LOGINCuando Luca volvió a llegar al salón del evento, William iba ya de salida con David, por lo que le tocó la bocina, para que no entrará al auto, William no lo hizo pero David sí, no soportaba ver a Luca.
Luca bajó del auto y se dirigió a William.
—¿Y ahora qué?
—Se fue, ¿ella te ha dicho algo de dónde iba? — William se extrañó de verlo tan feliz.
—No, sólo sé que volvería a trabajar en lo que tanto le gustaba, que ella volvería a su hogar, uno dónde se sentía en paz. — Luca volvió a sonreír como el gato de Alicia.
—Ya sé a dónde se fue, muchas gracias, de verdad ha sido de gran ayuda, a pesar de que no sea de tu agrado, ni tu el mío, pero aún así te lo agradezco. — dio media vuelta y entró al auto.
William vio como Luca se iba y se perdía a lo lejos.
—¿Por qué no entras? Se me va hacer tarde y recuerda que tengo una cita. — William puso los ojos en blanco, y se giró hacia su mejor amigo.
—Ese par son el uno para el otro, sabes que con solo decirle que April volvería a lo que consideraba su hogar y a su trabajo, sabe a dónde se fue, y yo todavía no tengo ni idea. — David frunció el ceño y miró por dónde Luca se había ido.
—Yo hasta que no vea que es completamente feliz no será de mi agrado. Ahora, ¿podemos irnos? No quiero llegar tarde. — William asintió y entró al auto y se fue rumbo al hotel.
…
Luca llegó al hotel y pidió el Jet para dentro de media hora, iría a Londres, hablaría con su familia, una que esperaba que lo ayudara e iría por algo que le pertenecía a April, algo que le confirmaría que este tiempo ha vivido para ella, que cambió por ser mejor para ella y por el mismo, luego de eso, volaría a Chicago, estaba seguro que April había vuelto a la casa donde vivió con su papá, a su hogar.
En el avión no dejo de pensar en lo que le iba preparar, sería especial así como ella. April se merecía lo mejor y lo más especial, April en definitiva se merecía la luna y las estrellas. Decidió dormir un rato, ya que serían alrededor de dos horas de vuelo, era poco, pero quería dejar de pensar tanto, porque pronto su cabeza iba a estallar.
…
Cuando llegó a Londres lo primero que hizo fue ir a buscar a Marta, debía hablar primero con ella, quería que April tuviera a su madre cerca de ella, ya si Marta no quería, ya sería muy problema de ella. Al llegar a la casa, tocó el timbre, unos minutos después Marta le abrió la puerta sorprendida de verlo ahí.
—¡Luca!, ¿qué haces aquí?
—Vine a hablar con usted, ¿puedo pasar? — Marta asintió y dejó que él entrara.
—Puede sentarse, ¿quiere algo de tomar o comer? — Luca negó con la cabeza.
—No gracias, voy a ser directo con usted, ¿puede sentarse? — Marta se sentó y lo miró.
—Soy toda oídos.
–Bueno, antes que nada, quiero que me deje hablar y decir todo lo que tengo que decir, sin que me interrumpa, ahora en primer lugar quiero decirle que hizo muy mal al enojarse con mi madre, ella no tiene la culpa de nada, ella solo nos ha apoyado — Marta iba a protestar, pero Luca levantó una mano, callándola de una vez. — Por favor hasta que yo termine, segundo, yo cometí un gran error al alejar a April de mi vida, cuando la amo más que a mi mismo, pero para mí desgracia era muy inseguro, y las personas no ayudaban mucho, tal vez no es excusa por haberla hecho sufrir, pero si fue una de las razones, tercero quiero y pienso en hacer a April mi esposa, la amo y la quiero toda la vida a mi lado, ella es mi ángel y así seguirá siendo, se que ella regresó a Chicago — Marta se puso pálida al oírlo, su hija se había regresado a dónde había vivido con su padre, uno que sí la había apoyado, mientras que ella se había comportado como una niña, Luca vio el dolor el rostro de su suegra. — Quiero darle una sorpresa y usted como su madre y el único familiar que le queda quiero que esté ahí, viajaré mañana temprano, y lo más seguro lo haga con mi familia, si usted no llega, sabré que no quiso ser parte de la sorpresa. Ya se lo dije, pero se lo vuelvo a repetir, amo a April y estaba vez la haré la mujer más feliz de la tierra, a ella y a mis hijos, formare una gran familia llena de amor, estabilidad y armonía, haré todo lo que esté a mi alcance para que nunca vuelva a llorar y si lo hace que sea lágrimas de felicidad, se lo juro.
Marta no sabía que decirle, Luca lo notó, por lo que se levantó, tenía que irse a hablar con su familia.
—Le dejó Marta, mañana nos iremos a las 9 am, sino llega sabre que no quiso ser parte de esto.
—Está muy seguro que su familia irá con usted, dijo con algo de arrogancia.
—Sí, estoy muy seguro, porque mi familia siempre a querido lo mejor para mi, son felices si yo lo soy, al igual que quieren a April como si fuera de la familia, mi madre la ha tratado como a una hija, la adora, incluso la prefiere a ella que a mí, y no me molesta, me encanta que la quiera y la proteja como lo hace, porque eso es lo que necesito April, ese amor de madre, que por el momento no tiene y no se si ha tenido. — Marta sintió mucha rabia, pero no dijo nada, ella se lo había buscado. — bueno ya dije lo que tenía que decir, ahora debo irme, y ya sabe, nos iremos a las 9 am, que pase buen día.
Luca dio media vuelta y salió de ahí, tenía cierto enojo con Marta, pero esperaba que reaccionara a tiempo. Fue directo a casa de sus padres, estaba muy seguro de que ellos lo iban a apoyar.
Al llegar a la casa su madre salió corriendo, esperaba verlo con April, pero al ver que llegó sólo sabía que algo andaba mal.
—¿Porqué April no vino contigo? — Luca abrazó y saludó a su madre.
—Vamos adentro, necesito hablar con todos — sabía que al ser sábado todos estarían en casa. Gabriella muy a su pesar entró.
Luca saludo a todos y luego hizo que se sentarán en el sillón, debía decirles las cosas y contarles lo que tenía pensado hacer, empezó su relato con el desfile, diciendo lo hermosa que se veía April con su vientre redondo, les dijo lo poco que hablaron, reservándose los detalles de la noche de pasión que habían tenido, solamente les dijo que habían pasado la noche juntos, que todo estaba saliendo a la perfección hasta que llegó Leticia y armó todo un teatro delante de April.
—Maldita mujerzuela, ¿cómo ha sido capaz de hacer semejante cosa? ¿April le creyó? — Luca miró a su madre.
—Quiero creer que no, pero se que no quiere que nadie o en especial Leticia llegue cada dos horas a inventar una historia, no es bueno para ella ni para mis hijos, por eso espero haberle dejado claro a Leticia las cosas más que claras.
—Eso espero, porque sino le saco los ojos. — dijo Liz enojada.
—No creo que sea necesario, estoy seguro que esta vez sí entendió, ahora yo necesito de su ayuda.
Luca les contó lo que tenía pensado, y tal y como había imaginado, su familia decidió apoyarlo, y eso lo alegró, sabía que estaba haciendo lo correcto, que iba en el camino indicado a su felicidad.
Luego de ponerse de acuerdo con su familia y cenar ahí mismo, se fue a su casa, debía tener todo lo que le daría a April listo antes de irse a dormir, pronto, muy pronto, tendría a su familia unida, como debió ser desde que April había entrado a su vida.
—¡Puja cariño!, ¡puja!, — Luca trataba de dar ánimos a April, deseaba saber que sería su nuevo bebé.—Es muy fácil… para ti — dijo ya cansada, deseaba salir de una vez por todas de eso. — juro que este si será el último.. — pujo una vez más.—Amor, prometiste darme diez hijos y con este seria la mitad, todavía faltan cinco más — April lo miró deseando matarlo, amaba su esposo, estos 7 años, casi 8 a su lado había sido los mejores, pero el hombre cada dos años la embarazaba, amaba a sus hijos, pero creía que con cinco ya eran más que suficiente.—Eso lo dije en medio de un orgasmo, no sabía lo que decía. — dijo recordando el momento.—April, quiero 10 hijos.—Pues adoptamos a los otros cinco porque yo ya no
April se miraba al espejo y le gustaba verse tan radiante, no podía creer que ya mañana sería su boda con el hombre que amaba, todo parecía un hermoso sueño y no quería despertar, Luca entró a la habitación y en cuanto la vio quedó estático, recorriendola con la mirada de pies a cabeza.—Estás increíblemente hermosa. — April llevaba un hermoso vestido color vino, con toda su espalda descubierta, le llegaba hasta los pies, y su hermoso vientre se nota redondo, que la hacía tener mezcla entre adorable y sensual.—Y tú te ves fabuloso, de una vez te digo que sí veo alguna mujer cerca tuyo con intenciones de conquistarte le parte el cuello. — Luca no pudo evitar soltar una carcajada al escucharla.—Pues como no quiero ir hacerte una visita conyugal una vez por semana a prisión mejor me alejo de todas ellas, d
April guió a Luca hasta su habitación, una a la que apenas entraron, dieron rienda a la pasión, Luca, aprisiono a April contra la pared y la besó como si no hubiera un mañana, recorría con sus manos el perfecto cuerpo de April. Ella solo gemía y se deshacía en la caricias de Luca, se sentía tan excitada que de forma salvaje y violenta abrió su camisa haciendo que los botones volaran por la habitación, para desgraciada de ambos eran mortales y necesitaban el bendito aire para respirar, por lo que se separaron pocos centímetros, y le ayudó a April a quitarse su camisa, una que votaría porque ya no tenía botones. Le quitó el vestido a April y lo tiró junto con su camisa, Luca se puso más duro, de lo que ya estaba, April tenía una ropa interior tan, pero tan sexy, que deseaba no soltarla en una semana.—Eres tan hermosa, tan divina, tan
—¿Deseas ser mi esposa para toda la vida? — las palabras de Luca dejaron a April sorprendida, se tapó su rostro con las manos y se echó a llorar, su sueño se hacía realidad. — Cariño, ¿dije algo malo? — Luca se sorprendió que April llorara más, ella lo miró, mientras se limpiaba las lágrimas de su mejilla, y se tiró a los brazos de Luca, éste que no lo vio venir y como se había levantado del piso al ver a April llorando, no pudo sostenerse y cayó al piso con April encima.—No has dicho nada malo, por el contrario, hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, eres tan increíble, Te amo Luca y si, acepto ser tu esposa para toda la vida..Luca sonrió, le acarició el rostro con tanta suavidad y cariño que April cerró sus ojos al tacto de su hombre, Luca se separó un poco de ell
April llegó con la emoción y los nervios a mil, ¿cómo era posible que su corazón latiera tan rápido? observó a su madre y ella con una gran sonrisa le dio un leve asentimiento con la cabeza, April salió a toda prisa del auto, siguiéndole su madre, la nana y sus pequeños.El Shedd Aquarium es un acuario techado y moderno, famoso por su variedad de hábitats y una hermosa vista al lago Michigan.Y como había estado haciendo Luca desde que el día había empezado, seguía sorprendiendola y como había hecho en el Zoológico cerró el acuario, exclusivamente para ellos, afuera, en la puerta principal estaba repleta de globos estos eran grandes, transparentes y llenos de pétalos de rosas, había globos en forma de corazón, y en forma de anillos.Había miles de pétalos de rosas en el suelo, de tantos
April deseaba irse y poder seguir con sus pistas para poder llegar a April, faltaba tan poco, pero debía pensar en sus hijos, ellos debían alimentarse y ella también, su bebé necesitaba crecer fuertemente.—Te ves muy impaciente — April se echó a reír.—¿Tanto se me nota? — Emilce asintió con una sonrisa.—Sí, pero te entiendo, creo que yo estaría igual que tú, Luca se ha pasado con sorpresas tan maravillosas.—Sí, ha sido increíble, y de verdad deseo poder ver lo que falta. —April miró a Emilce a los ojos — ¿Puedo preguntarte algo?—Lo que sea.—¿De dónde conoce a Luca? — Emilce sonrió con cariño.—Fui su nana por 16 años, él era un niño tan alegre, tan amable, tan intel







