LOGINPOV Helena Cerré los ojos mientras me besaba , las mariposas se instalaron en mi estómago revoloteando ansiosas. No debía besarlo, no debía sentirse bien…pero !Rayos!...se siente misteriosamente bien. Luca Lombardi el hombre que conocí tras una amenaza, el hombre frío y reservado que me había obligado a casarme con él, ahora me estaba besando con suavidad y pasión y lo peor de todo es que lo estoy disfrutando. Quitó sus labios de los míos y se apartó apenas lo suficiente para verme a los ojos. Con su mano aún en mi mejilla apoyada suavemente acariciando con su pulgar. Abrí mis ojos lentamente para encontrarme con los suyos, oscuros y penetrantes llenos de luces que parecían estrellas. Nos observamos sin palabras por un instante donde éramos solo él y yo, la multitud había desaparecido y el bullicio se había vuelto mudo. Intentamos comprender, buscar una explicación inexistente de la situación. Se suponía que nuestro matrimonio era un acuerdo, una forma de pago, algo que
POV Helena Estaba distraída viendo caftanes de terciopelo y seda exquisitamente bordados con hilos dorados y vestidos bohemios de llamativos colores, embriagada con el olor a café y especias que predominaba en las calles cuando alguien tomó mi mano entrelazando sus dedos a los míos. El corazón dio un brinco en mi pecho y la respiración se cortó por un segundo. El contacto repentino me había tomado por sorpresa alertando mis sentidos. Me giré instintivamente moviendo mi mano para intentar zafar del agarre imaginando cualquier cosa, creo mi mente corrió más rápido que mi impulso de quererme alejar.«Querían secuestrarme y pedir rescate luego, obviamente yo era una turista» pensé. Esa fue solo una de las tantas ideas que se formaron en mi mente. Imaginé todo tipo de escenarios menos esté. Mis ojos se encontraron con los suyos y respiré aliviada, una sonrisa se dibujó en mi rostro involuntariamente. Miré mi mano sostenida en la suya sin querer soltarla y luego a él, sus ojos oscuros
POV Luca La cabeza me explota, siento como si un tambor sonara dentro repicando constante. No recuerdo lo que sucedió anoche, no más allá de estar bebiendo como un loco en un bar. Al abrir los ojos está mañana el aire se sentía diferente en la habitación, pesado casi difícil de respirarlo. La luz del alba daba justo en la cama, me moví lentamente y al girar la vi. Helena se encontraba bebiendo su café perdida en el horizonte que se divisaba atreves de la ventana. Llevaba una bata y el cabello húmedo. Se veía tan hermosa como distante y triste. —Buenos días.—dije con la voz áspera aún tratando de despertar. No obtuve respuesta, solo una mirada fría. Caminé hasta su lado y serví una taza de café.—Veo que pediste el desayuno. —me alegré de que lo hiciera. Ella seguía distante, muda y sin brillo en sus ojos. —Perdón, lo siento.—me disculpe apenado por ser la causa de ello. Me observó un segundo aún sin decir nada. Comprendí que era mejor no decir más. Dejé la taza sobr
POV Helena.“Maldito idiota” pienso dando vueltas en la cama. Él duerme a mi lado, completamente borracho, con una sonrisa estúpida dibujada en su rostro. Cómo si nada hubiera pasado. Hasta dormido se burla de mi. Me giro sobre la cama dándole la espalda tratando de conciliar el sueño. La imagen de él entrando a la habitación acompañado de esa chica tomada de su brazo me invade, no quiere irse de mi mente por más que intento borrarla. Y me enfurece. ¿Porqué me molesta tanto? Esto es solo un compromiso que estoy obligada a cumplir por mi familia. Nada más. Cuando más molesta estoy, cuando más mastico la rabia para no explotar siento su mano en mi cintura, su tacto se desplaza suavemente por mi costado hasta envolverse completamente con su brazo alrededor de mi. Su pecho se pega a mi espalda y su respiración caliente y con aliento a alcohol pega contra mi cuello.Mi respiración se interrumpe por un segundo, dónde todo se detiene sorpresivamente para mi. Solo me quedo inmóvil, apre
—Y… ¿Si voy contigo?— su voz me detiene.—¿A dónde?—rio sorprendido ante la pregunta. —A tu reunión. —se encoge de hombros— Puedes decir que soy tú asistente. —Ni lo pienses.—le respondo cortante.—¿ Porqué no? Mírame, soy elegante, o eso creo… y también soy discreta, puedo quedarme en silencio y hacer como que llevo apuntes o algo así.—No tienes idea de cómo actuar como una asistente.—me burlo.—Claro que sí, muchas veces atendía el teléfono en la oficina de mi papá.—se jacta de eso. —No es lo mismo Helena.—respondo intentando no reír.—Vamos Luca…—suplica poniendo cara triste— prometo que me comportaré.—Debo estar loco —paso la mano por mi cabello a la vez que niego con la cabeza — Está bien. Pero te quedas en silencio, ¿Entiendes? —Si —se alegra igual que una niña pequeña que consigue lo que desea. —¡Callada Helena! ¿Entiendes?—Mhm…— aprieta los labios y pasa su debo índice y pulgar mimetizando el sellado de los labios. —Ya me estoy arrepintiendo—bajo la cabez
El sonido de los motores me relaja, no sé a qué se debe, pero siempre tiene ese efecto en mi. Desde pequeño he estado entre el cielo y la tierra, he pasado la mitad de mi vida volando. Cuando era solo un niño pequeño y tímido acompañaba a mi padre en sus viajes de negocios. “Debes aprender desde ahora, algún día todo recaerá en ti” me decía mientras yo veía a otros niños jugar sin preocupaciones. Helena estaba sentada en el asiento de al lado, mirando una revista de modas y chimentos que la azafata había dejado sobre la mesa. Realmente no la estaba leyendo, sólo fingía para no tener que hablar conmigo creo. No me molestaba. O eso me repetía.Me acomodo en el asiento e intento descansar un poco. Es imposible, su presencia me altera los sentidos, estoy en alerta todo el tiempo, siento su respiración en mi oído, su calor sobre mi pecho y sus manos abrazadas a mi. Estaba ebria y no lo recuerda, pero yo si. Podría haber aprovechado la situación, pero no lo hice. No soy ese tipo de hom







