Share

Capítulo XI

Author: Yohana Olguin
last update publish date: 2026-01-15 00:38:08

Ecos imperecederos del tiempo

Verónica

En el crepúsculo del amanecer, la idea de huir en aquel carruaje me inquietaba, pero la visión de mi nana, radiante de felicidad por rescatarme de aquel infierno, encendía una chispa de esperanza en mi corazón. Albert, el cochero, había cargado nuestras pocas pertenencias; él nos dejaría en manos del amigo de Enrique, quien nos esperaba con su barco para luego regresar.

Entrelacé los dedos con los de Doty y le ofrecí una sonrisa sincera. Ella estaba ponien
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Sentimientos & Deseos   Epílogo

    Después de la terrible tormenta que inundó el pueblo durante la noche, la mañana trajo un contraste absoluto. El cielo se cubría de rayos cálidos que prometían un día hermoso, pero el señor Antonio no podría disfrutarlo. Esperaba en su celda, aguardando su pena de muerte.Sentado en el frío suelo, su mirada seria reflejaba la tormenta interna que lo consumía. Recordaba cómo su exesposa había ido a verlo el día anterior, con un vientre abultado, fruto del adulterio con su hijo Charles. Su mano se cerró en un puño de rabia, incapaz de perdonarlos. Ese bastardo o bastarda nunca sería nada para él. Con un grito de furia, golpeó el suelo con tal fuerza que sus nudillos se lastimaron, comenzando a sangrar. Rompió un pedazo de su camisa y se vendó para detener el sangrado, mientras el enojo seguía inundándolo por la traición de su hijo y su exesposa.Mientras se vendaba, el ruido de la reja interrumpió su acción. Levantó la vista y se encontró con la presencia de su pequeña hija Sarah, que l

  • Sentimientos & Deseos   Capítulo LIV

    Liberación del dolor y susurros de amorVerónicaEra duro lo que haría a continuación, pero realmente necesitaba esto para superar lo que había aguantado durante tanto tiempo. Además, Antonio debía saber que sería abuelo en unos meses. Esperaba que pudiera perdonarse a sí mismo por todo el daño que había causado, tanto a mí como al bebé.Tomé aire profundamente y miré a Lucía, quien me acompañaría a los calabozos del pueblo, donde se encontraba mi exesposo. Al entrar, una corriente de nerviosismo y miedo recorrió mi cuerpo. Respiré hondo nuevamente y me acerqué a un soldado para pedir ver a Antonio.—Buenas tardes, vengo a ver a un prisionero —anuncié con voz temblorosa.—Claro, ¿a qué prisionero? —preguntó el soldado, mirándome con atención.—A Antonio Leopoldo Salvador —informé, tratando de mantener la calma.—Primero tiene que llenar una solicitud de ingreso —indicó el soldado, guiándome a una oficina—. Pase por aquí, señora. El general Miller la atenderá en unos minutos.—Gracias

  • Sentimientos & Deseos   Capítulo LIII

    Calidez en cada abrazoLa calidez de tener cerca a alguien querido es una sensación reconfortante que trasciende las palabras. En ese momento, Verónica experimentaba este sentimiento en su máxima expresión, envuelta en el abrazo cálido y maternal de su prima Elisa. No eran necesarias las palabras; el gesto de Elisa hablaba un lenguaje propio, uno que solo los corazones pueden entender.VerónicaSentir los brazos de Elisa rodeándome hizo que las lágrimas fluyeran aún más intensamente. Volver a experimentar el cariño de mi prima, después de todo lo que le había dicho en la mansión, me llenó de una nostalgia melancólica.—Perdóname por el daño que te causé —susurré con remordimiento—. Nunca fue mi intención lastimarte con mis palabras.—Te perdono, Vero, pero debes explicarme qué te pasa —pidió Elisa mientras levantaba mi rostro—. Ahora debes hablar con la verdad.Asentí, buscando refugio nuevamente en sus brazos. Ella me consolaba acariciando mi espalda, intentando calmar mi llanto.—Ti

  • Sentimientos & Deseos   Capítulo LII

    Renacer sin cadenas~ Seis meses después ~El día amaneció radiante. Los pájaros entonaban melodías mientras las hojas de los árboles danzaban al ritmo de la suave brisa matutina. Sin embargo, nada podía compararse con la escena en el jardín: una joven de belleza serena, sentada y contemplando el entorno, susurraba una canción mientras acariciaba su abultado vientre. Tan absorta estaba en sus pensamientos que no escuchó el llamado de su amiga a lo lejos.—¡Vero, Vero! —insistió la joven, logrando finalmente captar su atención.—Lo siento, Lu. ¿Qué sucede? —preguntó Verónica, enfocando su mirada en la joven rubia.—Perdón por molestarte, pero llegó esta carta —dijo Lucía, extendiendo un sobre hacia Verónica.Verónica lo tomó con manos temblorosas y miró a su amiga con desconcierto.—¿Quién la manda, Lucí? —preguntó, observando el sobre sin remitente.Lucía la miró con nerviosismo, anticipando la reacción de su amiga. Tomó aire antes de responder.—El cuartel —informó con voz temblorosa

  • Sentimientos & Deseos   Capítulo LI

    Fortaleza en la adversidadEl agua clara caía en cascada en el rincón secreto, creando un refugio cálido y sereno. Sin embargo, los nervios de Verónica estaban a flor de piel, y ni siquiera ese paraíso lograba calmarla. Miles de escenarios pasaban por su mente, incluyendo la aterradora posibilidad de que Antonio los hubiera descubierto y matado a Charles, para luego venir por ella.La joven acariciaba su vientre con nerviosismo mientras caminaba de un lado a otro, esperando a Charles, que aún no llegaba. Su corazón latía desbocado, impulsado por la ansiedad.—Charles, ¿por qué no apareces? —murmuró Verónica, asustada—. ¿Te habrás arrepentido de huir... o decidiste al fin casarte con la señorita Ingrid?Una voz interrumpió sus pensamientos.—¿En serio? Después de tantas veces que te he demostrado mi amor en este lugar —expresó la voz de Charles a sus espaldas—, ¿dudas de mí y de mis intenciones?Verónica se giró rápidamente para ver a Charles descender apresuradamente de Apolo. Sus ojo

  • Sentimientos & Deseos   Capítulo L

    Revelaciones y repercusionesA veces, al mirar a alguien a los ojos, no sabes qué sentirás. Pero Verónica lo sabía con certeza: cuando una corriente de sensaciones recorría su cuerpo, sabía que nunca podría experimentar algo así con otra persona. Eso era lo que sentía con Charles, incluso cuando no podían estar juntos.Habían pasado una semana desde lo ocurrido con el Señor Velmont, por ello cuando los visitaba en la mansión acompañado de Ingrid, debían disimular. Ingrid, por su parte, disfrutaba de la compañía de Brandon. Sin embargo, esta felicidad fue efímera, ya que Brandon tuvo que regresar a Breidston para informar a Margareth y a Sarah sobre Charles. Antes de partir, Brandon prometió a Ingrid que volvería para seguir conociéndola, lo que provocó una sonrisa en la joven. Pero los días pasaron y Brandon no pudo regresar debido a problemas en su trabajo. Aun así, cada día le enviaba una carta a Ingrid, expresándole cuánto anhelaba volver a verla, derritiendo el corazón de la joven

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status