MasukLuca había llevaba 15 días, dónde realmente había cambiado su forma de ser, seguía yendo a sus terapias, no quería dejarlas, pero algo que lo había hecho cambiar era su dolor, el perder lo que más amaba, cada día era más decidido y confiado, se había vuelto más serio y arrogante, estaba ganando la personalidad que tenía antes del accidente, empezó a mostrarse más al público, ya no le interesaba lo que dijeran de él, y 3 veces por semana iba al orfanato a visitar a los niños, aunque con Jessica era otro asunto, casi no se hablaban, y sabía que era todo culpa de él, porque aún se sentía enojado que hubiera dejado que adoptaran a Emy y Eddy.
—!Hola!, ¿Qué tal estás? — John entró a la oficina de Luca como siempre lo hacía sin tocar.
—Bien, ¿cuándo has regresado? — desde el día que habían discutido él había salido a un viaje de trabajo.
—Ayer, pero déjame decirte que estoy muy enterado de tu cambio Luca, todo el mundo habla de ti, del gran Luca Bennett, que ahora se muestra y no se oculta, eso es un gran paso te felicito. —Luca asintió.
—Gracias — dijo serio. — También pienso operarme en un mes. — John se quedó por un momento fuera de la base.
—¿Qué has dicho?
—En un mes será mi operación, hace 15 días la planeé, digamos que deseo hacer lo que debí hacer hace mucho tiempo.
—¿Pero tan pronto?
—Sí, ahora que tengo el valor lo voy hacer, y no pienso echarme para atrás.
—¿Ya lo sabe tu familia? ¿April? ¿Has hablado con ella? — él sabía la respuesta pero debía disimular.
—No, no y no, a mi familia pienso decirle pero cuando sea la operación mientras no,— John iba a protestar pero Luca levantó una mano y lo detuvo — y a ella no pienso decirle nada, no pienso llamarla ni hablar de cómo le va sin mí.
—Luca, se supone que ibas a cambiar para hacer lo correcto — dijo algo molesto John.
—Y lo estoy haciendo, ella está siendo feliz sin mi, no voy a dañar su felicidad, ya he perdido mucho, lo que más amaba, pero fue mi culpa, por ser un imbécil, un cobarde la dañe, así que solo me queda desear que sea feliz.
—Sigue siendo un completo imbécil, haber dime, ¿Qué pasa si ella te sigue amando a ti? ¿Qué seas tú la única persona que pueda hacerla feliz?
—Sí eso sucede, seré yo el que la haga feliz por el resto de su vida, pero mientras pase eso, tengo que esperar casi 6 meses para que ella regrese, así que mientras te quiero pedir de favor que no la menciones, no me traigas revista dónde ella sale, no quiero llegar hacerme falsas ilusiones.
—Luca, ella te ama, no dejes que otro se quede con ella.
—John, creeme que si ella me ama, no dejará que nadie entre a su vida, como yo no voy a dejar que nadie entre en la mía, la voy a esperar hasta que regrese, cuando eso suceda, hablaremos y decidiremos nuestro futuro.
—Está bien, como prefieras, pero creo que deberías decirle de la operación, ella puede…
—No — lo interrumpió Luca —No quiero decirle, no quiero verla, no quiero que ella esté ahí, ¿tan difícil es de entender? — John lo miró sorprendido por la seguridad en la que hablaba.
—Está bien, como desees, ahora me voy tengo trabajo que hacer. — se levantó y se dirigió a la puerta pero se detuvo antes de abrir —, nos vemos luego. — salió sin mirar atrás.
Luca gruño frustrado, sabía que se mentía a sí mismo, él deseaba ver a April antes de operarse, contarle que estaba aterrado, pero no lo haría, al menos no en persona.
UN MES DESPUÉS
—Hijo qué alegría me da verte — Gabriella se alegró de ver a Luca, desde que habían hablado por teléfono diciéndole que April se había ido, no había vuelto a hablar con él.
—Igualmente mamá, ¿cómo has estado? — preguntó sonriendo y abrazando a su madre.
—Bien, te he extraño mucho Luca, solías venir todos los días.
—Lo siento mamá, he tenido mucho trabajo, ¿se encuentra papá y mis hermanos?
—Sí, ven ya vamos a cenar, haré que coloquen otro plato para ti.
Gabriella, agarró la mano de su hijo y lo llevó al salón, donde se encontraba su pequeña, pero hermosa familia. Todos al ver a Luca se emocionaron, lo abrazaron y saludaron, tenían días sin verlo en persona, porque al parecer en la tele estaba saliendo muy a menudo.
—¿Marta no se encuentra? — preguntó al no ver a la que había sido su suegra.
—No, gracias a tu padre ella recuperó su casa, hace más de un mes que no vive con nosotros — dijo algo triste, al saber que su amiga se había ido enojada.
—¿Pasó algo más? — Luca no era tonto, sabía que algo malo había pasado.
—Se fue enojada con la familia por lo que le hiciste a April — dijo Liz sería, Luca sintió como se le revolvía el estómago al escuchar el nombre de April, aunque nadie se la había vuelto a mencionar, el si había buscado los reportajes en los que ella salía dónde decía lo bien que se sentía y que se encontraba en la etapa más feliz de su vida, al igual que había comprado las revistas, millones de veces se había masturbado, viéndola con esa ropa, que no dejaba nada a la imaginación.
—Pero no tenía porqué enojarse con ustedes sino conmigo.
— Lo mismo dije yo pero al parecer la mujer se enojó con todos. — dijo Elías algo molesto con Marta, por la actitud que había tenido con todos.
—Bueno, dejemos que se le pase, ahora vayamos a cenar. — Gabriella trató de no hablar más del tema, le dolía la actitud de su amiga, pero igual trataba de comprenderla.
Entre una agradable plática y entre risas pasaron la cena, hasta que volvieron a la sala, dónde Gabriella notó algo nervioso a Luca dónde solo agua tomó desde que había llegado.
—¿Qué tienes cariño? — dijo Gabriella llamando la atención de todos.
—Bueno primero que todo, ya se habrán dado cuenta que he evolucionado mucho, ya no me avergüenzo de quién soy.
—Lo hemos notado hijo, y estoy muy orgulloso de eso. — dijo Stuart feliz de la actitud de su hijo.
—También hemos visto que estás saliendo mucho con Jessica, ¿son algo? — Liz preguntó algo curiosa. Luca se removió incómodo, él después de un tiempo habló con ella, le pidió disculpas e hicieron las paces, ahora eran muy grandes amigos, era ella quien lo acompañaba a las galas o cualquier evento público.
—Somos amigos y no vengo hablar de eso.
—¿Entonces? — preguntó Elías.
—Bueno, además de esos cambios en mi vida, también quiero hacerlos en mi rostro, por he decidido que voy a operarme. — todos soltaron una exclamación de asombro.
—Hijo, eso es una excelente noticia, espero que cuando llegue el día no te arrepientas — dijo Gabriella sabiendo que su hijo le tenía miedo a esa operación — ¿En cuántos meses será? —Luca la miró nervioso.
—Mamá, familia, mi operación será mañana —
—¿Qué has dicho Luca?
—La operación será mañana, mamá
—Luca, eso no puede hacerse de la noche a la mañana, ¿acaso estás loco?
—No, no estoy loco, y sé que la operación no es de un momento a otro, por eso la había programado hace casi dos meses atrás.
—¿Cómo qué dos meses atrás? ¿Y hasta ahora te dignas a decirnos?
—Mamá, por favor, ahora me voy porque debo descansar, mañana la operación será a las 10 am en The London Welbeck Hospital. Yo estaré desde las 7 am, por si desean llegar.
Gabriella abrazó fuertemente a su hijo.
—Por supuesto que vamos a llegar, nosotros te vamos apoyar siempre cariño.
Luca se abrazó a su familia y salió rumbo a su casa, mañana sería pasaría otro cambio en su vida.
—¡Puja cariño!, ¡puja!, — Luca trataba de dar ánimos a April, deseaba saber que sería su nuevo bebé.—Es muy fácil… para ti — dijo ya cansada, deseaba salir de una vez por todas de eso. — juro que este si será el último.. — pujo una vez más.—Amor, prometiste darme diez hijos y con este seria la mitad, todavía faltan cinco más — April lo miró deseando matarlo, amaba su esposo, estos 7 años, casi 8 a su lado había sido los mejores, pero el hombre cada dos años la embarazaba, amaba a sus hijos, pero creía que con cinco ya eran más que suficiente.—Eso lo dije en medio de un orgasmo, no sabía lo que decía. — dijo recordando el momento.—April, quiero 10 hijos.—Pues adoptamos a los otros cinco porque yo ya no
April se miraba al espejo y le gustaba verse tan radiante, no podía creer que ya mañana sería su boda con el hombre que amaba, todo parecía un hermoso sueño y no quería despertar, Luca entró a la habitación y en cuanto la vio quedó estático, recorriendola con la mirada de pies a cabeza.—Estás increíblemente hermosa. — April llevaba un hermoso vestido color vino, con toda su espalda descubierta, le llegaba hasta los pies, y su hermoso vientre se nota redondo, que la hacía tener mezcla entre adorable y sensual.—Y tú te ves fabuloso, de una vez te digo que sí veo alguna mujer cerca tuyo con intenciones de conquistarte le parte el cuello. — Luca no pudo evitar soltar una carcajada al escucharla.—Pues como no quiero ir hacerte una visita conyugal una vez por semana a prisión mejor me alejo de todas ellas, d
April guió a Luca hasta su habitación, una a la que apenas entraron, dieron rienda a la pasión, Luca, aprisiono a April contra la pared y la besó como si no hubiera un mañana, recorría con sus manos el perfecto cuerpo de April. Ella solo gemía y se deshacía en la caricias de Luca, se sentía tan excitada que de forma salvaje y violenta abrió su camisa haciendo que los botones volaran por la habitación, para desgraciada de ambos eran mortales y necesitaban el bendito aire para respirar, por lo que se separaron pocos centímetros, y le ayudó a April a quitarse su camisa, una que votaría porque ya no tenía botones. Le quitó el vestido a April y lo tiró junto con su camisa, Luca se puso más duro, de lo que ya estaba, April tenía una ropa interior tan, pero tan sexy, que deseaba no soltarla en una semana.—Eres tan hermosa, tan divina, tan
—¿Deseas ser mi esposa para toda la vida? — las palabras de Luca dejaron a April sorprendida, se tapó su rostro con las manos y se echó a llorar, su sueño se hacía realidad. — Cariño, ¿dije algo malo? — Luca se sorprendió que April llorara más, ella lo miró, mientras se limpiaba las lágrimas de su mejilla, y se tiró a los brazos de Luca, éste que no lo vio venir y como se había levantado del piso al ver a April llorando, no pudo sostenerse y cayó al piso con April encima.—No has dicho nada malo, por el contrario, hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, eres tan increíble, Te amo Luca y si, acepto ser tu esposa para toda la vida..Luca sonrió, le acarició el rostro con tanta suavidad y cariño que April cerró sus ojos al tacto de su hombre, Luca se separó un poco de ell
April llegó con la emoción y los nervios a mil, ¿cómo era posible que su corazón latiera tan rápido? observó a su madre y ella con una gran sonrisa le dio un leve asentimiento con la cabeza, April salió a toda prisa del auto, siguiéndole su madre, la nana y sus pequeños.El Shedd Aquarium es un acuario techado y moderno, famoso por su variedad de hábitats y una hermosa vista al lago Michigan.Y como había estado haciendo Luca desde que el día había empezado, seguía sorprendiendola y como había hecho en el Zoológico cerró el acuario, exclusivamente para ellos, afuera, en la puerta principal estaba repleta de globos estos eran grandes, transparentes y llenos de pétalos de rosas, había globos en forma de corazón, y en forma de anillos.Había miles de pétalos de rosas en el suelo, de tantos
April deseaba irse y poder seguir con sus pistas para poder llegar a April, faltaba tan poco, pero debía pensar en sus hijos, ellos debían alimentarse y ella también, su bebé necesitaba crecer fuertemente.—Te ves muy impaciente — April se echó a reír.—¿Tanto se me nota? — Emilce asintió con una sonrisa.—Sí, pero te entiendo, creo que yo estaría igual que tú, Luca se ha pasado con sorpresas tan maravillosas.—Sí, ha sido increíble, y de verdad deseo poder ver lo que falta. —April miró a Emilce a los ojos — ¿Puedo preguntarte algo?—Lo que sea.—¿De dónde conoce a Luca? — Emilce sonrió con cariño.—Fui su nana por 16 años, él era un niño tan alegre, tan amable, tan intel







