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un pacto sin cumplir

Autor: Yelys
last update Fecha de publicación: 2026-10-01 05:03:31

_ el rey vampiro a pedido verlo señor_ dijo un omega al alfa sefalo

frunció el senior en señal de desaprobación,_ hazlo que pase

ante venía Vicens un vampiro de casi 800 años de la tierra oscuras media casi dos metros pero no se veía como los vampiros de la películas pálido ojos rojos que no pueden llevar sol y si llevan sol brillan, no este era un vampiro imponente, vestía de negro si cabello era algo canoso había vivido casi 800 años pero aparentaba algunos 40

ya han pasado 20 años s
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Último capítulo

  • mi hermano, mi alfa    una amenaza en el sur

    La madrugada había cubierto la mansión con un silencio inquietante. Alara permanecía sentada junto a la cama de Jax. Habían pasado dos días desde que lo encontraron herido, pero él seguía sin reaccionar. Ella observó el rostro pálido de su esposo y apretó los dedos alrededor de su mano. —¿Por qué no me dijiste que estabas en peligro? —susurró—. ¿Por qué tuviste que venir hasta aquí en ese estado? Jax no respondió. Ni siquiera se movió. Alara bajó la cabeza, conteniendo las lágrimas. —No te atrevas a morirte, ¿me oyes? No después de todo lo que hemos pasado. Desde la puerta, Khael observaba la escena. Llevaba varios minutos allí, pero Alara ni siquiera había notado su presencia. Aquello le irritaba más de lo que estaba dispuesto a admitir. —Alara, llevas dos días aquí. Ella levantó la mirada. —Y pienso quedarme otros tantos si hace falta. —No puedes resolverlo todo quedándote sentada junto a su cama. —No estoy intentando resolver nada. Estoy acompañando a mi esposo. La

  • mi hermano, mi alfa    la furia del vampiro

    La furia del príncipe El salón principal de la fortaleza vampírica permanecía en silencio. Las enormes puertas se abrieron de golpe. Tres vampiros entraron, cubiertos de polvo y sangre. Uno caminaba con dificultad; los otros dos apenas se atrevían a levantar la mirada. En el extremo de la sala, el príncipe vampiro observaba la oscuridad desde su trono. —¿Dónde está? —preguntó sin volverse. Los tres intercambiaron miradas. —Mi príncipe... Él giró lentamente la cabeza. —No me hagan repetir la pregunta. El vampiro que parecía más joven cayó de rodillas. —No encontramos a Alara. Durante unos segundos, nadie respiró. El príncipe se levantó. —¿Qué dijiste? —La cabaña estaba vacía cuando llegamos. Jax se encontraba allí, pero Alara ya se había marchado. Peleamos con él para obtener información, pero no quiso decirnos dónde estaba. —¿Y ustedes regresan aquí con las manos vacías? Su voz seguía siendo tranquila. Eso era lo más aterrador. —Mi príncipe, hicimos

  • mi hermano, mi alfa    al borde del abismo

    Al borde del abismoLos médicos llevaban casi una hora intentando estabilizar a Jax.Alara esperaba frente a la habitación, con las manos manchadas de sangre y el corazón golpeándole el pecho. No sabía cuántas veces había preguntado si sobreviviría. Tampoco le importaba parecer desesperada.Jax había llegado hasta allí por ella.Y casi había muerto en el intento.—Señora, debería descansar un poco —le sugirió uno de los guardias.—No voy a moverme de aquí.—Alara.La voz de Khael sonó detrás de ella.No se volvió.—Ahora no.—Necesito hablar contigo.—Pues tendrás que esperar.El silencio que siguió fue peligroso.Khael estaba acostumbrado a que todos obedecieran sus órdenes. Sin embargo, Alara tenía una habilidad extraordinaria para hacerlo sentir como si su autoridad no valiera absolutamente nada.Y esa noche, verla preocupada por Jax estaba llevando su paciencia al límite.—Ven conmigo —ordenó.—No.—Alara, no voy a repetirlo.Ella se volvió por fin.—¿Qué quieres, Khael? ¿Que te d

  • mi hermano, mi alfa    vampiros

    La noche de los vampiros La noche había caído sobre las montañas del Norte. La cabaña estaba completamente en silencio. Demasiado silencio. Jax permanecía sentado frente a la chimenea, con una copa entre las manos. No había podido dormir. Desde que Alara se había marchado, la casa parecía diferente. Vacía. Había intentado convencerse de que estaba mejor así. No funcionaba. Miró hacia la ventana. La niebla cubría los árboles. Entonces escuchó algo. Un crujido. Jax dejó la copa sobre la mesa. Se puso de pie. Otro sonido. Esta vez más cerca. Su oído de lobo captó varios pasos alrededor de la cabaña. No eran animales. Eran demasiados. Jax apagó la chimenea. La oscuridad llenó la sala. —¿Quién anda ahí? Nadie respondió. Jax caminó lentamente hacia la puerta. Entonces escuchó una voz desde afuera. —Sabemos que está aquí. Jax frunció el ceño. —¿Quién? Una risa baja respondió desde la oscuridad. —Entréganos a la Luna. Los ojos de Jax cambiaron inmediatamente.

  • mi hermano, mi alfa    el regreso

    Capítulo 13El regresoLa limusina avanzaba lentamente por la carretera que atravesaba las montañas del Norte. llevaban horas conduciendo hacia el territorio de Jax.Podría haber enviado a cualquiera.Un guardia. Un mensajero. Incluso una escolta completa.Pero había ido él.No sabía si quería recuperar a Alara por orden del Consejo o porque llevaba demasiado tiempo sin verla.Probablemente ambas cosas.Su lobo llevaba semanas insoportable.Tráela.Está lejos.Nuestra Luna está lejos.Khael había intentado silenciarlo.No había funcionado.Cada noche la sentía en sueños. Cada vez que cerraba los ojos aparecía su rostro. Y cuando despertaba, el vacío en el pecho era peor.Pero había una verdad que Khael se negaba a mirar de frente.Alara era su Luna.Y ambos creían que eran hermanos.Aquello era suficiente para mantenerlo alejado.O eso intentaba convencerse.La limusina finalmente llegó al camino que conducía a la cabaña.Khael miró por la ventana.Allí estaba.La casa donde Alara ha

  • mi hermano, mi alfa    caos

    La sala del consejo estaba sumida en un silencio incómodo.Khael permanecía de pie al extremo de la mesa, con las manos apoyadas sobre la superficie de madera oscura. Frente a él, los miembros del consejo evitaban mirarse demasiado tiempo.Aquello nunca era una buena señal.—Los informes —dijo Khael—. Quiero escucharlos directamente de ustedes.Un hombre de cabello gris, sentado a su derecha, deslizó varios documentos sobre la mesa.—Tres acuerdos cancelados en menos de dos semanas.Khael levantó la mirada.—¿Y?—Y dos de nuestros aliados están negociando con otras casas.Otro miembro intervino.—También perdimos el cargamento del puerto del norte.Los dedos de Khael se tensaron sobre la mesa.—Ese cargamento debía llegar hace cuatro días.—Exactamente.Khael clavó los ojos en el hombre.—¿Estás cuestionando la seguridad de mis hombres?—Estoy cuestionando las decisiones que se están tomando.El silencio cayó como una cuchilla.Uno de los consejeros bajó ligeramente la mirada.Otro, e

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