LOGIN—¿Sigues molesta? — preguntó de camino a la casa de sus suegros.
—Yo no estaba molesta — Alexis la miró divertido, pero solo por un momento porque estaba conduciendo.
—¿No? Ah bueno, entonces no quiero saber qué hubiera pasado si te hubieras enojado — Sophie le golpeó el hombro, al ver la sonrisa de él —
—No es gracioso ver como coquetean con tu hombre.
—Para nada cariño, pero te juro que solo me importas tú, y que mis ojos sólo te ven a ti. — Sophie sonrió al oírlo ¿quién se iba a imaginar que podía ser tan cariñoso? Claro cuando eran jóvenes lo era mucho, siempre la sorprendía con algún detalle hermoso, pero había dejar de presenciar esos detalles después que había sido tan cruel con él, no podía evitar sentir dolor en su pecho.
—¿Qué pasa? ¿Por qué te has puesto triste? — Sophie lo miró con nostalgia en sus ojos.
—Si no te hubiera rechazado desde un principio nuestra historia sería diferente. — Alexis se detuvo frente a la casa de los padres de Sophie y de inmediato se giró a ella.
—Ya no podemos saber qué hubiera pasado, de hecho el hubiera no existe, pero aquí lo importante es que al final de todo estamos juntos.
—Sí, tienes razón — Alexis sonrió y la besó, antes de bajar del auto.
—¿Cómo crees que reaccione tu papá? — dijo preocupado, recordando la discusión y el golpe que tuvo cuando le contó la verdad.
—No lo sé, — dijo viendo con el ceño fruncido el auto que estaba ahí.
—¿Qué pasa?
—Ese auto es el de Yael — Alexis se tensó de inmediato al oírla. — Ven terminemos con esto para irnos a casa. — él nada más asintió.
En cuanto entraron escucharon los gritos de Oliver.
—Creo que no vinimos en un buen momento — dijo Alexis incómodo.
—¡Papá no sigas! — gritó Keyla histérica.
—¿Qué no siga? Soy tu padre, mocosa irrespetuosa, estoy harto que mis hijas solo en patanes se fijen — Sophie miró a Alex, que estaba cada vez más tenso.
—Que la estúpida de Sophie se haya casado por dinero no es problema mío, mira que según ella muy enamorados que estaban y están separados y divorciados — dijo con malicia en su voz — esa recibe lo que se merece, por querer jugar de perfecta.
—Tú hermana es más humana que tú — dijo Fiorella muy molesta.
—¡Vaya! — dijo Sophie haciéndose notar. — gracias mamá — todos se giraron a verlos, Yael al ver a Sophie se le iluminaron los ojos, Oliver frunció el ceño molesto de verla al lado de Alexis.
—Miren lo que trajo el viento — dijo Keyla acercándose a ellos — ¿Qué hacen aquí jugando de la pareja feliz? Si ya papá dijo el verdadero motivo por el que se casaron, ya no tienen que seguir actuando.
—Pues ahí te equivocas Keyla, porque nadie está actuando, es cierto me divorcie de Sophie porque queríamos acabar con aquello que había empezado mal, pero vamos a empezar de cero, porque sencillamente siempre la he amado al igual que ella a mi, y que por culpa tuya y de Yael no habíamos estados juntos — dijo muy enojado, Oliver y Fiorella se sorprendieron al oír a Alexis — Por lo que hemos decidido estar juntos por amor y no por un acuerdo, nos vamos a volver a casar, y vamos a darle a nuestro hijo una familia unida y llena de amor — Tanto Yael como Keyla estaba sumamente molestos.
—Sigue soñando Black, ella está contigo por ese bebé, pero sigues siendo un estúpido, que no te das cuenta lo que pasa alrededor tuyo, está contigo porque no le queda otra, es su segunda opción, siempre serás su segunda opción — Sophie vio como el rostro de Alexis se descomponía de la ira, y por un momento tuvo miedo de volver atrás, que él le creyera a las palabras de el estúpido de Yael, por lo que decidió intervenir, pero antes pudiera decir o hacer, Alexis soltaba su mano, se adelantó unos pasos y de un derechazo lo tiró al suelo.
—No voy a volver a caer en tus palabras malintencionados, y de una vez te advierto a ti y Keyla — la miró con tanta furia, que ella no se movió — Sophie tiene pruebas de lo que le hicieron un día antes de la boda y voy a demandarlos, todos los problemas que he tenido con mi mujer ustedes lo van a pagar uno por uno.
—¿De qué hablas? — preguntó Oliver confundido.
—¿De qué? Bueno, yo a Sophie me le declaré muchas veces, hace ya muchos años, pero ella siempre me rechazó por Keyla, porque ella le dijo que solo conmigo podría ser feliz — dijo irritado y poniendo los ojos en blanco — luego, Yael se metió en medio más al saber que vivía enamorado de Sophie, además un día antes de la boda, su amada oveja negra — dijo señalando a Keyla — le dio de beber a Sophie, alcohol con droga, hasta dejarla inconsciente, la desnudo, o eso espero que haya sido ella — dijo mirando con odio tanto a Yael como Keyla — y luego Yael se metió en la cama, mientras Keyla les tomó fotos para luego enviármelas y hacerme creer que Sophie me había sido infiel, cosa que creí — eso último lo dijo avergonzado — Oliver la otra vez fui sincero con respecto a mis sentimientos con Sophie, pero no con respecto hacerla feliz, esta vez si es así, yo quiero hacerla muy feliz a ella y nuestro bello hijo, voy hacer el hombre, padre y esposo que ambos necesitan, hemos decidido volvernos a casar, pero va hacer algo íntimo, sin chusma — dijo mirando a su alrededor — y por civil.
—¿Bello hijo? — preguntó Fiorella, ella sabía que hoy se darían cuenta de que sería.
—Sí mamá — dijo Sophie feliz de ver cómo Alexis le daba su lugar y confiaba en ella. — nuestro bebé es un niño.
Tanto Oliver como Fiorella se emocionaron, los que no lo hicieron fueron Yael y Keyla, que se sentían llenos de odio y de frustración, uno porque había perdido a la mujer que realmente quería, y otra porque estaba cansada de perder todo en manos de su hermana.
—Felicidades, me alegro por ambos. Luego iré hablar con ustedes con más calma — dijo Oliver —¿Dónde se están quedando?
—En mi casa papá, bueno, ahora la casa de ambos, la otra donde vivía Alexis, no es mucho de mi agrado — dijo recordando los malos momentos que pasó ahí. — Ahora será mejor irnos, para que papá pueda seguir arreglando los problemas de ellos — dijo mirando a su hermana y a Yael.
—Yo no tengo más nada que decir, Keyla no será a vivir con este tipo. — Sophie miró a Yael sorprendida, no le importaba que se fueran a vivir juntos, sino ¿que tanto que había dicho amarla y se iba metía con su propia hermana, y además se iban juntos?, ¿Qué persona en su sano juicio hace esas cosas?
—¡Vaya! Eso sí me sorprende — no pudo evitar quedarse callada y se ganó la mirada de todos, porque su voz se oyó como triste, cosa que no era, Alexis la miró con el ceño fruncido, antes de negar con la cabeza y salir de ahí. — mierda— dijo para ella misma y se fue detrás de él.
—Cumpleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños Ava, feliz cumpleaños a ti — todos aplaudían felices, mientras celebraban el tercer cumpleaños de la más pequeña en la familia Black, el pequeño Liam tenía 5 años de edad, era un hermano sobreprotector que amaba a su hermana.Alexis estaba feliz y completo con la familia que tenía, luego de que Yael hubiera muerto a manos de él, tuvo que pagar mucho dinero para que no saliera a la luz, porque aunque fue en defensa de su esposa, muchos querían otra cosa, pero nadie podía ganarle a Alexis Black.La pequeña Ava eran sus ojos, ella era su princesa, desde ya sufría cuando algún niño se le acercaba, lo bueno era que Liam se ponía en medio y los espantaba, el problema era su amada esposa, que cuando se daba cuenta de los que hacían se molestaba y hacía lo que p
Alexis todavía no podía creer lo que Sophie le había dicho no podía ser verdad, algo no estaba bien, debía confiar en ella y en ese amor que sentían, no iba a volver a dudar de eso, le había dicho que fuera a casa, habló como si ella no estuviera en la casa, su corazón empezó a latir muy rápido, ella podría estar en peligro.En cuanto llegaron al lugar que Hannah les había dado Alex saltó del auto de un brinco y corrió a la puerta, la policía lo detuvo, para poder adentrarse ellos, en cuanto tocaron la puerta, Robert abrió sin fijarse, y al ver a la policía se asustó y empezó a correr y dirigirse a la puerta traerá, sin contar, que ya lo esperaban varios de los policías, cuando se detuvo e iba a dar media vuelta, Alexis lo alcanzó y sin verlo venir cayó al suelo de un derechazo por medio de Black.
—¿Qué es lo que quieres?—A ti cariño, siempre te he querido a ti, puedo devolverte a tu hijo si te vienes conmigo y dejas a Black, no quiero que él sepa nada, soy capaz de matar a todos— la mente de Sophie empezó a mil por hora, debía hacer algo, no podía dejar que nada malo le pasara a su hijo, y debía hacer que Alexis supiera la verdad sin que saliera herido.—Haré lo que digas pero quiero que me prometas que no le harás daño a Alex. — Yael gruñó al oírla.—Por culpa de él no me amaste como debías, no puedo prometerte nada, incluso ese mocoso te va a recordar a él y eso no me gusta.—¡No! — dijo asustada. — te prometo que no va hacer así, puedes verlo como tu hijo, puedes criarlo a tu manera, él va a llamarte papá — dijo Sophi
Alexis había firmado los papeles, había escuchado a un doctor hablar sobre la depresión posparto y de los cuidados que quizás tenían Sophie y el bebé, y justo ahora iba con una nueva mudada de ropa que le había traído Daniel, a la habitación, quería darse cuenta un baño y esperar una hora para ir a casa. Decidió mandar a su eficiente guardaespaldas a que comprara vitaminas para Sophie, entre otras cosas para llevar a casa, debía estar seguro de que su familia estaría bien.Antes de llegar a la habitación escuchó un grito desgarrador, que lo hizo correr, cuando abrió la puerta y entró vio a Sophie llorando desconsoladamente casi encima
Alexis iba conduciendo lo más rápido que podía, mientras Sophie hacía respiraciones profundas, su dolor cada vez aumentaba, aunque estaba feliz que su hijo naciera, así podría conocerlo al fin.—Hemos llegado amor — Alex bajó del auto, para luego ayudar a Sophie a hacerlo, la tomó en brazos y de inmediato pidió que lo atendieran, dos enfermeras llegaron de inmediato con una silla de ruedas.—Usted debe esperar aquí señor, le avisaremos cuando pueda entrar. — Alexis de mala gana asintió, mientras se llevaban a Sophie, el llamó a sus suegros, sus padres, a su hermana y su mejor amigo, también llamó a Daniel, para que llegara y le dijera a Teresa. Sabía que todos querían estar en el nacimiento de su hijo.Empezó a caminar de un lado a otro, necesitaba saber que pasaba, quería entrar y ser el a
—Alex, amor, detente por favor — dijo mientras iba casi corriendo detrás de él.Alexis se detuvo y respiró profundo, no podía volver a equivocarse, no podía retroceder.—Amor te juro que no quise sonar así como sone — dijo confundida, no sabía qué hacer o decir para no meter las patas.—¿Y cómo querías sonar? ¿O mejor me explicas qué sentiste al recibir esa noticia? — Sophie lo miró a los ojos y vio como él se controlaba, pero los celos no podía ocultarlos aunque quería, por lo que respiró profundo y lo abrazó fuertemente antes de empezar hablar, él correspondió a su abrazo, la pegó a él sin querer soltarla.—Sí estaba un poco sorprendida, pero no por lo que ellos hagan o dejen de hacer, sino me sorprende él como una p







