登入Puso como pretexto ir al baño para salir del salón y tomar un poco de aire. Pero en cuanto puso un pie en el pasillo, sintió que alguien le seguía los pasos.—Señorita Bustos.Noelia se dio la vuelta y reconoció al hombre que le había tocado al lado en la ceremonia. Tenía media cabeza con rastas, un traje que le quedaba demasiado grande y un montón de accesorios de plata que tintineaban a cada paso. Según decían, era un blogger de música.—¿Se le ofrece algo? —preguntó Noelia con cortesía, aunque el tipo no le daba buena espina.—Muchas felicidades por el premio. Se ve que es joven, tiene talento y que va a llegar muy lejos —soltó el hombre con un exceso de confianza. Su mirada pegajosa la recorría sin pudor, desde sus mejillas encendidas por el alcohol hasta el cuello, haciéndola sentir invadida y muy incómoda.Noelia se acomodó el chal, le dio las gracias con frialdad e intentó seguir su camino.—Señorita Bustos, espere, no se me vaya tan rápido —el hombre la siguió de cerca—. Deb
En cuanto bajó del escenario, Marcos llevó a Cecilia tras bambalinas.—¡Mami! —gritó Cecilia al divisarla, y corrió a toda prisa para lanzarse a sus brazos—. ¡Te ganaste el gran premio! ¡Eres la mejor! ¡Felicidades, mami!—Gracias, mi amor. Mami te ama mucho —respondió Noelia conmovida.Noelia se inclinó, le dio un tierno beso en la frente y luego levantó la vista hacia Marcos, que venía caminando unos pasos detrás de la niña.—¿Qué hacen aquí? ¿Cómo llegaron?—Cecilia insistió en que quería venir a verte —se apresuró a decir Marcos, manteniendo su tono calmado.Cecilia miró a su papá de reojo, un tanto confundida. ¿Ella había dicho eso? ¿En qué momento? Pero, aunque no recordaba haberlo pedido, la verdad era que se moría de ganas de estar ahí. Menos mal que su papá la mandó a recoger a tiempo. No quería que se perdiera ni un momento de la gran noche de mamá.Noelia le acarició la carita a su hija. En realidad, ella también se había quedado con las ganas de traerla, pero al final no s
Noelia solo sonrió, dejando la pregunta en el aire.—¿Cómo te llamas? —le preguntó a la chica.—Me llamo Fátima —respondió ella con una sonrisa contagiosa—. Soy food blogger, ¿y tú?—Yo soy Noelia.Sacó su celular y le propuso con naturalidad:—¿Nos pasamos el contacto?Noelia no solía tomar la iniciativa de agregar a gente que apenas conocía, pero la joven le había caído de maravilla. Tenía una vibra muy especial y era genuinamente amable.—¡Claro que sí! —exclamó Fátima.Intercambiaron números y quedaron conectadas.Después, Noelia aprovechó el momento para enviarle un mensaje de agradecimiento a Marcos, pero el mensaje se quedó ahí, sin respuesta.Platicaron un buen rato hasta que la ceremonia dio inicio. En la enorme pantalla se proyectó el video de los nominados a "Mejor Creador Revelación". Entre imágenes llenas de energía, aparecieron Noelia y los clips de su posada.Hubo seis ganadores en total. Noelia se puso de pie, le encargó su celular y el chal a Fátima, y subió al escen
El salón de la gala era impactante. Se respiraba lujo en cada rincón.Una enorme pantalla LED proyectaba un video promocional de lo más elegante, mientras que las luces se movían como un río de estrellas, bañando a los invitados de gala con un brillo casi mágico.El asiento de Noelia estaba en la tercera fila. Al caminar, la seda negra de su vestido se mecía con una elegancia natural, robándose todas las miradas a su paso.—¡Oye, estás guapísima! Tienes unas piernazas —le soltó la joven sentada a su lado en cuanto la vio.Noelia se fijó en la chica: tenía un rostro redondito, muy lindo y con facciones peculiares: ojos grandes y labios pequeños. Llevaba un vestido blanco largo, tipo strapless, que la hacía parecer una muñeca, con ese aire entre inocente y seductor.—Gracias, tú también te ves divina —respondió Noelia, devolviéndole el cumplido con una sonrisa.Sin embargo, en cuanto se sentó, Noelia sintió que algo no andaba bien. El vestido, de diseño minimalista y muy ajustado, tenía
Marcos agarró su tarjeta y salió de la habitación. Noelia cerró la puerta y se desplomó en la cama. Mientras se quedaba mirando el techo, repasó mentalmente lo caótico que había sido su día y rogaba que la premiación de mañana saliera a pedir de boca.Quizás porque no lograba acomodarse en una cama ajena, el insomnio volvió a hacer de las suyas. Noelia no pudo pegar el ojo sino hasta el amanecer, por lo que terminó despertándose casi al mediodía, cuando el maquillista llamó a su puerta.Como quería verse impecable para la ceremonia, Noelia no escatimó y contrató a un profesional. Una vez que quedó lista y con el vestido puesto, tomó su invitación y bajó. Al entrar al elevador, se topó de frente con Marcos y Tomás.—¡Señorita Bustos, qué milagro! —la saludó Tomás con entusiasmo. La recorrió de arriba abajo con la mirada y exclamó—. ¡Pero si se ve espectacular! ¡Parece una estrella de cine!A nadie le amarga un dulce, y mucho menos a Noelia, que después de pasar horas arreglándose, ne
Noelia se apresuró a aclarar:—Me daba pendiente que esto te fuera a afectar de alguna manera.Ese destello de emoción en los ojos de él se esfumó de golpe.—Entonces me subestimas demasiado —respondió Marcos con frialdad.Noelia se quedó pensando y tuvo que reconocer que tenía razón. A Marcos le había costado mucho llegar a donde estaba y había superado tormentas mucho peores. ¿Qué podía significarle un tropezón como este?—Como sea, gracias por lo de hoy.—Todo este relajo también empezó por mi culpa —soltó él, sin mirarla.Noelia pensó que, en el momento en que él se lanzó para salvarla, ni siquiera sabía que todo era por su causa. Eso significaba que ya no la odiaba tanto, ¿verdad?—Vamos, subamos —dijo Marcos, dándose la vuelta.Noelia asintió y ambos entraron al elevador en silencio. Cuando se detuvieron en el sexto piso, ella salió primero y Marcos fue detrás de ella. Noelia se detuvo frente a su puerta, sintiendo una pequeña chispa de esperanza encenderse en su interior.—¿Pa
Marcos no dejaba de echar cosas al carrito, y Noelia, cuando lo vio, sintió que todo resultaba demasiado engañoso.Eso no parecía en absoluto un trato; se parecía mucho más a una pareja normal preparando su vida juntos.Mientras pensaba en eso, volvió a mirar a Marcos de perfil y, bajo la luz del su
Esteban avanzó con cautela mientras miraba a su alrededor. Solo cuando confirmó que no había nadie cerca, se acercó a la mujer.En cuanto se vieron, Esteban tensó la cara, furioso. No se oía qué le decía, pero la mujer se alteró de repente y se puso a llorar; se empujaron y forcejearon, como si estu
—Esta noche, gracias.—¿Gracias por qué?Noelia miró por la ventana y luego bajó la vista hacia sus zapatos.—Por todo.Marcos pareció no darle importancia.Los dos se quedaron en silencio. De repente, el teléfono de Noelia sonó. Miró la pantalla: era Pablo.Después de lo que pasó esa noche, con Est
—Él tampoco es…Noelia quería aclarar que Marcos tampoco era su novio, pero antes de terminar la frase, Marcos ya le había quitado la receta de la mano.Ni siquiera la miró. Bastó un vistazo a la letra del papel para darse la vuelta e irse a la farmacia que estaba junto a la clínica.Cuando Noelia l