LOGINApril por un momento no creía lo que veía, ¿acaso realmente nunca conoció a Luca?
—Creo que vine en un mal momento —dijo tratando de salir de ahí.
—No, April, la que tiene que vestirse y salir de aquí es Leticia. —April lo miró enojada a los ojos. — Yo no ocasione esto. — él trataba de explicarle a April que él recién venía llegando.
—No mientas Luca — dijo buscando la ropa que había dejado en un sillón, si ella tenía que irse lo haría, pero antes diría unas cuantas cosas. — Tú me buscaste, me llamaste, dijiste que ya no querías estar con esta mujer, quería que te la quitara de encima y ¿ahora me dices que la que se tiene que ir soy yo?
—April — ella levantó su mano para callarlo.
—No quiero oírte Luca, sabes pensé que eras diferente, pero eres igual o incluso peor que los otros hombres, si ya no querías estar conmigo debiste decirme, ser un hombre y hablar con la verdad.
—Ibas a insistir por el amor que me tienes. —las palabras salieron antes de poder pensar lo que realmente quería decir, April dio un paso atrás herida, ¿ósea que Leticia tiene razón? —No, eso no lo quise decir.
—Pero lo dijiste, eres un maldito cobarde un poco hombre, sabes que es lo que más me decepciona en esos momentos que buscaste a la persona que te trató mal, que te humilló y te decía cosas horribles ¿Cómo es que eres tan idiota?
—Tienes razón cariño, he sido un idiota un imbécil, pero por favor permíteme que te explique el porqué hice lo que hice.
—No, ya no me interesa, te juro que pensé que después de lo de anoche algo podía salvarse, pero me equivoqué.
—¿Lo de anoche? — dijo Leticia sorprendida — ¿pasaste la noche con ella?
—Leticia ¡LÁRGATE! — ambas mujeres pegaron un brinco del susto, Leticia salió indignada de la oficina, April pretendía hacer lo mismo. — No April, por favor no te vayas, déjame explicarte cariño.
—Ya nada importa Luca, ya lo hecho hecho está y será mejor que termine con esto antes que esto se vuelva dañino.
—¡No!, April no puedes dejarme.
—Tu ya me dejaste Luca, ya te aburriste de mí, eso es lo que has dicho.
—¿De verdad quieres separarte de mí? ¿Ya no me amas?
—Tus inseguridades nos separaron, no mi falta de amor, tus m*****as inseguridades pudieron más que lo que decías sentir por mí, Te Amo Luca, pero sencillamente no puedo perdonarte y si de verdad me quisieras me vas a dejar ir, ahora soy yo la que quiere estar sola, me has herido Luca, no una, sino ya tres veces, en tu casa, al dejarme, y dos en esta m*****a oficina, tienes que cambiar Luca, y no por mí, sino por ti. — Miles de lágrimas salían de sus mejillas al igual que las de Luca.
—Eso pensaba hacer April… si me dejarás hablar, podría explicarte.
—Ya no me interesa ninguna explicación Luca, iré a poner mi carta de renuncia, gracias por todo, por este amor que me hiciste sentir, porque a pesar de todo este poco tiempo me sentí más viva que nunca. — April se acercó muy lentamente a él y le dio un beso en su mejilla — Te deseo lo mejor.
Luca quería detenerla, suplicarle, incluso arrodillarse, pero sabía que ella tenía razón, debía cambiar, debía ser mejor por él y por ella, ya llegaría el momento de volverla a conquistar, y ella volvería con él, porque April era de él y nadie podía quitársela, o al menos eso quería creer. Poco a poco cayó al suelo, dónde lloró amargamente, si April no lo perdonaba más adelante, si iba a repetir de haber perdido algo tan único y especial como ella.
April dejó su carta de renuncia y salió con el corazón roto, pero tenía que ser fuerte, en el camino a la salida chocó con un fuerte pecho, al levantar la mirada John la miraba con cariño, y ella lo abrazó fuertemente.
—Ven, vamos por un café, antes de que te vayas necesito hablar contigo.
—Sí Luca te dijo que hablaras conmigo pierdes tu tiempo.
—Te juro que hoy no he hablado con él, además por muy amigo mío que sea, estoy de tu lado April. — ella lo miró a los ojos y vio que era sincero.
—De acuerdo vamos por un café.
April salió del brazo de John, y fueron al café más cercano.
—¿Qué quieres decirme?.
—Él te ama April, está haciendo las cosas mal, pero te ama.
—A pesar de lo que ha hecho lo sé, pero me ha herido John, no puedo simplemente volver y hacer como si nada hubiera pasado.
—Lo sé, por eso está bien que te alejes de él, pero lo único que quiero que sepas es que él piensa buscar ayuda, el quiere cambiar y dejar esas inseguridades que tiene y espero que cuando él esté listo, tú hayas sanado tu corazón y también estés lista para volver, hacen una pareja increíble y ambos se aman, además espero que el día que él tenga la operación, tú estés a su lado. — ella lo miró sorprendida.
—¿Piensa operarse? — dijo algo asustada, no quería que algo le pasara.
—Así es, pero hasta que él se sienta 100% seguro de sí mismo. Hasta entonces yo estaré con él.
—¿Crees que hago bien en dejarlo y alejarme? — dijo ya dudosa en dejarlo.
—Sí April, es lo mejor para ambos, pero cuando él regrese a ti, no se lo pongas fácil, debe luchar por ti, por ese amor que te tiene. Además merece que sufra, por haber sido un imbécil. —April sonrió agradecida, John era un buen amigo.
—Así lo haré, solo espero que esto sea realmente una buena idea.
—Verás que sí April, ya verás como todo habrá valido la pena, además así sabrán si lo de ustedes es amor verdadero, y no algo del momento. — April frunció el ceño, ella sabía que lo de ella era real, puro y sincero, pero no dijo nada.
—Bien, debo irme, ahora quiero pedirte un favor antes de marcharme.
—Dime soy todo oídos.
—Manténlo alejado de las mujeres, en especial de Leticia y de toda aquella trepadora que quiera quitármelo.
—Así será, tú también quiero que estés alejada de los hombres.
—Por mi no tendrás que preocuparte, prometo esperarlo, pero no se lo digas — dijo eso último señalándole. John sonrió y asintió.
Luego ambos se despidieron, con un gran abrazo, April tenía muchos nervios, no sabía si soportaría estar sin el ser que más amaba, pero debía, por el bien de ambos debían separarse.
—¡Puja cariño!, ¡puja!, — Luca trataba de dar ánimos a April, deseaba saber que sería su nuevo bebé.—Es muy fácil… para ti — dijo ya cansada, deseaba salir de una vez por todas de eso. — juro que este si será el último.. — pujo una vez más.—Amor, prometiste darme diez hijos y con este seria la mitad, todavía faltan cinco más — April lo miró deseando matarlo, amaba su esposo, estos 7 años, casi 8 a su lado había sido los mejores, pero el hombre cada dos años la embarazaba, amaba a sus hijos, pero creía que con cinco ya eran más que suficiente.—Eso lo dije en medio de un orgasmo, no sabía lo que decía. — dijo recordando el momento.—April, quiero 10 hijos.—Pues adoptamos a los otros cinco porque yo ya no
April se miraba al espejo y le gustaba verse tan radiante, no podía creer que ya mañana sería su boda con el hombre que amaba, todo parecía un hermoso sueño y no quería despertar, Luca entró a la habitación y en cuanto la vio quedó estático, recorriendola con la mirada de pies a cabeza.—Estás increíblemente hermosa. — April llevaba un hermoso vestido color vino, con toda su espalda descubierta, le llegaba hasta los pies, y su hermoso vientre se nota redondo, que la hacía tener mezcla entre adorable y sensual.—Y tú te ves fabuloso, de una vez te digo que sí veo alguna mujer cerca tuyo con intenciones de conquistarte le parte el cuello. — Luca no pudo evitar soltar una carcajada al escucharla.—Pues como no quiero ir hacerte una visita conyugal una vez por semana a prisión mejor me alejo de todas ellas, d
April guió a Luca hasta su habitación, una a la que apenas entraron, dieron rienda a la pasión, Luca, aprisiono a April contra la pared y la besó como si no hubiera un mañana, recorría con sus manos el perfecto cuerpo de April. Ella solo gemía y se deshacía en la caricias de Luca, se sentía tan excitada que de forma salvaje y violenta abrió su camisa haciendo que los botones volaran por la habitación, para desgraciada de ambos eran mortales y necesitaban el bendito aire para respirar, por lo que se separaron pocos centímetros, y le ayudó a April a quitarse su camisa, una que votaría porque ya no tenía botones. Le quitó el vestido a April y lo tiró junto con su camisa, Luca se puso más duro, de lo que ya estaba, April tenía una ropa interior tan, pero tan sexy, que deseaba no soltarla en una semana.—Eres tan hermosa, tan divina, tan
—¿Deseas ser mi esposa para toda la vida? — las palabras de Luca dejaron a April sorprendida, se tapó su rostro con las manos y se echó a llorar, su sueño se hacía realidad. — Cariño, ¿dije algo malo? — Luca se sorprendió que April llorara más, ella lo miró, mientras se limpiaba las lágrimas de su mejilla, y se tiró a los brazos de Luca, éste que no lo vio venir y como se había levantado del piso al ver a April llorando, no pudo sostenerse y cayó al piso con April encima.—No has dicho nada malo, por el contrario, hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, eres tan increíble, Te amo Luca y si, acepto ser tu esposa para toda la vida..Luca sonrió, le acarició el rostro con tanta suavidad y cariño que April cerró sus ojos al tacto de su hombre, Luca se separó un poco de ell
April llegó con la emoción y los nervios a mil, ¿cómo era posible que su corazón latiera tan rápido? observó a su madre y ella con una gran sonrisa le dio un leve asentimiento con la cabeza, April salió a toda prisa del auto, siguiéndole su madre, la nana y sus pequeños.El Shedd Aquarium es un acuario techado y moderno, famoso por su variedad de hábitats y una hermosa vista al lago Michigan.Y como había estado haciendo Luca desde que el día había empezado, seguía sorprendiendola y como había hecho en el Zoológico cerró el acuario, exclusivamente para ellos, afuera, en la puerta principal estaba repleta de globos estos eran grandes, transparentes y llenos de pétalos de rosas, había globos en forma de corazón, y en forma de anillos.Había miles de pétalos de rosas en el suelo, de tantos
April deseaba irse y poder seguir con sus pistas para poder llegar a April, faltaba tan poco, pero debía pensar en sus hijos, ellos debían alimentarse y ella también, su bebé necesitaba crecer fuertemente.—Te ves muy impaciente — April se echó a reír.—¿Tanto se me nota? — Emilce asintió con una sonrisa.—Sí, pero te entiendo, creo que yo estaría igual que tú, Luca se ha pasado con sorpresas tan maravillosas.—Sí, ha sido increíble, y de verdad deseo poder ver lo que falta. —April miró a Emilce a los ojos — ¿Puedo preguntarte algo?—Lo que sea.—¿De dónde conoce a Luca? — Emilce sonrió con cariño.—Fui su nana por 16 años, él era un niño tan alegre, tan amable, tan intel







