The Billionaire Hockey King Stole A Kiss From Me

The Billionaire Hockey King Stole A Kiss From Me

last updateLast Updated : 2026-02-27
By:  Amara DahlgrenCompleted
Language: English
goodnovel18goodnovel
Not enough ratings
334Chapters
3.5Kviews
Read
Add to library

Share:  

Report
Overview
Catalog
SCAN CODE TO READ ON APP

She is the only one who can handle him until she learns that her father destroyed her… Carmen Vega thought her new job managing hockey’s golden boy, Chase Maddox, would just be a paycheck. What she didn’t expect was the sharp banter, the stolen glances or to fall for the man behind the Ice King mask. But when Chase discovers the father she had vowed never to forgive is the same man who ruined his childhood, their love turns into the most dangerous game; one where winning might mean losing each other forever.

View More

Chapter 1

CHP 1

—¿Estás seguro de que es virgen?

—Lo es.

Dos personas intercambiaron dinero en ese instante.

La joven, cuya presencia parecía no tener la menor importancia para ellos, observó con atención cómo era vendida por una noche.

Luego le arrojaron una prenda diminuta de color blanco que no debería ni siquiera ser considerada ropa.

Lo que vino después fue una sucesión de actividades. Lavaron su cuerpo, lo perfumaron y la revistieron en aquel babydoll que no dejaba nada a la imaginación.

Estefanía observó su reflejo en el espejo. No se podía reconocer. Su rostro empolvado, sus labios pintados de un escandaloso color rojo. Jamás había usado maquillaje antes.

—¡Está lista! —anunciaron.

Poco después fue arrastrada a un auto. Solo llevaba encima un abrigo. Su cuerpo se sentía entumecido y no era por el frío de la noche. Sus piernas temblaban sin control, llevándose la valentía que con gran esfuerzo había logrado reunir.

Los ojos se le llenaron de lágrimas mientras observaba el recorrido por la ventanilla, repitiéndose una y otra vez que esto lo hacía por su hermanito.

«Javier, te lo prometo, te sacaré de aquí», le había dicho ella antes de marcharse de ese orfanato.

Había pasado solo una semana desde que cumplió la mayoría de edad y abandonó el lugar donde vivió los momentos más duros de su infancia. Una semana desde que, sin querer, escuchó los planes macabros que el director del orfanato tenía para con su hermano.

«Los muchachos están listos. Con un poco de entrenamiento, servirán para cualquier trabajo».

Y luego de entregarle su planilla de egreso, con esa falsa actitud afable, vino aquel consejo no solicitado:

—Estefanía, sé lo mucho que quieres a tu hermano, pero debes ser realista. Deja que Javier encuentre una familia que lo adopte y le dé las posibilidades de superarse que tú no puedes ofrecerle ahora mismo. De hecho, estoy hablando con unas personas muy importantes... es muy probable que lo adopten el próximo mes. Estará en buenas manos, te lo aseguro.

El auto se detuvo y ella se limpió las lágrimas rápidamente, tratando de serenarse.

«¿Adoptar?», bufó dentro de sí.

Sabía bien que aquello no era más que una pantalla de humo. Necesitaba sacarlo de allí antes de que fuera demasiado tarde. Y estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para conseguirlo.

Así fue como terminó en medio de aquel departamento.

El abrigo ya no estaba sobre su cuerpo. Solo era ella con esa prenda diminuta, esperando que la puerta se abriera, contando mentalmente los segundos.

De repente se escuchó el clic de la cerradura. Los ejercicios de respiración que había hecho durante varios minutos quedaron en el olvido. Sentía un pánico tremendo que no lograba combatir.

La silueta de un hombre apareció frente a sí, sin darle tiempo a reaccionar del todo. Las luces del lugar seguían apagadas y ella solo tenía una frase para decir:

—Feliz cumpleaños… —balbuceó con voz trémula, demasiado bajo, demasiado lamentable para poder ser oída por el recién llegado.

Sin embargo, él lo hizo. La escuchó.

—¿Quién eres?

La pregunta la alcanzó justo en el instante en que las luces se encendían, dándole la sensación de estar en medio de un juicio.

El individuo la observó durante un par de segundos sin expresión, chasqueó la lengua con hastío y lanzó al sofá el maletín que llevaba en la mano. Dándole la espalda, sacó su teléfono y marcó un número.

—¿Es en serio? ¿Esta es la sorpresa de la que hablabas?

Ella solo alcanzó a descifrar la palabra “disfruta” en forma de burla proveniente del otro lado de la línea. El hombre habló entonces sin mirarla.

—Vístete.

La orden fue firme, sin derecho a réplica. Se estremeció ante la sorpresa. El poder que desprendía aquella voz la dejó paralizada.

—¿Estás sorda? —gruñó él, mirándola de reojo con una expresión feroz. Sus ojos marrones desprendían una furia que parecía difícil de contener.

Nadie la había preparado para el rechazo. Ella llevaba horas devanándose los sesos sobre cómo comportarse al momento del acto y ahora se daba cuenta de que simplemente no sucedería.

Pero necesitaba que sucediera.

Ya había agotado todas las opciones. La policía no la escuchó. Nadie creyó sus acusaciones contra el director del orfanato.

Esa noche era su último recurso.

El hombre que tenía enfrente perdió la paciencia al ver que no se movía. Se giró y caminó hacia ella con grandes zancadas, tomándola del brazo para arrastrarla sin piedad hacia la puerta.

—No he pedido los servicios de ninguna prostituta. ¡Lárgate de aquí!

El insulto fue un golpe directo a su pecho. Sentía que se asfixiaba. Las lágrimas le nublaban la vista.

Prostituta.

A eso se había reducido.

Sin embargo, no tuvo más opción que decir:

—Por favor, déjeme cumplir con mi trabajo.

Sabía bien que esto podía ser aún peor. Su amiga Carolina ya se lo había advertido: «Con suerte no te tocará un tipo viejo y gordo». Fue ella precisamente quien le dio la idea de vender su virginidad por una buena suma de dinero.

Tuvo suerte en medio de su desgracia. Este hombre no era ni viejo ni gordo. Mucho menos feo, aunque su aura la intimidaba de una manera que apenas podía soportar.

—Por favor… —se aferró a su brazo firme y musculoso, mientras elevaba la mirada hacia él.

El hombre no se inmutó.

Su desprecio era absoluto, observándola como si le diera asco.

Ella no era más que una prostituta a sus ojos.

Expand
Next Chapter
Download

Latest chapter

More Chapters

To Readers

Welcome to GoodNovel world of fiction. If you like this novel, or you are an idealist hoping to explore a perfect world, and also want to become an original novel author online to increase income, you can join our family to read or create various types of books, such as romance novel, epic reading, werewolf novel, fantasy novel, history novel and so on. If you are a reader, high quality novels can be selected here. If you are an author, you can obtain more inspiration from others to create more brilliant works, what's more, your works on our platform will catch more attention and win more admiration from readers.

No Comments
334 Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status