LOGINMe sentía inquieto, saqué un vaso y me serví un poco de whisky, tenía que menguar esta ansiedad de alguna manera. No estaba muy seguro de si Vanessa vendría, pero estaba dispuesto a correr cualquier riesgo por esa mujer. Me trae loco y es difícil que yo sueñe con alguna mujer, pero ella se ha adueñado de mis sueños y pensamientos. Cuando el timbre sonó sentí que el corazón se me saldría del pecho y cuando abrí la puerta ahí estaba ella. Nuestras miradas se encontraron y yo sonreí como idiota, no sé si era por saber que ella estaba ahí o si era porque después de todo me saldría con la mía. Igual decidí respetar su distancia, no me acerqué a ella, estaba esperándola y mi ego estaba por las nubes. Le dije que me siguiera y ella no lo dudó, la guié hasta el baño, había preparado un espectacular jacuzzi, pero justo ahí no sabía qué hacer o cómo actuar, esta mujer era un campo minado. Tomé la iniciativa después de unos minutos en que solo intercambiábamos miradas, me despojé d
Una semana había pasado en la que me desaparecí del mapa, mi recuperación del labio fue un poco lenta, aún cicatriza, pero al menos no se ve mal. No he ido en una semana al bar porque si aparece Klaus puede reconocerme al notar mi labio roto, Paul me atacaría con preguntas, al igual que Adriano y no estoy para que me interroguen. He hablado poco con Beth, solo sé que tuvo una discusión fuerte con Marc, ambos no soportaron estar así y bueno terminó en reconciliación. Al menos ya están mejor. La que no puede estar mejor del todo soy yo, le he dedicado tiempo a mi hija, la he llevado al parque, a comer helado, hemos visto películas juntas, pero nada de lo que haga saca a ese hombre de mi cabeza. Por primera vez en mucho tiempo Leandro no ocupó mis pensamientos, en su lugar apareció un rubio de ojos azules profundos que me erizan la piel de solo recordar sus besos, y ese hombre se llama Klaus. Es que debía sacar mi supuesto martillo de Thor del culo y romperme yo misma la c
Ella empezó a caminar en dirección a su auto, pero yo no era capaz de dejarla ir así, su herida era un poco profunda y no paraba de sangrar. —¿Se puede saber a dónde vas? —A dónde se me pegue la gana princeso. —¿Sola? —¿Acaso ves a alguién más aquí?—entonces la tomé del brazo, ella giró y me dijo—: Más vale sola, que mal acompañada. Ahora suéltame. La miré con desagrado al notar como me veía y le dije: —Juro que he conocido a diferentes clases de mujeres en mi vida, pero malagradecidas, arrogantes, orgullosas... jamás me he topado con alguna de ellas, tu forma de ser me deja sin palabras. —¿Qué quieres que yo haga princeso? Yo no busco impresionarte. Deseaba darle un fuerte azote en el trasero por lo desagradable y osada que era. —¿Se puede saber qué te pasa para que siempre andes con la escopeta cargada? Nojoda chica, mirarte es como leer un cartel de "peligro alto voltaje". Eso la hizo sonreír, pero dijo: —Entonces, cuidado con este cartel, te puedes achicharr
Al llegar al local, tomé asiento lo más alejada que pude de Klaus, no quería ponerme la armadura tan pronto. Beth y yo nos emocionamos y pedimos varios destornilladores para tomar, estábamos hablando bien a gusto y riendo cuando decidimos que era mejor pedir algo de comer o terminaríamos muy borrachas. De pronto Klaus soltó una carcajada y llamó nuestra atención, entonces ví como se acercó a Sharon y le besó el cuello, después estuvo hablando con ella y ahora fue ella, la que no paraba de reír. Yo estaba echando humo por los oídos, pero al parecer él, sabía perfectamente que los estaba observando. Sin embargo tenía que disimular. Pasados unos minutos me fui al baño y cuando sali, alguien me agarró del brazo y me arrinconó contra la pared, entonces lo ví, era Klaus. —Vanessa, quiero que hablemos de lo que pasó entre nosotros. —No recuerdo que algo haya pasado. Klaus frunció el ceño y murmuró: —Nunca he conocido a una mujer como tú. —Créeme princesito, nunca lo harás
No me habían besado desde que Leandro desapareció de mi vida. Las veces que he estado con Paul es solo sexo y nada más. Intenté resistirme a aquel beso, pero Klaus me devoraba con un ímpetu avasallante, entonces mi voluntad cedió y dejé que él me besara. Cuando abrí la boca, me exploró y un gemido de satisfacción salió de mi alma cuando el profundizó más el beso. Hace mucho nadie me besaba así, mi voluntad se anuló y disfruté de la experiencia. Klaus besaba muy bien y lo peor era que yo me entregaba a ese beso voraz con la misma intensidad que él. Me gustaba como sus grandes manos se aferraban a mi cintura, me encantó que él no intentó tocar más allá, me respetó y eso fue lo que más me cautivó, teniendo la posibilidad de llevar el momento a otro nivel no lo hizo. Disfrutaba del momento que él estaba brindandome, pero de pronto un auto llegó con varios hombres y mujeres, tenían la música alta, esa música me hizo pisar tierra. Era una de las canciones favoritas de Leandro "R
Me había quedado viendo como un tonto el trasero de Vanessa alejarse. Esa mujer y yo... es que mientras más lo pensara era imposible, jamás nos llevaríamos bien. Me reí mientras frotaba mi nuca, pero un golpe en el brazo me hizo girar y encontrarme con una furiosa Beth. —¿Y ahora por qué me pegas? Ah claro, se te pegó de tu amiga. —Mira Klaus, eres mi amigo y Vanessa también lo es, pero ustedes dos son imposibles. Eres incapaz de morderte la lengua y no seguirle el juego, pero aquí estás, siendo un idiota como siempre. Es que eres un mojón de verdad—dijo furiosa y yo me quedé con la boca abierta cuando me llamó mojón—. Vanessa en cierto modo... digamos que es separada, viuda o no sé cómo llamarlo, ¡pero es soltera idiota! Marc y yo nos sorprendimos y nos vimos a la cara al mismo tiempo, aquella noticia, sí que no me la esperaba. —De verdad, Klaus, qué poco oportuno has sido esta vez—Beth le hizo seña a sus hijos y tomándolos de la mano salió de nuestro campo de visión d







