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Capítulo 145

last update Data de publicação: 2026-03-19 10:21:12

—Señor Fraser… ¿cómo… cómo se siente? —tartamudeó.

Respiré hondo y le arrebaté la tableta de las manos. En cuanto la encendí, vi cientos de llamadas perdidas de Néstor.

Mi corazón se hundió.

—Por favor, señor Fraser, tiene que vigilar su presión arterial —advirtió.

—Cállate y déjame en paz —dije en voz baja.

Me miró fijamente y debió notar lo serio que hablaba.

—Solo quiero mantener su presión arterial en niveles normales. Que usted muera por preocuparse por la señorita Valeria no la va a ayuda
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Último capítulo

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    La mañana siguiente llegó envuelta en luz dorada. El sonido de las olas entraba por las ventanas abiertas, mezclándose con el aroma a café y pan recién hecho. La casa de la playa estaba viva otra vez, llena de pequeños ruidos cotidianos que, para Valeria, seguían sintiéndose como un milagro. Damián estaba en la cocina. Concentrado. Demasiado concentrado para alguien que sólo estaba preparando el desayuno. —¿Desde cuándo cocinas? —preguntó Valeria, apoyándose en el marco de la puerta, cruzada de brazos y con una sonrisa divertida. Él ni siquiera se giró. —Desde que decidí que mis hijos no iban a sobrevivir a base de cereal —respondió con seriedad fingida. —Oh, claro… ahora eres padre modelo. —Siempre lo fui, sólo que estaba… indispuesto —dijo, mirándola de reojo con una sonrisa ladina. Antes de que pudiera responder, unos pasos rápidos irrumpieron en la escena. —¡Buenos días! —gritó Kendra, entrando como un torbellino. Ya no era la niña de antes. Había crecido. Y se nota

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