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11 El experimento

Autor: Anne Guzel
last update Fecha de publicación: 2026-09-08 13:00:10

Ariana golpeó con fuerza la mano del hombre, hasta el punto de que la suya propia terminó doliéndole.

—¡¿Qué estás haciendo?! —preguntó el hombre con voz somnolienta.

Ariana se dio la vuelta y giró la cabeza hacia la derecha para mirar el rostro del desconocido que ahora era su esposo.

—¡Debería preguntártelo yo! ¡¿Qué estás haciendo?! —replicó con dureza, acusándolo abiertamente—. ¿No dijiste anoche que me llevarías a casa?

En lugar de responder, el hombre se acer

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  • Reemplazando a Mi Gemela el Día de su Boda   12.2 Alguien la llama «mamá»

    Gerald se acercó y extendió la mano.Ariana lo apartó de inmediato. Luego, con rapidez, se puso la ropa interior debajo del suéter, que le llegaba casi hasta las rodillas.Después se puso la falda blanca con estampado de flores de lirio que Gerald había traído para ella.La falda le llegaba a media pantorrilla, mientras que el suéter que llevaba puesto cubría parte de ella.Ariana todavía llevaba una toalla enrollada alrededor de la cabeza, como acostumbraba. Cuando Gerald se acercó para quitársela, ella se negó.—¿Has visto mi teléfono? —preguntó.Gerald se acercó a la mesita de noche, abrió el cajón y le entregó a Ariana el teléfono apagado.—Se quedó sin batería —se quejó ella.Gerald le pasó el cargador.Ya habían pasado las cinco y cuarto.Ariana revisó su teléfono en busca de mensajes, especialmente los del grupo del restaurante. A esas horas debería haber estado de camino al mercado, comprando y preparando

  • Reemplazando a Mi Gemela el Día de su Boda   12.1 Alguien la llama «mamá»

    Ariana se dio unas ligeras palmadas en ambas mejillas.Dios mío, ¿qué acababa de hacer?¿Se habían estado besando? Aquello había sido mucho más que un simple beso. Ni siquiera habían pasado veinticuatro horas desde que se había convertido en la esposa de aquel hombre y ya había hecho algo así...—Aaaarrrggghhhh...Ariana ahogó un grito de frustración. Por mucho que se negara a admitirlo, estaba segura de que se sentía avergonzada.Aquel hombre le había enseñado cosas tan atrevidas... Por Dios, Ariana nunca había permitido que ningún hombre la tocara antes. Entonces, ¿por qué se había comportado como una mujer sin ningún tipo de recato, dejándose besar y tocar por un completo desconocido?Bueno, no era exactamente un desconocido.Ahora era su esposo.Y Ariana no había cometido ningún acto pecaminoso, aunque había llegado mucho más lejos de lo que jamás habría imaginado.Pero aquel hombre seguía siendo un extraño para ella

  • Reemplazando a Mi Gemela el Día de su Boda   11 El experimento

    Ariana golpeó con fuerza la mano del hombre, hasta el punto de que la suya propia terminó doliéndole.—¡¿Qué estás haciendo?! —preguntó el hombre con voz somnolienta.Ariana se dio la vuelta y giró la cabeza hacia la derecha para mirar el rostro del desconocido que ahora era su esposo.—¡Debería preguntártelo yo! ¡¿Qué estás haciendo?! —replicó con dureza, acusándolo abiertamente—. ¿No dijiste anoche que me llevarías a casa?En lugar de responder, el hombre se acercó aún más y acomodó la cabeza contra el cuello de Ariana. La rodeó por la cintura con los brazos y entrelazó las piernas con las de ella, apretándola contra su cuerpo.No parecía molesto en absoluto.—Sí te llevé a casa, cariño. Te traje hasta la cama e incluso tuve la amabilidad de quitarte la ropa. ¿Qué pasa? —dijo con voz apagada contra la curva del cuello de Ariana.Ariana se estremeció al sentir su aliento.—Pero ¿por qué me trajiste aquí? ¿Por qué no me llevast

  • Reemplazando a Mi Gemela el Día de su Boda   10.2 Durmiendo con un desconocido

    Al darse cuenta de lo que su esposa estaba a punto de hacer, Gerald se levantó rápidamente y le arrebató el teléfono con la mano derecha.Mientras tanto, con la izquierda sujetó el brazo derecho de Ariana, guiándola —o, mejor dicho, arrastrándola— fuera de la habitación.Caminaron hacia la puerta principal.Gerald se limitaba a asentir cada vez que escuchaba los saludos de los empleados o de los invitados que todavía permanecían allí.Ariana fue conducida hasta un deportivo negro que, estaba segura, debía de ser carísimo.Gerald abrió la puerta del copiloto para ella.Ariana subió sin decir gran cosa. Entonces, el hombre rodeó el vehículo y se dirigió al asiento del conductor.El aroma del interior del coche, una mezcla del perfume de Gerald con el cansancio y el sueño acumulados por la falta de descanso, junto con el suave ronroneo del motor, hizo que Ariana sintiera como si la estuvieran meciendo hasta quedarse dormida.En al

  • Reemplazando a Mi Gemela el Día de su Boda   10.1 Durmiendo con un desconocido

    La noche se había hecho muy tarde. Ariana volvió a entrar en la habitación que habían utilizado antes para prepararla. La recepción todavía no había terminado, pero ella estaba exhausta. Completamente agotada.Sobre todo porque se había visto obligada a mantener una apariencia elegante usando tacones de aguja durante toda la noche. Algo que había evitado durante muchísimo tiempo.Y ni siquiera tenía idea de cuándo terminaría el evento. A esas alturas, ya no le importaba.Lo único que importaba era que ya había cumplido con sus deberes como novia. Había recibido y saludado a los invitados. Y después de eso, no era su obligación quedarse acompañándolos ni relacionándose con ellos durante toda la noche.Después de todo, ni siquiera los conocía. Eran invitados de la familia Brooks y del desconocido que ahora era su esposo. No eran invitados suyos.Por suerte, el vestido color melocotón que llevaba era fácil de quitar. Lo único que desconcertaba a Arian

  • Reemplazando a Mi Gemela el Día de su Boda    9 El primer beso

    Gerald había dejado de fingir que estaba enfermo. Estaba sentado sobre la cama, sosteniendo el peso de su cuerpo con las manos apoyadas a ambos lados. Tenía las piernas cruzadas mientras sus ojos recorrían a Ariana de arriba abajo, examinándola detenidamente.—Eres hermosa —dijo el hombre.—No hace falta que me lo recuerdes. Ya lo sabía. Y tampoco eres la primera persona que me lo dice —respondió Ariana con naturalidad.Ahora estaba sentada de espaldas al espejo. Sus caderas se apoyaban contra el tocador, mientras mantenía los brazos cruzados sobre el pecho, haciendo que sus generosos senos parecieran aún más voluminosos.—Además, si «ella» fuera fea, ¿cómo podría un hombre como tú casarse con ella?Aquella frase se refería a Karenina, la hermana gemela idéntica de Gerald.—¿Un hombre como yo? —Gerald arqueó una ceja.—Sí, hombres como tú. Y personas como tú. Personas que anteponen la reputación a cualquier otra cosa. Buscadores de respeto.Ariana lo dijo con evidente burla. Gerald, e

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