LOGINCuándo Josef se fue Antonella subió las escaleras y se dirigió a la habitación de Gretel que estaba junto a la suya, a pesar de saber que su hija ya era casi una mujer adulta, no podía separarse tanto de ella, desde que se divorciara de Josef, Gretel se volvió todo para Antonella, la crío a su manera y le enseñó lo que ella creía correcto, nunca le puso una mano encima porque cuando Gretel se golpeaba y se ponía a llorar, Antonella también quería hacerlo, pensaba que era porque ya estaba vieja y pequeñeces como esa la ponían sensible y ahora que le había hablado fuerte se sentía culpable, no es que no le llamara la atención en ocasiones, pero nunca le alzaba la voz como hasta en ese momento y se sentía mal de haberle hablado de esa manera, pero es que de otra forma Gretel no se hubiera detenido.
Se detuvo ante la puerta de la habitación y tocó antes de entrar, cuando escucho que le permitían pasar, entró y se encontró con una Gretel llorosa que se escondió para que no la viera su madre, Antonella se acerco y se sentó en la cama, pero a pesar de que sintió pena por ver llorar a Gretel debido a la situación, Antonella no se permitió bajar la guardia, antes de hacerlo debía de saber cómo se había enterado de la verdad y llamarle la atención por lo que había pasado.-¿Cómo te enteraste? No me mientas Gretel, sabes que no me gustan las mentiras y que a ti tampoco.-Si lo sé, pero tú me mentiste primero.-Yo no te mentí, digamos que solo no te conté la verdad de lo que pasó. Lo que sucedió entre tu padre y yo fue solo nuestro. Tú estás muy aparte de eso. Gretel, tu eres la mejor parte de nosotros y por eso no debo hacerte daño con nuestros problemas. No quiero que llenes tu vida de odio.-No me contaste – dijo en voz baja.-Y para que querías que lo hiciera ¿para que hicieras la escena de hace unos momentos con tu padre? Eso no es lo que te he enseñado Gretel, sino querías ir con él, solo le hubieras dicho que no querías ir con él y me hubieras dicho a mi lo que sabías, lo que te estaba matando por dentro.-Pero a ti no te odio mamá, yo solo…. Me da coraje lo que él hizo contigo y que no me hayas contado la verdad.-Ya te he dicho la razón por lo cual no lo hice ¿no te a bastado mi cariño hasta ahora? – Gretel se giró a verla y se lanzó a sus brazos.-Si, si me basta con tu cariño mamá.-Te amó cariño, así que te pido que cuando no estés tan enojada, llamas y te disculpas con tu padre – le dijo mirándola a los ojos.-¡Eso no es justo!-Claro que si, ahora dime ¿quién te lo dijo?-Eso no te lo puedo decir mamá.-¿Por qué?-Porque no, mamá.-Fueron ellas ¿no es cierto? – y la cara de Gretel lo dijo todo y supo que aunque hubiese querido no podía ocultarle nada a su madre.-Si, pero no las regañes ¡por favor! les di a beber mezcal a las pobres, se emborracharon y les saque la verdad.-¡Por Dios Gretel! – Antonella la miro ceñuda – espero que sea la última vez que haces algo así ¿me oíste?-Si, mamá. Pero no les vayas a decir nada.**************************************************************************************
Leslie crecía sin una madre, su abuela se había convertido casi en una pero no lo era y aunque se agradecía el esfuerzo que hacía para parecerse a una, su abuela ya era mayor como para seguirle el paso, y su padre, él se había convertido en un alma perdida, metido en el vicio y casi no le veía, además de que había dejado de pasarle dinero a sus abuelos para ella y cada vez más se veían comiendo menos, economizando cada peso y ahorrando hasta el agua, esto hizo deprimir aún más a Leslie que ya no tenía ganas ni de jugar, dejo de convivir con sus amigas y se dedicó a solo pasar el día sentada en algún rincón de la casa de sus abuelos como la muñeca fea.
El tiempo para ella paso lento y triste, había dejado de sonreír y para colmo Francisco un día apareció para decirles que estaba viviendo de nuevo con una mujer que podría sacarle del vicio, pero que Leslie tendría que seguir viviendo con ellos porque en ese momento su nueva mujer no podría formar parte de su vida, al menos no en esa incipiente relación que iniciaba.Pero los meses fueron pasando y Leslie no volvió a la que había sido su casa, aquella casa en la que Isis se desgasto y abandono a una hija para trabajar y poder comprarla, para dejarle algo más que pobreza, pero ahora Leslie no tenía nada de aquello, había perdido a su madre, poco después a su padre y por último también perdía su hogar, aquél que había pertenecido a una feliz familia ahora era solo una simple casa.Sus abuelos eran más viejos y Leslie joven, ahora ella tenía que ver por ellos, hacer la mayoría de los deberes, ir de compras, lavar, limpiar la casa, hacer los pagos de los servicios de agua, luz y gas, además de todas las pequeñas cosas que iban saliendo en el hogar.Leslie era triste, sus ojos grandes verde jade siempre parecían guardar una gran tristeza, no era alguien muy risueña pero a pesar de ello no dejaba de atraer las miradas tanto de grandes como de chicos, hombres y mujeres por igual, pero Leslie no se permitía demorar la mirada en la gente que miraba, era indolente a todos y secretamente desde hacía mucho se había estado preparando para la muerte de sus abuelos, ella sabía que los perdería al igual que había perdido a su madre y poco después a su padre de una manera distinta, pero casi era lo mismo, porque Francisco ya había formado una nueva familia con la mujer con la que se había juntado.Leslie ahora tenía un medio hermano, el cuál solo miraba los domingos durante una hora en la cuál iba a visitar a su padre a eso de las diez de la mañana, para las once estar de regreso con sus abuelos porque claramente sabía que su madrastra no la toleraba demasiado y porque también sabía que no le gustaba dar de comer a invitados, así que Leslie prefería marcharse antes de sufrir caras y gestos.Leslie ya no estudiaba porque apuradamente tenían para comer y para las medicinas de sus abuelos, que se mantenían gracias a una renta de un cuarto que estaba junto a la casa que ellos habitaban, ahí en esa habitación vivía un matrimonio joven y todavía sin hijos, y Leslie evitaba a toda costa encontrarse con la pareja, porque la mujer siempre le dedicaba miradas asesinas, se ponía celosa de verla sentada en el pequeño corredor de la casa de su abuela, así que Leslie aguzaba el oído y cuando escuchaba que se abría la puerta de a lado se metía como gato asustado, para esconderse y asomar la cabeza despacio para mirar como la feliz pareja se marchaba del brazo a la calle.Las que antes fueran sus amigas ya no lo eran, se habían ido a otras escuelas y continuaban estudiando, Leslie no aspiraba a nada más que seguir con sus abuelos y un día de esos tener un trabajo en la fábrica que trabajaba su padre, pero como todavía era menor de edad no podía entrar aún a laborar, así que solo le quedaba esperar como siempre lo había hecho durante su vida, esperar y luego sufrir ausencias y decepciones.Leslie seguía teniendo pesadillas y más cuando había lluvia acompañada de tormentas eléctricas y se iba la luz, era entonces que sufría ataques de ansiedad, de pánico, sintiendo como le faltaba el aire y que la oscuridad cada vez más se cernía sobre ella asfixiándola, acelerándole el corazón como si quisiese reventar dentro de su pecho, era como si se hundiera en las profundidades del agua y en modo de salvavidas Leslie se pellizcaba fuerte los brazos o las piernas, a pesar de todos esos años transcurridos seguía teniendo miedo a la oscuridad, a los ruidos fuertes, a todo lo que sonara como disparos, odiaba los cohetes que los chiquillos tronaban en el vecindario cuando se acercaba diciembre y cuando el mes estaba en pleno apogeo de fiestas por doquier, pero para ella nada parecía tener vida o sentido.Se habían exaltado y elevado la voz, así que decidieron permanecer en silencio unos minutos para calmarse, ambas habían accedido a meterse en la cama de Leslie porque era evidente que a las dos les atraía por igual, porque de haber sido de otra manera ninguna de las dos hubiera accedido a hacerlo así como así.-Debemos de admitir lo que pasó – hablo Fara tras un largo momento en silencio – porque si ninguna de las dos hubiera querido hacer algo como lo que hicimos. Ni tu, ni yo, nos hubiéramos acostado con Leslie a solas.-Lo sé y no fue culpa de ella no decirnos algo.-No, no lo fue. Tanto tu como yo le pedimos guardar el secreto ¿No es así?-Así es, ella guardo el secreto ¿Qué más podía hacer?-No lo sé, supongo que por un lado entiendo que en determinado momento no supiera que hacer, si nos amaba a las dos era normal que en su cabeza hubiera toda una revolución entre lo que debía o no debía.-No quería que pasara lo que sucedió con Leslie – susurro Gretel echánd
Cuando Gretel termino de leer, sus ojos estaban inundados de lágrimas, le dolía el corazón y no porque fuera algo debido a salud, sino porque las palabras de Leslie le habían llegado hasta el alma, ahora entendía porque era tan distante las primeras veces que hablaron con ella, quería amar y ser amada, pero el miedo a perder a las personas era igual o más grande que sus deseos.De: LesliePena@gmail.comPara: FaraGallur@gmail.comAsunto: Despedida.Sé que sigues en el hospital y que no te gusta alejarte de tu hija, lo entiendo perfectamente. Te agradezco el que me permitieras verla esta tarde y los otros días. Gracias.Seguramente ya sabes que le dije a Gretel que me enamore de ustedes, no pude evitar que saliera de mi boca, siempre trate de no decirlo, pero supongo que cuando los sentimientos son tan fuertes, es difícil controlar las palabras dentro de tu boca, me ganaron las emociones,
Gretel tardo unas horas más de lo que creyó iba a demorarse, cuando volvió al hospital junto a Fara, arribo con el rostro descompuesto y sin decirse ninguna palabra ambas mujeres se abrazaron, Gretel comenzó a llorar apenas sentirse en los brazos de su mujer, a quien no le hizo falta preguntar si era cierto que Leslie estaba muerta, su llanto le confirmaba a Fara que era cierto, que su joven amante había muerto.-¿Qué fue lo que pasó? – pregunto Fara cuando Gretel había dejado de llorar.-Se suicidó – susurro y sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas –. Se arrojo de la terraza, murió casi al instante y dono sus órganos. Creó que ella es la donante de Sofía. Cuando nos dijeron de que había un corazón para Sofía, fue justo unas horas después de la muerte de Leslie.-¿Cómo reaccionó su padre?
El personal de la agencia se quedó cuchicheando luego de que la policía se fuera, estaban aún incrédulos de que Leslie estuviera muerta, el día anterior la habían visto casi actuar normal, estaba ojerosa y más delgada, pero parecía estar más o menos bien, suponiendo que tal vez solo tuviera mal de amores y nada más, no que estuviera tan triste y deprimida como para quitarse la vida, las secretarias llamaron a Gretel en cuanto los uniformados se fueron, pero está no respondió la llamada, solo las mandaba directo al buzón.Fara y Gretel esa mañana habían recibido la gran noticia de que había un corazón para Sofía, era el órgano de una mujer joven que parecía ser compatible con Sofía, que la causa de muerte había sido trauma cráneo encefálico, siendo así lo ideal para un trasplante, ellas no pudieron evitar a
-¿Cómo te fue con Leslie? – pregunto Fara a Gretel cuando llego al hospital.-Se quedó llorando – respondió Gretel sin poder evitar que sonara dolorida y atormentada por haber hecho llorar a Leslie.-Sabías que eso pasaría.-Lo sé, pero una cosa es imaginarlo y otra verlo.-No debimos haber sostenido esa relación con ella.-Si, pero ahora es muy tarde.**********************************************************Al día siguiente Leslie se presentó a trabajar pero parecía montada en una nube, pues la noche anterior hizo uso de las pastillas para poder dormir, pero a pesar de que la noqueaban durante toda la noche, cuando llegaba la hora de levantarse, Leslie se sentía aturdida, pero lo que más le agradaba de este efecto secundario era que no le permitía pensar demasiado en lo que le estaba pasando, se sentía de alguna forma anestesiada,
Cuándo Leslie bajo del taxi justo enfrente del lugar citado, Gretel le esperaba afuera de la cafetería, iba vestida informal como últimamente lo venía haciendo y a Leslie no dejaba de gustarle, llevaba puesto unos vaqueros deslavados y una playera tipo Polo, a pesar de su indumentaria a Leslie no le dejo de parecer guapa y de poseer aquél poder que ejercía en las personas que la miraban.Cuando llego hasta ella se saludaron de un beso en la mejilla y se otorgaron un fuerte abrazo.-¿Cómo está Sofía? – pregunto Leslie de inmediato.-Sigue igual – respondió Gretel mientras se encaminaban hacia dentro de la cafetería.-¿Está Fara con ella ahora?-Si, no te preocupes ¿Cómo estás tú? – le pregunto a Leslie viendo aún de bajo de sus ojos unas notables ojeras, al tiempo que la vio disimular un bostezo. A parte de eso







