ANMELDENUn Akinsito... ustedes que dicen???
Capítulo 50 —La reuniónPOV Akim—Quiero que garantice un heredero con su esposa.Yegor Malinin hizo la petición antes de que Fedor terminara de exponer las condiciones de mi candidatura. Había llegado de Rusia la noche anterior y todavía llevaba el abrigo sobre los hombros, como si no pensara quedarse el tiempo suficiente para quitárselo.Miré al resto de los hombres sentados a la mesa. Pavel mantenía la atención en los documentos. Igor observaba a Malinin con una paciencia que no le conocía. Stepan se había reclinado en su silla. Fedor dejó de leer y esperó mi respuesta.Mikhail permanecía junto a la puerta, sin intervenir. Conocía las condiciones mejor que cualquiera de nosotros: llevábamos semanas preparándonos para aquella reunión.—Estoy casado —respondí—. Mi esposa es Diana Karsavin y nuestro matrimonio está registrado. Eso es lo que exigen las reglas.Malinin apartó el acta con dos dedos.—Es lo mínimo. Necesitamos saber qué ocurrirá después de usted.—Después de mí habrá otra
Capítulo 49 —Entre los dosPOV DianaPermanecimos así, con mi mano entre las suyas y la fotografía de Nadia sobre el escritorio.Akim mantenía la cabeza inclinada. La humedad sobre mi piel comenzó a enfriarse, pero no hice ningún movimiento para secarla. Tampoco levanté la mirada para comprobar si quedaba alguna señal en su rostro. Me pareció que hacerlo convertiría aquel instante en algo que él tendría que explicar o esconder.No sentía lástima por él. La lástima habría reducido a Nadia y a Lev a una tragedia que debía superar. Lo que sentía era una mezcla de dolor y respeto por el hombre que había aprendido a convivir con aquellas pérdidas sin permitir que nadie las viera.Moví la silla hasta quedar más cerca.Akim levantó la cabeza cuando apoyé una mano en su mejilla. Sus ojos estaban enrojecidos, aunque su expresión seguía controlada.—No tienes que ocultarte de mí —le dije.Su mirada descendió hacia mi boca y volvió a mis ojos.—No oculto.—Acabas de llorar sobre mi mano y estás e
Capítulo 48 —Años atrásPOV DianaAkim me sujetó la mano cuando dijo que había quedado viudo.—No lo sabía —dije.—Nadie aquí tenía razón para contárselo. Yo debí hacerlo.No parecía estar pidiéndome que lo disculpara. Mantenía los ojos en el papel, aunque era evidente que no necesitaba leerlo para recordar lo que decía.—No tienes que contarme todo esta noche —le aseguré.Akim negó con la cabeza.—Si paro ahora, mañana será más difícil.Solté su mano para acercar una silla. Él esperó a que me sentara antes de ocupar la otra. Quedamos uno frente al otro, con el documento entre los dos. No le di la vuelta.—¿Cómo se llamaba? —pregunté.Akim tardó unos segundos en responder.—Nadia.Pronunció el nombre con una suavidad que nunca le había oído. Después se aclaró la garganta y apoyó los antebrazos sobre las rodillas.—Nos conocimos en Rusia. Yo tenía veinte años. Ella, diecinueve. Nos casamos al año siguiente.—Muy jóvenes.—Eso decir su padre. —Una sonrisa breve le cruzó el rostro—. Nadia
Capítulo 47 —Los papelesPOV AkimMikhail había dejado dos carpetas sobre mi escritorio. En una estaba el acta de mi matrimonio con Diana. En la otra, certificados de defunción.No abrí ninguna de las dos.Habíamos regresado del rancho hacía menos de una hora. Diana subió a nuestra suite para ducharse, todavía satisfecha de haber descubierto que Calder intentaba timarla. En la camioneta me había contado cómo pensaba reorganizar las obras. Yo la escuché y le sostuve la mano durante parte del trayecto.Ahora miraba un documento que ella nunca había visto.—Fedor pidió los antecedentes completos —explicó Mikhail desde el otro lado del escritorio—. Fechas de los matrimonios, estado de las inscripciones y copias de las actas. Los revisarán antes de la próxima reunión.—¿Quién preparó las carpetas?—Nuestros abogados. Comprobé que no faltara nada.Abrí la primera. La firma de Diana apareció junto a la mía, al pie de una página que recordaba demasiado bien. Aquel día llevaba quince jornadas r
Capítulo 46 —El recorridoPOV DianaEl contratista me pidió que pagara dieciséis paneles que nunca habían llegado al rancho.Descubrí la diferencia a media mañana, mientras Samuel y yo revisábamos las facturas de las viviendas del personal en la mesa de la cocina. En el comprobante de entrega constaban treinta y dos paneles aislantes. En la factura que el contratista esperaba cobrar figuraban cuarenta y ocho, todos entregados y colocados.Volví a leer ambas hojas. Akim, sentado al otro extremo de la mesa, dejó a un lado la taza de café. Se había quedado a dormir y aquella mañana había aceptado acompañarme a ver los avances de la obra. No había intervenido mientras Samuel me mostraba los presupuestos.—¿Cuántos recibiste? —le pregunté a Samuel.—Treinta y dos. Los conté cuando bajaron el material y firmé el comprobante.—Aquí facturaron cuarenta y ocho.Samuel se inclinó para mirar la factura.—Puede que estén incluyendo una entrega pendiente.Señalé la línea situada debajo de la cantid
Capítulo 45 —La cerca nuevaPOV DianaSamuel había encontrado un poste torcido en la cerca nueva.Me lo señaló sobre el plano y después caminó hasta el potrero para mostrarme la diferencia. Era pequeña, pero si dejábamos aquel tramo como estaba, el portón acabaría rozando el suelo cada vez que lloviera.—Hablaré con los contratistas —le dije—. Todavía no han terminado el trabajo.Samuel asintió. Luego miró de reojo a Akim, que acababa de reunirse con nosotros y permanecía en silencio.—Puedo encargarme yo, si quieres descansar un rato.—Estoy bien. Primero voy a revisar el sistema de agua.—Ya lo revisé esta mañana —respondió Samuel—. Funciona.Conocía esa manera suya de dar por terminada una discusión sin hacerme sentir que me estaba dando una orden. Le devolví el plano y miré hacia los bebederos. Podía ir de todos modos, comprobar algo que ya estaba comprobado y mantener las manos ocupadas hasta que se me ordenaran las ideas.Akim estaba a pocos pasos. Hacía menos de una hora le habí







