แชร์

C17: Cero.

ผู้เขียน: Yaz Salo
last update วันที่เผยแพร่: 2025-11-03 13:29:15

Su último grito resonó con ira, convirtiéndose en una confesión involuntaria de su propia obsesión. Leonhard estaba fuera de sí. Las venas del cuello se le marcaban con intensidad, su rostro se había tornado totalmente rojizo y su respiración eran puros jadeos.

En su mente, cada palabra que pronunciaba parecía justificar su rabia y le daba sentido a su sufrimiento, a su enojo. Creía que estaba en lo correcto, que su sacrificio lo eximía de toda culpa, que su amor desmedido debía ser correspondi
อ่านหนังสือเล่มนี้ต่อได้ฟรี
สแกนรหัสเพื่อดาวน์โหลดแอป
บทที่ถูกล็อก

บทล่าสุด

  • ¡POR FAVOR, CEO, DESHIPNOTÍZAME! ¡OLVIDÉ A NUESTRA HIJA!   C22: No me olvides.

    Leonhardt se despidió de Annika aquella mañana con una ternura y resistencia interna. Le costó más de lo que pensaba. En el fondo deseaba quedarse con ella, prolongar esos días de quietud y compañía que habían compartido, aferrarse a la calidez de su presencia y a la suavidad con la que ella lo miraba al despertarse.Pero la realidad siempre terminaba imponiéndose. Tenía que trabajar. Era la única forma de garantizarle a Annika la vida cómoda y estable que él se había empeñado en construirle. Quería que ella viviera como una reina, sin preocupaciones, sin necesidades insatisfechas, sin motivos para salir a la calle o exponerse al mundo exterior. Y para sostener ese pequeño universo en el que ella podía sentirse protegida, él debía cumplir con sus responsabilidades.Leonhardt no era un magnate con recursos inagotables; no pertenecía al grupo de hombres capaces de permitirse ausencias caprichosas o eternas vacaciones. Era un profesional respetado, un psicólogo con una excelente reputaci

  • ¡POR FAVOR, CEO, DESHIPNOTÍZAME! ¡OLVIDÉ A NUESTRA HIJA!   C21: Ningún juez se pondrá de su parte.

    Raiden guardó silencio por un largo instante, como si las palabras de Astrid hubiesen quedado suspendidas en el aire. Su mirada se perdió en el vacío, fija en algún punto invisible entre los árboles del parque, mientras su mente trataba de encontrar una respuesta coherente.Era evidente que la pregunta lo había descolocado. En realidad, ni él mismo sabía qué sentía. Intentaba descifrarlo, como si escarbara entre ruinas para hallar el origen de un temblor. ¿Era rencor? ¿Era decepción o una herida que jamás se cerró por completo?Tal vez era todo eso a la vez, un revoltijo de emociones entrelazadas que no podía nombrar. Pensarlo le resultaba agotador, y en ese instante de presión, con Astrid esperándole una respuesta, su mente simplemente se rehusó a cooperar.Astrid, al ver que Raiden permanecía callado, frunció el ceño con desconfianza.—¿Por qué no contestas, Raiden? Respóndeme… ¿todavía amas a Annika?Aquellas palabras parecieron romper el silencio que lo envolvía.—Astrid, por favo

  • ¡POR FAVOR, CEO, DESHIPNOTÍZAME! ¡OLVIDÉ A NUESTRA HIJA!   C20: ¿Todavía tienes sentimientos hacia ella?

    —Entonces, ¿es aquí donde te la encontraste? —preguntó Astrid, observando con atención los alrededores del parque, en donde Raiden permanecía de pie.—Sí —respondió él—. Aquí es en donde solía encontrarse con Charlenne.El recuerdo de aquella escena aún lo perseguía: la silueta de Annika inclinándose para hablarle a su hija, la mirada emocionada de Charlenne al verla, la tensión que había sentido en el pecho al presenciar algo que, en otro tiempo, le habría parecido enternecedor.Pero ahora, solo le provocaba una sensación amarga. Raiden no quería volver a verla, no quería volver a enfrentarla. Cada encuentro con Annika era una herida que se abría, un recordatorio de lo que alguna vez fue amor y que ahora se había convertido en una carga.Astrid, sin embargo, había insistido con una lógica fría que lo había hecho detenerse a pensar. Le había dicho que, si de verdad quería cerrar ese capítulo, debía hacerlo de manera definitiva, que lo mejor era aprovechar la oportunidad para pedirle e

  • ¡POR FAVOR, CEO, DESHIPNOTÍZAME! ¡OLVIDÉ A NUESTRA HIJA!   C19: En verdad lo siento mucho.

    Al escuchar la voz de Annika, Leonhardt se detuvo en medio de la rutina que llevaba en la cocina, con los utensilios aún suspendidos por un instante en el aire mientras giraba lentamente para mirarla. Su mirada se posó en el moretón que surcaba el rostro de Annika, un hematoma oscuro que le punzó el corazón.No era un dolor físico, sino un tormento emocional, porque Leonhardt no era alguien que disfrutara causarle daño a Annika; la adoraba con una devoción casi obsesiva, un amor que rayaba en la locura. Ver ese moretón era como recibir un golpe, una evidencia de que la vulnerabilidad de ella había sido lastimada, aunque su intención nunca hubiera sido lastimarla en sí, sino protegerla y mantenerla cerca.Sus ojos recorrieron cada detalle de su rostro, captando la seriedad de su expresión, a lo que un escalofrío le recorrió la espalda; por un momento, Leonhardt sintió un atisbo de temor, una duda que apenas se atrevía a reconocer. A pesar de haber comprobado ya varias veces que sus mét

  • ¡POR FAVOR, CEO, DESHIPNOTÍZAME! ¡OLVIDÉ A NUESTRA HIJA!   C18: Falsos recuerdos.

    Annika despertó de golpe, como si una pesadilla la hubiera arrancado de los brazos del sueño. Abrió los ojos de par en par y aspiró con violencia, el aire le llenó los pulmones de un modo áspero, como si hubiese olvidado cómo respirar. Su corazón palpitaba con una intensidad desmesurada, convirtiéndose en un martilleo frenético que le hacía temblar el pecho y las manos. Sentía un nudo de ansiedad que no lograba comprender, era un desasosiego sin forma ni causa, una inquietud que parecía venir desde lo más profundo de su cuerpo.Estaba acostada en la cama, envuelta entre las sábanas revueltas y húmedas de sudor. Parpadeó varias veces, intentando orientarse, tratando de reconocer el lugar en el que se encontraba, aunque sabía que era su habitación. Todo, sin embargo, le resultaba distinto, como si algo se hubiera desplazado en el tiempo. Tenía la sensación de haber dormido durante días, quizás semanas. Giró lentamente la cabeza hacia su lado derecho, buscando instintivamente una presenc

  • ¡POR FAVOR, CEO, DESHIPNOTÍZAME! ¡OLVIDÉ A NUESTRA HIJA!   C17: Cero.

    Su último grito resonó con ira, convirtiéndose en una confesión involuntaria de su propia obsesión. Leonhard estaba fuera de sí. Las venas del cuello se le marcaban con intensidad, su rostro se había tornado totalmente rojizo y su respiración eran puros jadeos.En su mente, cada palabra que pronunciaba parecía justificar su rabia y le daba sentido a su sufrimiento, a su enojo. Creía que estaba en lo correcto, que su sacrificio lo eximía de toda culpa, que su amor desmedido debía ser correspondido con obediencia ciega.Annika, en cambio, permanecía quieta, mirándolo con miedo y una punzante sensación de tristeza. Lo veía, y era como observar a un hombre fracturado, desgarrado por la locura. Había en él algo trágico en esa necesidad de controlarla. Su mente trataba de buscar una grieta por donde escapar, una respuesta que pudiera calmarlo, pero no encontraba ninguna.Y, aun así, algo dentro de ella se retorcía con culpa. Las palabras de Leonhard empezaban a calar en su conciencia. «Tal

บทอื่นๆ
สำรวจและอ่านนวนิยายดีๆ ได้ฟรี
เข้าถึงนวนิยายดีๆ จำนวนมากได้ฟรีบนแอป GoodNovel ดาวน์โหลดหนังสือที่คุณชอบและอ่านได้ทุกที่ทุกเวลา
อ่านหนังสือฟรีบนแอป
สแกนรหัสเพื่ออ่านบนแอป
DMCA.com Protection Status