เข้าสู่ระบบ“Sí, la llevó el chofer. Quiere preguntarle directamente e investigar cuáles son las intenciones de ese hombre”, respondió Renata.“Sí, me dijo que no me metiera. Y eso que me muero de ganas de darle un puñetazo en la cara”, comentó Zayden.“No dejes que las emociones te dominen, Zayden. Además, a mí no me parecería mal que Ari aceptara la propuesta de Laurent y se casaran. Después de todo, estuvieron juntos durante mucho tiempo. Estoy segura de que Laurent conoce muy bien el carácter de Ari. Tal vez solo hubo un malentendido entre ellos. No creo que Laurent sea el tipo de hombre que dejaría a Ari sin un buen motivo”, opinó Renata.“Juzgas a la gente demasiado rápido, mamá”, dijo Zayden.“Más que eso, es la intuición de una madre. Al igual que contigo, con Olivia y con el difunto Casano, estoy segura de que Laurent también es un buen hombre que ama a Ari”, afirmó Renata.“Solo nos queda esperar la decisión de Ariana. Estoy seguro de que no aceptará nada a la ligera”, dijo Zayden.“Sí,
“Escuché que alguien te envió una propuesta de matrimonio.”Al oír esa pregunta, Ariana se detuvo en seco y se giró. Zayden estaba de pie detrás de ella, con ambas manos metidas en los bolsillos de su pantalón deportivo.Ariana no respondió. Se quedó en silencio, simplemente observando a su hermano menor.“¿Debería investigarlo?”, preguntó Zayden. “Es ese sujeto, ¿verdad? El que te destrozó y te dejó sumida en la miseria durante tanto tiempo.”Zayden caminó hacia Ariana, quien permanecía inmóvil. “Como en aquel entonces no le di su merecido, lo haré ahora”, afirmó.“Detente, Zayden. No tienes que hacerle nada”, dijo Ariana.“¿Por qué? ¿Acaso todavía lo amas o ya lo perdonaste?”, preguntó Zayden, intentando indagar en los sentimientos de Ariana. “Entonces, ¿planeas aceptar su propuesta?”Ariana permaneció en silencio unos instantes antes de soltar un suspiro. “Él tuvo sus razones para desaparecer así nada más”, dijo.“Vaya, parece que ya se reunieron y hablaron en serio”, ironizó Zayde
Unos meses después...—Estás bellísima, Ivy. Y sobre todo, desbordas elegancia —la elogió Olivia, luciendo un vientre abultado y ya bastante prominente.—Estoy tan nerviosa, Olivia. ¿De verdad no hago el ridículo? No estoy acostumbrada a vestir con trajes como este —expresó Ivy con la voz temblorosa por los nervios.—Por supuesto que no. Te he enseñado a caminar con soltura y calma, así que no me dejes mal, ¿eh? —comentó Olivia con una sonrisa, haciendo que los nervios de Ivy aumentaran aún más.Ivy seguía sin podérselo creer; todo parecía un sueño. El momento de unir su vida en matrimonio con Clif finalmente había llegado. Pensar que el hombre a quien siempre había rechazado desde que eran niños, y con quien había crecido en las filas de Black Cat, estaba a punto de convertirse en su esposo.Años atrás, Ivy imaginaba su futuro únicamente como una guardaespaldas leal, dedicada a proteger a sus superiores sin descanso y considerando ese deber como el único propósito de su existencia. S
—¡Señor Zayden! —Aquel llamado detuvo los pasos de Zayden, quien caminaba por el pasillo as e mansión real en el Reino Unido.Un tanto sorprendido, se detuvo al instante y giró la cabeza con curiosidad hacia el lugar de donde provenía la voz. En ese momento, sus ojos captaron a un as elo mujeres con amplias sonrisas en el rostro, provocándole una mezcla de confusión e incomodidad.—¿Qué ocurre? —preguntó, intentando mantener un as elo voz frío a pesar de sentirse profundamente molesto por la interrupción.De inmediato, el as elo mujeres se le acercó con entusiasmo. Cada una llevaba un colorido as elo flores, donde el fresco aroma de las rosas y los lirios paulatina y gradualmente inundaba el aire, acompañado por varios obsequios cuidadosamente envueltos.Zayden jamás imaginó que se vería rodeado de admiradoras de todos los ámbitos; tal vez, al haber ganado varios torneos recientemente, las cosas habían cambiado bastante a su alrededor.Una de ellas, de cabello rizado y ojos deslumbran
—¡Oliv! —exclamó Zayden al irrumvir en la habitación donde se encontraba Olivia. Tenía el cuerpo empapado en sudor y la respiración entrecortada por haber corrido a toda prisa desde la cancha hasta el área de descanso.Había tenido una jornada agotadora en la cancha, entregándolo todo en cada juego. Con la camiseta empapada por el esfuerzo, el cansancio que sentía era descomunal; sin embargo, impulsado por la angustia, ignoró por completo el malestar físico.Al abrir la puerta, la brisa fresca del aire acondicionado lo recibió de golpe. Allí, sobre la cama, yacía Olivia con los ojos cerrados. A su lado, Ariana parecía haber terminado de examinar a su esposa, quien aún permanecía inconsciente.—¿Cómo está? ¿Qué le ocurrió realmente? —preguntó Zayden a Ariana, dominado por la
“¡Vaya! Parece que se pondrá sumamente interesante”, comentó Kimberly mirando hacia el campo con desbordante entusiasmo, sin desviar la mirada de su esposo, quien ya se preparaba en el terreno de juego junto a su equipo.“Lucen extremadamente apuestos”, admitió Evelyn.“Ruego a Dios que esta vez salgan victoriosos”, expresó Olivia.“Pueden estar completamente tranquilas. Ellos ganarán sin duda alguna; jamás han sido derrotados. Más bien deberían compadecerse de sus rivales; a decir verdad, no entiendo por qué siguen compitiendo cuando el resultado es más que evidente”, exclamó Ariana.“Lo de siempre: solo buscan exhibir su atractivo y alardear de sus talentos”, acotó Javeera.“Entonces, ¿resultará aburrido?”, preguntó Kimberly.“De ninguna manera. Disfrutaremos el espectáculo mientras despliegan su encanto. En fin, esa es otra de las virtudes de nuestros esposos”, afirmó Javeera, arrancando risas a las demás.Olivia contemplo a Zayden a la distancia; portaba una gorra azul y el unifor







