vez con la misma estupidez? — dijo exasperado e interrumpiendolo. — Luca lo miró con mala cara.
—Déjame hablar o no te digo nada. —suspiró y decidió continuar al ver que su amigo no decía nada. — No me siento digno de ella, tengo muchas inseguridades John, ¿cómo puedo amar a alguien cuando ni siquiera puedo amarme a mí mismo? Necesito cambiar primero antes de poder estar con ella o con alguien.
—Pues si, en eso tienes razón, ¿pero por qué humillarla de esa manera? April no se lo merece, debiste hablar con ella, debiste ser sincero.
—¿Crees que siendo sincero aún así me iba a dejar? No, April hubiera seguido a mi lado sin importar nada, y así no hubiera podido hacer algo.
—Estás haciendo las cosas mal Luca.
—Lo sé, ahorita estoy muriendo de celos y rabia al ver que se fue con su ex.
—¿Su ex? —preguntó realmente sorprendido.
—Sí, por él terminó todo, no puedo competir con él, al menos no de momento, últimamente me siento más inseguro de mi mismo, tengo que aprender a vivir como soy, tengo que aprender a quererme y tengo que aprender a confiar en esa persona que dice que me ama, sé que estoy haciendo las cosas mal, pero fue la única manera que encontré.
—Mal es poco, has hecho la peor estupidez de tu vida, ella se acaba de ir con su ex, le has dejado el camino abierto Luca, si en verdad amaras a April no la hubieras hecho sufrir de esa manera, la has lastimado, y ver su rostro al salir de aquí, dudo mucho que te perdone. — Luca miró a su amigo a los ojos y sabía que tenía razón, contratar a Leticia había sido el error que podía haber hecho, tenía todo calculado, le habían avisado cuando ella llegó, se había quitado la camisa, y dándole unos minutos para que entrara le había dicho a Leticia que se sentara en sus piernas y empezará el show, sintió asco de sí mismo por besar otros labios que no fueran los de April, tocar otra piel, cuando la vio, no pudo evitar excitarse, se veía realmente hermosa, pero por culpa de él, esa flor tan hermosa se había marchitado.
—Espero la busques y arregle las cosas — su amigo lo sacó de sus pensamientos.
—No, por ahora no, es mi deber mantenerla alejada, a partir de mañana empezaré con un psicólogo y charlas para ayudarme, también quiero operarme John — su amigo lo miró sorprendido, Luca nunca había querido operarse.
—¿Estás seguro?
—No, pero quiero hacerlo, no ahora ni mañana, pero cuando me empiece a valorar como persona, y a sentirme más seguro conmigo mismo lo haré.
—Sabes que cuentas conmigo, eres mi amigo Luca, pero en lo que no puedo apoyarte es en la manera que has hecho las cosas con April ella debía decidir, no alejarla de la peor manera.
—Se que tienes razón, pero es la única manera que encontré, te juro que deseo ir a buscarla, consolarla y decirle que me perdone por todas las idioteces que dije que pero, se que mañana volveré hacerle daño, con mis palabras, será mejor mantenerla alejada de mi.
—Luca…
—Basta John, deja ya el tema, y por favor sal, necesito pensar y estar solo. —John lo miró y sin decir nada salió dando un portazo. Luca suspiró con resignación, sabía que había hecho mal, pero no sabía cómo podía arreglarlo, había prometido no lastimarla, cuidarla y protegerla y no hizo ninguna de las tres cosas, por el contrario, la había lastimado de la peor manera.
Su celular sonó, avisando que le había llegado un mensaje, lo tomó con la esperanza que fuera April pero al mirar la pantalla apareció el nombre de Leticia, frunció el ceño pensando que tal vez quería más dinero, por lo que abrió el mensaje y lo leyó, no pudo evitar asombrarse al leerlo.
*Deseo verte en tu departamento, y hacer el amor como nunca lo hemos hecho, me arrepiento de no haberte aprovechado antes, ¿crees que podamos vernos?*
No dudo ni un segundo en cuál sería su respuesta, por lo que enseguida le contestó.
*No, no me interesa tener absolutamente nada contigo, y en realidad nunca hicimos el amor y nunca lo haremos, era solo sexo, y créeme que no se va a volver a repetir. *
Sabía que lo le había hecho creer a April estaba mal, pero él nunca sería capaz de traicionarla. Su celular volvió a sonar con la respuesta de Leticia.
*Eso lo veremos. *
No le contestó más, sabía que nunca sería capaz de estar con otra mujer que no fuera April, por lo que decidió seguir con el plan, solo esperaba que al final, cuando aprendiera a quererse así mismo y a confiar en los demás April le diera una segunda oportunidad.
—¡Puja cariño!, ¡puja!, — Luca trataba de dar ánimos a April, deseaba saber que sería su nuevo bebé.—Es muy fácil… para ti — dijo ya cansada, deseaba salir de una vez por todas de eso. — juro que este si será el último.. — pujo una vez más.—Amor, prometiste darme diez hijos y con este seria la mitad, todavía faltan cinco más — April lo miró deseando matarlo, amaba su esposo, estos 7 años, casi 8 a su lado había sido los mejores, pero el hombre cada dos años la embarazaba, amaba a sus hijos, pero creía que con cinco ya eran más que suficiente.—Eso lo dije en medio de un orgasmo, no sabía lo que decía. — dijo recordando el momento.—April, quiero 10 hijos.—Pues adoptamos a los otros cinco porque yo ya no
April se miraba al espejo y le gustaba verse tan radiante, no podía creer que ya mañana sería su boda con el hombre que amaba, todo parecía un hermoso sueño y no quería despertar, Luca entró a la habitación y en cuanto la vio quedó estático, recorriendola con la mirada de pies a cabeza.—Estás increíblemente hermosa. — April llevaba un hermoso vestido color vino, con toda su espalda descubierta, le llegaba hasta los pies, y su hermoso vientre se nota redondo, que la hacía tener mezcla entre adorable y sensual.—Y tú te ves fabuloso, de una vez te digo que sí veo alguna mujer cerca tuyo con intenciones de conquistarte le parte el cuello. — Luca no pudo evitar soltar una carcajada al escucharla.—Pues como no quiero ir hacerte una visita conyugal una vez por semana a prisión mejor me alejo de todas ellas, d
April guió a Luca hasta su habitación, una a la que apenas entraron, dieron rienda a la pasión, Luca, aprisiono a April contra la pared y la besó como si no hubiera un mañana, recorría con sus manos el perfecto cuerpo de April. Ella solo gemía y se deshacía en la caricias de Luca, se sentía tan excitada que de forma salvaje y violenta abrió su camisa haciendo que los botones volaran por la habitación, para desgraciada de ambos eran mortales y necesitaban el bendito aire para respirar, por lo que se separaron pocos centímetros, y le ayudó a April a quitarse su camisa, una que votaría porque ya no tenía botones. Le quitó el vestido a April y lo tiró junto con su camisa, Luca se puso más duro, de lo que ya estaba, April tenía una ropa interior tan, pero tan sexy, que deseaba no soltarla en una semana.—Eres tan hermosa, tan divina, tan
—¿Deseas ser mi esposa para toda la vida? — las palabras de Luca dejaron a April sorprendida, se tapó su rostro con las manos y se echó a llorar, su sueño se hacía realidad. — Cariño, ¿dije algo malo? — Luca se sorprendió que April llorara más, ella lo miró, mientras se limpiaba las lágrimas de su mejilla, y se tiró a los brazos de Luca, éste que no lo vio venir y como se había levantado del piso al ver a April llorando, no pudo sostenerse y cayó al piso con April encima.—No has dicho nada malo, por el contrario, hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, eres tan increíble, Te amo Luca y si, acepto ser tu esposa para toda la vida..Luca sonrió, le acarició el rostro con tanta suavidad y cariño que April cerró sus ojos al tacto de su hombre, Luca se separó un poco de ell
April llegó con la emoción y los nervios a mil, ¿cómo era posible que su corazón latiera tan rápido? observó a su madre y ella con una gran sonrisa le dio un leve asentimiento con la cabeza, April salió a toda prisa del auto, siguiéndole su madre, la nana y sus pequeños.El Shedd Aquarium es un acuario techado y moderno, famoso por su variedad de hábitats y una hermosa vista al lago Michigan.Y como había estado haciendo Luca desde que el día había empezado, seguía sorprendiendola y como había hecho en el Zoológico cerró el acuario, exclusivamente para ellos, afuera, en la puerta principal estaba repleta de globos estos eran grandes, transparentes y llenos de pétalos de rosas, había globos en forma de corazón, y en forma de anillos.Había miles de pétalos de rosas en el suelo, de tantos
April deseaba irse y poder seguir con sus pistas para poder llegar a April, faltaba tan poco, pero debía pensar en sus hijos, ellos debían alimentarse y ella también, su bebé necesitaba crecer fuertemente.—Te ves muy impaciente — April se echó a reír.—¿Tanto se me nota? — Emilce asintió con una sonrisa.—Sí, pero te entiendo, creo que yo estaría igual que tú, Luca se ha pasado con sorpresas tan maravillosas.—Sí, ha sido increíble, y de verdad deseo poder ver lo que falta. —April miró a Emilce a los ojos — ¿Puedo preguntarte algo?—Lo que sea.—¿De dónde conoce a Luca? — Emilce sonrió con cariño.—Fui su nana por 16 años, él era un niño tan alegre, tan amable, tan intel







