INICIAR SESIÓNSemanas después...Era el último día de la semana escolar. Todos en la clase estaban entusiasmados por el fin de semana.Desde aquella orgía colectiva de la última vez, las cosas habían cambiado un poco.Hoy en día, cuando terminaban las clases, podías ver a una o dos parejas haciendo el amor con la chica sentada sobre el escritorio de él o en el suyo propio.Nadie se lo chivaba a ningún profesor, por supuesto, porque era una gran oportunidad para disfrutar de entretenimiento de primera calidad.Y, desde luego, cuando el chico hacía gemir a su novia como una loca, muchos animaban, silbaban e incluso aplaudían.Nadie grababa. Era algo en lo que todos habían llegado a un acuerdo tácito: si dos personas estaban follando, nada de cámaras.Incluso si los pillabas haciéndolo en privado, mirar estaba bien, pero nada de grabar.A veces, cuando el chico de una chica terminaba de follársela en clase, uno o dos tíos le preguntaban al novio si podían probar un poco de ese coño.A veces el novio d
"—Me duele —sollozó el cambiapieles de zorro, pero una palmada cayó sobre la parte baja de su espalda, seguida de una estocada tan intensa que hizo que tanto él como el escritorio se desplazaran hacia adelante.—¡Ah~! —Tenía miedo de caerse junto con el escritorio, pero Kingsley lo sujetó con fuerza de la cintura y comenzó a hacer que las caderas de Sean embistieran hacia atrás, en perfecta sintonía con sus propios impulsos.—¡Oh, diosa mía~! —exclamó Ayla, a quien otro estudiante llamado Andrew estaba follando en ese mismo instante.La visión de Sean siendo sometido indefensamente por Kingsley la excitó aún más. Cruzó las piernas alrededor de la espalda de Andrew, y este aprovechó la oportunidad para embestir su coño aún más rápido mientras ella le sujetaba los hombros, clavándole las uñas en la carne casi hasta sacarle sangre. Pero a ninguno de los dos le importaba; lo único que les importaba era el dulce placer.Incluso después de que todos los demás hubieran terminado, Kingsley se
Una vez que Kingsley terminó de hacerle un *rimming* a Sean, se sentó en la silla de este y le ordenó que se arrodillara entre sus piernas abiertas, lo que provocó los vítores de sus compañeros de clase.—¡Dale, Sean!—¡Tú puedes!—¡Vamos, rubio, demuéstranos de qué es capaz esa boca!Entre la ovación, un timido Sean se acercó a Kingsley y se arrodilló despacio, apoyando las palmas sobre sus rodillas, que permanecían juntas.—Compláceme, Sean, si quieres que te dé una buena follada —dijo Kingsley con un tono bastante más grave de lo habitual.¿Cómo iba Sean a atreverse a desobedecer?Aunque le temblaban un poco las manos, no tardó en posarlas sobre la entrepierna de Kingsley. Podía sentir que su bulto estaba inquieto, exigiendo libertad para demostrar su poderío.Y esa libertad era precisamente lo que Sean le iba a dar.Poco después, la polla de Kingsley hizo su gran aparición. A los compañeros que la vieron se les abrieron los ojos de par en par, incluido a Sean.Brett incluso silbó
Sean no podía fingir que no los oía.Así que, aunque mortificado, miró a sus compañeros.—P-por favor... Ah~ deténganse... Aa~ burlándose de mí... Aah~ así... Nngh~ Ahh~ —Sus palabras hicieron que sus compañeros soltaran risitas.—Oh, el rubio está avergonzado.—Chico, no te preocupes, solo finge que no estamos aquí.—Solo concéntrate en ser devorado por la gran y gorda verga de Kaydrian.En un momento dado, el ritmo de Kaydrian disminuyó y su codo dejó de rodear el cuello del rubio.En su lugar, rodeó el cuello de Sean con sus dedos, ejerciendo la presión justa y necesaria, y comenzó a embestirlo con más intensidad.Sus profundas y brutales embestidas dieron en un punto maravilloso dentro de este último, haciendo que los ojos de Sean se pusieran en blanco y la baba escapara por la comisura de sus labios.—Mierda~ Aghh~ Aaghh~ M-maldición... —Sean incluso pasó la lengua por sus labios, disfrutando por completo de la intensa tanda que ocurría detrás de él.—Oigan, chicos, dejen de mi
Sean estaba ahora completamente desnudo tal como se lo había pedido Kaydrian. Aunque tímido, el hombre zorro había accedido.Tras quitarse el abrigo largo que Kingsley le había proporcionado, sacó su silla y se inclinó hacia adelante, apoyando la parte superior de su cuerpo con los codos en el escritorio.Kaydrian se paró detrás de él, con su palma cálida y callosa colocada en la parte baja de la espalda de Sean, guiándolo para que arquease mejor la espalda.Sean estaba de frente hacia la parte delantera de la clase. Todos los estudiantes, la mayoría de los cuales le daban la espalda, intentaban o tal vez... fingían concentrarse en el examen.—Kaydrian, por favor, hagámoslo en otra parte —susurró, girando la cabeza para mirar a Kaydrian.Este último simplemente le pidió que mirara hacia adelante y que no mirara atrás hasta que le diera permiso. Sean quiso discutir, pero entonces un fuerte azote en su nalga derecha lo hizo soltar un chillido.—Cada vez que te portes mal, esa será tu re
El joven de 19 años Sean Mattews, conocido recientemente por ser un cambiaformas de zorro, se presenta en clase en su forma de bestia: un zorro anaranjado de dos colas con ojos dorados. Acababa de salir de un círculo mágico.Sus compañeros de clase (compuestos principalmente por humanos y algunos paranormales sin habilidades de cambio de forma que ya habían llegado a la edad adulta) se quedaron atónitos al verlo en esa forma. Al mismo tiempo, muchos de los estudiantes, especialmente las chicas, lo encontraron muy tierno e incluso desearon tocarlo, pero se contuvieron y permanecieron en sus asientos, temiendo que él no quisiera su contacto.El Sr. Gabriel Martinns, el encargado de vigilar su clase, se apoyó contra la pared cerca de la puerta del aula, que afortunadamente estaba cerrada.—Llegas tarde, Sean. ¿Y esta es la apariencia adecuada con la que venir a la escuela? ¿Mh? —regañó, con el rostro adornado de siempre por la expresión severa de costumbre.El cambiaformas de zorro se vo







