Mag-log inJacksonTener cinco hijos era una especie de bendición y una fuente inagotable de estrés.La única que estaba tranquila era Alía, la pequeña de 13 años, quien estaba leyendo un libro que le parecía interesante. Mientras tanto, Eris discutía con Alexander, Marco y Daniel. Los tres se estaban burlando de ella tras haberle dañado una maleta de muñequitos que ella pretendía usar para llevarse a la universidad.—¡Son unos imbéciles! —gritó Eris harta y salió con fuerza del salón.—¿Les dirás algo a mis hermanos? —preguntó Alía, quien era una versión femenina de mí y negué.—No, creo que alguien más lo hará —le dije y ella sonrió sabiendo la respuesta.—¡Vayan a pedirle disculpas a su hermana! —espetó Alice con molestia mientras veía a los trillizos—. Esta broma fue muy pesada y su hermana siempre tiene que pagar por los platos rotos de sus ocurrencias. Esta vez colmaron no solo la paciencia de ella, sino que la mía.—Mamá...—No hay palabras que valgan para que yo no los regañe —dijo Alice
AliceLas ordenes de la Diosa eran claras, así que los hechiceros preparamos todo para viajar a la Manada del Sur de inmediato. Lo curioso de todo, fue que la Diosa habló en nuestras mentes para mostrarnos detalladamente el ritual de sacrificio que debíamos hacer.No sabía cómo la Diosa fue capaz de proyectarnos todo mientras hablaba con el resto del salón, pero supe que no importaba lo que sucediera, íbamos a cumplir sus promesas. El problema fue que no sabíamos exactamente dónde estaba la gruta y Ángel fue el que dijo la verdad sobre el tema.—Mi informante está apresado —dijo y todos nos quedamos de piedra cuando él lo comunicó mientras nos alistábamos para el viaje—. El informante de lo que estaba pasando con el sacrificio de las Omegas es Ariel.—Imposible —dijo Teo—. Es el hombre más leal de Stefan.—No lo era, no hasta que Stefan decidió hacer de menos a la gente y él entendió que era horroroso el tipo de sacrificio que hicieron —dijo Ángel.—Yo mismo he visto con mis propios o
JacksonSabía lo que pasaría en la reunión mucho antes de que Alice llegase y sabía que esa sería la reacción que tendría: absoluta sorpresa. Fue la misma expresión que tuve cuando los Alfas de las otras manadas, junto al líder de los hechiceros y Marcel, me lo dijeron horas antes.—Eso no es a lo que vine aquí —respondió Alice con firmeza y sonreí.Era una respuesta clásica de ella que en ese punto podía predecir.Y, para mi consternación, Eris comenzó a llorar como resaltar un punto muy importante de todo este lío, entonces fui rápidamente con ella y cuando me sintió se quedó tranquila. Desde que le cantaba nanas infantiles como propia energía, la niña reaccionaba muy bien a mí. De algún modo logré calmar el llamado y fui reconocido como su padre. Lo maravilloso de eso, era que aparte de Alice, yo era la única persona con la que realmente se quedaba calmada.Ella se siente en paz contigo, le das seguridad, dijo Alfie con alegría.El saber eso me llenó de felicidad.Luego de la guerr
AliceEstaba cegada por el dolor.Había cumplido la voluntad de la Diosa de apresar a Stefan luego de matar a la Dalia, pero estaba completamente vacía por dentro. Tenía una sensación de dolor frustrante al sentir que mi mate no estaba.Luego de que se llevaron a Stefan, no me importó nada más que Jackson, por lo que me quedé con él e intenté despertarlo de todas las formas posibles, pero él no despertaba. No sentía su energía vital y estaba desesperada. Fue mi abuelo, quien acaba de llegar quien me puso una bata e intentó alejarme de Jackson.—Tienes que soltarlo y dejarlo ir —dijo mi abuelo en un tono de voz bajo y condescendiente—. Tienes que aceptar el destino...—Si él no está yo no tengo destino —dije con fuerza—. Hago lo que sea Diosa, lo que quieras, pero por favor, no te lo lleves. Sé que está en algún lugar, lo sé.Abracé con fuerza a Jackson y entonces escuché cómo alguien corría hacia nosotros.Vi a Bella y ella al verme tenía el rostro desencajado.—¿Dónde está la bebé? —
StefanEl maldito de Jackson intentó matarme con su última descarga de poder, pero pude alejarme a tiempo. Si hubiese sostenido en mango de la daga, me hubiese matado en el acto. Así que lo dejé caer tirado y maldije al ver la cantidad de hombres que había matado con su energía. No tenía idea de que él sería tan poderoso, pero yo me iba a encargar de que no tuviera la más mínima oportunidad de vivir otro día.Parecía estar muerto, pero no me fiaba de nada.—Si tu bestia es tan poderosa, lo único que me queda es asegurar mi futuro —dije y le saqué la daga del pecho.De ahí comenzó a brotar más sangre y entonces me acomodé para cortarle la cabeza y separarla de su cuerpo. Ya estaba listo para comenzar cuando sentí que una bola de poder me golpeó y me hizo volar por los aires con fuerza. Aquello me aturdió y me separó de la daga que voló unos metros más lejos de dónde yo estaba.Me sentí aturdido cuando me levanté y giré a ver quién se había atrevido a atacarme.Me di cuenta de que era n
AliceLa matriarca y yo fuimos por mi hija.No había nada más importante en el mundo que cuidarla a como diera lugar, sin embargo, cuando fuimos por la salida de emergencia encontramos un hilo de cadáveres de guardianes de la Manada del Norte y hechiceras.Eso me hizo jadear de dolor.—Tienes que ser fuerte —dijo la matriarca—. No los veas, solo enfócate en lo que debes enfocarte.Asentí con lágrimas en mis ojos y caminamos hasta los pasadizos que Bella y Jackson me habían enseñado antes. Eran uno túneles pequeños que daban al bosque, sin embargo, me di cuenta de que estaban sellados y eso no me di buen presentimiento.—Algo malo pasa, el plan era que Bella saliera por aquí con la niña si algo se complicaba en el parto —dije y la matriarca revisó la pared.—Está sellada desde el otro lado, así que tendremos que romperla con fuerza.Con la energía renovada que me había dado mi hija, golpeé y rompí la pared para ir hacia el camino. Me di cuenta de que había un olor extraño y cuando nos







