LOGINOdette
La mañana llega y con ella un nuevo día para aguantar a mi jefe loco, llevo tres semanas trabajando para el alfa Blake, y han sido las peores de mi corta vida.
Como una de las pocas humanas que trabajan en esta empresa, y como la única tan cerca del Alfa; los chismes en torno a mi persona, no han parado de surgir.
Uno más picante que el otro, que si soy la nueva conquista, que si lo embruje con alguna artimaña humana, que si soy un objeto exótico de su colección de mujeres, y bla, bla, bla.
Ojalá fuera algo de eso, yo creo que ese ser odia a los de mi raza, porque cada día que pasa es más exigente y volátil que nada. Un día quiere el café con crema y dice que siempre lo toma así, y al otro, su favorito es el expreso doble.
De echo tuve que cambiar mis horarios en la escuela, la paga aquí es más que buena, y necesito el dinero para el tratamiento de mi madre, papá es quien se encarga de los gastos en general, pero yo de los costosos medicamentos.
Sino fuera por ello ni loca acepto el trabajo, y además de eso tiene muy buenas prestaciones, de entre todos los defectos de mi jefe, hay uno que es el peor y no necesariamente es suyo.
Aunque cabe aclarar que el defecto si quiere ser de su propiedad; la señorita Parker, Florence Parker, es la amiga de la infancia de mi jefecito adorado, es una loba pesada que solo se dedica a hacerme la existencia más difícil.
No hay día en el que no venga de visita, y mi presencia es lo que más le molesta; siempre me ve con esos aires de grandeza dignos de cualquier loba operada.
¡Oh si! La lobita no es más que arreglo de quirofano en dos patas, se las da de muy guapa natural, pero todo en ella es plástico sobre plástico, y de echo, acaba de hacer su arribo del día de hoy.
—¡Iuk! Apesta a sanguijuela —se acerca a mi puesto tapándose la nariz y contoneando sus operadas caderas de un lado a otro.
Lleva un vestido rojo con escote hasta el ombligo, más corto que el de ayer y unos tacos de aguja, con los que apenas se puede sostener en pie.
—Buen día también para usted señorita Parker —le sonrío lo más falso que mis labios me dan.
—Con tu presencia no puedo decir que son buenos, avisa a Lion, que he llegado —chasquea los dedos.
—El señor Blake, se encuentra en junta con los inversionistas italianos, no puedo interrumpirlo —no miento.
Lo primero que me mandó a hacer en mi primer día, fue agendar la cita con ellos, me tardé todo el día para que aceptarán mi llamada y dos horas tratando de que aceptarán venir y escuchar al alfa.
—Mueve tu asqueroso trasero e informa a Lion, de mi presencia o en cuanto salga hago qué te echen de aquí —se acerca y susurra a la altura de mi rostro.
La que da ganas de vomitar es ella y su aliento a muerto, creo que nadie le aviso que hay un invento humano que se llama cepillo de dientes, asco, asco, asco.
—Pues lamento informarle que si entro e interrumpo al señor Blake, eso si me dejaría sin empleo, así que le aconsejo tomar una revista y esperar a que termine la reunión —mi voz sale más grave de lo que esperaba, hasta yo me di miedo.
—¡MALDITA MOCOSA! PERO YA VERÁS, HOY TE QUEDAS SIN TRABAJO, ESTÚPIDA HUMANA —un fuerte golpe en el rostro me deja casi noqueada.
Lion
Me encuentro en una reunión bastante importante con los italianos, fue un triunfo que Odette, consiguiera que aceptarán el negocio, esto abre las puertas a un mercado que desde que mi padre era alfa, no habíamos logrado conseguir.
Cuando la contraté, lo primero que salto en su historial, fue su raza; una humana con bastantes habilidades, además de ser hermosa, es bastante inteligente, algo que ninguna de las dos lobas que llegaron tenían.
La pequeña habla cuatro idiomas, entre ellos el italiano, que me parece fue lo que ayudó a que aceptarán venir a firmar el contrato. Es estudiante en contabilidad con excelentes notas, la primera en su clase y...
—Es humana.
—Lo sé Krom, no necesito que me lo recuerdes —mi lobo me recuerda eso cada cinco segundos.
—Sabes que eso es un pequeño problema Lion, si le dices la verdad saldrá huyendo, no se quedaría a nuestro lado.
Estoy por responderle cuando un berrido me interrumpe y se perfectamente de quien se trata. Realmente tengo un afecto especial por Florence, pero su hostigamiento diario ya me tienen cansado.
Desde que mi madre le dijo que mi nueva asistente era una humana muy bella, no ha dejado de venir a diario, ahora se pasea por la empresa y le deja claro a todo mundo que ella será su próxima luna.
Eso jamás va a pasar, menos cuando la Diosa Luna, ya ha mandado a mi pareja destina. Así que más que molesto por la interrupción, salgo a ver que sucede ahora.
Realmente estoy cansado de su actitud hacia Odette, no me importaría tanto si fuera una humana más, pero es mi mate y no puedo permitir que le sigan faltando al respeto.
Me disculpo con los italianos y salgo a calmar a la loca amiga mia, más al ver el estado de Odette, mi sangre hierve y Krom, quiere hacerse presente al ver a su luna herida.
Me acerco a ellas completamente furioso, antes de que pueda llegar a Odette, Florence, se interpone y la acusa de forma cruel.
—Lion, esta gata me ha gritado, me dijo que yo no tengo derecho a estar aquí, que para ti no represento nada y me ha golpeado —me muestra su rostro arañado.
Odette El camino en auto se está haciendo demasiado largo, quise distraerme, sacar está ansiedad jugando con Mirko, pero fue un rotundo fracaso. En cuanto percibí el aroma de Lion, mi cuerpo se encendió, el alboroto hormonal hizo que me enredara en las sábanas y caí, esperé un fuerte golpe, más los brazos de Lion, ya me esperaban para protegerme, mi cuerpo tembló de solo imaginar está noche que aún no empieza Esto es una agonía, tenerlo tan cerca y tener que esperar unos minutos más, largos y eternos minutos más, veo sus manos aferradas al volante con los nudillos blancos por la fuerza que hace. Ellos están igual o más ansiosos que nosotras, además será el reencuentro de Darina y Kalos, ellos si que ya tienen bastante sin estar juntos amorosamente. Llegamos al Continental, el valet parking abre la puerta del conductor, Lion entrega las llaves y rodea el auto para abrir de mi lado y ayudarme a bajar. A diferencia de la primera vez que estuve aquí con él, hoy no llueve, la luna l
Odette Ya han pasado varias semanas y nos toca regresar y continuar con nuestras vidas, Lion con su empresa, y yo con el congreso de razas unidas.En el castillo queda mi madre, la Diosa Luna como única Reina, ese lugar será de ella hasta que Mirko, alcance la madurez Lycan y pueda ascender al Trono.Al contrario de mi crianza, a él se le dará la educación adecuada, además de crecer dentro del clan de su padre, aprenderá desde muy pequeño a convivir con lobos, brujas, humanos y sobre todo con los suyos, los Lycan.¿Tengo miedos? Sí, muchos; sin embargo ahora no me siento solo, se que cuento con el apoyo de Lion, Krom y Darina, por supuesto de mis madres y de los míos, incluyendo a los clanes de lobos que nos acompañan.Estoy consciente de que esto no será para nada una tarea fácil, este pequeño no es solo la herencia y la esperanza de continuar un linaje; es la responsabilidad que cae sobre sus hombros y enseñarle a manejar tanto peso en alguien tan pequeño.De protegerlo y no permit
LionHa pasado casi un año desde que la encontré, cuando todo lo daba por perdido, Odie llegó para llenar mi vida de amor y alegría infinita.Hemos pasado por tantas situaciones de las que nunca me hubiese imaginado; primero pasamos de una relación laboral, donde yo creía que era una humana más. Jamás reniegue de ella, por el contrario, me dolía el solo pensar que ella no me aceptara por ser un lobo.Gracias al cielo Krom, jamás me dejó alejarnos de ella; el recuerdo de cada momento a su lado es aire fresco para mí, en especial esa bofetada que le dió a Florence.No entendía como ella podía tener tanta fuerza, digo, descubrimos que Florence,no era en realidad una beta, pero vamos, es la líder de las Banshee, el aquelarre más poderoso entre las brujas.Con cada acontecimiento me sentía aún más enamorado de ella, Krom y yo, al fin sentíamos que nuestra existencia tenía sentido, hasta cuándo descubrimos que era una de nosotros, y la sorpresa de que era la princesa Lycan.De solo recordar
Odette Dos semanas más tarde. Cuando escuché a Krom, mi corazón literalmente se rompió, sin darme cuenta llegué a dónde aún estaba y con todo el cuidado del mundo, coloqué las piedras sobre su cuerpo. Fue una manera de rendirle homenaje, cuando ambos se reunían en mi cuarto durante las noches y me contaban esas historias; en varios de los relatos, se colaba el entierro de lobo con honores. A diferencia del Rey, los Lycan y los hombres lobo, no se desvanecen al aire para formar parte del universo. Ellos se quedan aquí, en cuerpo, así como los humanos. Estuve sola durante todo el tiempo, nadie sabía dónde estaba; por fortuna Darina, me ha dejado llevar mi duelo, ella creció sabiendo que sus padres eran el Rey Lycan y la Diosa Luna, yo crecí con mis padres humanos. Así que esta es la perdida más dolorosa de mi vida, Darina, ya le ha llorado a su padre, ese fue mi turno de llorar por el mío. Perdí la noción del tiempo, cuando giré la cabeza para irme, ya varias bestias estaban en l
Darina Después de despedir a mi padre, y verificar que nuestro hijo estuviera en perfecto estado de salud, fuimos directo con Florence, quién descansaba en una de las habitaciones de sanación. —¡Vaya! Ustedes si que son una excelente pareja —se burla apenas —se ven horribles. así —Pues tú no cantas mal las rancheras —ambas sonreímos sin mucha gracia. —Sigues igual de agropecuaria, sin ofender —se ríe con dificultad. —Solo porque estás en una cama no te respondo como se debe —eleva su mano pidiendo la mía. Me alejo de Kalos y avanzo a la cama, tomo asiento a su lado, tomo su mano, la observo; se ve cansada y con un brillo en sus ojos que no logro descifrar lo que quiere decirme. —Amigo mío, ¿nos puedes dejar a solas un momento por favor? —susurra Florence a Kalos. —Pero solo un momento —llega a mi espalda, posa sus manos en mis hombros y deja un beso en mi cabeza. Escuchamos sus pesados pasos en la madera vieja, tras cerrar la puerta; Florence, me pide que le ayude a incorpora
Darina Mis ojos estallan en lágrimas tras escuchar a mi padre; mi madre, con un leve movimiento en su cabeza me llama para acompañarlos. Entre ambas lo llevamos por los brazos, su cuerpo se siente demasiado débil, su respiración es entrecortada, apenas alcanzamos a llegar a su alcoba. La sanadora con otros maestros, ya se encuentran en los aposentos del Rey, lo acompañamos a recostar, toma la mano de mi madre y la mía y las entrelaza en las suyas. —Todo en esta vida tiene un porque —le cuesta seguir hablando. —Tranquilo amor, no te esfuerces —mi madre acaricia su rostro y limpia las lágrimas en sus mejillas. —Dejame continuar cariño —apenas es un hilo de voz —Darina, mi preciado tesoro —su mano avejentada en segundos, temblorosa por el pasar de los siglos, acaricia mi rostro y yo solo cierro los ojos dejando caer mis calidad lágrimas —mi destino y el de Kalos, estaban unidos de por vida; al morir él, mi cuerpo también a pasado a prácticamente cenizas. Pego mi cabeza a su pecho,







