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POV CinthiaEncendí el motor y conduje hasta casa.Cuando llegué, vi una luz encendida en el despacho.Fruncí el ceño. Entré. Y entonces lo vi.—Lisandro…Mi hermano estaba sentado detrás del escritorio.Tenía una botella de alcohol frente a él y una expresión que jamás había visto en su rostro.Parecía destruido.—¿Qué te pasó?Levantó la mirada. Sus ojos estaban rojos.—Evania.Suspiré.—¿Evania?Él bajó la cabeza.—Ya no me quiere.Lo miré incrédula.—¿Y por eso estás bebiendo?No respondió.Él soltó una risa amarga.—Evania ya no me quiere.—Entonces ve y reconquístala.Me miró como si estuviera loca.—¿Crees que es tan fácil?—No.Me acerqué al escritorio.—Pero tampoco es imposible.Él guardó silencio.—¿Cómo… cómo lo hago?Lo miré fijamente. Y entonces recordé a Evania.Su mirada. Su dolor. La manera en que Constanza había hablado de ella durante años. Y recordé lo que acababa de ocurrirme a mí.—Lisandro, no puedes casarte con Constanza. Comienza por limpiar el nombre de Evani
POV EvaniaYa había llevado a los niños al colegio.Por fin, la casa estaba en silencio.Mientras regresaba a mi escritorio, tenía que seguir escribiendo.Sí, mi libro iba a ser llevado al cine. Todavía me parecía increíble pensar en eso.La historia que había escrito con tanto esfuerzo… ahora estaba a punto de convertirse en una película.Cualquiera habría pensado que podía tomarme unas semanas de descanso.Yo no. No quería dormirme en los laureles.Había aprendido que una oportunidad podía cambiarte la vida, pero también que ninguna oportunidad era eterna.Quería seguir escribiendo. Quería contar nuevas historias. Crear nuevos personajes.Darles una vida que todavía no tenían.Me senté frente a la computadora y apenas había abierto el documento cuando escuché el timbre.Fruncí el ceño. No esperaba a nadie.Me levanté y fui hasta la puerta.Cuando la abrí, mi corazón dio un vuelco.—¿Cinthia?Ella estaba frente a mí.Llorando. Tenía los ojos rojos, el cabello desordenado y el rostro t
POV CinthiaDesperté lentamente.Durante unos segundos no supe dónde estaba.Mi cabeza pesaba como si alguien hubiera golpeado con un mazo.Tenía la garganta seca, el cuerpo extraño y una sensación incómoda recorriéndome de pies a cabeza.Parpadeé varias veces.Entonces lo recordé. Abrí los ojos por completo.Quería que fuese un sueño, pero al ver el lugar, supe que no iba a ser así.¡Diablos!Estaba en aquella misma habitación.En aquella cama. Y no estaba sola.Giré lentamente la cabeza. Él estaba allí. Dormido a mi lado.Sentí que el corazón se me detenía.Me incorporé de golpe, pero un dolor recorrió mi cuerpo y tuve que contener un gemido.Miré las sábanas. Después me miré a mí misma.Mi ropa estaba tirada cerca de la cama.Mi respiración comenzó a acelerarse.No. No podía ser. No quería creerlo.Pero, poco a poco, los recuerdos comenzaron a regresar.Recordé anoche, la celebración.Luego como Constanza me llevó a esa suite, el hombre sucio que quiso atacarme y como terminè aquí…
POV Cinthia—director Mondragón, debo irme... esto no está bien —dije, intentando dar un paso hacia atrás mientras la cabeza me daba vueltas y un calor abrasador me recorría las venas.Noté que el señor Mondragon no estaba bien, sus ojos oscuros estaban enormes, pupilas dilatas, y sus mejillas enrojecidas, como si el calor estuviese ahí, sudaba profusamente, y su gesto, me indicó que él también fue víctima de alguna droga.Tuve miedo, estaba sintiendo cada vez peor, si no escapaba rápido, iba a caer en la trampa.Iba a escapar de la habitación cuando sentí su mano atrapar mi brazo con firmeza.Su agarre era ardiente, dominador.—¿Me drogaste y pretendes huir? —murmuró con la voz áspera, cargada de una oscura desconfianza—. Niña, ¿quién te crees que eres? ¿Qué quieres de mí? Ah, ya sé... Te voy a dar exactamente lo que viniste a buscar.Antes de que pudiera articular una palabra, acercó su boca contra la mía y me besó con desesperación.Intenté empujarlo, pero sus brazos rodeaban mi cin
POV CinthiaRetrocedí.Mi espalda chocó con la pared mientras aquel hombre avanzaba hacia mí.Sentía que las piernas apenas podían sostenerme.Todo mi cuerpo parecía haberse convertido en algo extraño, pesado, lento, como si mis órdenes ya no llegaran correctamente a mis músculos.Pero había una sola cosa que tenía clara.Tenía que alejarme de él.No sabía por qué me sentía así.No sabía cuánto tiempo tenía antes de perder por completo el control de mi cuerpo.Pero sí sabía que no podía quedarme allí.El hombre dio otro paso.—Ven aquí, preciosa.Su voz me provocó un escalofrío.Miré desesperadamente alrededor.Entonces vi un vaso sobre una mesa. No lo pensé.Lo tomé con las pocas fuerzas que tenía.Esperé. Esperé hasta que estuvo lo suficientemente cerca.Y entonces actué.Le lancé el vaso directamente al rostro.—¡Ahhh!El hombre gritó y se llevó las manos a la cara. El ruido me hizo reaccionar.Lo empujé con todas mis fuerzas.—¡Aléjate de mí!No sabía de dónde había sacado aquella
POV EvaniaReí. No pude evitarlo.La risa escapó de mis labios casi de manera natural, aunque por dentro sentía algo completamente diferente.—¿Me amas?Lo miré como si acabara de escuchar la cosa más absurda del mundo.—Qué gracioso.Lisandro permaneció frente a mí, serio, esperando una respuesta que yo no estaba dispuesta a darle.—Es demasiado estúpido que digas algo así ahora, cuando ya no somos nada.Mi voz sonó más firme de lo que me sentía. Porque la verdad era que aquellas palabras habían conseguido tocar una parte de mí que creía enterrada.Durante años había esperado escuchar aquello.Había imaginado tantas veces que Lisandro finalmente me miraría y me diría que me amaba, que yo era la mujer con la que quería pasar el resto de su vida.Pero cuando finalmente lo dijo, ya no significaba lo mismo.Llegaba demasiado tarde.Lisandro dio un paso hacia mí.—Evania…Extendió la mano y tomó la mía.El simple contacto provocó un estremecimiento en mi cuerpo.Durante un instante, una pa







