FAZER LOGINUna vez lista, respiró profundo antes de salir, agarró los papeles que le había dado el médico, y los observó, si no hubiera estado tan sorprendida cuando vio a Alexis y luego dolida por sus palabras, se los hubiera dado, pero simplemente, lo olvidó, decidió guardarlos en lo más profundo de su maleta, esa donde estaban algunas cosas que faltaba por llevarse a la casa de su futuro marido, se los daría pero en su momento, ahora no podía, todo el mundo se enteraría, y conociendo a Alex como lo que conocía, o bien como lo recordaba, estaba segura que cortaría la cabeza tanto de su hermana, como de Yael. Unos toques a la puerta la sacaron de sus pensamientos.
—Adelante — dijo con voz suave, Ethan entró con una sonrisa
—Hola Sophie, te ves, increíblemente hermosa — Sophie se sonrojó y sonrió.
—Gracias, ¿Qué deseas? — Ethan inmediatamente dejó de sonreír y suspiró con pesadez, sabía que su amigo se estaba pasando de imbécil.
—Vine a recoger los papeles firmados — dijo algo triste por Sophie, podía ver en sus ojos mucha triste.
—¡Oh! — dijo con vergüenza, no quería que nadie se diera cuenta del por qué se casaba con Alexis, pero al parecer él sí lo había contado. Ethan pensaba agarrar el sobre que ella tenía en la manos, pero ella dio un paso atrás.
—¿No estás segura cierto? — ella lo miró a los ojos.
—No quiero sufrir. — Ethan le sonrió con tristeza.
— Él no es malo Sophie, está confundido, piensa que hace lo correcto, cuando en realidad puede salir perdiendo lo que más ama — Sophie lo observó sorprendida, ¿Alexis la amaba aún? Ethan vio como a ella se le iluminaba el rostro cuando dijo las palabras finales. — Sophie, ¿Tú quieres a Alexis? — ella no le quitó la mirada de encima
—De nada vale decir si lo quiero o no, puedes que tú me creas o puede que no, de igual forma, Alexis no cree ni en mi hola. — Ethan se acercó y la abrazó con mucho cariño.
— Si, lo quieres, lucha por ser feliz, te aseguro que si luchas y le demuestras cuánto lo quieres vas a tener una gran recompensa. — Ethan se separó un poco de ella y agarró su rostro con cariño — tu puedes hacerlo enana, eres capaz de enamorarlo — cuando Sophie pensaba contestarle la puerta se abrió de golpe, ellos de inmediato se separaron, pero sabía que por la mirada de Alexis estaba pensando lo peor.
—Vaya, no pierdes el tiempo, ayer te acostaste con Yael y ¿ahora pretendes hacerlo con mi mejor amigo? Que zorra eres — Sophie jadeo al oírlo, mientras que Ethan negó con la cabeza.
—Eres un imbécil Alexis, no te parto la cara, porque te vas a casar, pero tienes que respetar a tu futura esposa y a mi, nunca haría algo así, eres mi amigo, antes de escupir veneno primero deberías dejarte llevar por lo primero que ves y luego pensar antes de hablar. — muy molesto por la actitud de su amigo, se giró hacia Sophie, — ya sabes preciosa, tienes derecho a ser feliz realmente — se giró para salir de ahí, pero Alex lo interceptó con una mirada de disculpa.
—Lo lamento — le dijo no muy sincero y Ethan lo notó, por lo que le puso mala cara y en cuanto pasó por su lado le golpeó el hombro.
—¿No te cansas de meterme en problemas? — le dijo enojado y arrebatándole los papeles de la mano — deja de comportarte como una zorra, de una vez por todas. — con una mirada de desprecio salió dando un portazo.
Sophie quería correr, llorar, pero no hizo ninguna de las dos cosas, las palabras de Ethan le habían devuelto la esperanza, tal vez ese maldito comportamiento era porque seguía dolido por todo el daño que ella le había hecho, podía soportarlo un poco y luchar por ese amor que Alexis tenía ahí, solo esperaba que no se arrepentiera de luchar por aquél que una vez le había dicho que la amaba. Se sentó en su cama a esperar que llegara su padre por ella.
***
—Ethan espera — dijo Alexis tratando de alcanzar a su amigo.
—¿Que quieres? ¿Seguir comportándote como un maldito imbécil? — Alexis hizo mala cara al escucharlo.
—¿Qué hacías tan cerca de ella? — Ethan achicó los ojos, tenía ganas de romperle la cara.
—La estaba convenciendo para que se escapara conmigo, así podría estar con ella. — Alexis apretó los puños al oírlo, lo conocía, sabía que le estaba mintiendo, pero con sólo imaginarlo, una rabia emanaba a de él. — ¿Sabes qué? no me voy ya, por qué amo a tu hermana, y deseo estar con ella en un día tan especial, porque sino te hubiera dejado solo. Ahora me voy, porque ella me espera. — dio media vuelta y salió de ahí. Alexis trató de respirar y tranquilizarse, antes de terminara de perder poca paz y calma que tenía.
Alexis vio que Oliver venía con una gran sonrisa.
—Hijo es la hora, debes ir a tu lugar, yo voy por mi princesa Sophie — Alex asintió y se fue tratando de serenarse, se iba a casar con la mujer que más amaba, pero sabía que ella no lo quería, que en cualquier momento ella sacaría su verdadero ser y lo haría pedazos, porque así era su amada Sophie, una mujer cruel, que no le importa los sentimientos de los demás, y que no le importaba nada en la vida más que ella misma.
Al llegar al altar donde iba a esperar a Sophie, y echar un vistazo alrededor sus ojos se encontraron con los de Yael, que lo observaba con una sonrisa arrogante. ¿Qué diablos así ese tipo ahí? No lo sabía, pero lo que sí sabía es que su presencia no iba a traer nada bueno.
—Cumpleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños Ava, feliz cumpleaños a ti — todos aplaudían felices, mientras celebraban el tercer cumpleaños de la más pequeña en la familia Black, el pequeño Liam tenía 5 años de edad, era un hermano sobreprotector que amaba a su hermana.Alexis estaba feliz y completo con la familia que tenía, luego de que Yael hubiera muerto a manos de él, tuvo que pagar mucho dinero para que no saliera a la luz, porque aunque fue en defensa de su esposa, muchos querían otra cosa, pero nadie podía ganarle a Alexis Black.La pequeña Ava eran sus ojos, ella era su princesa, desde ya sufría cuando algún niño se le acercaba, lo bueno era que Liam se ponía en medio y los espantaba, el problema era su amada esposa, que cuando se daba cuenta de los que hacían se molestaba y hacía lo que p
Alexis todavía no podía creer lo que Sophie le había dicho no podía ser verdad, algo no estaba bien, debía confiar en ella y en ese amor que sentían, no iba a volver a dudar de eso, le había dicho que fuera a casa, habló como si ella no estuviera en la casa, su corazón empezó a latir muy rápido, ella podría estar en peligro.En cuanto llegaron al lugar que Hannah les había dado Alex saltó del auto de un brinco y corrió a la puerta, la policía lo detuvo, para poder adentrarse ellos, en cuanto tocaron la puerta, Robert abrió sin fijarse, y al ver a la policía se asustó y empezó a correr y dirigirse a la puerta traerá, sin contar, que ya lo esperaban varios de los policías, cuando se detuvo e iba a dar media vuelta, Alexis lo alcanzó y sin verlo venir cayó al suelo de un derechazo por medio de Black.
—¿Qué es lo que quieres?—A ti cariño, siempre te he querido a ti, puedo devolverte a tu hijo si te vienes conmigo y dejas a Black, no quiero que él sepa nada, soy capaz de matar a todos— la mente de Sophie empezó a mil por hora, debía hacer algo, no podía dejar que nada malo le pasara a su hijo, y debía hacer que Alexis supiera la verdad sin que saliera herido.—Haré lo que digas pero quiero que me prometas que no le harás daño a Alex. — Yael gruñó al oírla.—Por culpa de él no me amaste como debías, no puedo prometerte nada, incluso ese mocoso te va a recordar a él y eso no me gusta.—¡No! — dijo asustada. — te prometo que no va hacer así, puedes verlo como tu hijo, puedes criarlo a tu manera, él va a llamarte papá — dijo Sophi
Alexis había firmado los papeles, había escuchado a un doctor hablar sobre la depresión posparto y de los cuidados que quizás tenían Sophie y el bebé, y justo ahora iba con una nueva mudada de ropa que le había traído Daniel, a la habitación, quería darse cuenta un baño y esperar una hora para ir a casa. Decidió mandar a su eficiente guardaespaldas a que comprara vitaminas para Sophie, entre otras cosas para llevar a casa, debía estar seguro de que su familia estaría bien.Antes de llegar a la habitación escuchó un grito desgarrador, que lo hizo correr, cuando abrió la puerta y entró vio a Sophie llorando desconsoladamente casi encima
Alexis iba conduciendo lo más rápido que podía, mientras Sophie hacía respiraciones profundas, su dolor cada vez aumentaba, aunque estaba feliz que su hijo naciera, así podría conocerlo al fin.—Hemos llegado amor — Alex bajó del auto, para luego ayudar a Sophie a hacerlo, la tomó en brazos y de inmediato pidió que lo atendieran, dos enfermeras llegaron de inmediato con una silla de ruedas.—Usted debe esperar aquí señor, le avisaremos cuando pueda entrar. — Alexis de mala gana asintió, mientras se llevaban a Sophie, el llamó a sus suegros, sus padres, a su hermana y su mejor amigo, también llamó a Daniel, para que llegara y le dijera a Teresa. Sabía que todos querían estar en el nacimiento de su hijo.Empezó a caminar de un lado a otro, necesitaba saber que pasaba, quería entrar y ser el a
—Alex, amor, detente por favor — dijo mientras iba casi corriendo detrás de él.Alexis se detuvo y respiró profundo, no podía volver a equivocarse, no podía retroceder.—Amor te juro que no quise sonar así como sone — dijo confundida, no sabía qué hacer o decir para no meter las patas.—¿Y cómo querías sonar? ¿O mejor me explicas qué sentiste al recibir esa noticia? — Sophie lo miró a los ojos y vio como él se controlaba, pero los celos no podía ocultarlos aunque quería, por lo que respiró profundo y lo abrazó fuertemente antes de empezar hablar, él correspondió a su abrazo, la pegó a él sin querer soltarla.—Sí estaba un poco sorprendida, pero no por lo que ellos hagan o dejen de hacer, sino me sorprende él como una p







