Home / Mafia / Venganza Y Obsesión / Una salida de escape.

Share

Una salida de escape.

Author: Alexyta
last update publish date: 2025-07-04 09:20:48

Las lágrimas amenazan con desbordarse de mis ojos, pero me contengo con todas mis fuerzas mientras avanzo por el largo pasillo del hotel. Mi corazón late desbocado, pero mi determinación es más fuerte que el dolor que siento.

No voy a llorar, me repito una y otra vez como un mantra, no derramaré ni una sola lágrima por ese cobarde que no tuvo la decencia de ser honesto conmigo desde el principio, que prefirió mantener una doble vida a enfrentar la verdad.

El estruendo de gritos y golpes estalla detrás de mí, resonando por todo el lugar. Reconozco la voz enfurecida de mi padre, quien seguramente está enfrentando a ese traidor y su familia por la humillación que nos han hecho pasar.

Los alaridos de mi madre atraviesan el aire llamándome desesperadamente, y mis piernas responden aumentando la velocidad.

Corro con todas mis fuerzas, aprovechando mi juventud y agilidad. Sé que ella, con sus rodillas deterioradas por la artritis y sus pies llenos de callos después de tantos años de trabajo, no podrá alcanzarme, lo que me da la ventaja que necesito para escapar.

No voy a esperar a ese idiota que pensaba que podía tenerlo todo, ni pretendo someterme a un matrimonio sin amor solo porque las anticuadas leyes de nuestra sociedad dicten que debo pertenecer a un hombre.

Mi vida me pertenece únicamente a mí, y ya es hora de que tome el control de ella.

El vuelo que estaba programado para nuestra supuesta luna de miel, ese viaje que seguramente planeaba compartir con su amante mientras yo vivía en la ignorancia, ahora se convierte en mi boleto hacia la libertad.

Mi mente ya traza el plan mientras me dirijo al aeropuerto: cambiaré el destino del vuelo, elegiré un lugar donde nadie pueda encontrarme, donde pueda empezar de nuevo lejos de estas absurdas leyes que pretenden encadenar mi existencia a tradiciones obsoletas y de este sistema que trata a las mujeres como propiedad.

Siempre anhelé una existencia distinta, donde pudiera tomar mis propias decisiones, seguir mis sueños y vivir según mis propias reglas.

El sonido de disparos rompe el aire cuando salgo del ascensor, haciendo que mi sangre se congele en las venas. Los gritos de pánico y dolor se entremezclan con el eco de las detonaciones, creando una sinfonía aterradora que reverbera por todo el edificio.

Por un momento me quedo paralizada, escuchando los gritos desgarradores de los invitados heridos. Mi mente vuela hacia mi familia, pero me obligo a mantener la calma recordando la fortaleza de mi padre, quien siempre ha sabido proteger a los suyos en las situaciones más difíciles. Confío en que él mantendrá a salvo a mi madre y a mis hermanos.

El sonido de pasos apresurados acercándose me saca de mi trance, y el instinto de supervivencia se activa. Corro hacia la salida, consciente de que los hombres armados podrían aparecer en cualquier momento.

En la calle, mis ojos buscan desesperadamente un taxi, pero las calles parecen desiertas. Sin pensarlo dos veces, me dirijo hacia el primer automóvil que veo, buscando refugio.

La sorpresa me golpea cuando, al entrar al vehículo, por el otro extremo entra un hombre, quien me observaba intrigado.

Sus rasgos, parcialmente ocultos por las sombras del interior del vehículo, son innegablemente atractivos, con una mandíbula definida y facciones que parecen esculpidas por los mismos dioses, pero hay algo en su mirada penetrante que me provoca un escalofrío mientras recorre cada centímetro de mi rostro con sus ojos.

—Yo... solo... necesitaba un lugar seguro para protegerme —balbuceo, consciente de lo extraña y vulnerable que debe parecer mi situación, vestida con un vestido de novia ahora manchado y arrugado.

—Señor ¿todo bien? —pregunta el conductor desde el asiento delantero.

—Si —responde secamente mi misterioso acompañante, sin apartar su intensa mirada de mí.

Una sonrisa enigmática curva sus labios perfectamente delineados mientras me observa con calculado interés, y cuando habla, su acento italiano, profundo y melodioso, añade un matiz misterioso a sus palabras que hace que mi corazón se acelere inexplicablemente.

—Puedes estar tranquila, te encuentras en un lugar seguro —afirma, haciéndome dudar—. Aquí estás protegida —añade, mientras da instrucciones al conductor en un italiano fluido y autoritario.

—Pásame el botiquín —ordena.

—Oh, está sangrando —mis manos se mueven instintivamente hacia su mano ensangrentada que mantiene presionada contra su costado, pero él la detiene con la otra en un movimiento rápido y firme.

—¡No me toques! —exclama con una intensidad que me hace retroceder.

—Déjeme ayudarle... soy... bueno estudié enfermería —las palabras salen atropelladamente mientras recuerdo aquellos días en que escapaba sigilosamente de casa para poder estudiar a escondidas de mi padre, determinada a tener una profesión que algún día me serviría para sustentarme o ayudar a mi familia en tiempos de necesidad.

Al soltar mi mano con cierta reticencia, retira la suya de la herida, permitiéndome examinar el daño.

Mis dedos, aunque temblorosos, se mueven con precisión mientras toco la fina tela de su camisa, ahora perforada y manchada de un carmesí oscuro que se expande lentamente.

—¿Lo hirieron en el hotel? —pregunto, incapaz de contener mi curiosidad mientras evalúo la extensión de la herida.

—No hagas preguntas —responde cortante, su mandíbula tensándose.

—Ok —respiro, intentando mantener la compostura—. Debo abrirle la camisa —le miro directamente, encontrándome con sus ojos penetrantes que provocan un aceleramiento incontrolable en mi pecho—, así podré ver mejor la herida y tratarla adecuadamente.

Empieza a soltar los botones de su camisa con movimientos precisos y controlados, y me quedo momentáneamente paralizada ante la vista de su torso perfectamente esculpido, marcado por algunas cicatrices.

—La herida está acá, linda —señala con un dejo de diversión en su voz, mientras siento como el calor invade mi rostro, tiñéndolo de un intenso carmesí.

—¿Puedo? —pregunto con voz suave, y él asiente mientras su mandíbula permanece visiblemente tensa, preparándose para el dolor.

Llevo mis dedos temblorosos a su piel cálida, toco con delicadeza alrededor de la herida y siento un corrientazo eléctrico recorrer mis venas— Solo ha sido un roce —digo con la boca inexplicablemente seca. Levanto la mirada, conectándola con la suya, perdiéndome por unos segundos en esos hermosos ojos que parecen guardar mil secretos— Ha tenido mucha suerte —él sonríe con un aire de suficiencia que me desconcierta.

—No creo en la suerte —declara con convicción absoluta.

Mojo el algodón con alcohol y procedo a colocarlo suavemente en la herida, observando cómo él reprime estoicamente cualquier señal de dolor hasta que termino de limpiar y curar la lesión.

—Tienes manos de ángel —dice cuando sello la herida con una gasa estéril.

Mi rostro se sonroja y no puedo evitar bajar la mirada.

—Listo, no se infectará si tiene el cuidado debido.

—Gracias —musita acomodándose la camisa— ¿A dónde deseas que te llevemos? —pregunta sin apartar sus ojos escrutadores de mi figura temblorosa.

—Al aeropuerto, por favor —respondo, intentando mantenerme serena mientras siento su mirada estudiando cada detalle de mi apariencia desarreglada.

—¿El aeropuerto? ¿Estás segura de que es prudente dejarte allí? —cuestiona, y solo puedo asentir mientras me pierdo en la intensidad magnética de su mirada—. Si estás escapando, el aeropuerto podría no ser la mejor opción, considerando las circunstancias.

—No... no estoy escapando —miento patéticamente, sabiendo que mi voz traiciona cada palabra.

—¿Y entonces para qué es esa maleta? —pregunta, señalando mi equipaje.

Las palabras se atoran en mi garganta, incapaz de formular una respuesta coherente ante su observación—. Permíteme ayudarte, ya que tú me ayudaste —ofrece con una calma desconcertante, mientras extiende su mano para apartar con delicadeza los mechones rebeldes de cabello que se han pegado a mi rostro por el sudor y la agitación—. Te llevaré a Italia en mi jet privado, así podrás ir a donde desees sin que nadie pueda rastrearte.

—¿Italia? —Trago grueso, porque definitivamente no está en mis planes ir a ese lejano país mediterráneo. Yo había pensado dirigirme a América, donde la libertad de las personas brilla tan magníficamente como en ningún otro lugar, donde podría comenzar una nueva vida lejos de las ataduras y expectativas que me ahogaban en mi tierra natal.

—Sí, Italia. Pero será mañana, porque esta noche me quedaré en mi residencia, la cual puedo ofrecerte como hospedaje.

Tengo que estar loca para haber aceptado quedarme con un desconocido, que acaba de salir herido del hotel. Aunque, podría haberle rozado una bala mientras bajaba, tal vez, iba de salida cuando se desató la balacera y, salió herido.

Pero… tiene una villa en la ciudad, ¿por qué estaría en un hotel?

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Venganza Y Obsesión    FIN

    POV DE PRIETOSubimos al coche aplaudidos por todos los invitados, mientras el cielo nocturno se ilumina con una tras otra explosión de pirotecnia que dibuja constelaciones efímeras sobre nosotros. Los destellos multicolores reflejaban en su rostro, creando juegos de luz que resaltan cada detalle de su expresión radiante.Ya dentro del vehículo adornado con flores blancas y cintas plateadas, la miro intensamente, la observo por unos segundos que parecen eternos, absorbiendo cada detalle de su rostro enmarcado por el delicado velo, y recuerdo con nitidez la noche en que la conocí.Estaba vestida de novia, luciendo hermosa como ahora, con ese brillo especial en los ojos que cautiva almas, solo que ese día se había casado con alguien más, pero ahora, tras superar innumerables obstáculos que el destino colocó en nuestro camino, era mía, mi esposa, mi compañera para recorrer los senderos de la vida que se extendían prometedores ante nosotros.Acerco mis manos temblorosas a su rostro angelic

  • Venganza Y Obsesión    (❤ ω ❤)

    Dos años completos han transcurrido desde el día en que quedé viudo, sumido en una aparente soledad. Ahora llegaba el momento de presentar ante la sociedad a mi verdadera mujer, a la única que realmente amo con cada fibra de mi ser, a la que siempre amaré hasta que mi corazón dejé de latir.Durante este extenso período de duelo fabricado, no había logrado encontrar ni el más mínimo rastro del miserable de Kiran, quien probablemente estaba muerto, o quizás escondido como una rata asustadiza en cualquier rincón olvidado de la bella Italia. De una cosa sí estaba seguro, y era que de este territorio no había conseguido escapar, mis contactos vigilaban cada puerto y aeropuerto con.Me encontraba esa tarde preparándome para una reunión importante en el ámbito empresarial, en la que casualmente, o se podría decir que, con una perfecta sincronización fingida, conocería ante los ojos curiosos del mundo al supuesto amor de mi vida.Sería esta noche, bajo las luces tenues y las miradas indiscret

  • Venganza Y Obsesión    ༼ つ ◕_◕ ༽つ

    POV DE PRIETOMe acerco a ella con pasos cautelosos, estudiando cada detalle de su presencia. Acaricio su rostro delicado, asustado y hermoso, sintiendo bajo mis dedos la suavidad de una piel que parece haber sido bendecida por algún Dios supremo.La tensión en el ambiente entre nosotros es como un tercer ser invisible que observa nuestro encuentro con curiosidad malsana.No se mueve, está quieta, completamente inmóvil como una escultura tallada por el más hábil de los artistas; ni siquiera respira, conteniendo el aliento como si temiera que el simple acto de llenar sus pulmones pudiera desencadenar una tormenta.Es como si solo verme la ha paralizado, congelándola en un instante eterno donde el tiempo pierde su significado y solo existe este momento de vulnerabilidad entre dos almas que se reconocen en la oscuridad.—Te amo, mi sultanita, y cuando amo, no lastimo —pronuncio estas palabras con voz suave.Me mira fijamente con esos ojos que parecen contener universos enteros de dudas y

  • Venganza Y Obsesión    〜( ̄▽ ̄〜)

    La noticia sobre la muerte de Priscila se esparció como pólvora, por todos los canales televisivos, incluso los que Leyla podía ver desde su encierro.Las imágenes del trágico accidente aparecían en cada transmisión, acompañadas de titulares impactantes y periodistas que relataban con los detalles del fatal incidente que había acabado con la vida de la esposa de Prieto De Luca.La cobertura, saturaba cada espacio informativo con especulaciones sobre las circunstancias del suceso y entrevistas a personas cercanas que expresaban su conmoción ante tan pérdida.Los noticieros interrumpían su programación habitual para transmitir en directo desde el lugar del siniestro, donde los restos del vehículo destrozado servían como fondo para las crónicas que intentaban reconstruir los últimos momentos de vida de Priscila, quien aparentemente había perdido el control en una curva pronunciada.Leyla mordió su labio inferior con tanta fuerza que casi logró hacerlo sangrar al ver tal noticia, de la cu

  • Venganza Y Obsesión    ο(=•ω<=)ρ⌒☆

    Priscila agarró su cartera con determinación, sus dedos aferrándose firmemente a la suave piel del accesorio mientras sentía que la adrenalina comenzaba a circular por sus venas.Había llegado a un punto donde la paciencia se había agotado por completo y la indignación superaba cualquier sentimiento de amor que alguna vez hubiera albergado.Las circunstancias la habían empujado a tomar medidas drásticas; le haría una visita personalmente a su padre, puesto que, si dejaba pasar un tiempo más, un solo día adicional en este juego de apariencias, su esposo se saldría con la suya como siempre lo había hecho a lo largo de su vida.La manipulación y el engaño habían sido sus herramientas predilectas, pero esta vez Priscila estaba decidida a desenmascararlo, a exponer la verdadera naturaleza del hombre que se ocultaba tras esa fachada de político prometedor y esposo devoto que había construido ante la sociedad.Antes de salir de la habitación matrimonial, aquella que irónicamente apenas compa

  • Venganza Y Obsesión    ( ̄﹃ ̄)

    Priscila observa con asombro y terror cómo el que cree es su esposo ha enviado a acabar con una familia entera. Sus pupilas se dilatan mientras su respiración se entrecorta ante las imágenes explícitas que tiene frente a ella.Nunca había imaginado que el hombre con quien compartía su lecho, con quien había construido una vida, fuera capaz de orquestar tal masacre. Sabía que era un demonio, pero no el diablo.Las fotografías muestran sin piedad los cuerpos inertes, la sangre derramada sobre el suelo de mármol de aquella mansión que una vez rebosó de vida y ahora solo albergaba muerte.Sus manos temblorosas pasan una a una las imágenes mientras su mente intenta procesar la monstruosidad que su esposo ha ordenado ejecutar sin el menor atisbo de remordimiento.Un escalofrío recorre su espina dorsal mientras comprende que se ha casado con el mismo diablo.Prieto ingresa a la habitación con paso firme y decidido, como quien no carga con el peso de las vidas que ha arrebatado. Ella esconde

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status