FAZER LOGINPOV Scott Estoy desesperado. Mi mente está cubierta por una niebla mental roja que no me deja ver con claridad. Todo esto es una m****a, y trato de mantenerme sereno para poder pensar y analizar todo. Hasta que entró ese idiota. Ella lo llamó. Ella tiene su número. ¿Se había contactado antes con él? ¿Le gusta? ¿Guardó su número en caso de que lo nuestro no funcionara? O peor, quizás quiere engañarme porque cree que la engaño con Johana. Un montón de preguntas que no hacen nada por aminorar mi furia llegan a mi mente sin parar. —¿Desde cuando maldita sea te hablas con él? —le gruño bajando su pantalón y las bragas con fuerza. La siento nuevamente y se los termino de sacar. Quiero follarla mientras la miro, mientras la obligo a mirarme. —¿Qué? —jadea ella. Desabrocho mi pantalón, me coloco entre sus piernas y me entierro sin esperar más tiempo. Su calor me recibe y me saca un gemido, que suena más como un gruñido. Está mojada para mí. Sus ojos están nublados por el placer;
—Muchas gracias por venir —le digo a Marcos cuando hemos salido de la sala de reuniones.Él me da una sonrisa traviesa.—No pensé que algún día llamarías —responde.Me río entre dientes y me encojo de hombros haciendo una seña hacia la sala de reuniones.—Ya ves, yo no pensé que iba a necesitar un abogado.La sonrisa coqueta desaparece y adquiere una expresión seria. Casi como el abogado en él tomara posesión. Me mira, luego hacia la puerta de reuniones y luego nuevamente a mí.—¿Qué es todo eso? ¿Cómo mierda estás en esta situación? — preguntó en voz baja.—Alguien me está acusando de filtrar información de la licitación, como ya sabes —explico moviendo la mano—. Alguien se está tomando muchas molestias porque le envío la información a Scott y a la junta al mismo tiempo.Marcos frunció el ceño.—¿Y Scott no te cree? ¿Cómo permite que te acusen así? Me muerdo el labio sin saber bien qué decir.—Sí me cree, pero tampoco tuvimos demasiado con lo que apoyarnos ahora —saco mi celular par
Entrar a la sala de reuniones, se siente como entrar al campo de batalla.La sala está llena de hombres en trajes, tirándome dardas con los ojos. No hace falta ni que me presente, ellos ya me consideran culpable. Ni siquiera me sorprendería que la policía estuviera en camino hacia aquí. Mi celular vibra en el bolsillo, lo saco rápidamente para ver que es Marcos, mi abogado.Creo que definitivamente lo voy a necesitar.Scott se sienta en la cabecera de la mesa, yo lo hago a su lado. Ninguno de los hombres me quita la mirada, seguramente esperando intimidarme, pero no lo logran. Me preocupan más, las repercusiones que esto pueda tener para Scott.Johana es tan estúpida que no se da cuenta de que intentar joderme, también podría perjudicar a Scott.Ni siquiera me sorprendo cuando ella entra también a la oficina. Camina hasta el final de la sala y toma asiento al lado de Rubi. No pasó desapercibido como uno de los accionistas de más edad, le da una mirada que bien podría ser cómplice. Es
Mi día no podía ser peor.No había recibido llamada por parte de Máximo y no pude tener mi tranquilo día de compras. Lo que significa que todavía estaré vistiendo estas ropas horribles un día más. La llamada en pánico de Scott no me permitió seguir con lo planeado. Su voz apenas se escuchaba, como si le costara hablar.Soy consciente de todo lo que pasó, y el hecho de que yo haya renacido.Y que todavía está en período de prueba. —Necesito que vengas de inmediato a la empresa, por favor. Y con ese tono de cachorro abandonado, no me pude resistir. Nunca he dicho que fuera una chica difícil, solo selectiva. No cualquiera puede tener el honor de mi presencia y mi amabilidad. Al llegar a la empresa, la recepcionista me da una sonrisa tensa, lo que me hace pensar que debe ser algo muy malo si ella está enterada.Cuando las puertas del ascensor se abren, me encuentro cara a cara con la secretaria de Scott, Rubi.—Buenos días, señorita Alessandra.Si la recepcionista estaba tensa, Rubi par
Punto de vista de ScottCierro la puerta de la entrada con más fuerza de la necesaria. Mi cabeza es un puto torbellino y el enojo corre por mis venas impidiéndome pensar con claridad. Estas últimas horas han dado vuelta por completo mi vida.Primero con el tema de la empresa y la filtración de los datos. Millones de dólares se perdieron, y ahora tengo a la junta respirándome en la nuca. Todavía me parece extraño que Johana tenga esa información, porque ha estado en tratamiento por su enfermedad por varios años en el extranjero. Cuando me llamó y me dijo que tenía esa información, que alguien se había contactado con ella, pero que no conocía a la persona, tuvo mi atención. Después de todo, había una rata en mi empresa y necesitaba saber quién era antes de tener la reunión con el consejo, es decir, en tres días.Me subí a mi camioneta y dejé salir un suspiro. Apoyé la cabeza en el respaldo antes de siquiera encenderla. Primera vez en estos años de casados que yo salía sin que Alessan
Cuando termina el incómodo desayuno, Scott y yo tomamos nuestras cosas y nos vamos a nuestra casa. Nadie más habló en el desayuno posterior a eso. Miré cada cosa que hacían, cada expresión que tenían, haciéndolos sentir más incómodo. De vez en cuando le daba sonrisas a mi abuela, que no parecía afectada por el silencio. Lo que es de esperarse, es decir, mi abuela tuvo que sacar a flote la empresa en un mundo de hombres arrogantes que quisieron verla fracasar. Esto no es nada para ella. En el auto ninguno de los dos dijo nada, aunque presentía que Scott quería hablar. No fue hasta que llegamos a la casa que explotó.—¿Quienes eran esos cinco tipos que querían casarse contigo? —preguntó apenas cruzamos la puerta.En su tono de voz había molestia y celos. Antes nunca había tenido que preocuparse de eso porque solo tenía ojos para él. No estaba en mi objetivo contarle para provocar celos, ni siquiera las tomaba en cuenta. —¿Para qué quieres saber? Han pasado varios años desde eso —respo







