Compartilhar

SEMIDIOSA HIJA DE LA LUNA
SEMIDIOSA HIJA DE LA LUNA
Autor: OrfhyLuna18

PROLOGO

Autor: OrfhyLuna18
last update Data de publicação: 2021-06-08 03:46:53

La diosa Luna añoraba conocer el mundo de los humanos, ese lugar donde su padre Zeus, había creado a los seres más sorprendentes para ella. Le parecía hermoso y muy curioso. Eran perfectos ante sus ojos, los amaba, eran los hijos que ella jamás pudo tener. Su amor por ellos crecía cada vez que lanzaba la mirada fuera del Olimpo y veía como crecían en todo sentido. Las cosas que creaban; música, comida, máquinas, armas, aunque las últimas no tanto.

Un día decidió bajar desde el Olimpo para conocer más de esos seres maravillosos, sin el consentimiento de Zeus. En la tierra, ella apreció todo. Porque era lo que más ansiaba. Se dio cuenta de muchas cosas mientras estuvo en la tierra, tanto buena como mala.

En su segundo mes de estar en la tierra, ella conoció a un humano muy simpático. Le pareció hermoso, cariñoso, sobre todo divertido. Pasaron los meses, se fueron conociendo, ella se enamoró al igual que él. Ambos se amaban y ese amor fue creciendo hasta más no poder. Incluso su amor llegó tan lejos, que ambos se unieron en cuerpo y alma.

Cuando sólo faltaban dos meses para que la diosa regresase de dónde provino, confesó su secreto al humano. Él se sintió devastado, iba a perder al amor de su vida. Entonces él también le confesó su verdadero ser, que era un cambia formas. Ella no lo supo, es más, jamás se le paso por la cabeza lo que él era.

Pasaron sus últimos días juntos, amándose, demostrando el amor que se tenían y aún tienen. Cuando la diosa estaba por partir, se enteró que estaba embarazada. Pero el alma de su bebé era tan poderosa que no supo cómo tomar ese poder.

Antes de partir, decidió adelantar el parto, tener en menos tiempo a su hijo. Quien al nacer, había sido una hermosa niña, tan bella como la misma madre que entre lágrimas, decidió que la bebé fuera criada por su padre. El cambia formas.

La diosa partió pero le dejo el fruto de su amor. Era lo que más amaría el humano.

Los años pasaron, el bebé creció. Al cumplir sus 18 años, ella fue dotada de poderes preciosos y peligrosos. Su padre le dijo la verdad de su existencia, que no sólo era cambia formas, si no que contenía sangre pura y que era hija de la Luna.

Entre más pasaba el tiempo, ella se volvió más fuerte. Muchos se enteraron de ella y lo sucedido con sus progenitores. Después de todo, ella no era de rango alto. Hubo muchas peleas y muertes en esa época, así que ella decidió tomar una decisión.

Al cumplir los 30 años, ella misma se atravesó con un cuchillo, recitó un mantra en un idioma desconocido. Su alma, sus poderes se fueron con ella. Y juro volver, pero en un futuro, cuando la necesitarán los humanos y cambia formas.

Ella regresaría, pero a salvar lo que su madre no pudo salvar. A traer la paz entre especies.

"Volveré para dar paz a la especie de mi padre, mantener esa paz entre seres. Yo, seré la SemiDiosa. Su libertad."

Pero hay un lado oculto de la leyenda, un lado oscuro que no fue revelado hasta cientos de siglos después.

—Moon. Los cielos detestan tu sola existencia. La tierra clama por tu vigor.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • SEMIDIOSA HIJA DE LA LUNA   Extra 5

    Capítulo Extra: El latido que cambió todo (Nueve años después de la muerte de Isabella — Narrado por Areteusa) Mis manos temblaban tanto que casi no podía sostener la pequeña prueba de embarazo entre mis dedos. Estaba sentada en el suelo del baño desde quién sabe cuánto tiempo, con la espalda apoyada contra la puerta, mirando las dos líneas claras, marcadas, imposibles de ignorar. Dos líneas que lo decían todo y a la vez no decían nada de lo que me pasaba por dentro. No era solo alegría, ni siquiera lo primero que sentí. Era miedo. Era duda. Era una tormenta entera de pensamientos que giraban sin parar en mi cabeza, sin encontrar un lugar donde detenerse. Estaba embarazada. Iba a tener un hijo. Nuestro hijo. Maxwell lo había deseado desde el primer día que nos casamos, lo habíamos hablado mil veces, lo habíamos soñado juntos… y ahora que estaba aquí, real, creciendo dentro de mí, me sentía aterrada. Él estaba lejos, en Alemania, en una reunión de Alfas que se suponía duraría tres

  • SEMIDIOSA HIJA DE LA LUNA   Extra 4

    Capítulo Extra: El peso de los años y la sombra que se desvanece (Ocho años después de la muerte de Isabella) El viento golpeaba la ventanilla del auto como si quisiera entrar, como si pudiera sentir la inquietud que me carcomía por dentro. Conduje durante horas, atravesando bosques que ahora parecían más pequeños, más domados por la mano humana que seguía extendiéndose por todas partes. Los años no se detenían para nadie, ni para los mortales que envejecían a paso acelerado, ni para nosotros, los que caminábamos entre sombras con un ritmo mucho más lento. La humanidad seguía avanzando, construyendo, innovando, olvidando lo que no entendía; y nosotros, los lobos, las brujas, los que llevábamos siglos existiendo, aprendíamos a escondernos mejor, a mezclarnos entre la gente común sin que nadie notara la diferencia. Esa era la única forma de sobrevivir en un mundo que cada vez tenía menos huecos para lo extraordinario. Mis dedos apretaban el volante con fuerza, tanto que los nudillos

  • SEMIDIOSA HIJA DE LA LUNA   Extra 3

    Capítulo — El peso del recuerdo y la promesaAreteusaEl viento soplaba suavemente en la cima de la montaña, llevando consigo el aroma de pino y tierra húmeda. Me senté en la roca plana que yo misma había limpiado hacía tiempo, abrazando mis rodillas y mirando hacia abajo, donde la reserva se extendía como un manto verde infinito. Tres años. Tres años desde que Ericksson proclamó a Elisa como su compañera, y seis desde que Isabella partió. Parecía que el tiempo a veces corría demasiado rápido y otras se detenía por completo. Todo en la manada seguía su curso: los días se sucedían, las estaciones cambiaban, la gente crecía, reía, trabajaba… y yo aquí arriba, observando todo como si fuera una espectadora en lugar de parte de ello.Cerré los ojos un instante, dejando que el aire fresco me acariciara el rostro. Me sentía tranquila, extrañamente tranquila, aunque en el fondo sabía que algo en mí seguía esperando. Entonces lo sentí: su aroma, fuerte y familiar, mezclado a la brisa. No tuve

  • SEMIDIOSA HIJA DE LA LUNA   Extra 2

    Capítulo — La sombra y la luz AreteusaEl viento me alborotaba el cabello mientras recorría el borde del bosque, siguiendo la línea invisible que yo misma había trazado hacía ya tiempo. Mis pasos eran suaves sobre la hierba húmeda por el rocío de la tarde, y cada pocos metros extendía una mano, dejando que la magia fluyera desde mis dedos como un hilo tibio que recorría el aire. El campo de fuerza que protegía la reserva —nuestro refugio, el territorio de la manada Blackbriar— respondía con un zumbido apenas perceptible, como un corazón que late en silencio. Todo estaba en orden: los sellos firmes, las barreras intactas, ningún rastro de intrusión ni de debilitamiento. Aun así, me detuve varias veces, revisando con atención cada tramo, porque aprendí que la seguridad no se da por sentada.El teléfono vibró en el bolsillo de mi chaqueta, y al ver el nombre en la pantalla sonreí, aunque una sombra de preocupación cruzó mi mente. Maxwell.—¿Hola? —dije, llevando el aparato al oído sin

  • SEMIDIOSA HIJA DE LA LUNA   Extra 1

    Capítulo — El eco de su nombreEl sonido del bolígrafo deslizándose sobre el papel era lo único que rompía el silencio en mi oficina. Tic, trazo, tic. Una y otra vez. Revisaba informes de la manada, listas de suministros, registros de los límites de la reserva… cosas que deberían ocuparme la mente, pero que apenas lograba retener. Mis dedos se manchaban levemente de tinta y la postura me dolía, pero no me moví. Hacía dos años. Dos años enteros desde que ella se fue, y sin embargo, cada mañana al despertar seguía sintiendo que apenas había pasado un instante desde la última vez que la vi.Me pasé una mano por la cabellera castaña clara, despejándola de la frente, y solté un suspiro que me salió desde lo hondo del pecho. El sol de la tarde se filtraba por las ventanas, bañando de luz dorada el escritorio de madera oscura, y ahí estaba de nuevo: la fotografía. Isabella. Sonriendo, con esos ojos claros que me miraban como si yo fuera todo lo que importaba en el mundo. No había día en que

  • SEMIDIOSA HIJA DE LA LUNA   EPILOGO

    La luz me rodeo, mi madre desapareció como todo rastro de su presencia. Cuando pude volver abrir mis ojos me encontraba en un lugar totalmente desconocido para mí. Selene no estaba a mi lado y ver el cielo en un atardecer tan pacifico me causa intranquilidad. A mi parecer estaba en el cielo esperando por un dios que viniera a recibirme.Intente enfocarme en el lugar. Y solo pude asombrarme al ver lo que había tras mi espalda.A lo lejos, sobre una montaña se encontraba un castillo, uno tan grande que a pesar de la distancia podías distinguir sus torres y entrada. Donde me encontraba en el quiosco tenia al frente de este se encontrabas unas gradas que me llevaban justo a un área libre en forma de círculo, también contaba con algunas antorchas que estaban encendidas. Mirara por donde mirara el lugar se veía celestial. Pero no tenía idea de donde me encontraba.Sospechaba del lugar pero no estaba

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status